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Lección 13: Moisés 6:1–47 (Génesis 5)
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Lección 13

Moisés 6:1–47 (Génesis 5)

Introducción

La posteridad justa de Adán llevó un libro de recuerdos, enseñó el Evangelio a su familia e invitó a todos los hombres a arrepentirse. Enoc, uno de los descendientes de Adán, fue llamado a predicar el arrepentimiento al pueblo y además fue llamado como vidente.

Sugerencias para la enseñanza

Moisés 6:1–25

La posteridad de Adán llevó un libro de recuerdos y enseñó a sus hijos el Evangelio

Muestre a los alumnos una cadena (o dibuje una en la pizarra). Pídales que imaginen que la cadena representa a sus antepasados (incluso a sus padres), a ellos mismos y a sus descendientes (incluso a sus futuros hijos). Explique que debido a que estamos unidos a nuestros antepasados y descendientes, ciertas características, tradiciones y enseñanzas a menudo se transmiten de generación en generación.

  • ¿Qué les han transmitido a ustedes sus padres (o sus antepasados)?

  • ¿Cuáles son las cosas más útiles que podrían transmitirles a sus futuros hijos?

Pida a un alumno que lea en voz alta el resumen del capítulo que corresponde a Génesis 5, y pida a la clase que preste atención a los nombres que forman parte de la “cadena” de descendientes de Adán.

Explique que Génesis 5 no proporciona muchos detalles acerca de Adán y su posteridad. Recuerde a los alumnos que cuando el profeta José Smith realizó cambios inspirados en la Biblia, el Señor le reveló muchas verdades claras y preciosas que se habían perdido antes de que la Biblia se compilara. Moisés 6–7contiene detalles significativos que no se encuentran en Génesis 5, acerca de uno de los descendientes de Adán, el profeta Enoc.

Invite a varios alumnos que se turnen para leer Moisés 6:1, 13, 21, 23 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para ver lo que Adán y sus descendientes justos les transmitieron a sus hijos.

  • ¿Qué fue lo que Adán y sus descendientes justos enseñaron a sus hijos?

  • Del ejemplo de Adán y su posteridad, ¿que podemos aprender acerca de la responsabilidad que tienen los padres hacia sus hijos? (Los alumnos posiblemente utilicen palabras diferentes, pero deben descubrir algo parecido a la siguiente doctrina: Los padres son responsables de enseñar a sus hijos las vías de Dios.)

Invite a los alumnos a considerar de qué manera sus padres u otros padres que conocen han llevado a cabo la responsabilidad de enseñar a sus hijos las vías de Dios. Pida a algunos alumnos que compartan sus observaciones.

Para hacer un resumen de Moisés 6:2–3 explique que Adán y Eva tuvieron un hijo llamado Set. Después de la muerte de Abel, Set fue escogido para poseer las llaves del sacerdocio y de esa manera transmitir las responsabilidades del sacerdocio a las generaciones subsiguientes (véase D. y C. 107:40–42).

Invite a varios alumnos a turnarse para leer en voz alta Moisés 6:4–8, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para ver lo que Adán y sus descendientes hicieron que los ayudaría a enseñar a sus hijos.

  • ¿Qué tipo de registro llevaron Adán y sus descendientes? ¿Qué deseaban ellos que sus hijos recordaran?

Explique que en la actualidad un libro de recuerdos puede tomar muchas formas. Puede ser un diario personal o cualquier método que utilicemos para registrar pensamientos y acontecimientos inspiradores sobre nuestra vida y la de las personas que conocemos.

  • ¿De qué manera el llevar un libro de recuerdos podría ayudarlos a enseñar a sus hijos las vías de Dios?

Pregunte a los alumnos si alguno de sus familiares ha llevado un libro de recuerdos que los haya animado a seguir las vías de Dios. Invite a uno o dos alumnos a compartir sus experiencias.

Invite a los alumnos a escribir en su cuaderno de apuntes o en su diario de estudio de las Escrituras una meta acerca de lo que harán con el fin de prepararse para enseñar a sus hijos las vías de Dios.

Para resumir Moisés 6:9–25 explique que Adán y su posteridad justa continuaron enseñando el Evangelio a sus familias, aun cuando las personas a su alrededor se volvieron inicuas.

Moisés 6:26–47

Enoc es llamado a predicar y comienza su ministerio

Escriba las siguientes preguntas en la pizarra, y pida a los alumnos que mediten en ellas:

¿En qué ocasión han sentido que no eran lo suficientemente buenos?

