Seminario
Lección 152: Jonás
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Lección 152

Jonás

Introducción

El Señor llamó a Jonás a predicar al pueblo de Nínive, pero Jonás escapó y con el tiempo le tragó un gran pez. Después de librarle Dios, Jonás viajó a Nínive y profetizó que el Señor destruiría la ciudad debido a su iniquidad. El pueblo de Nínive se arrepintió y Dios perdonó a la ciudad. Entonces el Señor enseñó a Jonás en cuanto a Su amor por las personas de Nínive.

Sugerencias para la enseñanza

Jonás 1–2

Jonás escapa el llamado del Señor de predicar en Nínive

Pida a los alumnos que piensen en una o más personas a quienes les cuesta amar o perdonar.

Invite a los alumnos a buscar principios al estudiar el Libro de Jonás que les ayuden a escoger amar y perdonar a los demás.

Invite a un alumno a leer en voz alta Jonás 1:1–2, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para descubrir lo que el Señor mandó que hiciera Jonás.

  • ¿Qué mandó el Señor que hiciera Jonás?

Pida a los alumnos que acudan al Mapa 5 de la Biblia, “El Imperio Asirio”. Explique que Jonás era de un lugar llamado Gat-hefer, ubicado en Zebulón, un territorio de Israel cerca de Samaria (véanse Jonás 1:1; 2 Reyes 14:25). Nínive era una ciudad principal de los asirios, que eran enemigos de los israelitas. Los reyes y los soldados asirios eran conocidos por su brutalidad, que incluía torturar y asesinar cruelmente a las personas a las que conquistaban.

  • Si fueras Jonás, ¿qué pensamientos o sentimientos tendrías en cuanto a predicar al pueblo de Nínive?

Invite a un alumno a leer Jonás 1:3 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para averiguar lo que hizo Jonás en respuesta al llamado del Señor.

  • ¿Qué hizo Jonás?

Explique a los alumnos que Jope es una ciudad en la costa de Israel y que tal vez Tarsis se encontrara en la España actual.

  • Basándote en la respuesta de Jonás, ¿cómo piensas que se sentía en cuanto a su llamado a Nínive?

Invite a un alumno a leer Jonás 1:4 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busquen lo que el Señor hizo cuando Jonás huía hacia Tarsis. Invítelos a compartir lo que encuentren.

Para resumir Jonás 1:5–9, explique que los hombres del barco tenían miedo de perecer en la tormenta. Ellos pensaban que Jonás era responsable, y le preguntaron por qué había venido la tormenta sobre ellos.

Invite a un alumno a leer Jonás 1:10–12 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio, y que busque la causa de la tormenta y la instrucción de Jonás a los hombres del barco.

  • ¿Cuál fue la causa de la tormenta?

  • ¿Cuáles fueron las instrucciones de Jonás a los hombres del barco?

Para resumir Jonás 1:13–16, explique que los hombres echaron a Jonás por la borda renuentemente. Una vez que hicieron eso, la tormenta cesó.

  • ¿Qué aprendemos de este relato en cuanto a evitar las responsabilidades que el Señor nos ha dado? (Ayude a los alumnos a encontrar un principio similar al siguiente: El Señor nos hará responsables de las responsabilidades que nos dé, aunque intentemos evitarlas.

  • ¿Cuáles son algunas responsabilidades que el Señor da a las personas de hoy en día que ellas podrían intentar evitar? (Tal vez quiera escribir las respuestas de los alumnos en la pizarra).

  • ¿Cuáles son algunas consecuencias que les pueden sobrevenir a las personas que intentan evitar esas responsabilidades?

Invite a los alumnos a leer Jonás 1:17 en silencio para averiguar lo que ocurrió después de que Jonás fue echado al mar. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

Explique que Jonás 2 contiene una oración que Jonás ofreció mientras estaba en el vientre del pez.

Divida los alumnos en equipos de dos y pídales que lean Jonás 2:1–9. Pida a los alumnos que busquen frases en la oración de Jonás que indiquen su disposición a arrepentirse.

  • ¿Qué frases indican la disposición de Jonás a arrepentirse?

Quizás quiera explicar que la frase “veré tu santo templo” en el versículo 4 indica que Jonás ya no huiría del Señor. La frase “cumpliré lo que prometí” en el versículo 9 indica que Jonás prometía honrar sus compromisos con el Señor.

