Seminario
Lección 69: Deuteronomio 14–19
anterior siguiente

Lección 69

Deuteronomio 14–19

Introducción

Moisés les recordó a los hijos de Israel que debían ser un pueblo “singular” y “santo” (Deuteronomio 14:2). Podrían serlo si observaban las leyes y las fiestas del Señor, se abstenían de la maldad y cuidaban de los pobres. Moisés también les advirtió a los israelitas sobre las consecuencias de adorar dioses falsos y les dio instrucciones con respecto a la manera en que debían elegirse sus futuros reyes y la forma en que éstos debían gobernar. Profetizó acerca de la venida de Jesucristo y estableció procedimientos judiciales para quienes hubieran cometido asesinato u homicidio sin intención.

Sugerencias para la enseñanza

Deuteronomio 14–16

El Señor manda a Su pueblo que sean santos, que cuiden de los pobres y que recuerden Sus bendiciones.

Muestre a los alumnos algunos objetos que sean todos iguales excepto uno. (Por ejemplo, podría mostrar un ramo del mismo tipo de flores con una flor diferente en el medio. Como alternativa, puede mostrar o dibujar en la pizarra una imagen de varios objetos idénticos y un objeto diferente, como el ejemplo que se muestra en el póster adjunto.)

Pida a los alumnos que reflexionen en alguna ocasión en la que sintieron aprobación y gozo o se sintieron solos, incómodos o avergonzados porque sus creencias los hacían diferentes de los demás. Invite a los alumnos que tengan deseos de hacerlo que cuenten acerca de una ocasión en la que se sintieron así. Quizás usted podría compartir una experiencia suya.

  • ¿Por qué creen que podría ser algo bueno que se destaquen por sus creencias?

Explique que el libro de Deuteronomio contiene una serie de recordatorios para los israelitas antes de que entraran en la tierra prometida. Pida a los alumnos que al estudiar Deuteronomio 14–19 busquen doctrinas y principios que puedan ayudarles a tener el valor de vivir según sus creencias, para que puedan distinguirse como miembros de un pueblo santo.

Invite a un alumno a leer en voz alta Deuteronomio 14:1–2, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busquen palabras o frases que expliquen quiénes eran los israelitas y por qué debían diferenciarse de las otras naciones.

  • ¿Qué palabras o frases describen al pueblo del Señor? (Recuerde a los alumnos que en este contexto el término singular significa “exclusivo o especial” y puede referirse a una preciada posesión o propiedad. Santo significa sagrado y consagrado a Dios.)

  • ¿A qué pasaje de dominio de las Escrituras del Antiguo Testamento se parece el versículo 2? (Si lo desea, pida a los alumnos que reciten Éxodo 19:5–6 de memoria, si fuera posible, o que lean los versículos en voz alta al unísono.)

  • ¿Por qué creen que Moisés le repitió ese mensaje a Israel?

Para resumir Deuteronomio 14:3–29, explique que Moisés les recordó a los israelitas lo que se les había mandado comer o no comer. También les enseñó acerca del diezmo. Esas prácticas separarían al pueblo del Señor de las demás naciones. Señale que Deuteronomio 14:26 menciona el uso de bebidas fuertes, como el vino u otras bebidas alcohólicas. En la antigüedad, el Señor permitía el uso de esas bebidas con moderación y en los rituales ceremoniales.

Invite a un alumno a leer en voz alta Deuteronomio 14:28–29, y pida al resto de la clase que siga la lectura en silencio para determinar algunas de las razones por las que los israelitas habrían de pagar diezmos.

  • ¿Cuáles eran algunas de las razones por las que los israelitas habrían de pagar diezmos? (Para el cuidado de los sacerdotes levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas. El diezmo también permitía que el Señor bendijera a la persona que los pagaba.)

  • Según el versículo 29, ¿qué bendición se prometió a quienes pagaran diezmos? (El Señor bendeciría a los israelitas “en toda obra” que hicieran.)

  • ¿De qué manera la obediencia a la ley del diezmo nos puede ayudar a diferenciarnos del mundo?

Explique que Deuteronomio 15 describe otra manera en la que los israelitas debían cuidar de los necesitados que hubiera entre ellos. Pida a los alumnos que lean Deuteronomio 15:1–2 en silencio para descubrir lo que los israelitas debían hacer cada siete años. Invite a los alumnos a que se fijen en el versículo 1, nota b al pie de la página, para averiguar lo que significa hacer remisión de deudas (“perdonar o anular las deudas”).

  • ¿Qué debían hacer los israelitas cada siete años?

  • ¿Qué opinan de ese sistema? ¿Qué tipo de actitud debían desarrollar los israelitas para poder vivir ese mandamiento?

Invite a un alumno a leer en voz alta Deuteronomio 15:4–6, y pida al resto de la clase que siga la lectura en silencio; pida a la mitad de la clase que busque la razón por la que los acreedores israelitas debían perdonar las deudas cada siete años, y pida a la otra mitad de la clase que se fije en las maneras en las que el Señor bendeciría a los israelitas si obedecían tanto ese mandamiento como los demás.

