Seminario
Lección 35: Génesis 38-39
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Lección 35

Génesis 38-39

Introducción

Génesis 38 y 39 presentan experiencias contrastantes de la vida de Judá y de José. Génesis 38 da un relato de la iniquidad de Judá. Por el contrario, Génesis 39 ilustra la rectitud de José y muestra cómo el Señor lo prosperó en todas las circunstancias.

Sugerencias para la enseñanza

Génesis 38

Se pone al descubierto la iniquidad de Judá

Lea en voz alta cada una de las situaciones que siguen a continuación. Después de cada una, pida a la clase que explique qué elecciones están disponibles para ellos en esa situación y qué consecuencias a corto o a largo plazo pueden resultar de esas elecciones.

  1. Un amigo les dice que está bien entablar conductas sexuales juntos porque se aman y se confían el uno al otro.

  2. Un amigo sigue insistiendo para hacerlos que usen material pornográfico.

  3. Un amigo del sexo opuesto les invita a su cuarto para poder estar solos para hablar.

Explique que a medida que los alumnos estudian Génesis 38 y 39, aprenderán acerca de dos hermanos —Judá y José— quienes tomaron decisiones muy diferentes cuando estuvieron en situaciones tentadoras. Invite los alumnos a considerar qué lecciones pueden aprender de las elecciones de esos dos hermanos.

Trace la siguiente tabla en la pizarra. (Si lo desea, hágalo antes de la clase.)

Judá

José

Para resumir Génesis 38:1–11, explique que después de que José fue vendido a los ismaelitas, uno de sus hermanos mayores, Judá, se casó con una mujer cananea (una hija de Súa). Judá y su esposa tuvieron tres hijos: Er, Onán y Sela. El hijo mayor, Er, se casó con una mujer llamada Tamar, pero él murió antes de que tuvieran hijos. De acuerdo con la ley tradicional en ese tiempo, una viuda que no tenía hijos tenía derecho a reclamar al hermano mayor que le seguía al esposo o a su pariente vivo masculino más cercano. Ese hombre, si se lo pedía la viuda, estaba obligado a casarse con ella y levantar descendencia, o producir hijos, a favor de su hermano muerto. Esa práctica se conoce como “matrimonio levirato” (véase el Diccionario bíblico, en inglés). Onán se casó con Tamar, pero también murió poco después. Judá entonces prometió a Tamar que Sela podría ser su esposo cuando creciera.

Sin embargo, cuando Sela fue suficientemente mayor, Judá no cumplió su promesa a Tamar. Entonces Tamar recurrió al engaño para tener hijos con Judá, quien tenía la responsabilidad de proporcionarle un esposo e hijos.

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 38:13-18, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber las decisiones que Tamar y Judá tomaron. La decisión de Tamar de pretender que era una ramera para poder quedar encinta de Judá violaba la ley de castidad. Tamar sabía que sus acciones podrían tener graves consecuencias, tales como ser sentenciada a muerte. Al solicitar el anillo, el cordón y el báculo de Judá, Tamar reunía evidencia para demostrar quién era el padre de su hijo.

  • ¿Cómo respondió Judá a esa tentación?

Después de que los alumnos respondan, escriba en la pizarra Inmediatamente cedió a la tentación debajo de “Judá”.

Resuma Génesis 38:19-23 y explique que Judá envió a su amigo con un cabrito para pagarle a la ramera y recuperar su anillo, su cordón y su báculo, pero su amigo no pudo encontrarla. Señale que Judá aún no se daba cuenta de que la mujer que creía era una ramera era en realidad su nuera, Tamar.

  • ¿Por qué creen que Judá envió a un amigo a pagarle a la ramera y no fue él mismo?

Escriba la siguiente declaración en la pizarra bajo “Judá”: Trataba de mantener su pecado en secreto.

Pida a un alumno que lea Génesis 38:24-26 en voz alta, e invite a la clase a seguir la lectura en silencio para averiguar lo que sucedió tres meses después.

  • ¿Cómo podrían ustedes haberse sentido a esas alturas si hubieran estado en el lugar de Judá?

Escriba en la pizarra Humillado cuando se descubrió su pecado bajo “Judá”.

