Seminario
    Lección de estudio individual supervisado: Génesis 40–50 (Unidad 8)
    Notas al pie de página
    Tema

    Lección de estudio individual supervisado

    Génesis 40–50 (Unidad 8)

    Material de preparación para el maestro del curso de estudio individual supervisado

    Resumen de lecciones diarias de estudio individual supervisado

    El siguiente resumen de las doctrinas y los principios que los alumnos aprendieron al estudiar Génesis 40–50 (unidad 8) no se ha creado con la intención de que se enseñe como parte de la lección. La lección que enseñe se centra en sólo unas pocas de esas doctrinas y principios. Siga las impresiones del Espíritu Santo conforme considera las necesidades de sus alumnos.

    Día 1 (Génesis 40–41)

    A medida que los alumnos estudiaron esta lección aprendieron acerca de la experiencia de José en la prisión y de su don para interpretar sueños. Del ejemplo de José aprendieron que cuando ayudamos a otras personas a reconocer la participación de Dios en sus vidas, los podemos inspirar a actuar con fe. También aprendieron que si seguimos el consejo de los profetas, estaremos mejor preparados para enfrentar las dificultades.

    Día 2 (Génesis 42–46)

    En esta lección, los alumnos estudiaron los tratos de José para con sus hermanos que habían ido a Egipto a comprar alimento para sus familias. De esto aprendieron que el arrepentimiento sincero incluye reconocer nuestros errores y cambiar nuestros corazones y hechos. También aprendieron que si somos fieles, Dios puede dirigir nuestra vida y ayudarnos a hacer que las pruebas se conviertan en bendiciones para nosotros mismos y para los demás.

    Día 3 (Génesis 47–49)

    En esta lección, los alumnos aprendieron que Jacob y su posteridad se establecieron en la tierra de Gosén, en Egipto. Mientras se encontraban allí, Jacob dio bendiciones a Faraón, a sus hijos y a sus nietos Efraín y Manasés. Los alumnos aprendieron que las bendiciones patriarcales se otorgan por la inspiración de Dios. Declaran nuestro linaje y pueden advertirnos acerca de nuestras debilidades, y también decirnos en cuanto a nuestras posibilidades terrenales y eternas.

    Día 4 (Génesis 50)

    A medida que estudiaron Génesis 50, los alumnos aprendieron que si pasamos por alto las ofensas del pasado, podemos traer paz para nosotros y para nuestras familias. Cuando otros pecan contra nosotros, debemos dejar el juicio a Dios. De las porciones que se añadieron de la Traducción de José Smith a este capítulo, los alumnos descubrieron que José de Egipto recibió revelación concerniente a Moisés y a José Smith, quienes fueron instrumentos para liberar a sus descendientes del cautiverio físico y espiritual. También aprendieron que el Libro de Mormón y la Biblia traen paz, verdad y el conocimiento del evangelio de Jesucristo al mundo.

    Introducción

    Esta lección se centra en Génesis 45, la cual relata cómo José se dio a conocer ante sus hermanos y cómo éstos regresaron a Canaán para traer a su padre, Jacob, a Egipto.

    Sugerencias para la enseñanza

    Génesis 45:1–15

    José se da a conocer a sus hermanos

    Llene las tres cuartas partes de un frasco de vidrio con arroz o trigo, coloque una pelota de ping-pong en la parte superior y cierre el frasco con la tapa. Explique a los alumnos que la pelota de ping-pong los representa a ellos y que el arroz o el trigo representa las pruebas y dificultades que enfrentan actualmente en sus hogares, escuelas o en la comunidad. Coloque el frasco boca abajo a fin de que el arroz o el trigo cubran la pelota de ping-pong, e invite a los alumnos a describir algunas de esas pruebas y aflicciones. Después de que los alumnos respondan, agite el frasco de arriba abajo hasta que la pelota de ping-pong suba nuevamente a la superficie. Invite a los alumnos a pensar en un principio que ese ejemplo podría enseñar acerca de la vida de José, y que podría ayudarlos a saber cómo levantarse por encima de sus propias pruebas y desánimo.

