Seminario
Lección 127: Isaías 51-52
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Lección 127

Isaías 51–52

Introducción

El Señor invitó a Su pueblo a hallar consuelo en Su salvación y a despertar y quitarse las ligaduras de su cautiverio. Entonces, Isaías profetizó que el Señor liberaría a Israel cautivo.

Sugerencias para la enseñanza

Isaías 51:1–8

El Señor llama a Israel a hallar consuelo en Su salvación y rectitud

Escriba la siguiente declaración en la pizarra: En ocasiones es difícil ser recto.

  • ¿Están de acuerdo o en desacuerdo con esa declaración? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son algunos desafíos que han enfrentado o que han visto que los demás enfrentan cuando tratan de ser rectos?

Explique que en Isaías 51 leemos que el Señor, por medio de Isaías, se dirigió a la gente que estaba tratando de ser recta. Invite a los alumnos a que conforme estudien este capítulo, busquen principios que puedan ayudarlos en sus esfuerzos para ser rectos.

Pida a un alumno que lea en voz alta Isaías 51:1–2. y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar lo que el Señor aconsejó que hicieran aquellos que están tratando de ser rectos. Antes de que los alumnos lean, recuérdeles que Isaías frecuentemente repetía el mismo concepto en diferentes maneras, como lo hizo en los versículos 1 y 2.

  • ¿Qué aconsejó el Señor que hicieran aquellos que procuran ser rectos?

Explique que cuando el Señor dijo que miraran a Abraham y a Sara, Él estaba haciendo un llamado al pueblo de Israel a que recordara y guardara los mandamientos que Él había concertado con Abraham y Sara.

  • ¿Qué convenios o promesas había hecho el Señor con Abraham y Sara? (Véase Guía para el Estudio de las Escrituras, “Abraham, convenio de”).

Escriba el siguiente principio incompleto en la pizarra: A medida que recordemos nuestros convenios y los guardemos…

Pida a un alumno que lea Isaías 51:3 en voz alta. y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber por qué el Señor pidió que Israel recordara y guardara sus convenios.

  • ¿Cómo dijo el Señor que bendeciría a aquellos que recordaran y guardaran los convenios que Él había hecho con Abraham y con ellos? (Ellos serían bendecidos y consolados).

  • De acuerdo con lo que aprendieron en el versículo 3, ¿cómo completarían el principio de la pizarra? (Después de que los alumnos respondan, complete el principio de la pizarra de manera tal que transmita la siguiente verdad: A medida que recordemos nuestros convenios y los guardemos, el Señor nos bendecirá y consolará).

  • ¿Qué palabras y frases usó el Señor para describir cómo sería consolado Su pueblo?

  • ¿Cómo los ha consolado el Señor (o alguien a quien conozcan) durante momentos desafiantes conforme ustedes (o ellos) fueron fieles a Él al guardar los convenios?

Para resumir Isaías 51:4–6, explique que el Señor le enseñó a Israel que ellos pueden hallar consuelo en Él cuando son fieles a sus convenios a causa de que Su poder redentor y rectitud son eternos.

Para preparar a los alumnos a fin de que reconozcan otro principio, invítelos a meditar en alguna ocasión en la que se preocuparon por lo que los demás pensaron de ellos debido a que estaban tratando de ser rectos.

  • ¿Cómo puede afectar nuestros esfuerzos de ser rectos el temer a las burlas u opiniones de los demás?

Pida a un alumno que lea en voz alta Isaías 51:7–8. y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar quién dijo el Señor que no necesitaba temer la burla o la opinión negativa de los demás. Explique que las palabras afrenta y ultraje se refieren a burlas y reproches.

  • De acuerdo con el versículo 7, ¿quiénes no deben temer lo que los demás les dicen o hacen?

  • ¿Qué principio podemos aprender de ese versículo? (Los alumnos deben reconocer un principio similar al siguiente: Si la ley del Señor está en nuestros corazones, entonces no tenemos necesidad de temer las burlas de los demás).

  • ¿Por qué dijo el Señor que aquellos que tienen Su ley en sus corazones no necesitaban temer lo que los demás dijeran o hicieran? (Porque las bendiciones de la justicia y la salvación del Señor durarán para siempre, mientras que aquellos que injurian en contra de la justicia no podrán herirnos en la vida venidera).

  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que podemos hacer para invitar al Señor a poner Su ley en nuestros corazones? (Debemos elegir amar las leyes de Dios y tener un deseo sincero de vivirlas. Debemos abrir nuestros corazones a la ley de Dios en oración y vivir el Evangelio con verdadera intención).

Isaías 51:9–52:6

El Señor llama a Sion a despertar y quitarse los lazos de su cautiverio

Muestre un reloj despertador o una alarma en un teléfono celular.

  • ¿Para qué usamos los relojes despertadores?

Invite a los alumnos a ver Isaías 51:9 y prestar atención a las dos primeras palabras. Explique que en Isaías 51:9–10, Isaías escribió que el pueblo del Señor estaba suplicándole que despertara (o usara Su poder) para ayudarlos como lo hizo en el pasado y que cumpliera Sus promesas.

