Seminario
Lección 77: Jueces 6–9
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Lección 77

Jueces 6-9

Introducción

Israel disfrutó de un periodo de relativa paz durante cuarenta años, pero con el tiempo de nuevo hicieron lo malo a los ojos del Señor. Por causa de la desobediencia de los israelitas, el Señor permitió que los madianitas los oprimieran. Por medio de un ángel, el Señor llamó a Gedeón para librar a Israel. Gedeón y su ejército de 300 hombres vencieron a un gran ejército madianita.

Sugerencias para la enseñanza

Jueces 6:1-10

Por causa de la desobediencia de los israelitas, los madianitas los oprimen

Invite a un alumno a llevar a cabo una tarea que sea difícil o imposible hacer solo, pero que se pueda hacer fácilmente con la ayuda de otra persona. Por ejemplo, pida a un alumno que doble una cobija (manta) o una sábana perfectamente sin permitir que ninguna parte toque el suelo. Una vez que el alumno haya intentado completar la tarea solo, pida a otro alumno que le ayude.

  • ¿Cuál es la diferencia entre intentar hacer eso solo y tener ayuda?

Pida a los alumnos que mediten en silencio sobre una prueba o una dificultad que estén enfrentando. Indique que muchas dificultades que enfrentamos pueden ser difíciles o imposibles de superar por nosotros mismos. Sin embargo, el Señor está listo para ayudarnos y fortalecernos si vamos a Él. Explique que en el libro de Jueces, un hombre llamado Gedeón ayudó a Israel a obtener la ayuda del Señor y superar una adversidad que parecía imposible. Invite a los alumnos a buscar doctrinas y principios que se manifiestan en la vida de Gedeón, que nos muestran cómo obtener la ayuda del Señor cuando enfrentamos nuestras propias pruebas.

Invite a un alumno a leer Jueces 6:1 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para ver lo que hicieron los israelitas que causó que perdieran las bendiciones del Señor. (Tal vez quiera recordar a los alumnos que en Jueces 1–5, lo “malo” que hicieron los israelitas fue adorar a los dioses falsos de otros habitantes de la tierra prometida y casarse con personas que no eran del convenio.)

  • De acuerdo con Jueces 6:1, ¿qué bendición perdió Israel como resultado de sus decisiones inicuas? (Perdieron la protección del Señor.)

  • ¿A quiénes permitió el Señor que oprimieran a los israelitas?

Invite a algunos alumnos que se turnen para leer Jueces 6:2–6 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar lo que los madianitas y otros hicieron para oprimir a los israelitas.

  • Según el versículo 4, ¿qué hicieron los madianitas? (Destruyeron las cosechas de los israelitas.)

  • ¿Qué hicieron los israelitas a causa de la opresión?

Pida a algunos alumnos que se turnen para leer en voz alta Jueces 6:7–10, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que averigüe cómo respondió el Señor a las súplicas de los israelitas.

  • ¿Cómo contestó el Señor las súplicas de los israelitas? ¿Cómo fueron ese profeta y su mensaje, que se encuentra en los versículos 8–10,una respuesta a las oraciones de los israelitas?

  • ¿Cómo podría ese mensaje del profeta ayudar a los hijos de Israel?

  • ¿Qué aprendemos de la respuesta del Señor a las oraciones de Israel en cuanto a una forma en que Él podría contestar nuestras oraciones? (Los alumnos tal vez utilicen otras palabras, pero deben reconocer la siguiente verdad: El Señor puede contestar nuestras oraciones mediante las palabras de los profetas.)

Jueces 6:11–24

Un ángel del Señor llama a Gedeón para librar a Israel

Para resumir Jueces 6:11–13, explique que después de mandar a un profeta a dar un mensaje a los hijos de Israel (véase Jueces 6:8–10), el Señor también llamó, por medio de un ángel, a un juez llamado Gedeón para librar a Israel de los madianitas. Invite a un alumno a leer en voz alta Jueces 6:14–16, y pida al resto de la clase que siga la lectura en silencio para descubrir cómo respondió Gedeón a su llamado a servir.

  • De acuerdo con el versículo 15, ¿qué preocupaciones tenía Gedeón en cuanto a su llamamiento de librar a Israel?

  • Según el versículo 16, ¿qué dijo el Señor que podría haber consolado a Gedeón?

Al estudiar el resto de Jueces 6–8, invite a los alumnos a averiguar cómo cumplió el Señor Su promesa a Gedeón.

Para resumir Jueces 6:17–24, explique que el Señor le mostró una señal a Gedeón para mostrarle que su llamamiento venía de Dios.

Jueces 6:25-40

Por su obediencia al Señor, Gedeón elimina dioses falsos y se prepara para la batalla

Pida a un alumno que lea Jueces 6:25–26 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que el Señor le dijo a Gedeón que hiciera antes de librar a Israel de los madianitas.