¿En qué ocasión han sentido que tenían una debilidad que les impedía hacer algo que el Señor les había pedido que hicieran?

Informe a los alumnos que Enoc tenía tales sentimientos cuando el Señor lo llamó a proclamar el arrepentimiento a su pueblo. Invite a los alumnos a buscar principios que pueden aplicarse a esos sentimientos mientras estudian la experiencia de Enoc en Moisés 6.

Invite a algunos alumnos a que se turnen para leer en voz alta Moisés 6:26–28, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busque frases que describan al pueblo de Enoc.

  • ¿Cómo describió el Señor al pueblo al que Enoc fue llamado a enseñar?

  • ¿Qué puede significar que el corazón de las personas se había endurecido y que sus oídos se habían entorpecido? (Se resistían a la inspiración del Espíritu y no escuchaban el consejo del Señor.)

  • ¿Qué significa que “sus ojos no pueden ver lejos” (versículo 27)? (Una posible respuesta sería que no miran más allá del momento presente. Si lo desea, sugiera a los alumnos que marquen esa frase.)

Invite a un alumno a leer en voz alta Moisés 6:31, y pida al resto de la clase que acompañe la lectura en silencio y que busquen la respuesta de Enoc al llamado del Señor.

  • ¿Qué preocupaciones expresó Enoc acerca de su capacidad para cumplir con el llamado del Señor?

  • ¿De qué manera la preocupación de Enoc por sus debilidades muestra que él tampoco podía “ver lejos” en ese momento?

Invite a un alumno a leer Moisés 6:32–34 en voz alta, y pida a la clase que busque las promesas que el Señor le hizo a Enoc. Invite a los alumnos a buscar frases que les llamen la atención y que expliquen por qué.

  • Según el versículo 32, ¿qué le dijo el Señor a Enoc que debía hacer para poder recibir esas promesas?

  • ¿Qué podemos aprender de esos versículos acerca de lo que el Señor hará por nosotros si hacemos lo que Él pide a pesar de nuestras debilidades? (Los alumnos podrían encontrar diferentes principios, entre ellos el siguiente: Si vamos y hacemos lo que el Señor manda, Él estará con nosotros y nos ayudará.)

  • ¿De qué manera puede ayudar este principio a los que se sienten incompetentes o incapaces de hacer lo que el Señor les ha pedido?

Invite a los alumnos a pensar en alguna ocasión en la que hayan visto o leído acerca de alguien que hizo lo que el Señor pedía a pesar de sus debilidades y que recibió la ayuda del Señor. Pida a varios alumnos que compartan sus ideas con el resto de la clase. Si lo desea, puede compartir alguna ocasión en la que usted hizo algo que el Señor pidió y fue bendecido con Su ayuda para lograrlo.

Muestre un recipiente con barro espeso o arcilla y un recipiente con agua. Invite a un alumno a leer en voz alta Moisés 6:35–36, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar lo que el Señor le indicó a Enoc que hiciera con esos elementos.

  • ¿Qué le indicó el Señor a Enoc que hiciera?

Para ayudar a los alumnos a comprender mejor el contexto y el contenido de esos versículos, pídales que describan de dónde proviene el barro de alfarería. Si no lo saben, explique que está formado por arcilla y que es un tipo de suelo.

  • ¿Cuál fue el resultado de que Enoc se untara los ojos con barro y luego se los lavara, quitando el barro de ellos? (Fue capaz de ver con los ojos espirituales en lugar de ver sólo con sus ojos naturales.)

  • ¿Qué creen que puede simbolizar la acción de Enoc de untarse los ojos con barro y luego lavarlos?

Después de que los alumnos respondan, explique que el Señor hizo que Enoc se untara los ojos con barro y que después se los lavara para enseñarle acerca de su función sagrada como vidente. Aun cuando no somos llamados a ser videntes como lo fue Enoc, podemos beneficiarnos al aprender a ver las cosas con los ojos espirituales.

Pida a los alumnos que reconozcan algún principio que podemos aprender de las instrucciones que el Señor dio a Enoc y de la bendición que resultó de ello. Los alumnos podrían expresar un principio similar al siguiente: Mediante la estricta obediencia y con la ayuda del Señor, podemos ver con los ojos espirituales.

  • ¿Qué significa ver con los ojos espirituales?