Para resumir Isaías 51:11–23, explique que el Señor indicó que Su pueblo era el que necesitaba despertar.

Pida a un alumno que lea en voz alta Isaías 52:1–2. y pida a la clase que localice lo que el Señor invitó que Israel hiciera para despertar de su sueño espiritual.

  • ¿Qué le invitó el Señor a Israel que hiciera para despertar de su sueño espiritual?

Si lo desea, explique que la frase que instruye al pueblo de Sion diciendo “…Vístete de tus ropas hermosas” (Isaías 52:1) significa que se debían vestir con pureza y santidad interior. En sentido figurado, significa quitarse las ropas de su cautiverio del pecado y en lugar de esas ponerse ropas de rectitud y autoridad del sacerdocio (véase D. y C. 113:7–8).

  • ¿Qué significa la frase “Sacúdete el polvo” (Isaías 52:2)? (Librarse de la inmundicia del pecado y de la influencia del mundo).

  • ¿Qué necesitamos hacer para librarnos de los efectos de nuestros pecados?

Explique que el Señor dijo que, en sentido figurado, Su pueblo se había vendido cuando se alejó de Él y abrazó la iniquidad del mundo. Pida a un alumno que lea Isaías 52:3 en voz alta. y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar lo que Israel recibió cuando se vendió a sí mismo a través del pecado.

  • ¿Qué fue lo que recibió Israel cuando al pecar se alejó del Señor? ¿Qué recibimos cuando pecamos? (Nada).

  • ¿Qué creen que signifique la frase “…sin dinero seréis redimidos” (Isaías 52:3)?

Explique que aunque no somos redimidos de nuestros pecados por medio de dinero, el proceso de volver al Señor mucha veces tiene un precio. Debemos estar dispuestos a ofrecerle un corazón quebrantado y un espíritu contrito y hacer un gran esfuerzo para arrepentirnos.

  • ¿Qué principios nos enseñan esos versículos con respecto a lo que debemos hacer para ser redimidos de nuestros pecados? (Los alumnos deben reconocer un principio similar al siguiente: Cuando nos arrepentimos y venimos al Señor, Él nos redimirá de nuestros pecados).

  • ¿Cómo nos puede dar consuelo ese principio cuando pecamos?

Invite a los alumnos a meditar acerca de las maneras en las que pueden estar espiritualmente dormidos y qué es lo que tengan que necesitarían hacer para despertar, arrepentirse y venir al Señor. Invítelos a fijar la meta de actuar de acuerdo con cualquier impresión que reciban.

Isaías 52:7–15

Isaías profetiza que el Señor liberará a Israel cautivo

Explique que en la antigüedad, durante los tiempos de guerra, las personas esperaban ansiosamente noticias del campo de batalla. Esas noticias llegaban a través de mensajeros que viajaban a pie.

En la antigüedad, los mensajeros traían noticias del campo de batalla.

  • ¿Cómo creen que se recibía a esos mensajeros cuando traían noticias de que se había ganado la batalla y se había establecido la paz? ¿Por qué?

Explique que en Isaías 52:7–8, Isaías comparó a esos mensajeros del campo de batalla con Jesucristo y el mensaje de salvación que Él dio y daría. La descripción que dio Isaías de los mensajeros también incluye a aquellos que compartirían el mensaje del Evangelio de paz y salvación y difundirían las gozosas noticias de que Jesucristo ha ganado la batalla contra el pecado y el mal.

Invite a los alumnos a leer Isaías 52:7–8 en silencio, para averiguar cómo se describe a aquellos que llevan el mensaje de salvación a los demás. Explique que publicar significa proclamar o decir. Aquellos que inicialmente publican el mensaje de salvación, los “atalayas” de los que se habla en el versículo 8 son los profetas.

  • ¿Qué creen que signifique que aquellos que comparten el mensaje del Evangelio con los demás se les considere de “hermosos pies” por parte de quienes reciben su mensaje? (Ésta es una expresión de gratitud hacia los que les llevan el mensaje del Evangelio, que los llena de gozo y paz; véase también Mosíah 15:15–18).

Pida a un alumno que lea en voz alta Isaías 52:9–10. y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber cómo se sentirán aquellos que reciban el mensaje del Evangelio.

  • ¿Cómo se sentirán aquellos que reciban el mensaje del Evangelio de redención y salvación?

  • ¿Qué principios podemos aprender de esos versículos con respecto a compartir el Evangelio con los demás? (Los alumnos pueden mencionar una variedad de principios, pero asegúrese que quede claro que cuando compartimos el mensaje del Evangelio, llevamos gozo a los demás).

Pregunte a los alumnos qué recursos y métodos están disponibles actualmente para que publiquemos el Evangelio y lo compartamos con nuestros familiares y amigos. Escriba las respuestas en la pizarra. Los alumnos pueden mencionar recursos y métodos tales como los mensajes de texto, las redes sociales, compartir verbalmente nuestro testimonio y las tarjetas de obsequio.

  • ¿En qué ocasiones han usado alguno de los recursos o métodos que se encuentran en la pizarra para compartir el Evangelio con los demás? ¿Cómo les llevó gozo a ellos el que ustedes les compartieran el Evangelio?