    Invite a dos alumnos a turnarse para leer en voz alta Génesis 45:1–4, y pida a la mitad de la clase que siga la lectura en silencio y considere lo que José podría haber estar pensando y sintiendo. Pida a la otra mitad de la clase que siga la lectura en silencio e imagine lo que los hermanos podrían haber estado pensando y sintiendo.

    • Después de escuchar a Judá expresar su preocupación por su padre y su hermano Benjamín (véase Génesis 44:18–34), ¿qué creen que José pudo haber pensado y sentido a medida que decidía revelar su identidad a sus hermanos?

    • El versículo 3 indica que los hermanos de José “estaban turbados” cuando José les reveló quién era. ¿Qué pensamientos y sentimientos podrían haber tenido los hermanos de José al enterarse de que ese gobernante egipcio era en realidad su hermano?

    Invite a los alumnos a repasar lo que han estudiado acerca de José y a pensar acerca de las pruebas y dificultades que tuvo durante su vida. Después de que los alumnos hayan tenido tiempo suficiente, invítelos a hacer una lista de las pruebas y dificultades en la pizarra. (Sus listas podrían incluir lo siguiente: Los hermanos de José lo odiaban, sus hermanos lo arrojaron en un pozo y después lo vendieron como esclavo, lo separaron de sus padres, fue tentado a ser inmoral, fue acusado falsamente y fue puesto en prisión por años.)

    Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 45:5–8, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para conocer la perspectiva de José acerca de sus pruebas. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

    • ¿Qué entendía José acerca de sus pruebas? (Ayude a los alumnos a entender que José reconocía la mano de Dios en su vida.)

    • De acuerdo con el versículo 8, ¿quién dijo José que lo envió a Egipto?

    • ¿Qué consejos le podría dar José en la actualidad a alguien que esté experimentando pruebas o dificultades en la vida? (Las respuestas de los alumnos pueden incluir algo similar al siguiente principio: Si somos fieles, Dios puede dirigir nuestra vida y ayudarnos a hacer que las pruebas se conviertan en bendiciones para nosotros y para los demás. Basándose en las palabras de los alumnos, tal vez desee escribir ese principio en la pizarra.)

    Invite a los alumnos a compartir experiencias en las que Dios haya dirigido el curso de su vida (o el de alguien que conozcan) y los haya ayudado a hacer que las pruebas o dificultades se conviertan en bendiciones.

    • ¿Qué les ha ayudado a permanecer fieles a Dios durante las pruebas que han experimentado en su vida?

    Si lo desea, comparta cómo ha visto que ese principio se ha cumplido en su vida. Aliente a los alumnos a reconocer la mano de Dios en sus vidas y a ver cómo Él puede ayudarnos a tornar los desafíos para nuestro beneficio y el de los demás.

    Recuerde a los alumnos que los hermanos de José, al descubrir quién era, “estaban turbados delante de él” (Génesis 45:3).

    • ¿Por qué se pudieron haber sentido turbados los hermanos de José?

    Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 45:9–15, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar cómo ayudó José a aliviar sus preocupaciones. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

    • ¿Cómo creen que se sintieron José y sus hermanos en ese momento?

    • ¿Qué podemos aprender de la respuesta de José a sus hermanos y del gozo que experimentó como resultado de ello? (Entre otras cosas, los alumnos podrían señalar la siguiente verdad: Perdonar a aquellos que nos han hecho daño nos ayuda a sanar y a sentir paz. Si lo desea, escriba ese principio en la pizarra.)

    Para ayudar a los alumnos a entender mejor ese principio, considere compartir el relato de Christopher Williams. Explique que una noche, mientras conducía a casa, un adolescente ebrio chocó contra su vehículo, lo que resultó en la muerte de su esposa que se encontraba embarazada y de dos de sus hijos. El presidente James E. Faust, de la Primera Presidencia, se refirió a esa experiencia en un discurso de la conferencia general. Invite a un alumno a leer en voz alta la siguiente declaración. Pida a la clase que preste atención a la razón por la que es importante perdonar a aquellos que nos han hecho daño.

