Seminario
Lección 45: Éxodo 12–13

Lección 45

Éxodo 12–13

Introducción

Después de que Moisés advirtió a Faraón que morirían los primogénitos de Egipto, dio instrucciones a los israelitas sobre la manera de escapar de esa plaga. Jehová explicó la fiesta de los panes sin levadura, o sea, la Pascua, la cual llegaría a ser un homenaje a la liberación de Israel de su servidumbre en Egipto por parte de Jehová. La ordenanza de la Pascua ayudaría a los israelitas a esperar anhelosamente la venida del Mesías y la liberación de los hijos de Dios de la muerte espiritual.

Sugerencias para la enseñanza

Éxodo 12 

Jehová instituye la Pascua

Los israelitas comen la cena de la Pascua.

Los siguientes alimentos que se mencionan en Éxodo 12  forman parte de la cena de Pascua: panes sin levadura, hierbas amargas y carne de cordero. Si es posible, tal vez desee preparar una mesa con algunos de esos alimentos antes de la clase. Podría substituir galletitas saladas o tortillas por el pan sin levadura; podría usar perejil, rábano picante o lechuga romana en lugar de las hierbas amargas; y podría usar cualquier tipo de carne como ejemplo del cordero. Si no puede llevar alimentos a la clase, podría mostrar a los alumnos ilustraciones de algunos de los alimentos mencionados y pedirles que visualicen los alimentos en los momentos oportunos durante la lección. Cualquier ejemplo de la cena de la Pascua se debe llevar a cabo con reverencia y dignidad.

Para comenzar la lección, pida a los alumnos que traten de enumerar de memoria las diez plagas que cayeron sobre Egipto (véase Éxodo 7–11). Luego invite a un alumno a leer Éxodo 11:5–6 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para conocer la descripción que ofrece Jehová de la calamidad que resultaría como consecuencia de la décima plaga.

Explique que Jehová dio instrucciones muy específicas que debían seguir los israelitas a fin de escapar de esa plaga. Si los israelitas obedecían esas instrucciones, Jehová “[haría] diferencia entre los egipcios y los israelitas” (Éxodo 11:7) y protegería a sus primogénitos.

Invite a los alumnos a leer Éxodo 12:3–14 en silencio o en voz baja con un compañero para buscar las instrucciones específicas que ayudarían a las familias israelitas a escapar de la plaga. Podría pedir a los alumnos que marquen lo que encuentren.

  • ¿Qué mandó Jehová que hicieran los israelitas? (Conforme los alumnos describan lo que leyeron, enumere en la pizarra las siguientes cosas: cordero, sangre, hierbas amargas y pan sin levadura.)

Pascua

Cordero (Jesucristo)

Sangre (la expiación de Jesucristo)

Hierbas amargas (servidumbre, pecado)

Pan sin levadura (arrepentimiento, eliminación del pecado)

  • De acuerdo con el versículo 11 , ¿qué nombre le puso Jehová a la cena que debían comer los israelitas? (Escriba Pascua en la pizarra arriba de las cosas que enumeró.)

  • Según los versículos 12–13, ¿por qué se le llamó Pascua?

Explique que los alimentos de la cena de Pascua y la forma en que los israelitas debían comerlos eran simbólicos. Ese simbolismo enseñó a los israelitas acerca de la mano de Jehová en su liberación.

Para ayudar a los alumnos a analizar y entender esos símbolos, podría comenzar por invitarlos a comer o a imaginarse algunas de las hierbas amargas.

  • ¿Qué aspecto de la vida de los israelitas había sido amargo? (A medida que los alumnos respondan esas preguntas, tal vez desee señalar que cuando los israelitas comieran las hierbas amargas, debían recordar su servidumbre bajo los egipcios. Escriba servidumbre junto a “hierbas amargas” en la pizarra.)

  • ¿Qué otra cosa pudieron haber simbolizado las hierbas amargas en la vida espiritual de los israelitas? (Las hierbas amargas son como los efectos del pecado.)

Invite a los alumnos a recordar, mientras comen las hierbas amargas, ocasiones en las que hayan sentido la amargura de sus pecados. Explique que el pecado nos coloca en amarga servidumbre o cautiverio, sin poder regresar a la presencia de Dios. Escriba pecado junto a “hierbas amargas” en la pizarra.