Invite a los alumnos a escribir en su cuaderno de apuntes o en su diario de estudio de las Escrituras los nombres de aquellos con los que han sentido la impresión de darles a conocer el Evangelio. Invite a los alumnos a fijarse la meta de compartir el Evangelio con quienes se encuentran en sus listas a fin de que esas personas puedan tener gozo.

Recuerde a los alumnos que Isaías 51–52 registra las palabras de Isaías al pueblo del convenio del Señor, quienes habían estado dormidos espiritualmente. Él les enseño que necesitaban despertar por medio del arrepentimiento y venir al Señor para ser redimidos de sus pecados. Pida a un alumno que lea en voz alta Isaías 52:11–12. y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar cómo pueden ayudarnos esos versículos a entender qué debemos hacer para despertar, arrepentirnos y venir al Señor. Antes de que los alumnos lean, explique que Babilonia es un símbolo de la iniquidad del mundo.

  • De acuerdo con el versículo 11, ¿qué necesitamos hacer para ser limpios y venir al Señor para ser redimidos de nuestros pecados?

  • De acuerdo con el versículo 12, ¿qué promesas se dan a aquellos que procuran dejar la iniquidad del mundo y ser limpios? (Si lo desea, explique que la frase “…vuestra retaguardia será el Dios de Israel” se refiere a la protección que Dios da a aquellos que vienen a Él).

  • ¿Por qué esa promesa puede consolar a alguien que desea dejar un estilo de vida pecaminoso?

Para concluir, comparta su testimonio de los principios que se describieron en la lección de hoy.

Comentarios e información de contexto

Isaías 51:17-23 ¿Quiénes eran los “…hijos” que desmayaron?

“Durante siglos el pueblo del convenio del Señor había bebido ‘de la mano de Jehová el cáliz de su ira’ o, en otras palabras, había recogido el resultado de haber rechazado sus palabras; y esto le produjo ‘aturdimiento’ (Isaías 51:17). Los días de juicio para Israel no han acabado todavía. En la batalla de Armagedón, la nación judía nuevamente soportará gran opresión y )…

“El pasaje de 2 Nefi 8:19–20 tomado de las planchas de bronce, sugiere que los dos hijos pueden ser los dos testigos Apocalipsis 11:1–6 quienes impedirán que los ejércitos derroten a los judíos (véase también D. y C. 77:15)… )…

estos dos siervos de Dios y los milagros que efectúen, Dios quitará de la mano de Israel ‘el cáliz de aturdimiento, los sedimentos del cáliz de mi ira’. La promesa es: ‘Nunca más lo beberás’ (Isaías 51:22). En cambio, la copa de ira será dada a los que han pisoteado y pasado por encima del pueblo del convenio. Entonces les tocará su turno de sufrir (véase vers. 23)” (El Antiguo Testamento - Manual para el alumno: 1 Reyes−Malaquías, 3ª ed. [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 2003],págs. 195–141).

Isaías 52:1-2. ¿Cómo se aplican esos versículos a los últimos días?

¿Qué significa la frase “…[¡]vístete de tu poder, oh Sion! ¡Vístete de tus ropas hermosas[!]” (Isaías 52:1)? “La frase ‘vestirse de sus ropas hermosas’ se refiere, naturalmente, a la santidad interior que debe tener todo miembro que profese ser Santo de los Últimos Días. Sion es ‘los puros de corazón’” (véase Ezra Taft Benson, “Fortalece tus estacas”, Liahona, agosto de 1991, pág. 4). En Doctrina y Convenios 113:7–10, el profeta José Smith enseñó que el mandamiento de vestirse de poder que se encuentra en Isaías 52:1 fue un mandamiento a aquellos en los últimos días a vestirse de la autoridad del sacerdocio para establecer Sion y redimir a Israel. También enseñó que el mandamiento del Señor que dice “…suelta las ataduras de tu cuello” (Isaías 52:2) fue un mandamiento para Israel disperso de regresar al Señor.

Isaías 52:7-8. “…del que trae buenas nuevas, del que publica la paz”

El élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó que quien verdaderamente publica la paz y trae buenas nuevas es el Señor Jesucristo, por medio de quien vine la salvación:

“El profeta Abinadí, del Libro de Mormón, lo aclaró al variar un poco la exclamación de Isaías:

“‘¡Cuán hermosos son sobre las montañas los pies de aquel que trae buenas nuevas, que es el fundador de la paz, sí, el Señor, que ha redimido a su pueblo; sí, aquel que ha concedido la salvación a su pueblo!’ [Mosíah 15:18; cursiva agregada].

“Por último, es Cristo el que es hermoso sobre las montañas, y son Su misericordiosa promesa de paz en el mundo, así como Sus alegres nuevas de ‘vida eterna en el mundo venidero’ [D. y C. 59:23] las que nos hacen caer a Sus pies, llamar su nombre bendito y darle gracias por la restauración de Su Iglesia verdadera y viviente” (“Las cosas apacibles del reino”, Liahona, enero de 1997, pág. 93).