Génesis 39:1-19

José es llevado a Egipto y resiste las insinuaciones de la esposa de Potifar

Para ayudar a los alumnos a comprender el contexto para Génesis 39, pida a un alumno que resuma brevemente cómo llegó José a estar en posesión de los ismaelitas. (Podría remitir a los alumnos al resumen del capítulo de Génesis 37 para ayudarlos a recordar.)

Invite a un alumno a leer en voz alta Génesis 39:1-2, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar lo que le sucedió a José después de que fue vendido a los ismaelitas. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren. Si lo desea, invite a los alumnos a marcar la frase “Jehová estaba con José, y fue varón próspero” en el versículo 2.

Invite a un alumno a leer Génesis 39:3-6 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber cómo bendijo el Señor a José.

  • ¿Cómo bendijo y prosperó el Señor a José?

  • ¿Qué creen que quiere decir “hermoso semblante y bella presencia”?

Pida a un alumno que lea Génesis 39:7 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar cómo fue probado José. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren. Tal vez tenga que explicar que la frase “Acuéstate conmigo” era una orden de tener relaciones sexuales.

Invite a un alumno a leer Génesis 39:8–9 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber cómo respondió José a la esposa de Potifar.

  • ¿Cómo respondió José a la esposa de Potifar? (Señale que de acuerdo con la Traducción de José Smith (en inglés), “no se preocupa” en el versículo 8 significa “no sabe”. José le estaba explicando a la esposa de Potifar que éste confiaba grandemente en él.)

  • ¿Qué indican las palabras de José registradas en el versículo 9 acerca de su relación con Dios?

  • Según el ejemplo de José, ¿para qué puede darnos fuerza nuestra devoción a Dios? (Después de que los alumnos respondan, escriba en la pizarra el siguiente principio: Nuestra devoción a Dios nos da la fuerza para resistir la tentación.)

  • ¿Qué piensan que podemos hacer para cultivar una fuerte devoción a Dios como la tenía José?

Invite a los alumnos que se sientan cómodos a compartir cómo su devoción a Dios les ha ayudado a resistir la tentación. (Explique que los alumnos no deben compartir experiencias que sean muy personales o privadas.)

Invite a alumnos a leer Génesis 39:10 en silencio para ver cuán a menudo enfrentó José las insinuaciones de la esposa de Potifar. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren. Escriba en la pizarra: Resistió la tentación día tras día bajo “José”.

Pida a un alumno que lea Génesis 39:11-12 en voz alta, e invite a la clase a seguir la lectura en silencio para determinar lo que hizo José cuando la esposa de Potifar se puso más exigente. Invite a los alumnos a dar un informe de lo que encuentren.

  • ¿Por qué fue prudente que José saliera corriendo de la casa en esa situación?

  • ¿Qué principio podemos aprender del ejemplo de José sobre lo que se puede hacer cuando nos encontremos en situaciones tentadoras? (Después de que los alumnos respondan, escriba en la pizarra el siguiente principio: Si nos alejamos de las situaciones tentadoras, entonces tendremos mayor capacidad para resistir la tentación.)

Señale que una manera de alejarnos de situaciones tentadoras es hacer todo lo posible por evitar esas situaciones. Invite a un alumno a leer la siguiente declaración en voz alta, y pida a la clase que preste atención para conocer el consejo que ellos sientan que necesitan aplicar más cabalmente en su vida.

“Nunca hagas nada que pudiera llevarte a una transgresión sexual. Trata a los demás con respeto, no como objetos para satisfacer deseos lujuriosos y egoístas. Antes del matrimonio, no participes de besos apasionados, no te acuestes encima de otra persona ni toques las partes privadas y sagradas del cuerpo de otra persona, con ropa o sin ropa. No hagas nada que despierte emociones sexuales; ni despiertes esas emociones en tu propio cuerpo. Pon atención a los susurros del Espíritu para que puedas ser limpio(a) y virtuoso(a)…

“Evita situaciones que provoquen una mayor tentación, como las actividades hasta tarde en la noche, las actividades que incluyan pasar la noche fuera de casa o las actividades que no cuenten con la supervisión de un adulto. No participes en conversaciones ni de ningún tipo de medio de comunicación que despierte emociones sexuales. No participes en ningún tipo de pornografía. El Espíritu puede ayudarte a saber si te encuentras en peligro y te dará la fuerza para alejarte de esa situación. Ten fe y sé obediente a los consejos rectos de tus padres y de tus líderes” (Para la Fortaleza de la Juventud [folleto, 2011], págs. 36-37).

