Seminario
Lección 1: Introducción al Antiguo Testamento
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Lección 1

Introducción al Antiguo Testamento

Introducción

El Antiguo Testamento contiene metáforas, símbolos y enseñanzas sobre el Señor Jesucristo y Su función como el Salvador de los hijos del Padre Celestial. Conforme los alumnos estudien sus páginas a diario, aumentará su conocimiento de los profetas, los convenios y las ordenanzas, el esparcimiento y el recogimiento de Israel, y muchas otras doctrinas y principios del evangelio de Jesucristo.

Sugerencias para la enseñanza

El Antiguo Testamento testifica de Jesucristo

El Libro de obras de arte del Evangelio (producto N° 06048 002) contiene imágenes que ilustran diversos relatos del Antiguo Testamento. Si lo desea, tenga a la vista dichas láminas durante el transcurso del año conforme enseñe las clases que correspondan a ellas.

Antes de la clase, coloque en un círculo en la pizarra varias láminas que ilustren relatos del Antiguo Testamento (véase Libro de obras de arte del Evangelio, 2009, números 4–27; véase también LDS.org). En el centro de esas imágenes, coloque una lámina de Jesucristo y escriba la siguiente declaración del presidente Marion G. Romney, de la Primera Presidencia. (Esta afirmación se halla en “The Message of the Old Testament”, [Simposio sobre el Antiguo Testamento del Sistema Educativo de la Iglesia, 17 de agosto de 1979], pág. 4; si.lds.org.)

“El mensaje del Antiguo Testamento es el mensaje de Cristo, de Su venida y expiación” (presidente Marion G. Romney).

Para comenzar, pregunte a los alumnos si reconocen alguno de los relatos que ilustran las láminas de la pizarra. Invítelos a explicar lo que sepan en cuanto los relatos que reconozcan. Después que algunos alumnos hayan participado, trace flechas desde cada lámina hasta la imagen de Cristo y la oración que figura en el centro. Invite a un alumno a leer la declaración en voz alta.

  • ¿De qué modo los acontecimientos que se ilustran en esas láminas enseñan sobre Jesucristo, Su venida y Su expiación?

  • Conforme empiece el estudio del Antiguo Testamento, ¿por qué considera que podría ser de provecho saber que este libro de Escritura testifica de Jesucristo?

Señale que, aunque el Antiguo Testamento parece centrarse en temas tales como los convenios, los profetas, el arrepentimiento, la ley de Moisés y los mandamientos, hay un tema que se halla presente en todos ellos: Jesucristo. Escriba la siguiente verdad en la pizarra: A medida que vemos cómo el Antiguo Testamento testifica de Jesucristo, nuestra fe en Él aumentará.

Invite a dos alumnos a leer en voz alta Mosíah 3:15 y Moisés 6:63. Pida a los alumnos que sigan la lectura en silencio para determinar algunas formas en las que el Señor trató de ayudar a Su pueblo a aprender acerca de Jesucristo en la época del Antiguo Testamento. Después que los alumnos expresen lo que hayan encontrado, explique que a medida que estudien el Antiguo Testamento este año, aprenderán a hallar a Jesucristo en las profecías, los acontecimientos y símbolos del Antiguo Testamento.

A fin de ayudarlos a entender el modo en que el Antiguo Testamento testifica de Jesucristo por medio de símbolos, muestre a la clase la lámina de un cordero. Explique que uno de los primeros mandamientos que se dieron a Adán y a Eva fue sacrificar los primeros corderos machos de sus rebaños como ofrenda al Señor (véase Éxodo 12:5). Debían matar al animal y luego colocarlo sobre un altar para quemarlo. Invite a un alumno a leer en voz alta Moisés 5:5–7.

  • Según el ángel, ¿por qué mandó el Señor a Adán ofrecer sacrificios?

Explique que en el libro de Levítico aprendemos más detalles sobre el sacrificio de animales. El objeto de esos detalles era enseñar sobre Jesucristo y Su expiación. Invite a un alumno a leer en voz alta Levítico 1:2–4. Pida a la clase que busque palabras o frases en cuanto al animal que se habría de sacrificar que también describa al Salvador y Su expiación. Pida a los alumnos que den un informe de lo que hayan encontrado. Haga preguntas como las siguientes para ayudar a los alumnos a aumentar su entendimiento de esos versículos:

  • ¿Qué significa “sin defecto”? (Sin deficiencias o imperfecciones.) ¿En qué forma simboliza a Jesucristo?

