Seminario
Lección 134: Jeremías 17–29
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Lección 134

Jeremías 17–29

Introducción

Jehová mandó a Jeremías que advirtiese a los habitantes de Jerusalén que, a menos que se arrepintieran, la ciudad sería destruida. Por causa de su predicación, el pueblo afligió y encarceló a Jeremías. Él escribió una carta a los que ya estaban cautivos en Babilonia, advirtiéndoles en contra de los falsos profetas y brindándoles aliento.

Sugerencias para la enseñanza

Jeremías 17

Jeremías se pone a la entrada de la ciudad y advierte al pueblo que santifique el día de reposo.

Antes de la clase, muestre ilustraciones o dibuje en la pizarra dos paisajes: uno de ellos árido y reseco y el otro fértil con un río.

  • Si tuvieran que vivir en uno de esos lugares, ¿cuál elegirían? ¿Por qué?

Explique que esos paisajes podrían representar el estado espiritual de nuestra vida. Invite a los alumnos a pensar si el estado espiritual de su vida se parece más a un desierto, a un valle fértil o más bien a algo intermedio.

Invítelos a buscar principios en Jeremías 17–29 que puedan hacer que su vida sea más rica y productiva, como el paisaje fértil.

Para resumir Jeremías 17:1–4, explique que, por medio de Jeremías, Jehová dijo a los habitantes de Judá que se les sacaría por la fuerza de la tierra prometida para servir a sus enemigos en otro lugar.

Invite a un alumno a leer Jeremías 17:5–6 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber por qué serían maldecidos los judíos. Explique que la retama es un pequeño arbusto de aspecto salvaje, con un tallo muy retorcido y hojas lanceoladas (de forma semejante al hierro de la lanza). Jeremías utilizó ese sombrío arbusto para explicar algo importante.

  • De acuerdo con el versículo 5, ¿qué acciones acarrearían la maldición de ser como un arbusto salvaje en el desierto? (Anote las respuestas de los alumnos en la pizarra debajo de la imagen del paisaje estéril).

  • ¿Cuáles son algunos ejemplos de los comportamientos que se citan en el versículo 5? ¿Por qué el hacer esas cosas sería similar a vivir en un desierto?

Invite a un alumno a leer Jeremías 17:7–8 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber cómo describe Jehová a los que confían en Él en lugar de confiar en el hombre.

  • ¿Cómo describió Jehová a los que confían en Él?

  • ¿Qué pueden representar las aguas en ese simbolismo?

Para resumir Jeremías 17:9–20, explique que Jeremías expresó en oración su esperanza en Jehová. Jehová le dijo a Jeremías que se pusiera a las puertas de Jerusalén y predicara a los habitantes de la ciudad. Si lo desea, explique que en la antigüedad, las puertas de una ciudad eran lugares en donde se llevaban a cabo negocios y donde se concebían y se ejecutaban leyes.

Invite a un alumno a leer Jeremías 17:21–22 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que se le mandó a Jeremías que dijera al pueblo a las puertas de Jerusalén.

  • ¿Qué le mandó Jehová a Jeremías que dijera al pueblo?

Invite a un alumno a leer Jeremías 17:24–25 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que sucedería si los judíos santificaban el día de reposo.

  • ¿Qué les prometió Jehová a los judíos si santificaban el día de reposo? (Él los preservaría y los ayudaría a prosperar).

  • ¿Qué principio aprendemos en esos versículos en cuanto a santificar el día de reposo? (Es posible que los alumnos sugieran diversos principios, pero asegúrese de que reconozcan el siguiente: Si santificamos el día de reposo, el Señor nos preservará y nos ayudará a prosperar. Utilice las palabras de los alumnos para anotar ese principio en la pizarra, debajo de la ilustración del paisaje fértil).

Pida a los alumnos que lean Jeremías 17:27 en silencio para averiguar lo que sucedería si los judíos continuaban quebrantando el día de reposo. Invítelos a dar un informe de lo que encuentren.

  • ¿Por qué creen que era tan importante que Jeremías enseñara a los judíos acerca de honrar el día de reposo en particular?

Jeremías 18:1–19:13

Dios utiliza el arte de la alfarería para enseñar a Jeremías que los israelitas pueden arrepentirse y evitar la destrucción

Lleve a la clase un trozo de arcilla blanda. Invite a un alumno a modelar rápidamente una vasija con la arcilla delante de la clase. Si no tiene arcilla, pida a los alumnos que se imaginen que están modelando una vasija con arcilla blanda.

