Seminario
Lección 55: Éxodo 33–34
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Lección 55

Éxodo 33–34 

Introducción

A causa de los pecados de Israel, el Señor declaró que habían perdido el privilegio de ver Su rostro. Dios mandó a Moisés que hiciera dos tablas de piedra nuevas y que ascendiera al monte Sinaí. El Señor entregó de nuevo Su ley a Moisés pero retuvo el sacerdocio mayor y sus ordenanzas de los hijos de Israel.

Sugerencias para la enseñanza

Éxodo 33

A causa de los pecados de Israel, el Señor declara que no pueden ver Su rostro

Lea en voz alta las situaciones siguientes en cuanto a dos jóvenes. Pida a los alumnos que escuchen con atención las diferencias en sus actitudes y convicciones.

  1. Un joven quebranta un mandamiento. Se siente culpable y avergonzado. Cree que el Padre Celestial nunca le perdonará su pecado.

  2. Un joven diferente quebranta el mismo mandamiento. Piensa que el pecado que ha cometido no es para tanto. Cree que por ser una buena persona en general, Dios no lo castigará por su pecado.

  • ¿Cómo resumirían las diferencias que hay entre las actitudes y las convicciones de esos dos jóvenes?

  • ¿Cuál error observan en la convicción de cada joven? (El primero cree erróneamente que Dios no es compasivo. El segundo cree erróneamente que Dios no le hará responsable de sus pecados.)

  • ¿Qué problemas podrían surgir a partir de esas creencias erróneas?

Recuerde a los alumnos que los hijos de Israel pecaron contra Dios al adorar el becerro de oro. Invite a los alumnos, a medida que estudian Éxodo 33–34, a buscar las verdades que pueden ayudarlos a entender la manera en la que Dios obra con nosotros cuando pecamos.

Pida a un alumno que lea en voz alta Éxodo 33:1–4, e invite a la clase a seguir la lectura en silencio para averiguar por qué se lamentaron los hijos de Israel.

  • ¿Por qué se lamentaban los israelitas?

Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 33:7. Pida a la clase que averigüe lo que hizo Moisés para demostrar que Israel había perdido la bendición de la presencia del Señor. Invítelos a dar un informe de lo que encuentren. Explique que el “tabernáculo” del que se habla en el versículo 7  no era el tabernáculo que habrían de construir para efectuar las ordenanzas del sacerdocio (véase Éxodo 25:8–9). Era una estructura diferente llamada la “tienda de reunión” (véase versículo 7, nota b al pie de página).

  • ¿Qué nos enseña el versículo 7  acerca del efecto del pecado en nuestra relación con el Señor? (El pecado nos aleja del Señor.)

  • ¿Cómo sentimos por lo general esta separación del Señor cuando pecamos? (Entre otras cosas, sentimos la pérdida del Espíritu Santo.)

Pida a los alumnos que, en privado, piensen en las veces en que han sentido al Espíritu del Señor alejarse de ellos a causa de sus decisiones.

Pida a un alumno que lea en voz alta la siguiente declaración del élder David A. Bednar, del Quórum de los Doce Apóstoles. Invite a la clase a prestar atención a lo que podemos aprender de las experiencias en las que sentimos que el Espíritu del Señor se retira de nosotros.

Bednar, David A.

“La bendición que se nos promete al honrar ese convenio es que siempre podamos tener Su Espíritu con nosotros (véase D. y C. 20:77). “…Precisamente…

porque la bendición que se nos promete es … que siempre podemos tener Su Espíritu con nosotros, debemos estar atentos y aprender de las decisiones y de las influencias que nos separan del Espíritu Santo.