Indique que las ofrendas y los sacrificios que se explican en el libro de Levítico son parte de lo que se conoce como la ley de Moisés. Invite a un alumno a leer en voz alta 2 Nefi 11:4. Pida a los alumnos que determinen lo que Nefi dijo que era la finalidad de la ley de Moisés.

  • ¿Qué significa la palabra “símbolo”? (Representar o asemejarse.)

En el Antiguo Testamento, a Jesucristo se le conoce como Jehová

Escriba los siguientes títulos en la pizarra y pregunte a los alumnos si saben a quién se refieren: Ungido, Creador, Libertador. Si los alumnos necesitaran ayuda para contestar la pregunta, explique que esos títulos hacen referencia al Salvador Jesucristo. Explique que a medida que estudien el Antiguo Testamento aprenderán a reconocer otros nombres y títulos de Jesucristo.

A fin de ayudar a los alumnos a familiarizarse con algunos de esos títulos, escriba en la pizarra las siguientes referencias a pasajes de las Escrituras : Job 19:25, Salmos 16:10, Isaías 7:14, Isaías 9:6, Isaías 49:26. Invite a los alumnos a elegir uno de los pasajes y a leerlo en silencio, en busca de algún nombre o título que se use para aludir a Jesucristo. (Para consultar más nombres y títulos de Jesucristo, véase la Guía para el estudio de las Escrituras, “Jesucristo”.) Luego pida a los alumnos que indiquen lo que hayan encontrado. Escriba en la pizarra los nombres que hallen. (El significado del nombre “Emanuel” se encuentra en la Guía para el estudio de las Escrituras.)

Pida a un alumno que lea en voz alta Génesis 2:4, e invite a la clase a buscar en ese versículo un título del Salvador. Después de que los alumnos hallen el título “JEHOVÁ Dios”, explique que éste implica la autoridad suprema y que “por lo general, cuando aparece el nombre SEÑOR en el Antiguo Testamento, está refiriéndose a Jehová” (Guía para el estudio de las Escrituras, “Jehová”; scriptures.lds.org). Jehová es el nombre preterrenal de Jesucristo, quien es el Dios de Israel.

Tal vez sea un buen momento para alentar a los alumnos a estudiar las Escrituras a diario y leer el Antiguo Testamento este año. Se insta a los maestros y alumnos a leer y estudiar las partes del Antiguo Testamento que se han seleccionado para el programa de estudios de seminario. Indique a los alumnos que para comenzar a estudiar el Antiguo Testamento lean Moisés 1, el cual es parte de la traducción de José Smith del libro de Génesis (véase la Guía para el estudio de las Escrituras, “José Smith, Traducción de”).

Otros temas que se tratan en el Antiguo Testamento

Escriba el siguiente título en la pizarra: Otros temas que se tratan en el Antiguo Testamento. Explique que además de enterarse de que la misión de Jesucristo es un tema central del Antiguo Testamento, descubrirán otros temas conforme estudien ese libro de Escrituras.

Asigne a cada alumno un compañero e invítelos a hablar el uno con el otro sobre alguna ocasión en la que se les haya dejado rezagados o se hayan separado de familiares o amigos. Pídales que expliquen cómo o por qué quedaron rezagados o apartados, y cómo se sintieron durante la separación.

Explique que desde que se expulsó a Adán y a Eva del Jardín de Edén, los hijos del Padre Celestial han vivido en un estado caído, y están física y espiritualmente separados de Dios.

  • ¿De qué forma nos hace saber el Padre Celestial que no se nos olvida?

  • ¿Cómo nos ayuda el Padre Celestial a hallar el camino de regreso a Él?

Muestre una lámina de algún profeta del Antiguo Testamento (podría ser La construcción del arca [Libro de obras de arte del Evangelio, 2009, Nº 7; véase también LDS.org]). Explique que una de las formas que el Padre Celestial nos ayuda a regresar a Él es al llamar profetas.

  • ¿Cómo nos ayudan los profetas a volver a nuestro Padre Celestial?

Después de que los alumnos respondan, anote la siguiente declaración doctrinal debajo del título de la pizarra: Dios llama a profetas a predicar el Evangelio y administrar Sus convenios y ordenanzas. Pida a los alumnos que expliquen lo que son los convenios y las ordenanzas.