  • ¿Qué pueden hacer si no les gusta cómo les ha quedado la vasija que acaban de modelar?

Pida al alumno que vuelva a comenzar y que modele otra vasija. Explique que Jehová utilizó el arte de la alfarería para enseñar a Jeremías acerca de la casa de Israel. Invite a algunos alumnos a turnarse para leer Jeremías 18:1–6 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que Dios le enseñó a Jeremías.

  • ¿Qué le enseñó Dios a Jeremías acerca de la casa de Israel mediante una analogía con el arte de la alfarería?

Invite a un alumno a leer Jeremías 18:7–8 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar qué tenían que hacer los judíos para que Dios pudiera remodelarlos y hacer de ellos una nación poderosa. Si lo desea, dirija la atención de los alumnos al versículo 8, nota b al pie de página, y explique que Dios no se arrepiente, sino que revoca el castigo.

  • Si el Señor ha advertido a una nación que será destruida, ¿qué pueden hacer los del pueblo para que Él los salve y los remodele?

  • Si nos comparamos con los israelitas, ¿qué podemos hacer nosotros para dejar que Dios nos dé forma o nos remodele? (Es posible que los alumnos utilicen otras palabras, pero asegúrese de que comprenden que si elegimos arrepentirnos, el Señor puede dar forma a nuestra vida y remodelarla. Utilice las palabras de los alumnos para anotar ese principio en la pizarra debajo de la ilustración del paisaje fértil).

Invite a un alumno a leer en voz alta las siguientes palabras del élder Hugh W. Pinnock, de los Setenta. Pida a los miembros de la clase que se fijen en las expresiones que les brinden esperanza en la capacidad que tiene el Salvador para ayudarlos a cambiar para bien.

“El Señor le explicó a Jeremías que cuando cometemos errores como los que cometió el antiguo Israel, podemos tomar lo que hemos estropeado y empezar de nuevo. El alfarero no se rindió y tiró el barro sólo por haber cometido un error; de la misma forma, nosotros no debemos perder las esperanzas ni menospreciarnos, sino que necesitamos vencer los problemas que se nos presentan, aceptar lo que tenemos y somos, y empezar de nuevo.

“Algunos de ustedes que me escuchan han pecado en forma grave, vergonzosa y destructora; sin embargo, si siguen la simple instrucción dada por el Maestro, pueden hablar con el obispo, cuando sea necesario, y comenzar de nuevo como una persona renovada” (véase “Volver a empezar”, Liahona, julio de 1982, págs. 23–24).

  • ¿Qué enseñanzas del élder Pinnock nos infunden la esperanza de que podemos vencer nuestros errores y cambiar para bien?

Invite a un alumno a leer Jeremías 18:11–12 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para descubrir cuál fue la reacción de los judíos al mensaje de esperanza de Jeremías.

  • ¿Cómo reaccionaron los judíos al mensaje de esperanza de Jeremías?

Para resumir Jeremías 18:13–23, explique que debido a que el pueblo rechazó las palabras de Jehová, Él dijo que sufrirían y serían esparcidos. Entonces los judíos conspiraron contra Jeremías para hacerle mal. Aunque se lamentó por la iniquidad de ellos, Jeremías pidió a Jehová que dejara que los judíos sufrieran por sus pecados.

Muestre una vasija de barro. Si no tiene una, dibújela en la pizarra.

Explique que, tal y como se registra en Jeremías 19:1–9, Jehová le dijo a Jeremías que llevara una vasija de barro al valle de Hinom, el cual estaba justo a las afueras de los muros de Jerusalén. En ese valle había un lugar llamado Tofet, que significa lugar para quemar. Allí algunos israelitas habían construido altares y sacrificaban a sus hijos como ofrendas quemadas a los dioses falsos.

Invite a un alumno a leer Jeremías 19:10–11 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que se le dijo a Jeremías que hiciera en ese valle.

  • ¿Qué trataba Jehová de enseñarles a los israelitas al hacer que Jeremías rompiera la vasija de barro?

Jeremías 19:14–28:17

Jeremías profetiza acerca de los dioses falsos y de la inminente destrucción de Judá

Pida a los alumnos que levanten la mano si alguna vez han sentido que otras personas querían que cambiaran sus normas o dejaran de hablar del Evangelio.