  • ¿Cómo indican esas frases la disposición que tenía Jonás de arrepentirse?

Invite a un alumno a leer Jonás 2:10 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busquen lo que el Señor hizo después de que Jonás expresó su disposición a arrepentirse.

  • ¿Cómo mostró el Señor misericordia a Jonás?

  • ¿Qué principio podemos aprender de ese capítulo? (Los alumnos pueden usar otras palabras, pero deberían reconocer un principio parecido al siguiente: Si suplicamos al Señor y nos arrepentimos cuando hemos pecado, podemos recibir Su misericordia).

Invite a un alumno a leer las siguientes palabras del presidente James E. Faust, de la Primera Presidencia:

“Muchos de nosotros fallamos, muchos tropezamos, y yo creo firmemente en el principio de la ‘segunda oportunidad’. Pero el principio de la segunda oportunidad significa que una vez hallados débiles,… después llegamos a ser inquebrantables en la fe” (“Defended vuestras convicciones”, Liahona, noviembre de 1982, pág 28).

Testifique de la disposición del Señor de darnos una segunda oportunidad misericordiosamente cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y nos comprometemos a obedecer al Señor.

Jonás 3

Jonás cumple con su misión a Nínive

Invite a un alumno a leer en voz alta Jonás 3:1–4, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para determinar cómo el Señor le dio una segunda oportunidad a Jonás. Invítelos a compartir lo que encuentren.

  • ¿Cómo le dio el Señor una segunda oportunidad a Jonás?

  • ¿Cómo respondió Jonás esta vez?

Invite a un alumno a leer Jonás 3:5, 10 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber de qué manera reaccionó Nínive ante la predicación de Jonás.

  • ¿Qué hizo el pueblo de Nínive?

Señale que la Traducción de José Smith de Jonás 3:9–10 aclara que el pueblo de Nínive declaró: “nos arrepintamos y nos volvamos a Dios” (Traducción de José Smith, Jonás 3:9 [en Jonás 3:9, nota a al pie de página]) y que “Dios apartó el mal que había dicho que haría venir sobre ellos” (Traducción de José Smith, Jonás 3:10 [en Jonás 3:10, nota c al pie de página]).

Jonás 4

Jonás aprende en cuanto al amor de Dios por el pueblo de Nínive

Escriba la siguiente frase incompleta en la pizarra: Después de que las personas de Nínive se arrepintieron, me sentí  porque .

Pida a los alumnos que imaginen que son Jonás y que escriben una entrada en su diario después de su éxito en la misión a Nínive. Invítelos a completar la frase basándose en los sentimientos que piensan que tuvo Jonás.

Pregunte a los alumnos cuántos de ellos completaron la frase con una respuesta positiva. Después pregunte si algún alumno escribió una respuesta negativa. Invite a algunos alumnos a leer sus declaraciones y a explicar por qué las completaron de esa manera.

Invite a un alumno a leer Jonás 4:1–3 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busque cómo se sintió Jonás cuando el Señor perdonó al pueblo de Nínive.

  • ¿Qué sentimientos tuvo Jonás?

  • ¿Qué bendición quería negar Jonás al pueblo de Nínive después de que él había recibido la misma bendición?

Si lo desea, sugiera a los alumnos que marquen los atributos que aparecen en el versículo 2. Destaque que aunque Jonás fue bendecido gracias a esos atributos cuando el Señor misericordiosamente le dio una segunda oportunidad, Jonás se resintió cuando el Señor le dio al pueblo de Nínive una segunda oportunidad. (Dirija a los alumnos a la nota b, al pie de página que aclara que la palabra arrepientes puede significar ser “tardo para la ira”. Explique que Jonás sabía que Dios podía anular la destrucción que se había pronunciado sobre Nínive, pero aparentemente él pensaba que Dios revocaría el castigo incluso si el pueblo no se arrepentía).

Explique que en los últimos versículos de Jonás 4, se registra que el Señor enseñó a Jonás en cuanto al amor y el perdón. Para ayudar a los alumnos a estudiar esos versículos, copie la siguiente tabla en la pizarra o proporciónela a los alumnos como un volante. Podrían completar la tabla como clase o invitar a los alumnos a completarla por sí mismos o en equipos de dos. Invite a los alumnos a leer cada pasaje de las Escrituras y después hacer un dibujo sencillo o escribir un breve resumen de lo que describe el pasaje en el recuadro bajo la referencia de las Escrituras. Mientras los alumnos completan la tabla, quizás quiera explicar que la palabra enramada en el versículo 5 se refiere a un refugio, y que la palabra calabacera, que se menciona en los versículos 6–7, 9 se refiere a una planta grande que podía brindar sombra.