A fin de ayudarlos a aumentar su entendimiento sobre los convenios y las ordenanzas, organícelos en pares. Pida que uno estudie sobre los convenios y el otro sobre las ordenanzas. Concédales tiempo para estudiar los temas asignados valiéndose de una fotocopia del documento Doctrinas básicas, que está en el apéndice de este manual, de la Guía de referencias de la Santa Biblia, o de la Guía para el estudio de las Escrituras. Pídales que se preparen para explicar al compañero el tema asignado, y después otórgueles tiempo para enseñarse mutuamente lo que hayan aprendido. (Tras el ejercicio, los alumnos deben comprender que un convenio es un acuerdo sagrado entre Dios y el hombre, y que una ordenanza es un acto sagrado y formal de significado espiritual. Si lo desea, puede explicar también que una ordenanza puede conectar a las personas que la reciben con el poder de Dios. En la revelación moderna se explica que en las “ordenanzas se manifiesta el poder de la divinidad” (D. y C. 84:20.)

Pida a un alumno que lea en voz alta la siguiente declaración del presidente Henry B. Eyring, de la Primera Presidencia. Pida a la clase que preste atención al propósito de los convenios y las ordenanzas.

“El Padre Celestial siempre ha ayudado a Sus hijos al brindarles convenios y al investir de poder a Sus siervos para que proporcionen las ordenanzas …”

“…Cada convenio con Dios es una oportunidad de acercarse más a Él” (“Making Covenants with God” [charla fogonera celebrada en la Universidad Brigham Young, 8 de septiembre de 1996], págs. 2, 3; speeches.byu.edu).

  • ¿De qué modo nos ayudan los convenios y las ordenanzas a sobreponernos a nuestra separación de Dios?

Testifique que hacer y guardar convenios eternos es esencial a fin de regresar a vivir con Dios. Explique que el profeta Abraham hizo un convenio con Dios que le ayudaría a “[andar] delante de [Dios]” y llegar a ser perfecto (véase Génesis 17:1–2).

  • Según su modo de pensar, ¿qué grado de éxito tuvo para Abraham el proceso de hacer y guardar convenios?

Invite a un alumno a leer en voz alta Doctrina y Convenios 132:29. Pida a la clase que preste atención al lugar donde está Abraham.

Explique que cuando las personas de la época del Antiguo Testamento guardaban los convenios que hacían con Dios eran bendecidas y preservadas. Invite a un alumno a leer en voz alta Deuteronomio 29:25–28. Pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busque lo que le pasaría al pueblo del convenio de Dios si decide quebrantar los convenios. Pida a los alumnos que expongan lo que hayan encontrado.

Después de que respondan, anote la siguiente verdad debajo del título de la pizarra: El pueblo del convenio de Dios fue esparcido porque quebrantó los convenios que hizo con Él.

Invite a un alumno a leer en voz alta Ezequiel 36:24–28. Pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busque lo que el Señor prometió hacer por Su pueblo esparcido si se arrepentían y se tornaban a Él. Pida a los alumnos que expongan lo que hayan encontrado.

  • ¿De qué manera se aplicarían a nosotros las palabras del Señor que se encuentran en esos versículos?

Escriba la siguiente verdad debajo del título de la pizarra: Dios ha prometido recoger a Su pueblo del convenio. Indique que el término recoger hace referencia no sólo al recogimiento físico del pueblo de Dios, sino también a la situación espiritual de ser recogidos en el Señor. Nos recogemos en Él al recibir las ordenanzas y los convenios sagrados, y al adorar al Señor en la Iglesia, en el templo, en el hogar y en nuestra vida cotidiana.

  • ¿Cuándo les ha sido posible ayudar a recoger a otra persona en el Señor? ¿Qué sintieron durante ese proceso? (Si lo desea, quizás también podría compartir alguna experiencia propia.)

Después de que los alumnos hayan compartido sus experiencias y sentimientos sobre el recogimiento de otras personas en el Señor, podría mostrar el video “Invitar a todos a venir a Cristo: Compartir el Evangelio” (4:30), que está en LDS.org. Invite a los alumnos a observar el modo en que los jóvenes del video participaron en el recogimiento.

Testifique que a medida que los alumnos estudien el Antiguo Testamento, podrán aprender más sobre el Salvador Jesucristo, la función de los profetas, la importancia de las ordenanzas y los convenios, y los esfuerzos del Señor para recoger y bendecir a Sus hijos. Recuerde a los alumnos que para comenzar a estudiar el Antiguo Testamento lean Moisés 1 antes de la próxima clase.