Señale la frase “pan sin levadura” en la pizarra. Pregunte a los alumnos si pueden explicar lo que es la levadura. (La levadura causa que se levante el pan; también causa que el pan se eche a perder y tenga moho.) Explique que la levadura puede simbolizar la corrupción y el pecado. Pida a un alumno que lea en voz alta Éxodo 12:15, y a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que los israelitas debían hacer con cualquier levadura que hubiera en su hogar. Dígales que den un informe de lo que encuentren.

  • ¿Qué piensan que podría simbolizar el eliminar toda la levadura que hubiera en la casa y comer sólo pan sin levadura? (Conforme los alumnos vayan respondiendo, escriba en la pizarra arrepentimiento o eliminación del pecado, junto a “pan sin levadura”.)

Invítelos a comer pan sin levadura o a imaginárselo. Pídales que se fijen en lo que empieza a ocurrir con el sabor amargo de las hierbas. (Quizás tenga que señalar que el pan elimina el sabor amargo de la boca.)

Haga referencia a la palabra cordero que está en la pizarra. Invite a los alumnos a estudiar en silencio el versículo 5  para averiguar la descripción de Jehová del cordero que cada familia debía sacrificar. Después pida que un alumno lea Éxodo 12:46, y pida a la clase que se fije en una instrucción adicional respecto a los huesos del cordero.

  • ¿Qué creen que pudiera simbolizar el cordero? (Conforme los alumnos vayan respondiendo, escriba Jesucristo junto a “cordero” en la pizarra.)

Invite a los alumnos a comer o a imaginarse algún tipo de carne y a pensar en el sacrificio de Jesucristo para liberarnos de nuestros pecados.

Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 12:21–23, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar lo que Jehová haría por las familias que pusieran la sangre del cordero alrededor de su puerta. Señale que el sacrificio del cordero por sí solo no los protegía del ángel destructor. Sólo los que hubieran marcado debidamente su puerta con la sangre del cordero tenían la promesa de protección.

  • ¿De qué tipo de muerte se salvó Israel la noche de la primera Pascua? (La muerte física.)

  • ¿De qué tipo de muerte necesitamos todos ser salvos? (Muerte física y muerte espiritual.)

  • ¿Qué creen que represente la sangre del cordero que salvó a Israel de la muerte? (Conforme los alumnos vayan respondiendo, recalque el hecho de que la expiación de Jesucristo fue un sacrificio de sangre por el pecado. Escriba en la pizarra expiación de Jesucristo junto a “sangre”.)

  • Al igual que los israelitas, que fueron protegidos de la muerte física al poner sangre del cordero alrededor de su puerta, ¿cómo podemos nosotros ser liberados de la muerte espiritual? (Los alumnos pueden usar otras palabras, pero deben poder determinar una declaración doctrinal semejante a la siguiente: Podemos ser liberados de la muerte espiritual mediante la sangre expiatoria de Jesucristo.)

Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 12:28, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busque una frase que resuma cómo los hijos de Israel se hicieron merecedores de la liberación. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

  • ¿Qué habría sucedido si los israelitas no hubieran escogido poner sangre alrededor de su puerta como Jehová lo había mandado?

  • ¿Qué podemos aprender del ejemplo de los israelitas en cuanto a lo que debemos hacer para aplicar la sangre expiatoria de Jesucristo en nuestra vida? (Los alumnos pueden usar otras palabras, pero deben poder determinar una declaración doctrinal semejante a la siguiente: Podemos aplicar la sangre expiatoria de Jesucristo mediante el arrepentimiento y la obediencia.)

A fin de ayudar a los alumnos a entender la veracidad y la importancia de ese principio, pida a un alumno que lea en voz alta la siguiente declaración del élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles.

“Ese arrepentimiento y esa obediencia son absolutamente esenciales para que la Expiación realice su milagro pleno en ti……

“La Expiación fue un acto generoso de infinitas consecuencias eternas …Mediante ella, el Salvador rompió las ligaduras de la muerte… abre las puertas de la exaltación para todos los que sean merecedores del perdón, por medio del arrepentimiento y de la obediencia” (……“La Expiación puede asegurar tu paz y tu felicidad”, Liahona, noviembre de 2006, pág. 42). 

Invite a los alumnos a leer Éxodo 12:29–30 en silencio, y dígales que estén atentos a lo que ocurrió con las familias que no pusieron la sangre del cordero alrededor de su puerta. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

Para resumir Éxodo 12:31–51, explique que, como resultado de esa última plaga, Faraón finalmente permitió que los israelitas se fueran y quedaran en libertad.