  • ¿Cuál era el propósito de perdonar las deudas cada siete años? ¿De qué formas bendeciría el Señor a los israelitas mientras obedecieran ese mandamiento?

Pida a un alumno que pase al frente de la clase para representar a un israelita de la antigüedad. Dele un poco de comida o de dinero. (Podría darle al alumno un poco de dinero ficticio o pedir a los alumnos que se imaginen esos artículos.) Escriba Año 1 en la pizarra. Pida a otro alumno que represente a una persona necesitada durante el primer año de un ciclo de siete años. Diga al segundo alumno que le pida prestado al primero algo de comida o dinero Pregunte a la clase:

  • ¿Qué harían si estuvieran en el lugar de ese israelita y alguien les pidiera un préstamo?

Invite a un alumno a leer en voz alta Deuteronomio 15:7–8, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para ver de qué manera desea el Señor que Su pueblo trate a los pobres.

  • ¿Qué palabras o frases de esos versículos describen la forma en la que debemos proveer para los necesitados?

Pida al alumno que tiene la comida o el dinero que haga una demostración de las acciones y actitudes que encontraron los alumnos al darle comida o dinero al segundo alumno.

Escriba Año 7 en la pizarra. Pida a un tercer alumno que represente a otro israelita necesitado durante el séptimo año y que le pida ayuda al primer alumno.

  • ¿En qué se diferencia esa situación de la primera?

  • ¿Por qué podría haber sido más difícil para un israelita prestar algo a otra persona durante el séptimo año?

Invite a un alumno a leer en voz alta Deuteronomio 15:9–11, y pida a los demás que sigan la lectura en silencio para saber cuál fue la advertencia y el consejo que dio Moisés respecto a los préstamos durante el séptimo año.

  • ¿Cuál fue la advertencia de Moisés en esa situación? ¿Qué podemos aprender del versículo 9 en cuanto a negarse a ayudar a los pobres? (Los alumnos quizás reconozcan varios principios, entre ellos el siguiente: Pecamos al negarnos a ayudar a los necesitados cuando podemos hacerlo.)

Reúna los objetos que se utilizaron en la representación, y pida a los alumnos participantes que vuelvan a sus asientos.

  • ¿Por qué piensan que es un pecado negarse a ayudar a los necesitados?

  • ¿Cuáles son algunas razones por las que a veces nos es difícil ayudar a los necesitados? (Quizás deba explicar que, aunque no siempre somos capaces de satisfacer las necesidades de los demás, debemos poder decir en nuestro corazón que ayudaríamos si pudiéramos hacerlo [véase Mosíah 4:24–25].)

  • ¿Qué dijo Moisés que debíamos hacer con nuestra mano cuando damos a los pobres? ¿Cuál debe ser nuestra actitud acerca de dar a los pobres?

  • Según el versículo 10, ¿qué experimentaremos si ayudamos a los necesitados de buen grado? (Los alumnos quizás utilicen palabras diferentes, pero deben reconocer el siguiente principio: Si ayudamos a los necesitados de buen grado, entonces seremos bendecidos en todos nuestros hechos.)

  • ¿Qué tipo de oportunidades nos ha dado el Señor para que ayudemos a proveer de lo necesario para los necesitados?

Pida a los alumnos que cuenten acerca de una ocasión en la que se hayan sentido bendecidos después de ayudar a una persona necesitada.

Anime a los alumnos a que escriban en su cuaderno de apuntes o en su diario de estudio de las Escrituras lo que harán durante la próxima semana para ayudar a alguna persona necesitada. Si lo desea, testifique sobre la importancia de ayudar a los necesitados. Recuerde a los alumnos que el ayudar a los necesitados es una forma de mostrar que somos el “pueblo singular” del Señor (Deuteronomio 14:2).

Para resumir el resto de Deuteronomio 15, explique que el Señor mandó a los israelitas librar a los siervos hebreos durante su séptimo año de servicio. También hizo hincapié en la consagración de las primeras crías del ganado y de los rebaños de los israelitas.

Explique que Deuteronomio 16 contiene las instrucciones del Señor concernientes a la Pascua y a las otras dos fiestas anuales: la Fiesta de las Semanas y la Fiesta de los Tabernáculos. Esas fiestas les recordarían a los israelitas las bendiciones que habían recibido y que recibirían del Señor.

Deuteronomio 17–19

El Señor instruye a Su pueblo con respecto a Sus mandamientos y explica las consecuencias de la desobediencia

Para resumir Deuteronomio 17:1–13, explique que ese pasaje describe las consecuencias para los israelitas que escogieran adorar dioses falsos.

Pida a un alumno que pase al frente de la clase y se siente en una silla. Colóquele una corona (que puede estar hecha de papel) sobre la cabeza y pregunte:

  • Si fueran el rey o la reina de una nación, ¿qué escogerían hacer con su tiempo?

Pida a los alumnos que piensen en reyes o reinas de la historia o de las Escrituras que se volvieron orgullosos y no siguieron los mandamientos de Dios, o que hagan una lista de ellos.