Comentarios e información de contexto

¿Qué es el Antiguo Testamento?

“En el Antiguo Testamento, el vocablo testamento representa una palabra hebrea que significa ‘convenio’” (Guía para estudio de las Escrituras, “Biblia”; scriptures.lds.org).

El Antiguo Testamento contiene “escritos de profetas antiguos que actuaron bajo la influencia del Espíritu Santo y que, durante el transcurso de muchos siglos, testificaron de Cristo y de Su futuro ministerio. También contiene un registro de la historia de Abraham y sus descendientes, que comienza con Abraham y el convenio, o testamento, que hizo el Señor con él y su posteridad” (Guía para el estudio de las Escrituras, “Antiguo Testamento”; scriptures.lds.org).

El estudio diario de las Escrituras

El presidente Ezra Taft Benson recalcó la importancia del estudio diario de las Escrituras:

“¡No tratemos en forma ligera las grandes cosas que hemos recibido de la mano del Señor! Su palabra es uno de los dones más valiosos que nos ha dado. Los exhorto a volver a comprometerse a estudiar las Escrituras. Sumérjanse en ellas diariamente para que el poder del Espíritu les acompañe” (véase “El poder de la palabra”, Liahona, julio de 1986, pág. 74).

El Cordero sin defecto

El élder Russell M. Nelson enseñó:

“El Antiguo Testamento tiene muchas referencias [al] término Expiación, las cuales se referían al sacrificio de animales, pero no podía ser cualquier animal. Se debían observar ciertos requisitos:

“• debía ser el primogénito del rebaño y sin defecto [véase Levítico 5:18; 27:26],

“• se debía sacrificar la vida del animal mediante el derramamiento de su sangre [véase Levítico 9:18],

“• se debía matar al animal sin quebrarle ningún hueso [véase Éxodo 12:46; Números 9:12], y

“• se podía sacrificar un animal en forma vicaria por otro [véase Levítico 16:10].

“La expiación de Cristo cumplió esos prototipos del Antiguo Testamento. Él fue el Cordero Primogénito de Dios, sin mancha. Su sacrificio ocurrió mediante el derramamiento de sangre. No se quebró ni un hueso de Su cuerpo (cabe destacar que a los dos malhechores crucificados junto al Señor se les quebraron las piernas) [véase Juan 19:31–33]. El suyo fue un sacrificio vicario a favor de otras personas” (véase “La Expiación”,Liahona, enero de 1997, pág. 38).

El nombre Jehová

El nombre Jehová es “el nombre del convenio o nombre propio del Dios de Israel. El nombre significa ‘el eterno YO SOY’ (Éxodo 3:14; Juan 8:58). Jehová es el Jesucristo preterrenal y vino a la tierra como hijo de María (Mosíah 3:8; 15:1; 3 Nefi 15:1–5). Por lo general, cuando aparece el nombre Señor en el Antiguo Testamento, está refiriéndose a ‘Jehová’. El élder Bruce R. McConkie, del Quórum de los Doce Apóstoles, explicó: “En general, en la versión del rey Santiago de la Biblia, el nombre Jehová se ha traducido como Señor” (Mormon Doctrine, 2da. edición, 1966, pág. 392).

Jehová es Cristo: Los profetas antiguos conocían a Jehová (Éxodo 6:3; Abraham 1:16). El apóstol Pablo enseñó que Cristo era el Jehová del Antiguo Testamento (Éxodo 17:6; 1 Corintios 10:1–4). En el Libro de Mormón, el hermano de Jared vio a Cristo antes de haber nacido éste, y lo adoró (Éter 3:13–15). Moroni también llamó ‘Jehová’ a Cristo (Moroni 10:34). En el Templo de Kirtland, José Smith y Oliver Cowdery vieron a Jehová resucitado (D. y C. 110:3–4)” (Guía para el estudio de las Escrituras, “Jehová”).

En la versión de la Biblia del rey Santiago [en inglés], se usó la palabra SEÑOR escrita con letras mayúsculas pequeñas en lugar de las letras hebreas que representaban el nombre de Jehová en la Biblia hebrea. Dichas letras se denominan Tetragrámaton y en español se representan mediante la grafía YHVH, que algunas personas pronuncian “Yavé”, y “Jehová” la mayoría de los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.