Seminario
Lección 38: Génesis 44–46
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Lección 38

Génesis 44–46

Introducción

Para impedir que sus hermanos regresaran a Canaán, José acusó a Benjamín de ser un ladrón. Judá se ofreció como sirviente de José a cambio de la libertad de Benjamín. Después de escuchar las expresiones de preocupación de Judá por su padre Jacob, quien estaría destrozado si Benjamín no regresaba a su hogar, José reveló su identidad a sus hermanos y los perdonó por lo que le habían hecho. Después de eso, José y Faraón enviaron a los hermanos de regreso a Canaán para trasladar a su padre Jacob y a toda su casa a Egipto.

Sugerencias para la enseñanza

Génesis 44

José dispone detener el regreso de sus hermanos a Canaán al acusar a Benjamín de robo

Escriba las siguientes preguntas en la pizarra: ¿De qué cosas me tengo que arrepentir? ¿Cómo me arrepiento?

Pida a los alumnos que reflexionen ambas preguntas en silencio. Invite a los alumnos a señalar ideas relacionadas con lo que debemos hacer para arrepentirnos de nuestros pecados a medida que estudien los hechos de los hermanos de José en Génesis 44.

Recuerde a los alumnos que en Génesis 42–43 leyeron acerca de cómo los hermanos mayores de José fueron a Egipto a comprar grano durante la hambruna, pero no lo reconocieron. José los reconoció y los interrogó acerca de su familia bajo el pretexto de acusarlos de ser un grupo de espías. Al tomar prisionero a Simeón, José forzó a sus otros hermanos a encontrarse en una situación en la que tendrían que traer a Benjamín, su hermano menor, a Egipto. Cuando los hermanos regresaron por más grano, trajeron a Benjamín con ellos.

Explique que, al prepararse sus hermanos para regresar a Canaán por segunda vez, José ideó un plan que le impediría irse de Egipto. Invite a uno o más alumnos que se turnen para leer en voz alta Génesis 44:1–14, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y visualice en su mente lo que está ocurriendo.

  • De acuerdo con el versículo 9, ¿qué dijeron los hermanos que aceptarían como consecuencia si se descubría que alguno había tomado la copa de plata?

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 44:16–17, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para conocer lo que Judá dijo acerca de su predicamento.

  • En el versículo 16, ¿a qué creen que se refería Judá cuando dijo: “Dios ha hallado la maldad de tus siervos”?

  • De acuerdo con el versículo 17, ¿qué propuso hacer José con Benjamín?

Para resumir Génesis 44:18–29, explique que Judá le dijo a José lo preocupado que su padre Jacob estaba al dejar ir a Benjamín, su hijo menor, a Egipto, por miedo a perderlo como había perdido a su otro hijo, José.

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 44:30–31, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que dijo Judá que acontecería a Jacob si Benjamín no regresaba. Pídales que den un informe de lo que encuentren.

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 44:32–34, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para conocer lo que Judá estaba dispuesto a hacer por Benjamín. (Para ayudar a los alumnos a entender esos versículos, quizás tenga que explicar que un fiador es similar a un aval o grarantía.)

  • ¿Qué estaba dispuesto a hacer Judá para que Benjamín pudiera ser libre?

  • ¿Cómo se compara el comportamiento de Judá en esos versículos con la forma en la que él y sus hermanos vendieron a José en Génesis 37?

  • ¿Cómo muestra el comportamiento de Judá en esos versículos que su corazón había cambiado? (Ayude a los alumnos a reconocer que la disposición de Judá de reconocer su iniquidad [versículo 16] y de convertirse en esclavo tomando el lugar de su hermano menor, muestra lo grande que había sido su cambio.)

Explique que aunque este relato no nos muestra exactamente cuán arrepentidos estaban Judá y sus hermanos, podemos aprender una valiosa verdad del ejemplo de Judá con respecto a arrepentirnos de nuestros pecados. Escriba lo siguiente en la pizarra: El arrepentimiento sincero incluye…

Pida a los alumnos que completen la declaración doctrinal utilizando lo que han aprendido del ejemplo de Judá. Aunque lo expresen de forma diferente, los alumnos deben reconocer una doctrina similar a la siguiente: El arrepentimiento sincero incluye reconocer nuestros errores, alejarnos de actos pecaminosos y experimentar un cambio de corazón por medio de la expiación de Jesucristo.