Para resumir Jeremías 19:14–20:6, explique que después de predicar en el valle de Hinom, Jeremías proclamó sus advertencias en el atrio del templo. Pasur, gobernador principal de la casa de Jehová, estaba enojado con Jeremías por causa de su mensaje. Pasur lo golpeó y lo encarceló, poniéndolo en el cepo hasta el día siguiente; pero Jeremías continuó advirtiendo acerca de los inminentes juicios de Jehová.

Invite a un alumno a leer Jeremías 20:7–9 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para conocer los sentimientos de Jeremías en esos momentos.

  • ¿Por qué se negó Jeremías a guardar silencio a pesar de que hubo un momento en que deseó dejar de declarar el mensaje de Jehová?

  • ¿Qué significa que la palabra de Jehová fue como un “fuego ardiente metido en [los] huesos [de Jeremías]” (versículo 9)?

  • ¿Qué aprendemos del ejemplo de Jeremías que nos pueda ayudar a proclamar el Evangelio aun cuando resulte difícil? (Es posible que los alumnos mencionen varios principios, pero asegúrese de que comprenden que a medida que aumenta nuestro testimonio del Evangelio, aumenta nuestro deseo de hacer la voluntad del Señor. Utilice las palabras de los alumnos para escribir ese principio en la pizarra).

Invite a los alumnos a pensar en personas que conozcan que sientan la palabra de Jehová como un fuego en sus huesos. Si lo desea, pida a varios alumnos que compartan cómo demuestran ese fuego o testimonio las personas en las que han pensado.

  • ¿Qué pueden hacer ustedes para obtener ese tipo de testimonio?

  • ¿En qué sentido podría ese fuerte testimonio ayudarles en el futuro como misioneros, padres (o madres) y líderes de la Iglesia?

Aliente a los alumnos a seguir la inspiración que reciban del Espíritu Santo a medida que procuran aumentar su testimonio.

Explique que al continuar predicando al pueblo tal y como se registra en Jeremías 20–28, Jeremías advirtió específicamente acerca de maestros y falsos profetas que dirían a los inicuos lo que éstos querían oír.

Jeremías 29

Jeremías escribe una carta a los israelitas cautivos en Babilonia

Explique que en los días de Jeremías, aproximadamente en el año 606 a. de J.C., un grupo selecto de judíos fue llevado cautivo a Babilonia. En el capítulo 29, Jeremías prometió a esos cautivos que si buscaban a Dios con todo su corazón, lo hallarían, y Jehová los escucharía (véase Jeremías 29:11–14).

Dirija la atención de los alumnos a las ilustraciones de los paisajes en la pizarra. Aliéntelos a seguir las impresiones que hayan sentido durante la lección y a seguir los principios que los ayuden a tener una vida rica y productiva.

Comentarios e información de contexto

Jeremías 18:1–8. Si escogemos arrepentirnos, el Señor puede modelar y remodelar nuestra vida

El presidente James E. Faust, de la Primera Presidencia, enseñó:

“La transgresión produce dolor y pesar, pero hay una forma de salir de ‘la hiel de amargura, y de los lazos de iniquidad’ (Mosíah 27:29). Si nos volcamos al Señor y creemos en Su nombre, podemos cambiar. Nos dará el poder para cambiar nuestra vida, el poder para sacar los malos pensamientos y sentimientos del corazón. Podemos ser llevados desde ‘el más tenebroso abismo’ a ‘[ver] la maravillosa luz de Dios’ (Mosíah 27:29). Podemos ser perdonados; podemos hallar paz” (“El poder para cambiar”, Liahona, noviembre de 2007, pág. 123).

Jeremías 20:7–9. Los profetas de Dios nos enseñan lo que el Señor desea que oigamos

El élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, explicó la carga que supone impartir las advertencias del Señor:

“Así que ésa es la carga de los que son llamados a llevar el mensaje mesiánico. Además de enseñar, alentar y animar a la gente (que es la parte agradable del discipulado), de vez en cuando a esos mismos mensajeros se los llama a preocuparse, a amonestar y a veces simplemente a llorar (que es la parte dolorosa del discipulado). Ellos saben muy bien que el camino que conduce a la tierra prometida que ‘fluye leche y miel’ [Éxodo 3:8] pasa necesariamente por el monte Sinaí, de donde proviene un caudal de mandamientos en cuanto a lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer [véase Éxodo 20:3–17].

“Lamentablemente, los mensajeros de los mandamientos divinamente ordenados no suelen gozar de mayor popularidad en la actualidad que en la antigüedad” (“El costo —y las bendiciones— del discipulado”, Liahona, mayo de 2014, pág. 7).