Seminario
Lección 61: Números 1–10
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Lección 61

Números 1–10

Introducción

El Señor reveló a Moisés cómo organizar a los hijos de Israel; además, dio leyes adicionales a los hijos de Israel a fin de guiarlos mientras estuvieran en el desierto.

Sugerencias para la enseñanza

Números 1–4

Jehová organiza el campamento de Israel

Antes de la clase, trace el siguiente diagrama en la pizarra debajo del título: El campamento de Israel. No escriba en los recuadros el rótulo Tabernáculo ni los nombres de las tribus.

Invite a los alumnos a imaginar que asisten a algún importante evento deportivo en algún estadio grande. Dígales que no hay asientos reservados, ni limitaciones en el número de personas que pueden asistir, personal que verifique las entradas, restricciones de estacionamiento, ni seguridad, así como tampoco funcionarios ni árbitros.

  • ¿Les gustaría asistir a ese evento deportivo? ¿Por qué sí, o por qué no?

  • ¿Por qué creen que quienes organizan eventos deportivos lo hacen con cierto orden?

Explique que al comienzo del libro de Números el Señor manda a Moisés que cuente a los hijos de Israel (véase Números 1). El Señor luego ordenó a Moisés que usara esa información para organizar el campamento de Israel. Invite a los alumnos a considerar durante la lección de hoy lo que nos enseñan los mandatos del Señor a Moisés sobre las bendiciones que provienen del orden y la organización.

Señale el diagrama de la pizarra y explique que el Señor enseñó a Moisés la forma de organizar a los israelitas. Para ayudar a los alumnos a entender cómo se organizó el campamento de Israel, invite a uno de ellos a leer Números 2:1–2 en voz alta, y pida al resto que siga la lectura en silencio y determine lo que había de quedar en el centro del campamento (si lo desea, mencione la nota a al pie de página del versículo 2). Conforme los alumnos indiquen lo que encuentren, quizás desee aclarar que el “tabernáculo de reunión” se refiere al tabernáculo. Escriba Tabernáculo en el rectángulo central del diagrama.

  • ¿Por qué creen que es significativo que el tabernáculo debiese estar en el centro del campamento? (Si lo desea, a medida que los alumnos respondan, recuérdeles que el tabernáculo representaba la presencia del Señor.)

Escriba los siguientes puntos cardinales y pasajes de las Escrituras en la pizarra. Organice a los alumnos en grupos, y asigne a cada grupo uno de los pasajes. Invite a los alumnos a leer los versículos que les correspondan en silencio para determinar cuáles tribus debían acampar en su lado asignado del tabernáculo.

Este: Números 2:3–8

Sur: Números 2:10–15

Oeste: Números 2:18–23

Norte: Números 2:25–30

Tras conceder suficiente tiempo, invite a alumnos de cada grupo a pasar a la pizarra y escribir en el lugar correcto del diagrama los nombres de las tribus que hayan hallado en los pasajes de las Escrituras que se les asignaron. Invite a los integrantes de los grupos que estén en sus asientos que ayuden a los alumnos que estén en la pizarra a escribir los nombres con exactitud. Después de haber llenado las cuatro partes del diagrama correctamente, haga las siguientes preguntas:

  • ¿Qué tenía cada tribu? (Un capitán designado.)

  • Según los versículos que leyeron y de acuerdo con el encabezamiento de Números 2, ¿cómo estaba organizado cada campamento? (Según sus ejércitos; véanse Números 2:3, 9–10, 16, 18, 24–25.)

  • ¿De qué manera el tener el campamento organizado con ejércitos a cada lado sería una bendición para los israelitas?

Escriba el siguiente enunciado incompleto en la pizarra: El Señor organiza Su pueblo a fin de…

Pregunte a los alumnos cómo completarían ese enunciado basándose en el ejemplo del campamento de Israel. Una de las posibles respuestas de los alumnos podría ser: El Señor organiza a Su pueblo a fin de protegerlo y guiarlo.