  • ¿Por qué piensan que experimentar un cambio es parte del arrepentimiento?

Invite a los alumnos a pensar en personas que conozcan que han estado dispuestas a hacer cambios significativos en sus actitudes y comportamientos con la finalidad de arrepentirse. Aliente a los alumnos a pensar en cualquier actitud o comportamiento que el Padre Celestial desearía que cambiaran. Invítelos a escribir en sus diarios personales cómo harán esto.

Génesis 45:1–15

José se da a conocer a sus hermanos

Llene tres cuartas partes de un frasco de vidrio con arroz o trigo, coloque una pelota de ping-pong en la parte superior y cierre el frasco con la tapa. Explique a los alumnos que la pelota de ping-pong los representa a ellos y que el arroz o el trigo representa las pruebas y dificultades que enfrentan actualmente en sus hogares, escuelas o en la comunidad. Coloque el frasco boca abajo, de manera que el arroz cubra la pelota de ping-pong, e invite a los alumnos a describir algunas de esas pruebas y dificultades. Después de que los alumnos respondan, agite el frasco de arriba abajo hasta que la pelota de ping-pong suba a la superficie. Invite a los alumnos a pensar en un principio que este ejemplo podría enseñar acerca de la vida de José, y que podría ayudarlos a saber cómo elevarse por encima de sus propias pruebas y desánimo.

Invite a dos alumnos a turnarse para leer en voz alta Génesis 45:1–4, e invite a la mitad de la clase a seguir la lectura en silencio y considere lo que José podría haber estado pensando y sintiendo. Invite a la otra mitad de la clase a imaginar lo que sus hermanos podrían haber estado pensando y sintiendo.

  • Después de escuchar a Judá expresar su preocupación por su padre y por su hermano Benjamín, ¿qué creen que José pudo haber pensado y sentido a medida que decidía revelar su identidad a sus hermanos?

  • El versículo 3 indica que los hermanos de José “estaban turbados” cuando José les reveló quién era. ¿Qué pensamientos y sentimientos pudieron haber tenido los hermanos de José al enterarse de que ese gobernante egipcio era en realidad su hermano?

Divida la clase en grupos de tres o cuatro alumnos e invite a cada grupo a hacer una lista de las pruebas y dificultades que José había experimentado en el transcurso de su vida. Después de unos minutos, invite a los grupos a compartir sus respuestas y a escribirlas en la pizarra. (Sus respuestas pueden incluir las siguientes: sus hermanos lo odiaban, sus hermanos lo arrojaron en un pozo y después lo vendieron como esclavo, lo separaron de sus padres, fue tentado a ser inmoral, fue acusado falsamente y fue puesto en prisión por años.)

Invite a los alumnos a leer en silencio Génesis 45:5–11 para determinar cuál fue la perspectiva de José con respecto a sus pruebas. Pida que los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

  • ¿Qué entendía José acerca de sus pruebas? (Ayude a los alumnos a entender que José reconocía la mano de Dios en su vida.)

  • De acuerdo con el versículo 8, ¿quién dijo José que lo envió a Egipto?

  • ¿Qué consejos le podría dar José en la actualidad a alguien que esté experimentando pruebas o dificultades en la vida? (Las respuestas de los alumnos pueden incluir algo similar al siguiente principio: Si somos fieles, Dios puede dirigir nuestras vidas y ayudarnos a que las pruebas se tornen en bendiciones para nosotros mismos y para los demás.)

Invite a los alumnos a compartir experiencias en las que Dios haya dirigido el curso de sus vidas (o el de personas que conozcan) y les haya ayudado a hacer que las pruebas y dificultades se tornaran en bendiciones. Recuerde a los alumnos que no compartan experiencias que sean muy personales o confidenciales.

  • ¿Qué les ha ayudado a permanecer fieles a Dios durante las pruebas que han experimentado en su vida?

Si lo desea, comparta cómo ha visto que ese principio se ha cumplido en su vida. Aliente a los alumnos a buscar la mano de Dios en su vida y a ver cómo puede Él ayudarnos a tornar los desafíos en nuestro beneficio y en el de los demás.