    “El obispo Christopher Williams tuvo que tomar una decisión cuando un vehículo chocó contra el suyo; ésta fue la de ‘perdonar incondicionalmente’ al conductor que había causado el accidente para que el proceso de ser sanado pudiese llevarse a cabo sin traba alguna” (“El poder sanador del perdón”, Liahona, mayo de 2007, pág. 69).

    Explique que aunque puede ser muy difícil perdonar algunos daños en contra de nosotros, el presidente Faust enseñó la necesidad de perdonar a los demás lo antes posible. Invite a un alumno a leer en voz alta la siguiente declaración:

    “La mayoría de nosotros necesita tiempo para curar las heridas del dolor y de la pérdida. Podemos encontrar todo tipo de excusas para posponer el perdón, una de las cuales es esperar a que el malhechor se arrepienta antes de perdonarlo; pero tal demora causa que perdamos la paz y felicidad que podrían ser nuestras. La insensatez de continuamente pensar en las heridas del pasado no trae felicidad.

    “Algunos guardan rencores durante toda una vida, sin saber que el perdonar valientemente a los que nos han hecho mal es saludable y terapéutico.

    “…Solamente al deshacernos del odio y de la amargura puede el Señor dar consuelo a nuestro corazón” (“El poder sanador del perdón”, pág. 69).

    Invite a los alumnos a pensar en alguien que los haya lastimado o les haya hecho daño. Pídales que consideren lo que pueden hacer para perdonar a fin de que tanto ellos como los demás puedan experimentar mayor sanación y gozo.

    Génesis 45:16–46:34

    Los hermanos de José regresan a Canaán y le dicen a Jacob que José está vivo; Jacob y su familia van a Egipto, dónde Jacob se reúne con su hijo José

    Para resumir Génesis 45:16–46:34, explique que cuando Faraón se enteró de la familia de José, envió a los hermanos de José de regreso a Canaán con carros cargados con víveres y presentes para invitar a la familia de Jacob a venir a Egipto. Al llegar los hermanos a su hogar en Canaán, le dijeron a Jacob que José estaba vivo y en Egipto. Al principio Jacob no les creyó, pero al ver los carros dijo: “José, mi hijo, vive todavía; iré y le veré antes que yo muera” (Génesis 45:28). Jacob tomó a toda su familia y sus posesiones y viajó a Egipto. En el camino, el Señor habló a Jacob en una visión y le dijo que no temiera establecerse con su familia en Egipto, ya que Él estaría con Jacob y haría de él una gran nación.

    Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 46:29–30, y pida a la clase que siga la lectura en silencio e imagine el tierno encuentro que se llevó a cabo entre José y su padre, Jacob.

    • Tanto Jacob como José habían pensado que nunca volverían a verse el uno al otro en esta vida. ¿Cómo pudo su encuentro haber fortalecido su confianza en Dios y en el plan que Él tenía para sus vidas?

    Para concluir, invite a uno o dos alumnos a compartir lo que aprendieron hoy que fue significativo para ellos y la razón por la que fue importante.

    Siguiente unidad (Éxodo 1–13)

    Pregunte a los alumnos si en alguna ocasión han visto a alguien que se rehusó valientemente a seguir a alguien que estuviera tratando de incitarle a hacer algo malo. Explique que en la siguiente unidad, estudiarán acerca de las parteras hebreas, quienes desafiaron una orden malvada de Faraón y eligieron obedecer a Dios en vez de al hombre. Pregunte a los alumnos: ¿Cómo se sentirían si se les pidiera presentarse ante el líder de la nación más poderosa del mundo y exigirle que liberara al pueblo de Dios? ¿Cuántas señales milagrosas tuvo que presenciar Faraón antes de que finalmente ablandara su corazón?