  • ¿Qué le mandó el Señor hacer a Gedeón? (Pida a los alumnos que miren en Jueces 6:25, la nota b al pie de página y explique que cuando habla de la imagen de Asera, se refiere a un poste o árbol que representa a la diosa de la fertilidad, o a un ídolo.)

  • ¿Por qué piensas que era importante para Gedeón destruir el altar del dios falso Baal, que los israelitas habían hecho, antes de congregar a un ejército para expulsar a los madianitas?

  • ¿Qué principio podemos aprender de la instrucción del Señor para Gedeón? (Los alumnos podrían destacar diferentes principios, pero asegúrese de que quede claro que si deseamos tener la ayuda y la fortaleza del Señor, debemos deshacernos de las prácticas espiritualmente impuras e inicuas de nuestra vida.)

Invite a los alumnos a meditar en cuanto a qué prácticas o pecados deberían “derribar” (versículo 25) a fin de ser más dignos de la ayuda del Señor en las dificultades que enfrentan.

Para resumir Jueces 6:27–40, explique que Gedeón hizo lo que se le mandó. Al día siguiente, los hombres de la ciudad querían matar a Gedeón porque había destruido sus dioses falsos. El padre de Gedeón habló en su defensa, y los hombres de la ciudad no le mataron. El Espíritu del Señor vino sobre Gedeón, y él juntó un ejército de israelitas. El Señor entonces le mostró otra señal a Gedeón para asegurarle que el Señor lo había escogido a él para librar a Israel.

Jueces 7

El Señor entrega a los madianitas en las manos de los israelitas.

Pida a los alumnos que imaginen que, al igual que Gedeón, se les ha mandado vencer al ejército madianita y expulsarlos. Invite a los alumnos a buscar en Jueces 7:12 para encontrar el tamaño del ejército madianita.

  • Considerando el tamaño del ejército madianita, ¿cuántos soldados querrías llevar contigo?

Invite a un alumno a leer en voz alta Jueces 7:1–2, y pida al resto de los alumnos que sigan la lectura en silencio para descubrir lo que el Señor dijo en cuanto al tamaño del ejército de Gedeón. Invítelos a compartir lo que encuentren.

  • Si hubieras estado en la situación de Gedeón, ¿qué hubieras pensado si el Señor te dijera que había demasiados soldados en tu ejército?

  • De acuerdo con el versículo 2, ¿por qué quería el Señor reducir el tamaño del ejército de Israel? (Quizás deba explicar que cuando dice alabe, quiere decir engreírse.)

  • ¿Cómo piensas que alabar nuestra propia fuerza o engreírnos por ella y nuestros esfuerzos nos impiden que reconozcamos la mano del Señor en nuestra vida?

Invite a un alumno a leer Jueces 7:3 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar lo que el Señor dijo que Gedeón debía hacer para reducir el tamaño del ejército. Pida a un alumno que describa las instrucciones del Señor en sus propias palabras.

  • ¿Cuántos soldados tenía el ejército en un principio? (32.000.) ¿Cuántos quedaron después? (10.000.)

Pida a los alumnos que echen un vistazo a Jueces 7:4 en silencio para ver cómo se sentía el Señor en cuanto al tamaño reducido del ejército de Gedeón. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

Invite a algunos alumnos que se turnen para leer Jueces 7:4-8 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar lo que el Señor dijo que Gedeón debía hacer para reducir todavía más el tamaño del ejército.

  • ¿Cómo supo Gedeón quién debía permanecer en el ejército?

  • ¿Cuántos soldados se llevaron la mano a la boca para beber? (300.)

  • Si hubieras estado en la situación de Gedeón, ¿qué pensarías si el Señor redujera el ejército de 32.000 soldados a 300?

Para resumir Jueces 7:9–14, explique que Gedeón fue donde estaba acampado el ejército madianita. Mientras Gedeón estaba cerca de su campamento, escuchó a un hombre compartir un sueño que tenía que ver con la destrucción del ejército madianita. Ese sueño le dio valor a Gedeón.

Muestre los siguientes artículos o imágenes de los mismos: una trompeta, una antorcha y un cántaro. Pida a un alumno que pase al frente del aula y que demuestre cómo piensa que esos artículos se podrían usar en una lucha o batalla. Pregunte al alumno cuán eficientes piensa que serían esos artículos en una batalla contra un enemigo que usa espadas y escudos.

Invite a un alumno a leer en voz alta Jueces 7:15-18, y pida a los alumnos que sigan la lectura para averiguar las instrucciones que tenía Gedeón para su ejército.

  • ¿Qué instrucciones dio Gedeón?