Recuerde a los alumnos que los hermanos de José “estaban turbados delante de él” (Génesis 45:3) al descubrir quién era.

  • ¿Por qué los hermanos se pudieron haber sentido turbados?

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 45:14–15, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber cómo ayudó José a aliviar sus preocupaciones. Invite a los alumnos a dar un informe de lo que encuentren.

  • ¿Cómo creen que se sintieron José y sus hermanos en ese momento?

  • ¿Qué podemos aprender de la respuesta de José a sus hermanos y del gozo que experimentó como resultado de ello? (Entre otras cosas, los alumnos podrían reconocer el siguiente principio: Perdonar a aquellos que nos han hecho daño nos ayuda a sanar y a sentir paz.)

Para ayudar a los alumnos a entender mejor esa verdad, considere compartir el relato de Christopher Williams. Explique que una noche mientras Christopher conducía a casa, un adolescente ebrio chocó contra su vehículo, lo que resultó en la muerte de su esposa que se encontraba embarazada y de dos de sus hijos. El presidente James E. Faust, de la Primera Presidencia, se refirió a esa experiencia en un discurso de la conferencia general. Invite a un alumno a leer en voz alta la siguiente declaración: Pida a la clase que preste atención a por qué es importante perdonar a aquellos que nos han hecho daño.

“El obispo Christopher Williams tuvo que tomar una decisión cuando un vehículo chocó contra el suyo; ésta fue la de ‘perdonar incondicionalmente’ al conductor que había causado el accidente para que el proceso de ser sanado pudiese llevarse a cabo sin traba alguna” (“El poder sanador del perdón”, Liahona, mayo de 2007, pág. 69).

Invite a los alumnos a pensar en alguien que los haya lastimado o les haya hecho daño. Pídales que consideren qué es lo que pueden hacer para perdonar a fin de que tanto ellos como los demás puedan experimentar mayor sanación y gozo.

Génesis 45:16–28

Los hermanos de José regresan a Canaán y le cuentan a Jacob que José está vivo.

Para resumir Génesis 45:16–28 explique que cuando Faraón se enteró en cuanto a la familia de José, envió a los hermanos de José de regreso a Canaán con carros cargados con víveres y presentes e invitó a la familia de Jacob a venir a Egipto. Al llegar los hermanos a su hogar en Canaán, le dijeron a Jacob que José estaba vivo y en Egipto. Al principio Jacob no les creyó, pero al ver los carros dijo: “José, mi hijo, vive todavía; iré y le veré antes que yo muera” (Génesis 45:28).

Génesis 46

Jacob y su familia van a Egipto, lugar en el que Jacob se reúne con su hijo José

Para resumir Génesis 46:1–28, explique que Jacob tomó a toda su familia y sus posesiones y viajó a Egipto. En el camino, el Señor habló a Jacob en una visión y le dijo que no temiera establecerse con su familia en Egipto, ya que Él estaría con él y lo haría una gran nación.

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 46:29–30, y pida a la clase que siga la lectura en silencio e imagine la tierna reunión que se llevó a cabo entre José y su padre, Jacob.

  • Es posible que tanto Jacob como José hubiesen pensado que nunca se volverían a ver en esta vida. ¿Cómo pudo su reunión fortalecer su confianza en Dios y en el plan que Él tenía para sus vidas?

Para concluir, invite a uno o dos alumnos a compartir lo que aprendieron hoy que fue significativo para ellos y la razón por la que les pareció importante.

Comentarios e información de contexto

Génesis 44:32–34 El arrepentimiento sincero incluye esforzarse para cambiar.

El élder D. Todd Christofferson, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó:

“El arrepentirse significa esforzarse para cambiar… Con seguridad el Señor se complace con aquel que desea presentarse ante el juicio dignamente, quien con resolución trabaja día a día para reemplazar la debilidad con la fortaleza. El verdadero arrepentimiento, el verdadero cambio quizás requiera repetidos esfuerzos, pero hay algo refinador y santo en ello. El perdón y la sanación divinos fluyen naturalmente a esa alma” (“El divino don del arrepentimiento”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 39).