  • ¿Cuáles son algunas formas específicas de evitar situaciones comprometedoras que pueden poner en peligro tu virtud?

Anime a los alumnos a vivir ese consejo para que sean protegidos del pecado.

Resuma Génesis 39:13-18 y explique que la esposa de Potifar mintió y acusó a José de intentar tener relaciones inapropiadas con ella.

Invite un alumno a leer Génesis 39:19-20 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que le sucedió a José como resultado de las mentiras que la esposa de Potifar dijo de él. Invite a los alumnos a dar un informe de lo que encuentren. Escriba en la pizarra: Falsamente acusado de pecar bajo “José”.

Génesis 39:21-23

El Señor bendice a José en la prisión

Para iniciar este bloque de Escrituras, haga a la clase la siguiente pregunta:

  • ¿Alguna vez han experimentado consecuencias dolorosas o difíciles por elegir hacer lo correcto?

Pida a un alumno que lea Génesis 39:21-23 en voz alta, e invite a la clase a seguir la lectura en silencio para saber las maneras en que José fue bendecido en la prisión. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren. Si lo desea, invite a los alumnos a marcar la frase “Jehová estaba con José” en el versículo 21. Escriba en la pizarra la siguiente declaración bajo “José”: El Señor lo bendijo y lo prosperó a causa de su rectitud.

  • ¿Qué podemos aprender de la experiencia de José? (Los alumnos pueden mencionar una variedad de principios, incluyendo los siguientes: Si hacemos lo correcto, entonces el Señor estará con nosotros y nos ayudará.)

  • ¿Cuándo han sentido la verdad de ese principio en su vida? (Tal vez también desee compartir una experiencia.)

Pida a uno o dos alumnos que resuman las diferencias que hay entre la forma en que Judá y José reaccionaron ante la tentación y las consecuencias a corto y a largo plazo de lo que eligieron hacer. Luego invite a los alumnos a meditar en las tentaciones a las que se enfrentan. Invítelos a completar la siguiente declaración en sus cuadernos de notas de clase o su diario de estudio de las Escrituras con esas tentaciones en mente: Seguiré el ejemplo de José al…

Testifique de las verdades que se analizaron hoy, y anime a los alumnos a resistir la tentación como lo hizo José.

Dominio de las Escrituras:Génesis 39:9

Para ayudar a los alumnos a aplicar uno de los principios que podemos aprender de Génesis 39:9, pídales que memoricen la frase, “¿Cómo, pues, haría yo este gran mal y pecaría contra Dios?” Pídales que repitan la frase varias veces hasta que lo puedan hacer sin ayuda. Invite a los alumnos a pensar o decir esa frase cuando enfrenten tentaciones.

Comentarios e información de contexto

Génesis 38-39. La norma de la moralidad sexual

El élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles, declaró:

“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene una única e inalterable norma de moralidad sexual: las relaciones íntimas son aceptables sólo entre un hombre y una mujer en la relación matrimonial prescrita en el plan de Dios. Esas relaciones no son una mera curiosidad para explorar, un apetito que satisfacer, ni un tipo de recreación o entretenimiento que debe procurarse en forma egoísta. No son una conquista que lograr ni simplemente un acto que realizar. Más bien, en la vida mortal son una de las máximas expresiones de nuestro potencial y naturaleza divinos, y un medio para fortalecer los lazos emocionales y espirituales entre esposo y esposa. Somos agentes bendecidos con el albedrío moral y lo que nos define es nuestra herencia divina como hijos de Dios y no las conductas sexuales, las actitudes contemporáneas ni las filosofías seculares” (“Creemos en ser castos”, Liahona, mayo de 2013, pág. 41).

Génesis 38. Judá y Tamar

“Con honestidad típica, el Antiguo Testamento incluye la sórdida historia de las relaciones incestuosas de Judá con su nuera. Parece haber varias razones para incluirla en las Escrituras. Primeramente, una vez más vemos las consecuencias de que el pueblo del convenio olvidara la importancia de casarse dentro del mismo. A diferencia de su padre, su abuelo y su bisabuelo (Jacob, Isaac y Abraham), Judá no se preocupaba por el casamiento con cananeos… En segundo lugar, el relato menciona el linaje de Judá, por medio del cual vendría el Mesías. (véase Mateo 1:3; Lucas 3:33). Otra lección que se demuestra aquí es que el linaje no determina la rectitud del individuo. Finalmente, la verdad de que si fallamos en honrar las promesas que hacemos a menudo nos acarrearemos mayores dificultades queda claramente expuesta. Si Judá hubiera guardado fielmente su promesa a Tamar, la seducción no habría ocurrido. Del mismo modo, si Judá hubiera sido fiel a las leyes morales, no habría pecado con Tamar” (Antiguo Testamento, Manual del Alumno: Génesis–2 Samuel, (Religión 301) 3ra ed. [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983], pág. 74).