Invite a varios alumnos a que se turnen para leer en voz alta Jueces 7:19–23, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que ocurrió después. Quizás tenga que explicar que la frase “Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero” (versículo 22) significa que los madianitas comenzaron a atacarse mutuamente en el caos que creó el ejército de Gedeón.

  • ¿Qué principio aprendemos de ese relato en cuanto a lo que ocurre cuando somos fieles en seguir los mandamientos del Señor? (Aunque pueden usar diferentes palabras, los alumnos deberían destacar un principio parecido al siguiente: Si seguimos los mandamientos del Señor con exactitud y siempre reconocemos que dependemos de Él, entonces Él nos ayudará a superar nuestros desafíos.)

Para ayudar a los alumnos a entender qué relación tiene ese principio con nuestra vida, pídales que nombren una variedad de recursos por los que recibimos los mandamientos del Señor, tales como impresiones del Espíritu Santo, las Escrituras, los profetas y el consejo recto de padres y líderes.

Pida a los alumnos que mediten en ocasiones en las que hayan superado desafíos con la ayuda del Señor debido a que siguieron Su consejo. Invite a algunos alumnos a compartir sus experiencias, si no son muy personales. Quizás usted también quiera compartir una experiencia personal que ilustre ese principio.

Jueces 8

Israel goza de paz por muchos años pero regresa a la idolatría después de que Gedeón muere

Para resumir Jueces 8:1-31, explique que después de que los madianitas huyeron, el ejército de Gedeón los persiguió y destruyó a algunos de ellos. Después de la victoria, los israelitas querían que Gedeón fuera su rey, pero él rehusó y dijo que el Señor debía ser su rey. Durante un periodo de alrededor de cuarenta años, no hubo más batallas importantes.

Invite a un alumno a leer en voz alta Jueces 8:33-35, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que hizo Israel después de la muerte de Gedeón.

  • ¿Qué aprendemos de Jueces 8:33–35 en cuanto a la condición espiritual de los hijos de Israel?

Jueces 9

Se hace rey a Abimelec, el hijo de Gedeón, y los hombres de Siquem le matan

Para resumir Jueces 9, explique que Abimelec, el hijo de Gedeón, quería reinar sobre Israel, así que mató a setenta de sus hermanos y se le hizo rey. Con el tiempo, le mataron los hombres de Siquem, unos de los enemigos de Israel.

Para terminar, comparta su testimonio de las verdades que se enseñaron en esta lección. Pida a los alumnos que escriban cómo actuarán de acuerdo con las impresiones que hayan recibido y las verdades que hayan aprendido.

Comentarios e información de contexto

Jueces 7:19–25. Dios es la fuente máxima de poder

El presidente James E. Faust, de la Primera Presidencia, comparó la experiencia de Gedeón con los desafíos que enfrentamos:

“El Señor tiene una gran obra para que cada uno de nosotros lleve a cabo. Tal vez se pregunten cómo puede ser eso, porque quizás piensen que no hay nada especial ni sobresaliente en ustedes ni en sus habilidades. Quizás piensen o se les haya dicho que son torpes; muchos de nosotros nos hemos sentido así y se nos ha dicho eso. Gedeón pensó de esa manera cuando el Señor le pidió que salvara a Israel de los madianitas. Gedeón dijo: ‘mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre’. Contaba con tan sólo trescientos hombres, pero con la ayuda del Señor, derrotó los ejércitos de los madianitas.

“El Señor puede llevar a cabo extraordinarios milagros con una persona de talento común que sea humilde, fiel y diligente en servirle y que trate de mejorar. La razón es que Dios es la fuente máxima de poder” (“Actuar por nosotros mismos, sin ser obligados”, Liahona, enero de 1996, pág. 53).

Jueces 6:14–16. “[Yo] estaré contigo”.

El presidente Thomas S. Monson enseñó:

“…cuando estamos al servicio del Señor, tenemos derecho de recibir Su ayuda. Recuerden que a quien el Señor llama, el Señor prepara y capacita”, (“Llamados a servir”, Liahona, julio de 1996, pág. 47).

Jueces 6:11–24. Debido a que el Señor condena que se busquen señales, ¿cómo se explica la petición de Gedeón?

Hay una diferencia entre buscar sinceramente confirmación de Dios con verdadera intención y exigir una señal de Dios sin tener fe. El objetivo de una persona que busca una señal de Dios es importante (véase D. y C. 63:7–10). “Algunas personas afirman que creerían en Dios o en Su obra si recibieran una señal. Pero la fe no viene por las señales… El Señor ha dicho: ‘La fe no viene por las señales, mas las señales siguen a los que creen’ (D. y C. 63:9). Tales señales se dan a los que son fieles y obedientes, a fin de fortalecerles en su fe y ayudarles a cumplir la voluntad de Dios” (Temas del Evangelio, “Señales”; topics.lds.org). En el caso de Gedeón, el buscó una señal de forma justa y con fe.