  • Los israelitas estaban rodeados de naciones hostiles. ¿Cuáles son algunos de los peligros que afrontamos hoy en día que ponen en riesgo nuestra seguridad espiritual y moral?

  • ¿Cuáles son algunos ejemplos del modo en que el Señor ha organizado Su pueblo hoy en día a fin de brindarle guía y protección frente a las dificultades espirituales? (Los alumnos podrían mencionar la familia, los barrios y estacas, los quórumes y clases, los profetas y otros líderes.)

  • ¿De qué manera se han sentido guiados o protegidos gracias al modo en que el Señor ha organizado Su pueblo?

Invite a un alumno a leer Números 1:50–53 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar dónde acampaban los levitas y lo que habrían de hacer.

  • Según los versículos 50–53, ¿qué responsabilidad dio el Señor a la tribu de Leví? ¿En qué parte del campamento se los colocó?

Escriba en la pizarra Hijos de Leví cerca del tabernáculo del diagrama. Explique que los deberes de los levitas de encargarse del tabernáculo se describen en Números 3–4. Escriba las siguientes referencias de las Escrituras en la pizarra. Mantenga a los alumnos en los mismos grupos y asigne a cada grupo uno de los pasajes. Invite a los alumnos a leer en silencio los pasajes correspondientes para determinar los deberes específicos que se asignaron a las distintas familias de la tribu de Leví.

Números 3:25–26

Números 3:29, 31

Números 3:36–37

Números 3:38

Invite a un alumno de cada grupo a explicar lo que descubrieron.

Pida a un alumno que lea Números 4:49 en voz alta, e invite a la clase a acompañar la lectura en silencio en busca de frases que indiquen que cada persona tenía diferentes responsabilidades en el campamento de Israel. Destaque que el Señor organizó a algunos de los israelitas para que prestaran servicio en los ejércitos y que otros lo hicieran en el tabernáculo. A los levitas se les pidió que poseyeran el sacerdocio para servir a los demás de acuerdo con la voluntad del Señor.

  • Al usar el ejemplo de los levitas, ¿qué aprendemos sobre la forma en que el Señor organiza a Sus hijos a fin de que desempeñen responsabilidades en Su iglesia actualmente? (Para resumir las respuestas de los alumnos, escriba lo siguiente en la pizarra: El Señor asigna responsabilidades específicas a las personas en Su reino.)

  • ¿Cuáles son algunas de las responsabilidades que el Señor asigna a las personas en Su Iglesia actualmente?

Para ayudar a los alumnos a entender mejor ese principio, invite a un alumno a leer en voz alta la siguiente declaración del presidente Dieter F. Uchtdorf, de la Primera Presidencia: Pídales que presten atención a la razón por la cual el Señor nos asigna diferentes responsabilidades en diferentes momentos:

“El Señor organizó la Iglesia de una manera que proporciona a cada miembro la oportunidad de servir, la cual, a su vez, conduce al crecimiento espiritual de la persona…

“Tal vez sientan que hay otras personas con mayor capacidad o experiencia que podrían cumplir con los llamamientos y asignaciones de ustedes mejor de lo que ustedes pueden hacerlo, pero el Señor les dio esas responsabilidades por una razón. Es posible que haya personas y corazones a los cuales sólo ustedes puedan llegar y conmover, y que nadie más pueda hacerlo de la misma manera” (“Impulsen desde donde estén”, Liahona, noviembre de 2008, pág. 56).

  • ¿En qué oportunidades han sentido que progresaban u observado que alguien progresara como resultado de prestar servicio en algún llamamiento o asignación?

Números 5–8

El Señor da leyes específicas a los hijos de Israel

Para resumir Números 5, explique que el Señor impartió instrucciones adicionales a los hijos de Israel en cuanto a enfermedades, al arrepentimiento y al perdón, y a los casos de inmoralidad e infidelidad.