Explique a la clase que Moisés, sabiendo que Israel en un tiempo futuro exigiría un rey para ser como las naciones vecinas, instruyó a Israel con respecto a lo que debía hacer un buen rey. Invite al alumno que lleva puesta la corona que lea en voz alta Deuteronomio 17:14–20, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y preste atención a las instrucciones del Señor concernientes al rey. Si lo desea, sugiera a los alumnos que marquen lo que encuentren.

  • ¿Qué advertencias y consejos dio el Señor con respecto al futuro rey de Israel?

  • Según Deuteronomio 17:18–19, ¿qué debía hacer el rey de Israel cuando se sentara sobre el trono? ¿De qué manera podía ser bendecido el rey al estudiar las leyes de Dios todos los días?

  • ¿Qué principio podemos aprender de esa instrucción acerca del estudio diario de las Escrituras? (Los alumnos quizás utilicen palabras diferentes, pero asegúrese de que reconozcan el siguiente principio: Si estudiamos las Escrituras a diario, nos ayudarán a ser humildes y vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Podría escribir ese principio en la pizarra.)

Pida al alumno que lleva puesta la corona que regrese a su asiento. Podría preguntar a los alumnos de qué manera el estudio del Antiguo Testamento ha influido en su vida en lo que va del año. Anímelos a continuar estudiando las Escrituras a diario. Si lo desea, recuérdeles que el estudio de las Escrituras es otra manera más por la que pueden distinguirse del mundo.

Para resumir Deuteronomio 18–19, explique que Moisés repasó la manera de mantener a los sacerdotes levitas y advirtió a los israelitas que se mantuvieran alejados de la hechicería. Profetizó la venida de Jesucristo y describió los procesos legales para quienes hubieran matado a otra persona, ya fuera de manera accidental o intencional.

Para concluir, quizás desee testificar de una o más de las verdades que se reconocieron hoy.

Comentarios e información de contexto

Deuteronomio 14:26. El Señor permitía que los antiguos israelitas utilizaran bebidas fuertes

“El uso del vino y otros líquidos fermentados llamados ‘bebidas fuertes’ (sidra) puede sorprender a los adoradores de los últimos días que no deben utilizarlos, pero eran permitidos en actos ceremoniales en el antiguo Israel; sólo el uso excesivo o indebido estaban prohibidos. Las bebidas fermentadas no debían ser usadas por los sacerdotes en funciones, y los nazareos no debían utilizarlas en modo alguno (Deuteronomio 14:26; Levítico 10:9–11; Números 6:2–4)” (Ellis T. Rasmussen, A Latter-day Saint Commentary on the Old Testament, 1993, pág. 179).

Deuteronomio 16:1–17. ¿Cuál era el propósito de las fiestas y las festividades?

“Las celebraciones de Navidad y la Pascua ayudan a los creyentes en Jesucristo a recordar ciertos grandes acontecimientos en la historia cristiana. Las festividades que el Señor mandó celebrar a Israel cumplían un propósito semejante. Moisés una vez más hizo recordar al pueblo en cuanto a la necesidad solemne de observar estas festividades en la forma y la época que el Señor había mandado.

“‘Desde las épocas más tempranas el año judío se perpetuó mediante grandes festividades: las “fiestas de Jehová”. Algunas eran fijadas para que coincidieran con los cambios de estación haciendo recordar al pueblo la constante bendición de Dios para con ellos y proporcionándoles la oportunidad de dar gracias por lo que recibían. Otras conmemoraban los grandes acontecimientos de la historia de Israel, ocasiones en las que en una forma inequívoca Dios había intervenido para librar a su pueblo. Todas eran ocasiones de gozo pleno por los buenos dones de Dios, y al mismo tiempo de recogimiento sobrio para buscar perdón y ser purificados’ [Phillip Budd, “Feasts and Festivals”, Eerdmans’ Handbook to the Bible, edición de David Alexander y Pat Alexander, 1973, pág. 180]” (Antiguo Testamento—Manual para el alumno, Génesis–2 Samuel, [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983], pág. 207).

Deuteronomio 18:15–19. ¿Quién es el “Profeta… como [Moisés]”?

“Por lo menos otros cuatro pasajes de las Escrituras se refieren al profeta semejante a Moisés (véase Hechos 3:22–23; 1 Nefi 22:21; 3 Nefi 20:23; JS—H 1:40). En cada caso estos pasajes aclaran que el profeta semejante a Moisés era el Salvador, Jesucristo. Cuando Jesús visitó a los nefitas, tal como está escrito en el Libro de Mormón, se identificó en esta forma:

“‘He aquí, yo soy aquel de quien Moisés habló, diciendo: El Señor vuestro Dios os levantará a un profeta, de vuestros hermanos, semejante a mí; a él oiréis en todas las cosas que os dijere. Y sucederá que toda alma que no escuchare a ese profeta será desarraigada de entre el pueblo.’ (3 Nefi 20:23.)” (Antiguo Testamento—Manual para el alumno, Génesis–2 Samuel, [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983], pág. 212).