Jonás 4:4–5

Jonás 4:6

Jonás 4:7–8

Después de concederles suficiente tiempo, invite a uno o dos alumnos a resumir lo que aprendieron. Luego pregunte a la clase:

  • ¿Cómo se sintió Jonás al principio en cuanto a la calabacera? ¿Cómo se sintió después de que se secó?

Invite a un alumno a leer Jonás 4:10–11 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio y que busque cómo el Señor usó la experiencia de Jonás con la calabacera para enseñarle en cuanto a los sentimientos del Señor hacia el pueblo de Nínive.

  • ¿Cómo usó el Señor la experiencia de Jonás con la calabacera para enseñarle en cuanto a Sus sentimientos hacia el pueblo de Nínive? (El Señor ayudó a Jonás a entender que aunque Jonás había apreciado la calabacera y se entristeció cuando se secó, el Señor amaba al pueblo de Nínive muchísimo más y no quería que perecieran. El Señor estaba reprendiendo a Jonás por su falta de caridad hacia el pueblo de Nínive).

  • Según ese relato, ¿qué debemos hacer para llegar a ser como el Señor? (Los alumnos podrán descubrir un principio como el siguiente: Para llegar a ser como el Señor, debemos aprender a amar y perdonar a los demás como Él lo hace).

A fin de ayudar a los alumnos a comprender cómo se relaciona ese principio con ellos, invítelos a recordar a la persona o personas en las que pensaron al principio de la lección a las que les sería difícil amar o perdonar. Entonces lea en voz alta la siguiente declaración del presidente Dieter F. Uchtdorf, de la Primera Presidencia:

“Cuando se trate de odiar, chismear, ignorar, ridiculizar, sentir rencor o el deseo de infligir daño, por favor apliquen lo siguiente:

“¡Dejen de hacerlo!

“Es así de sencillo. Simplemente debemos dejar de juzgar a otros y remplazar los pensamientos y sentimientos de crítica con un corazón lleno de amor por Dios y por Sus hijos…

“Ya que todos dependemos de la misericordia de Dios, ¿cómo podemos negar a los demás toda porción de esa gracia que tan desesperadamente deseamos para nosotros?…

“El amor puro de Cristo elimina las escamas del resentimiento y la ira de nuestros ojos, dejándonos ver a los demás en la forma en que nuestro Padre Celestial nos ve: como seres mortales imperfectos y con fallas, que tienen potencial y valía más allá de lo que nos es posible imaginar. En virtud de que Dios nos ama tanto, nosotros también debemos amarnos y perdonarnos los unos a los otros” (“Los misericordiosos obtienen misericordia”, Liahona, mayo de 2012, págs. 75–76).

  • ¿Cuándo has intentado amar y perdonar como lo hace el Señor? ¿Cómo fuiste bendecido por hacerlo?

Testifique de las verdades que han analizado durante el día de hoy. Invite a los alumnos a procurar llegar a ser más parecidos al Señor al escoger amar y perdonar a los demás, en particular a las personas a las que podría ser más difícil amar y perdonar.

Comentarios e información de contexto

Jonás 1:7. “Y echaron suertes”

“La práctica de echar suertes… se empleaba cuando se deseaba alcanzar una decisión imparcial. El carácter y la forma de los objetos que se utilizaban en aquella época no se conocen, ni tampoco lo es el método mediante el cual la suerte era echada. Algunos eruditos sugieren que se trataba de piedras lisas o varas coloreadas o marcadas con símbolos. Los paganos echaban suertes porque ellos creían que las divinidades guiarían el resultado. En este caso, parece que el Señor dirigió el resultado” (véase El Antiguo Testamento, manual para el alumno: 1 Reyes–Malaquías, Manual del Sistema Educativo de la Iglesia, pág. 98).

Jonás 1:17. La señal de Jonás

Jesús enseñó que el hecho de que Jonás hubiese sido tragado por el pez sirvió de presagio de Su propia muerte y resurrección (Mateo 12:39–40; 16:4; Lucas 11:29–30)” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Jonás”; scriptures.lds.org).