Génesis 45:1–9, 14–15. Perdonar a aquellos que nos han hecho daño nos ayuda a experimentar sanación y paz

El presidente James E. Faust, de la Primera Presidencia, habló acerca de la forma en la que la justicia y las consecuencias están relacionadas con el perdón y la paz. En la siguiente declaración se refirió a la tragedia que ocurrió cuando un adolescente ebrio chocó contra el vehículo del obispo Christopher Williams, lo que resultó en la muerte de su esposa que se encontraba embarazada y de dos de sus hijos:

“La mayoría de nosotros necesita tiempo para curar las heridas del dolor y de la pérdida. Podemos encontrar todo tipo de excusas para posponer el perdón, una de las cuales es esperar a que el malhechor se arrepienta antes de perdonarlo; pero tal demora causa que perdamos la paz y felicidad que podrían ser nuestras. La insensatez de continuamente pensar en las heridas del pasado no trae felicidad.

“Algunos guardan rencores durante toda una vida, sin saber que el perdonar valientemente a los que nos han hecho mal es saludable y terapéutico.

“…Solamente al deshacernos del odio y de la amargura puede el Señor dar consuelo a nuestro corazón.

“…Por supuesto que la sociedad necesita que se le proteja de criminales habituales, ya que ‘la misericordia no puede robar a la justicia’ [véase Alma 42:25]. El obispo Williams habló muy bien de este concepto cuando dijo: ‘El perdón es una fuente de poder; pero no nos libera de las consecuencias’ [en Deseret Morning News, 13 de febrero de 2007, A8]. Cuando una tragedia ocurre, no debemos reaccionar procurando la venganza personal, sino más bien permitir que la justicia tome su curso y después dejar atrás la tragedia; no es fácil hacerlo y vaciar nuestro corazón de un resentimiento cada vez mayor. El Salvador nos ha ofrecido a todos una valiosísima paz por medio de Su expiación, pero sólo la podemos recibir si estamos dispuestos a despojarnos de los sentimientos negativos de ira, de rencor o de venganza. Para todos los que perdonemos ‘a los hombres sus ofensas’ [Traducción de José Smith, Mateo 6:13] aun a los que hayan cometido crímenes graves, la Expiación nos brinda una medida de paz y de consuelo” (“El poder sanador del perdón”, Liahona, mayo de 2007, págs. 68–69).

El presidente Faust también habló del sufrimiento causado por las injusticias que no logramos comprender en el momento:

“Todos nosotros sufrimos algunas heridas a raíz de experiencias que parecen no tener razón ni causa, y no logramos entenderlas ni encontrarles explicación. Quizá nunca lleguemos a saber por qué suceden algunas cosas en esta vida. La razón de parte de nuestro sufrimiento la conoce sólo el Señor. Pero, ya que ocurre, se debe soportar. El presidente Howard W. Hunter dijo: ‘Dios sabe lo que nosotros no sabemos y ve lo que nosotros no vemos’ [“Cuando una puerta se cierra, otra se abre”, Liahona, enero de 1988, pág. 57]” (“El poder sanador del perdón”, pág. 68).

Génesis 45:5–8. Cuando somos fieles, Dios hará que las cosas obren juntamente para nuestro bien

El élder Neal A. Maxwell, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó cómo el Señor utilizó las malas acciones de los hermanos de José para brindarle a José increíbles oportunidades:

“Deben confiar en el Señor; si son rectos, Sus designios se cumplirán. José en Egipto hizo justamente eso, teniendo muchas oportunidades de amargarse por la forma en la que se le trató. No solamente se elevó por encima de sus dificultades, sino que también elevó a los demás, alimentando a millones de personas que padecían hambre. Aunque sus hermanos tuvieron la intención de hacer daño a José, el Señor usó esas malas acciones para darle a José oportunidades ¡mucho más grandes que sus propios sueños!” (véase “I Am But a Lad”, New Era, mayo de 1981, pág. 5).

El profeta José Smith enseñó acerca de no sentirse desanimados al enfrentar dificultades. En una ocasión aconsejó a su primo George A. Smith:

“Nunca te desanimes… Si estuviera hundido en los pozos más profundos de Nueva Escocia, con las Montañas Rocosas apiladas sobre mí, resistiría, ejercitaría la fe, mantendría el valor y saldría triunfante” (en John Henry Evans, Joseph Smith: An American Prophet, 1933, pág. 9).