Invite a los alumnos a describir algunas de las diferencias que existen entre la forma de vida de los misioneros de tiempo completo y sus propias formas de vida actuales. (Entre ellas, podrían mencionarse las normas sobre el aseo y la vestimenta personal, sobre los compañeros, el entretenimiento, la relación con el sexo opuesto, y los horarios diarios.)

  • ¿Qué podrían opinar muchas personas a lo largo del mundo sobre las normas y lo que se espera que cumplan los misioneros?

  • ¿Cuáles son algunas de las razones por las que se pide a los misioneros de tiempo completo que cumplan con dichas normas y expectativas?

Explique que, de manera análoga, los integrantes de un grupo de israelitas conocido como los nazareos hicieron el voto de dedicarse a sí mismos a Dios durante períodos indefinidos. Invite a algunos alumnos a turnarse para leer en voz alta Números 6:1–8, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar cuáles eran las normas de vida relacionadas con el voto que hacían los nazareos. Si lo desea, sugiera que marquen lo que encuentren.

  • ¿Qué normas de vida del voto nazareo encontraron?

Indique que, en esos versículos, la palabra nazareato se usa en referencia a quienes observaban el voto nazareo.

  • ¿Qué palabra se utiliza en el versículo 8 para describir a los israelitas que escogían obedecer el voto nazareo?

Explique que un voto es una promesa o un convenio. Quienes concertaban el voto nazareo lo hacían para dedicarse a sí mismos a Jehová y a Su obra. En la mayoría de las ocasiones, dichos votos eran por un período designado (de manera muy parecida al modo en que los misioneros dedican un año y medio o dos para servir al Señor).

  • ¿Qué aprendemos del voto nazareo en cuanto a mostrar dedicación a Dios? (Los alumnos podrían hallar diversos principios, pero asegúrese de recalcar algo semejante a lo siguiente: Mostramos nuestro compromiso para con Dios cuando obedecemos estrictamente Sus normas.)

  • Además de servir como misioneros de tiempo completo, ¿qué podemos hacer para apartarnos del mundo y dedicar nuestra persona misma al Señor? (Ayude a los alumnos a entender que apartarnos del mundo no significa rehusarnos a interactuar con los demás. Más bien, debemos apartarnos de las costumbres y creencias que son contrarias a los mandamientos y normas del Señor.)

  • ¿Cómo podemos permanecer apartados del mundo y, aun así, esforzarnos por mejorarlo?

Para resumir Números 7–8, explique que esos capítulos contienen el ejemplo de otro grupo de personas que se apartaron del mundo y se dedicaron a sí mismos a Dios. Ese grupo, los levitas, se preparaban para efectuar la obra del Señor en el tabernáculo al obedecer ciertas reglas y costumbres.

  • ¿Qué ejemplos conocen de personas que se hayan dedicado a sí mismas a Dios?

Escriba los siguientes enunciados incompletos en la pizarra, e invite a los alumnos a completarlos en el cuaderno de apuntes o en el diario de estudio de las Escrituras:

Me apartaré del mundo al…

Dedicaré mi ser a Dios al…

Números 9–10

Jehová guía a Israel en el desierto

Explique que Números 9 marca el inicio del segundo año de la travesía de los israelitas de Egipto a la tierra prometida. En este capítulo, leemos que el Señor reveló lo que los hijos de Israel debían hacer para mantenerse dedicados al Señor y el modo en que podían saber que Él estaba con ellos. Invite a un alumno a leer Números 9:15–16 en voz alta, y pida a la clase que preste atención a una señal de que la presencia del Señor acompañaba a los hijos de Israel.

  • Según los versículos 15–16, ¿cómo demostraba el Señor a los hijos de Israel que estaba con ellos?

  • ¿Qué evidencias han visto de que el Señor está con ustedes? ¿Y con Su pueblo?