“La norma es clara: si algo que pensemos, veamos, escuchemos o hagamos nos separa del Espíritu Santo, entonces debemos dejar de pensar, ver, escuchar o hacer eso. Por ejemplo, si algo que supuestamente es para nuestra diversión nos aleja del Espíritu Santo, entonces esa clase de diversión no es para nosotros, puesto que el Espíritu no puede tolerar lo que es vulgar, grosero o inmodesto y, por lo tanto, será obvio que esas cosas no son para nosotros. Ya que alejamos al Espíritu del Señor al participar en actividades que sabemos que debemos rechazar, entonces definitivamente sabremos que ese tipo de cosas no son para nosotros” (“Para que siempre podamos tener Su Espíritu con nosotros”,Liahona, mayo 2006, págs. 29–30).

  • Según esa declaración del élder Bednar, ¿qué podemos aprender de las decisiones e influencias que nos separan del Espíritu Santo?

Observen que Moisés fue digno de estar en la presencia del Señor porque no había participado en el pecado junto a los hijos de Israel. Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 33:9–11, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para buscar palabras o frases que describan la relación que Moisés tenía con el Señor.

  • ¿Qué palabras o frases en esos versículos describen la relación que Moisés tenía con el Señor ?

  • ¿Qué dan a entender esas descripciones acerca de la dignidad de Moisés y de su relación con Dios?

Si lo desea, inste a los alumnos a meditar sobre su propia relación con el Padre Celestial y con Jesucristo y a pensar si hay algo que puedan hacer (o dejar de hacer) para acercarse más a Ellos. Para resumir Éxodo 33:12–23, explique que Moisés le suplicó al Señor que estuviera con Israel mientras viajaban hacia la tierra prometida. Debido a que Moisés halló gracia ante el Señor, el Señor le prometió que estaría con los hijos de Israel. Sin embargo, Él también señaló que a causa de sus pecados, no se les permitiría ver Su rostro en aquella ocasión. También agregó: “…ni habrá hombre pecador en ninguna ocasión que vea mi rostro y viva” (Traducción de José Smith, Éxodo 33:20 [en la Guía para el Estudio de las Escrituras o el apéndice de la combinación triple]).

Éxodo 34

El Señor escribe Su ley en tablas de piedra nuevas

Moses and the Tablets

Muestre la lámina Los Diez Mandamientos (Libro de obras de arte del Evangelio, 2009, Nº 14; véase también LDS.org). Como repaso, pida a los alumnos que expliquen lo que ocurrió con el par de tablas que Moisés trajo del monte Sinaí, tal como está registrado en Éxodo 32 .

Explique que el Señor mandó a Moisés que hiciera otro par de tablas de piedra. Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 34:1–2, y pida a la clase que averigüe lo que el Señor dijo que escribiría en el segundo par. Invite a los alumnos a dar un informe de lo que encuentren.

Por medio del versículo 1, nota a, al pie de página, muestre a los alumnos que la Traducción de José Smith añade una importante aclaración a Éxodo 34:1–2. Explique que eso nos ayuda a entender que el Señor dijo que no volvería a escribir las mismas cosas en el segundo par de tablas. Pida a un alumno que lea en voz alta Éxodo 34:1–2, de la Traducción de José Smith (en la Guía para el Estudio de las Escrituras o el apéndice de la combinación triple), y pida al resto de la clase que siga la lectura en silencio para determinar lo que el Señor dijo que quitaría de los escritos del segundo par de tablas.

  • ¿Qué dijo el Señor que retendría de los hijos de Israel? (El sacerdocio y sus ordenanzas.)

Explique que Éxodo 34:1–2, de la Traducción de José Smith (en la Guía para el Estudio de las Escrituras o en el apéndice de la combinación triple) se refiere al Sacerdocio de Melquisedec. Señale que aunque en esa ocasión no se dieron a los hijos de Israel ni las ordenanzas ni los convenios del Sacerdocio de Melquisedec (los cuales son necesarios para que lleguemos a ser como Dios y podamos morar en Su presencia), el Señor sí permitió que el Sacerdocio Aarónico continuase entre ellos (véase D. y C. 84:25–26).