Tamar sabía que a las mujeres no casadas que se embarazaban en ese tiempo se las podría sentenciar a muerte y, por lo tanto, reconocía que sus acciones podrían tener serias consecuencias. Al solicitar el anillo, el cordón y el báculo de Judá, Tamar se aseguraba de que en caso de que fuese sentenciada a muerte, ella tendría evidencia para demostrar quién era el padre de su hijo. Esos tres artículos personales demostraban que Judá era el padre, particularmente el anillo, que contenía un emblema único del dueño y se usaba para designar la autoridad, el honor o la propiedad. Aunque los motivos de Tamar de tener hijos por parte de quienes eran responsables por ella tal vez hayan sido buenos, los medios engañosos que usó fueron erróneos.

Las acciones de Tamar muestran por qué las tentaciones de Satanás son a veces tan irresistibles. En el mundo antiguo, no tener hijos habría significado vergüenza o incluso humillación, resultando quizás en una calidad de vida más pobre para Tamar. Tamar temía las consecuencias a largo plazo de permanecer sin hijos, y ella veía que el riesgo de permanecer sin hijos era más grande que el riesgo de la muerte física y la espiritual. Tamar se hizo cargo del asunto en lugar de confiar en Dios.

“Es importante notar que Judá tenía un sentido muy peculiar de los valores. No tuvo escrúpulos al enviar a su casa a Tamar sin cumplir con las promesas que le había hecho, ni en tener amoríos con una ramera a orillas del camino. Pero cuando supo que Tamar estaba encinta, se mostró tan irritado que ordenó que la ejecutaran” (Antiguo Testamento, Manual del Alumno: Génesis–2 Samuel, (Religión 301)pág. 75).

También debemos reconocer que a pesar de la doble moral de la situación de Judá y Tamar, el Señor hace igualmente responsables a hombres y mujeres al guardar la ley de castidad. Aunque a causa de su cultura Judá no estaba en tanto peligro físico como Tamar, las consecuencias espirituales de haber violado la ley de castidad eran las mismas que para Tamar.

Génesis 39:9-12 Evitar la tentación y rechazar el pecado

El élder L. Tom Perry, del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo lo siguiente de la experiencia de José con la esposa de Potifar:

“Aprendemos una gran lección de José. Cuando se le presentó la tentación, se alejó de inmediato hasta de la apariencia de maldad. Todos pasamos por momentos en la vida en que nos hallamos en situaciones difíciles.

“Cuando nos enfrentemos a lo malvado y degradante— bien sea un estilo malo de música, un programa televisivo o el Internet— que nos sitúe en un entorno inadecuado, cuán fortalecedor resulta acordarnos del relato de José: ‘Y (él) huyó y salió’ (Génesis 39:12). Se alejó de la tentación” (“Lleguemos a ser hombres en quienes esté el espíritu de Dios”, Liahona, julio de 2002, pág. 44).

El presidente Ezra Taft Benson explicó las prioridades de José de este modo:

“Cuando José se vio obligado a escoger, estaba más anheloso por complacer a Dios que por agradar a la esposa de su empleador. Cuando a nosotros se nos exige que escojamos, ¿estamos más deseosos de complacer a Dios que al jefe, al maestro, al vecino o al novio?” (“El Señor en primer lugar”, Liahona, julio de 1988, pág. 5).

El élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, aconsejó:

“No den cabida a ningún grado de tentación. Prevengan el pecado y eviten tener que lidiar con la inevitable destrucción que él causa. Así que ¡apáguenlo!, ¡miren en otra dirección! y evítenlo a cualquier precio. Dirijan sus pensamientos hacia senderos edificantes. Recuerden sus convenios y sean fieles en la asistencia al templo” (“La pornografía”, Liahona, mayo de 2005, pág. 90).