Invite a un alumno a resumir Números 10; para ello, pídale que lea el encabezamiento del capítulo en voz alta. Indique que, conforme el campamento de Israel avanzaba de acuerdo con la forma en que el Señor los había organizado, Jehová estaba con ellos. La nube que estaba ante ellos era un recordatorio constante de que Él estaba en medio de ellos y los guiaba.

Si lo desea y para concluir la clase, comparta su testimonio de las verdades que se enseñaron hoy.

Comentarios e información de contexto

Números 1:1–46. ¿A cuántas personas guió Moisés a través del desierto?

“El primer censo de Israel después del Éxodo arrojó la cifra de 603.550 hombres de más de veinte años de edad y aptos para ir a la guerra (véase el versículo 3). Esta cantidad no incluía a ninguno de los levitas (véase el versículo 47) que eran unos 22.000 (véase Números 3:39). Excluía a las mujeres, a los ancianos y a los menores de veinte años, así como a todos los hombres incapacitados para portar armas. Este registro ha hecho que algunos eruditos calculen el total de los hijos de Israel en más de dos millones de almas (véase Keil y Delitzsch, Commentary, tomo I, parte 3, págs. 4–5). Otros creen que ha habido errores de texto en la transmisión de los números, errores cometidos en el transcurso de los siglos, y que el número total de israelitas estaría más cerca del medio millón (véase Temas suplementarios E, “El problema que presentan las cifras que se mencionan en el Antiguo Testamento” [El Antiguo Testamento: Génesis–2 Samuel, Manual para el alumno, (manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983), pág.183]). Sea lo que fuere, la tarea de Moisés era increíblemente grande: dirigir aun cuando fuera a quinientas mil personas a través de un desierto hostil e intentar saciar el hambre y la sed de todas, atender sus necesidades de abrigo y protección de los elementos naturales, así como llevarlas a un estado de madurez espiritual y obediencia. No sorprende, por lo tanto, que ello haya servido para hacer que Moisés exclamara: ‘No puedo yo solo llevar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía’ (Números 11:14)” (véase El Antiguo Testamento: Génesis–2 Samuel, Manual para el alumno, [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983], pág. 183).

Números 6:1–21. ¿Qué era un nazareo?

El término nazareo proviene de una palabra hebrea que se refiere a alguien que se consagra, aparta o dedica al concertar un voto. No se relaciona en absoluto con el término Nazaret ni necesariamente con quienes eran oriundos de allí. El voto de los nazareos podía ser de corta o larga duración; o un compromiso temporario o para toda la vida (véase Bible Dictionary, “Nazarite” [en inglés]).

“Un nazareo tomaba sobre sí tres votos: abstenerse totalmente de vino o bebidas fuertes, inclusive de productos del vino bajo cualquier forma (véase Números 6:3–4); no permitir que la navaja tocara su cabeza sino dejar que su cabellera creciera naturalmente como una corona a Dios (véase Números 6:5); y no acercarse a difunto alguno, aunque fuera miembro de su familia (véase Números 6:6). Su vida y todos sus esfuerzos eran completa y expresamente dedicados al Señor. Esta vida consagrada tenía un parecido con la del sumo sacerdote (véase Levítico 21:10–12). Quienes parecen haber tomado tales votos, o tuvieron padres que hicieron esos votos por ellos, incluyen a Sansón (Jueces 13:5), Samuel (véase 1 Samuel 1:11, 28) y Juan el Bautista (véase Lucas 1:15). En algunos casos, estos votos eran vitalicios, pero más a menudo eran por un período definido después del cual el individuo volvía a la vida corriente. (Dos casos en el Nuevo Testamento parecen relacionados con este voto y se encuentran en Hechos 18:18–19 y 21:23–26.)” (El Antiguo Testamento: Génesis–2 Samuel, Manual para el alumno, [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983], pág. 185).