Pida a los alumnos que se pregunten por qué desearían ellos poder ver la vida desde una perspectiva espiritual. Invite a algunos alumnos a compartir sus ideas con la clase.

Pida a los alumnos que mediten en lo que podrían hacer para ser más obedientes, con el fin de ver mejor la vida desde una perspectiva espiritual. Invítelos a fijarse la meta de ser más obedientes para poder ver con los ojos espirituales.

Hágales notar la palabra vidente que se encuentra en el versículo 36 y explique que, debido a que Dios le dio a Enoc el poder para ver cosas que no son visibles al ojo natural, se le llamó vidente. Si lo desea, explique que los apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han sido llamados por Dios para ser profetas, videntes y reveladores en la actualidad.

  • ¿Qué es un vidente?

Para ayudar a los alumnos a comprender el significado del llamamiento de Enoc como profeta, vidente y revelador, invite a un alumno a leer en voz alta las siguientes declaraciones del élder John A. Widtsoe, del Quórum de los Doce Apóstoles:

“El vidente es el que ve con los ojos espirituales y percibe el significado de lo que a otros les parece incomprensible. Por lo tanto, es un intérprete y esclarecedor de la verdad eterna. Ve el futuro desde el pasado y desde el presente… En pocas palabras, es uno que ve, que anda en la luz del Señor con los ojos abiertos…

“…Un profeta es un maestro de la verdad conocida; un vidente es el que percibe la verdad oculta; el revelador es el portador de una nueva verdad” (Evidences and Reconciliations, editado por G. Homer Durham, 3 tomos en 1, 1960, pág. 258).

Invite a un alumno a leer en voz alta Moisés 6:37–39, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber de qué manera respondió el pueblo a la predicación de Enoc.

  • ¿Qué frases describen la forma en la que el pueblo le respondió a Enoc?

  • ¿Por qué algunas personas pueden ofenderse por las enseñanzas de los profetas, videntes y reveladores de la actualidad?

Invite a un alumno a leer Moisés 6:40 en voz alta, y pida a la clase que averigüe lo que Mahíjah le preguntó a Enoc.

Pida a los alumnos que se imaginen que uno de sus amigos o familiares les hizo preguntas similares acerca del profeta actual. Para ayudarlos a pensar la forma en que podrían responder, invite a un alumno a leer en voz alta Moisés 6:41–43, y pida a la clase que se fije en la manera en que Enoc respondió. Invite a algunos alumnos a explicar cómo les responderían a sus amigos.

Invite a un alumno a leer en voz alta Moisés 6:47, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para ver la reacción del pueblo ante las palabras de Enoc.

  • ¿Cómo se relaciona la reacción del pueblo registrada en el versículo 47 con las promesas que el Señor le hizo a Enoc y que se describen en los versículos 32–34?

  • ¿Cuáles son algunas de las enseñanzas y reflexiones de los profetas y apóstoles actuales que demuestran que son verdaderos videntes?

Para concluir, pida a uno o dos alumnos que compartan su testimonio de los profetas, videntes y reveladores del Señor. Si lo desea, podría compartir también su testimonio.

Comentarios e información de contexto

Moisés 6:5. “Un libro de recuerdos”

El presidente Spencer W. Kimball enseñó:

“Hay más probabilidades de que aquellos que llevan un libro de recuerdos se acuerden del Señor en su vida diaria. Los diarios personales constituyen un medio de contar nuestras bendiciones y de dejar un inventario de esas bendiciones para nuestra posteridad” (“Listen to the Prophets” [Escuchen a los profetas], Ensign, mayo de 1978, pág. 77).

Moisés 6:7. ¿Cuánto tiempo ha estado el sacerdocio sobre la tierra?

El sacerdocio “es sin principio de días ni fin de años” (D. y C. 84:17). Desde la época de Adán y Eva, el sacerdocio y las ordenanzas del Evangelio estuvieron disponibles tales como las tenemos hoy (véase Moisés 5:58–59; véase también D. y C. 107:40–42). El profeta José Smith enseñó lo siguiente:

“El sacerdocio se dio primeramente a Adán; él recibió la Primera Presidencia y tuvo las llaves de ella de generación en generación. La recibió en la Creación, antes de que se formara el mundo…

“El sacerdocio es un principio sempiterno, y existió con Dios desde la eternidad y existirá por la eternidad, sin principio de días ni fin de años [véase Traducción de José Smith, Hebreos 7:3]. Las llaves tienen que ser traídas de los cielos cada vez que se envía el Evangelio; y cuando se revelan de los cielos, se hace mediante la autoridad de Adán” (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 109).