Éxodo 13 

Jehová manda a los israelitas recordar la Pascua después de salir de Egipto

Invite a los alumnos a compartir experiencias que hayan tenido los miembros mayores de su familia que hayan ayudado a fortalecer la fe de los alumnos.

Para resumir Éxodo 13:1–7, explique que Moisés les dijo a los israelitas que recordaran el día en que salieron de Egipto; para ello, debían repetir la cena de Pascua cada año en el aniversario de su liberación (véase Guía para el Estudio de las Escrituras, “Pascua”; escrituras.lds.org). Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 13:8–10, y pida al resto de la clase que siga la lectura en silencio para determinar lo que los israelitas debían decirles a sus hijos en la cena de Pascua cada año.

  • ¿Qué deseaba Jehová que los israelitas y los hijos de ellos recordaran?

  • Según el versículo 10, ¿qué era la cena de Pascua?

Invite a los alumnos a leer los siguientes versículos en silencio: Éxodo 12:14, 17, 24.

  • Según esos versículos, ¿por cuánto tiempo dijo Jehová a Su pueblo que debían conmemorar la ordenanza de la Pascua?

  • ¿Seguimos conmemorando la ordenanza de la Pascua en nuestros días?

  • ¿Qué ordenanza conmemoramos hoy en lugar de la Pascua para ayudarnos a recordar a Jesucristo? (La Santa Cena.)

  • ¿En qué se asemejan la Santa Cena y la cena de Pascua? (Es posible que los alumnos reconozcan varias verdades, entre ellas la siguiente: La Santa Cena nos ayuda a recordar el sacrificio expiatorio del Salvador. Escriba esa verdad en la pizarra.)

A fin de ayudar a los alumnos a entender esa verdad, tal vez desee dibujar el siguiente diagrama en la pizarra:

Explique que la noche antes de la crucifixión de Jesucristo, Él y Sus discípulos celebraron juntos una cena de Pascua. Al final de esa cena, Jesús presentó la ordenanza que ahora conocemos como la Santa Cena, la cual dijo a Sus discípulos que repitieran en memoria de Él. Al día siguiente, como cumplimiento de la Pascua, el Cordero de Dios fue sacrificado en la cruz por los pecados del mundo. Su sacrificio dio fin a la ordenanza del sacrificio de sangre (véase 3 Nefi 9:19–20). Después de la crucifixión del Salvador, Sus seguidores comenzaron a reunirse el primer día de la semana para participar del pan y del vino en memoria de Él (véase Hechos 20:7).

  • El entender la Pascua, ¿cómo puede influir en tu experiencia al participar de la Santa Cena?

Aliente a los jóvenes a meditar en lo que hayan aprendido hoy acerca de la Pascua y su simbolismo la próxima vez que participen de la Santa Cena.

Para resumir Éxodo 13:11–22, explique que Moisés les dijo a los hijos de Israel que debían sacrificar a Jehová los machos primerizos de sus rebaños y manadas. También debían ofrecer un sacrificio por cada uno de los hijos varones primogénitos.

Explique que cuando los israelitas salieron de Egipto, se llevaron consigo los huesos de José para sepultarlos en la tierra prometida, tal como José lo había pedido. Jehová guió a Moisés y a los hijos de Israel en su viaje por el desierto.

Para terminar la lección, podría expresar sus propios sentimientos acerca del Salvador y de Su sacrificio por usted.

Comentarios e información de contexto

Éxodo 12:14, 17, 24. La Pascua y la Santa Cena

El presidente Boyd K. Packer, del Cuórum de los Doce Apóstoles, explicó la conexión que hay entre la Pascua y la Santa Cena:

“En Getsemaní y en Gólgota, fue derramada la sangre del Salvador. Siglos antes, se había presentado la Pascua como símbolo de cosas futuras. Era una ordenanza que debía conmemorarse para siempre (véase Éxodo 12) “…Después…

de la crucifixión del Señor, la ley de sacrificio ya no requería el derramamiento de sangre… De allí en adelante el sacrificio debía ser un corazón quebrantado y un espíritu contrito, o sea, el arrepentimiento.…

“Y la Pascua se conmemoraría para siempre como la Santa Cena, en la cual renovamos nuestro convenio del bautismo y participamos en memoria del Cordero de Dios y de Su sangre, que se derramó por nosotros” (“Atonement, Agency, Accountability”, Ensign, mayo de 1988, pág. 72).