  • Según Éxodo 34:2, en la Traducción de José Smith (en la Guía para el Estudio de las Escrituras o el apéndice de la combinación triple), ¿qué dijo el Señor que daría a los israelitas? (“La ley de un mandamiento carnal”.)

Explique que “la ley de un mandamiento carnal” hace referencia a lo que se conoce como el Evangelio preparatorio, el cual incluye los principios de obediencia y sacrificio. Esa ley se llegó a conocer como la ley de Moisés. El Evangelio preparatorio administrado a través del Sacerdocio Aarónico —que significa “evangelio de arrepentimiento y de bautismo” (D. C. 84:27)— siguió también entre los hijos de Israel.

  • ¿Por qué creen que en aquel tiempo fue importante para los hijos de Israel centrarse en los principios y las ordenanzas del Sacerdocio Aarónico, tales como el arrepentimiento y el bautismo? (A medida que los alumnos den sus respuestas, ayúdelos a reconocer el siguiente principio: Debemos ser fieles a las ordenanzas y a los convenios del Sacerdocio Aarónico a fin de estar preparados para recibir las ordenanzas y los convenios del sacerdocio de Melquisedec.)

Old Testament Seminary Teacher Manual

Pida a los alumnos que consulten el volante “Las experiencias de Moisés e Israel con Jehová en monte Sinaí” (véase la lección 48). (En el apéndice de este manual se encuentra una versión completa de ese volante.) En el espacio en seguida del número 11 del volante, invite a los alumnos a anotar: Dios escribe Su ley sobre tablas de piedra nuevas, pero retiene el sacerdocio mayor y sus ordenanzas.

Explique que en Éxodo 34:3–4 se registra que Moisés hizo dos tablas de piedra nuevas y volvió a ascender al monte Sinaí, tal como el Señor le había mandado . Invite a un alumno a leer en voz alta Éxodo 34:5–7, y pida a la clase que encuentre lo que el Señor enseñó a Moisés acerca de Sus atributos. Tal vez tenga que explicar que en ese contexto, la expresión tardo para la ira se refiere a la paciencia y a la misericordia del Señor para con Sus hijos y la frase “pero que de ningún modo tendrá por inocente al malvado” significa que el Señor es justo de una manera perfecta y a los rebeldes los hará responsables de sus actos (véase versículo 7, nota c al pie de página).

  • ¿Qué aprendemos acerca del Señor a raíz de Sus enseñanzas en los versículos 6–7? (A medida que los alumnos respondan, escriba en la pizarra las siguientes verdades: El Señor es misericordioso y compasivo. Él también es justo de una manera perfecta y nos hará responsables de nuestros actos.)

  • ¿Cómo es posible que Dios sea al mismo tiempo justo y misericordioso? (Ayude a los alumnos a entender que a causa de la expiación de Jesucristo [Su sufrimiento y Su muerte por nosotros], podemos arrepentirnos y sentir la misericordia de Dios. Sin embargo, si escogemos no arrepentirnos, entonces tenemos que sufrir por nuestros pecados [véase Alma 42:13–15; D. y C. 19:16–19]).

Lea de nuevo la dos situaciones que se analizaron al comienzo de la clase.

  • ¿Cómo se podrían beneficiar los dos jóvenes en esas situaciones, de saber las verdades sobre Dios que reconocimos en los versículos 6–7?

Invite a los alumnos a reflexionar sobre cómo las verdades que aparecen en Éxodo 34:6–7 pueden ayudarlos a medida que procuren arrepentirse de lo que han hecho mal.

Pida a un alumno que lea en voz alta Éxodo 34:8–9, e invite a la clase a seguir la lectura en silencio para saber lo que Moisés le pidió al Señor en nombre de los hijos de Israel. Si lo desea, sugiera a los alumnos que marquen los que encuentren.

  • ¿Qué le preguntó Moisés al Señor? (Explíqueles que cuando Moisés usó la frase “tómanos como herencia tuya” en el versículo 9 , estaba pidiendo que los hijos de Israel pudiesen ser de nuevo el pueblo del convenio del Señor: Su “especial tesoro” [Éxodo 19:5].)