Moisés 6:11–25 ¿Por qué algunas personas que existieron antes del Diluvio vivieron tanto tiempo?

Si bien no estamos del todo seguros de por qué muchos de los patriarcas del Antiguo Testamento vivían tanto tiempo, a continuación hay algunas posibles explicaciones:

“Esta pregunta no se contesta claramente en las Escrituras, pero existe la posibilidad de varias respuestas implícitas. Hay quienes han interpretado que esto que dice en 2 Nefi 2:21 se refiere a los que vivieron antes del Diluvio: ‘Y los días de los hijos de los hombres fueron prolongados, según la voluntad de Dios, para que se arrepintiesen mientras se hallaran en la carne’. Otros han sugerido que el elemento que les prolongó la vida fue su rectitud. Josefo afirma que ‘Dios les permitió un tiempo más largo de vida a causa de su virtud y del buen uso que hacían de ella para los descubrimientos astronómicos y geométricos, y que no hubiesen tenido tiempo suficiente para predecir [los períodos de los astros] a menos que hubieran vivido seiscientos años’ (Antiquities of the Jews, libro 1, capítulo 3, párrafo 9).

“El presidente Brigham Young también atribuyó la longevidad de los patriarcas a su obediencia a las ‘leyes de la vida’, y exhortó a los santos a dejar de ‘desperdiciar su vida y la vida de sus semejantes, y el precioso tiempo que Dios nos ha concedido para mejorar la mente y el cuerpo… a fin de que podamos empezar a retornar a la longevidad de la familia humana’ (en Journal of Discourses, tomo 14, pág. 89). En el Libro de Mormón hay un versículo que apoya la idea de que el Señor ‘prolongará los días’ de los justos (Helamán 7:24).

“Hay personas que opinan que el ambiente de la tierra puede haber cambiado radicalmente en la época del Diluvio, lo cual explicaría la disminución en los años de la vida humana inmediatamente después (véase Moisés 8:17).

“Entre otro de los posibles propósitos que pudieron haber prolongado la existencia de los antiguos patriarcas está el de la necesidad que tenía el Señor de establecer la verdad por medio de Su ley de testigos. En Lectures of Faith, dice: ‘Es fácil ver, no sólo cómo vino al mundo el conocimiento de Dios, sino también qué principio lo preservó; que, desde el momento en que se comunicó por primera vez, permaneció en la mente de los hombres justos, quienes lo enseñaron no solamente a su posteridad sino al mundo; por lo que, después del período de la creación de Adán hasta Noé, no era necesario una nueva revelación al hombre para darle la primera idea o noción de la existencia… del Dios verdadero y viviente’ (José Smith, compilador, 1985, pág. 20).

“Todos estos factores son explicaciones posibles. Ninguna excluye a las demás, ni tampoco son éstas las únicas probabilidades de respuestas correctas” (Thomas R. Valletta, “Quisiera saber: La longevidad de los antiguos patriarcas”, Liahona, marzo de 1998, pág. 45).

Moisés 6:26–36. El llamamiento de Enoc

Aprendemos más acerca del profeta Enoc en el libro de Moisés que en la Biblia:

“La Biblia contiene sólo unos pocos versículos acerca de Enoc (véase Génesis 5:19–24). El libro de Moisés aumenta considerablemente nuestro entendimiento de la vida, el ministerio y las enseñanzas de Enoc: En Moisés 6:26–36 se habla del llamamiento de Enoc, en los versículos 37–47 se registran sus palabras contra las obras de los hombres, en los versículos 48–68 tenemos su mensaje de salvación y en Moisés 7 se relatan sus extraordinarias visiones de Dios y los acontecimientos futuros que ocurrirían en esta tierra. Enoc era parte de la séptima generación desde Adán. Nació 620 años después de la Caída, fue ordenado al sacerdocio a la edad de 25 años y, cuando tenía 430 años, él y su pueblo fueron llevados al cielo sin probar la muerte (véase D. y C. 107:49). Una cita adicional de las profecías de Enoc se encuentra en Judas 1:14–15, y en Lucas 3:37 y en Hebreos 11:5 hay más información sobre su vida” (La Perla de Gran Precio, Manual para el alumno, manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 2000, pág. 21).