Éxodo 12 El colocar la sangre del cordero en los postes y el dintel de la puerta distinguía claramente a los que adoraban a Jehová

Considere el valor que demostraron los antiguos israelitas cuando obedecieron el mandato de colocar sangre en los postes de su puerta. Durante los cuatrocientos años de dominio egipcio, seguramente habían sufrido persecución los que habían adorado a Jehová abiertamente. Por eso, el colocar la sangre del cordero en los postes de la puerta era una audaz declaración pública, una marca que distinguía a los que adoraban a Jehová. El ejemplo de valentía de los antiguos israelitas, ¿cómo influye en la manera en que vivimos nuestras creencias y normas como Santos de los Últimos Días? Aunque no rociamos sangre en nuestras puertas hoy, ¿qué característica externa podría distinguir los hogares y la vida de fieles Santos de los Últimos Días de los hogares y la vida de otras personas? ¿Tenemos miedo de la persecución, o estamos preocupados por la opinión pública o por ser aceptados por el mundo? ¿O decimos, como dijo Pablo: “…no me avergüenzo del evangelio de Cristo” (Romanos 1:16)?

Éxodo 12. La Pascua y otras fiestas

Si desea más detalles acerca de la Pascua y otras fiestas tradicionales, consulte la entrada “Pascua” en la Guía para el Estudio de las Escrituras (escrituras.lds.org).

Éxodo 12 . La Pascua

Referencia de las Escrituras

Las instrucciones de Jehová

Posible simbolismo

Éxodo 12:3–6

Cada una de las familias de los israelitas debía matar a un cordero macho sin mancha.

Jesucristo, “el cordero de Dios” (Juan 1:36), era perfecto y dio Su vida por nosotros.

Éxodo 12:46

No se debía quebrar ningún hueso del cordero.

Al momento de Su muerte, no se quebró ningún hueso de Jesucristo (véase Juan 19:36).

Éxodo 12:8, 15 

Los israelitas debían comer hierbas amargas y pan sin levadura. Durante siete días debían eliminar de su hogar toda levadura.

Las hierbas amargas recordaban a los israelitas sus años de amarga servidumbre en Egipto. La amarga esclavitud es como la amargura de nuestros pecados.

La levadura causa que el pan se vuelva mohoso. Como parte de nuestro arrepentimiento, debemos eliminar de nuestra vida cualquier cosa que pueda corromper nuestro espíritu.

Éxodo 12:9–10

Los israelitas debían comer todo el cordero y quemar lo que quedara.

Debemos recibir en forma completa la expiación de Jesucristo. Ninguna parte de Su expiación se malgastó. No se sacrificó a Sí mismo sin necesidad.

Éxodo 12:11

Los israelitas habían de comer la cena de Pascua con prisa, vestidos como si estuvieran preparados para partir.

Debemos estar preparados para dejar atrás cualquier forma de pecado.

Éxodo 12:7, 12–13, 29

El sacrifico del cordero en sí no brindó protección del ángel destructor. Se tenía que poner la sangre del cordero alrededor de las puertas para proteger del ángel destructor a la gente que estaba dentro. Se prometía protección sólo a los que marcaban debidamente las puertas.

La expiación de Jesucristo puede protegernos del poder de Satanás cuando aplicamos las condiciones del arrepentimiento en nuestra vida.

Éxodo 12:30–31

La muerte de los primogénitos de Egipto llevó a la liberación de los israelitas de su servidumbre.

La expiación de Jesucristo, el hijo Primogénito en espíritu de nuestro Padre Celestial, hace posible que quedemos libres de la esclavitud del pecado.

Éxodo 12:47–48

Ningún varón incircunciso comerá la Pascua.

Sólo los que han hecho convenios dignamente con Jehová pueden recibir todas las bendiciones que la Expiación hace posible.

Comentarios e información de contexto

Éxodo 12:14, 17, 24. La Pascua y la Santa Cena

El presidente Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce Apóstoles, explicó la conexión que hay entre la Pascua y la Santa Cena:

“En Getsemaní y en Gólgota, fue derramada la sangre del Salvador. Siglos antes, se había presentado la Pascua como símbolo de cosas futuras. Era una ordenanza que debía conmemorarse para siempre (véase Éxodo 12) “…Después

de la crucifixión del Señor, la ley de sacrificio ya no requería el derramamiento de sangre… De allí en adelante el sacrificio debía ser un corazón quebrantado y un espíritu contrito, o sea, el arrepentimiento.