Al resumir Éxodo 34:10–35, explique que en respuesta a la solicitud de Moisés, el Señor declaró que Israel sería Su pueblo si cesaban de hacer y de adorar ídolos y si guardaban Su convenio por medio de la obediencia a los mandamientos. Después, Moisés descendió del monte Sinaí y enseñó al pueblo las palabras del Señor.

Testifique del amor que tiene Dios por los alumnos de su clase. Si lo desea, testifique también de otros principios descritos en la lección. Podría pedir a los alumnos si les gustaría testificar de algunos de los principios que aprendieron.

Comentarios e información de contexto

Éxodo 34:1–2. Aclaración de Éxodo 34:1–2 en la Traducción de José Smith.

La Traducción de José Smith aporta una importante aclaración a Éxodo 34:1–2, que nos ayuda a entender que el Señor no escribiría todas las mismas cosas en el segundo par de tablas:

“Y Jehová dijo a Moisés: Labra otras dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre ellas también las palabras de la ley, según se escribieron primero en las tablas que quebraste; pero no será de acuerdo con las primeras, por cuanto quitaré el sacerdocio de entre ellos; por tanto, mi santo orden y sus ordenanzas no irán delante de ellos, porque mi presencia no irá en medio de ellos, no sea que los destruya.

“Les daré la ley, como la primera, pero será según la ley de un mandamiento carnal; porque he jurado en mi ira que no entrarán en mi presencia, en mi reposo, en los días de su peregrinación. Por tanto, haz como te he mandado; prepárate, pues, para mañana, y por la mañana sube al monte Sinaí, y allí preséntate ante mí sobre la cumbre del monte” (Traducción de José Smith, Éxodo 34:1–2 [en la Guía para el Estudio de las Escrituras o el apéndice de la combinación triple]).

Éxodo 34:6–7. El carácter y los atributos de Dios

El profeta José Smith declaró:

“Quiero que todos ustedes… conozcan [a Dios] y se familiaricen con Él……

“El primer principio del Evangelio es saber con certeza la naturaleza de Dios” (en … History of the Church , tomo VI, pág. 305).

Además, Lectures on Faith declara:

“Observemos que existen tres cosas que son necesarias para que un ser inteligente y racional ejerza fe en Dios para vida y salvación.

“Primero, la idea de que [Dios] existe en realidad.

“Segundo, un concepto correcto de Su personalidad, Sus perfecciones y Sus atributos.

“Tercero, un conocimiento real de que el curso que [la persona] sigue en la vida está de acuerdo con [la] voluntad [de Dios]” (Lectures on Faith, 1985, pág. 38). 

Éxodo 34:1–2. Aclaración de Éxodo 34:1–2 en la Traducción de José Smith.

La Traducción de José Smith aporta una importante aclaración a Éxodo 34:1–2, que nos ayuda a entender que el Señor no escribiría todas las mismas cosas en el segundo par de tablas:

“Y Jehová dijo a Moisés: Labra otras dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre ellas también las palabras de la ley, según se escribieron primero en las tablas que quebraste; pero no será de acuerdo con las primeras, por cuanto quitaré el sacerdocio de entre ellos; por tanto, mi santo orden y sus ordenanzas no irán delante de ellos, porque mi presencia no irá en medio de ellos, no sea que los destruya.

“Les daré la ley, como la primera, pero será según la ley de un mandamiento carnal; porque he jurado en mi ira que no entrarán en mi presencia, en mi reposo, en los días de su peregrinación. Por tanto, haz como te he mandado; prepárate, pues, para mañana, y por la mañana sube al monte Sinaí, y allí preséntate ante mí sobre la cumbre del monte” (Traducción de José Smith, Éxodo 34:1–2 [en la Guía para el Estudio de las Escrituras o el apéndice de la combinación triple]).