“Y la Pascua se conmemoraría para siempre como la Santa Cena, en la cual renovamos nuestro convenio del bautismo y participamos en memoria del Cordero de Dios y de Su sangre, que se derramó por nosotros” (“Atonement, Agency, Accountability”, Ensign, mayo de 1988, pág. 72).

Éxodo 12 El colocar la sangre del cordero en los postes y el dintel de la puerta distinguía claramente a los que adoraban a Jehová

Considere el valor que demostraron los antiguos israelitas cuando obedecieron el mandato de colocar sangre en los postes de su puerta. Durante los cuatrocientos años de dominio egipcio, seguramente habían sufrido persecución los que habían adorado a Jehová abiertamente. Por eso, el colocar la sangre del cordero en los postes de la puerta era una audaz declaración pública, una marca que distinguía a los que adoraban a Jehová. El ejemplo de valentía de los antiguos israelitas, ¿cómo influye en la manera en que vivimos nuestras creencias y normas como Santos de los Últimos Días? Aunque no rociamos sangre en nuestras puertas hoy, ¿qué característica externa podría distinguir los hogares y la vida de fieles Santos de los Últimos Días de los hogares y la vida de otras personas? ¿Tenemos miedo de la persecución, o estamos preocupados por la opinión pública o por ser aceptados por el mundo? ¿O decimos, como dijo Pablo: “…no me avergüenzo del evangelio de Cristo” (Romanos 1:16)?

Éxodo 12. La Pascua y otras fiestas

Si desea más detalles acerca de la Pascua y otras fiestas tradicionales, consulte la entrada “Pascua” en la Guía para el Estudio de las Escrituras (escrituras.lds.org).

Éxodo 12. La Pascua

Referencia de las Escrituras

Las instrucciones de Jehová

Posible simbolismo

Éxodo 12:3–6

Cada una de las familias de los israelitas debía matar a un cordero macho sin mancha.

Jesucristo, “el cordero de Dios” (Juan 1:36), era perfecto y dio Su vida por nosotros.

Éxodo 12:46

No se debía quebrar ningún hueso del cordero.

Al momento de Su muerte, no se quebró ningún hueso de Jesucristo (véase Juan 19:36).

Éxodo 12:8, 15

Los israelitas debían comer hierbas amargas y pan sin levadura. Durante siete días debían eliminar de su hogar toda levadura.

Las hierbas amargas recordaban a los israelitas sus años de amarga servidumbre en Egipto. La amarga esclavitud es como la amargura de nuestros pecados.

La levadura causa que el pan se vuelva mohoso. Como parte de nuestro arrepentimiento, debemos eliminar de nuestra vida cualquier cosa que pueda corromper nuestro espíritu.

Éxodo 12:9–10

Los israelitas debían comer todo el cordero y quemar lo que quedara.

Debemos recibir en forma completa la expiación de Jesucristo. Ninguna parte de Su expiación se malgastó. No se sacrificó a Sí mismo sin necesidad.

Éxodo 12:11

Los israelitas habían de comer la cena de Pascua con prisa, vestidos como si estuvieran preparados para partir.

Debemos estar preparados para dejar atrás cualquier forma de pecado.

Éxodo 12:7, 12–13, 29

El sacrifico del cordero en sí no brindó protección del ángel destructor. Se tenía que poner la sangre del cordero alrededor de las puertas para proteger del ángel destructor a la gente que estaba dentro. Se prometía protección sólo a los que marcaban debidamente las puertas.

La expiación de Jesucristo puede protegernos del poder de Satanás cuando aplicamos las condiciones del arrepentimiento en nuestra vida.

Éxodo 12:30–31

La muerte de los primogénitos de Egipto llevó a la liberación de los israelitas de su servidumbre.

La expiación de Jesucristo, el hijo Primogénito en espíritu de nuestro Padre Celestial, hace posible que quedemos libres de la esclavitud del pecado.

Éxodo 12:47–48

Ningún varón incircunciso comerá la Pascua.

Sólo los que han hecho convenios dignamente con Jehová pueden recibir todas las bendiciones que la Expiación hace posible.