Seminario
Unidad 31: Génesis 28-30
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Lección 31

Génesis 28-30

Introducción

Jacob salió de la tierra de Canaán y emprendió el viaje a Padán-aram para encontrar una compañera adecuada para casarse en el convenio. Durante el viaje, Jacob vio una visión del Señor, quien le prometió las mismas bendiciones eternas que se le habían prometido a su abuelo Abraham (el convenio de Abraham). En Padán-aram, Jacob trabajó para Labán y se casó con Lea, Raquel, Bilha y Zilpa, las que con el tiempo le dieron doce hijos y una hija.

Sugerencias para la enseñanza

Génesis 28:1-22

A Jacob se le prometen las bendiciones de Abraham

Muestre a los estudiantes una imagen de un templo, y pregunte por qué es importante casarse en el templo.

  • ¿Qué bendiciones perdemos si elegimos no casarnos en el templo?

Invite a un alumno a leer Génesis 28:1-2 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber las instrucciones que Isaac le dio a su hijo Jacob. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

Explique que los cananeos adoraban ídolos y se dedicaban a otras prácticas ofensivas para Dios. Una hija de Canaán no sería digna de unirse a Jacob para entrar en un convenio de matrimonio con el Señor Casarse con una hija de Canaán significaría casarse fuera del convenio.

Invite a los alumnos a leer en silencio Génesis 28:3–4, para averiguar lo que se le prometió a Jacob si se casaba en el convenio.

  • De acuerdo con el versículo 4, ¿qué se le prometió a Jacob si se casaba en el convenio? (“La bendición de Abraham”. Señale que para recibir las bendiciones de Abraham, Jacob no sólo tendría que casarse en el convenio, sino también permanecer fiel a ese convenio).

  • ¿Qué podemos aprender de Génesis 28:1–4 acerca de lo que debemos hacer para recibir las bendiciones de Abraham? (Los alumnos quizás usen diferentes palabras, pero deben reconocer el principio siguiente: Si nos casamos en el convenio y permanecemos fieles, entonces recibiremos las bendiciones de Abraham. [Véase Doctrina y Convenios 132:30–33]).

  • ¿Qué significa recibir las bendiciones de Abraham? (Significa recibir la bendición del convenio de Abraham: posteridad numerosa [véase Génesis 17:5–6; Abraham 2:9; 3:14]; recibir el Evangelio y poseer el sacerdocio para bendecir a todas las familias de la Tierra; y una herencia de tierra.)

Para resumir Génesis 28:5–9, explique que Jacob obedeció a su padre al salir de la tierra de Canaán para encontrar una compañera adecuada para casarse en el convenio. Al salir de Canaán, Jacob también estaba obedeciendo a su madre, quien le había advertido a Jacob sobre el plan que Esaú tenía de matarlo. Después de que Esaú vio las bendiciones prometidas a Jacob por casarse en el convenio y se dio cuenta de que sus matrimonios con mujeres heteas no eran del agrado de su padre, Esaú se casó no obstante con una de las hijas de Ismael.

Invite a algunos alumnos a que se turnen para leer Génesis 28:10-13en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que sucedió cuando Jacob viajaba de Canaán a Harán. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

  • ¿Qué vio Jacob en su sueño?

Muestre una imagen de una escalera (o dibuje una en la pizarra), y pregunte a los alumnos hasta dónde se extendía la escalera. Después de que los alumnos respondan, escriba al pie de la escalera Tierra y en lo alto de la escalera Cielo, o la presencia del Señor.

  • ¿Qué creen que Jacob pudo haber aprendido de la imagen de una escalera que se extendía de la Tierra hasta la presencia del Señor?

Invite a un alumno a leer en voz alta la siguiente declaración del presidente Marion G. Romney, de la Primera Presidencia. Pida a la clase que preste atención a lo que el presidente Romney enseñó acerca de lo que representan los peldaños de la escalera.

“Jacob se dio cuenta de que los convenios que había hecho con el Señor representaban los peldaños de la escalera y que tendría que ascender por ella a fin de obtener las bendiciones prometidas, bendiciones que le permitirían entrar al cielo y asociarse con el Señor” (“Templos, las puertas del cielo”, Liahona, agosto de 1971, pág. 7).

  • Basándose en lo que Jacob vio en su visión, ¿por qué es importante recibir las ordenanzas salvadoras del Evangelio y guardar los convenios relacionados con dichas ordenanzas? (Los alumnos quizás usen diferentes palabras, pero deben reconocer el siguiente principio: Debemos recibir las ordenanzas salvadoras del Evangelio y guardar los convenios relacionados con dichas ordenanzas para poder regresar a la presencia del Señor).

Invite a un alumno a leer Génesis 28:13-15 en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que el Señor prometió darle a Jacob. Pida a los alumnos que den un informe de lo que encuentren.

  • Considerando que Jacob viajaba solo y escapaba de la amenaza de violencia de parte de Esaú, ¿cómo podría haberle ayudado la promesa del Señor en el versículo 15 “yo estoy contigo”?

Pida a algunos alumnos que se turnen para leer en voz alta Génesis 28:16-19, 22, e invite a la clase a seguir la lectura en silencio para saber cómo describió Jacob el lugar en donde tuvo el sueño. (Tal vez tenga que explicar que las frases “Y tuvo temor” y “¡Cuán asombroso es este lugar!” en el versículo 17 se refieren a sentimientos de reverencia y sobrecogimiento. Esas frases indican que Jacob comprendía la seriedad de entrar en la presencia de Dios).

  • De acuerdo con el versículo 17, ¿cómo llamó Jacob al lugar donde tuvo su sueño? (La “casa de Dios” y la “puerta del cielo”. Explique que la frase “puerta del cielo” se refiere a un acceso a la presencia de Dios en donde podemos recibir la promesa de la vida eterna).

  • ¿A dónde podemos ir para estar en la casa de Dios y prepararnos para la vida eterna? (Después de que los alumnos respondan, podría escribir la siguiente verdad en la pizarra: El templo es la casa de Dios y la puerta a la vida eterna.)

Señale la imagen del templo que mostró al principio de la clase. Pida a los alumnos que se imaginen que alguien les ha preguntado por qué los templos son tan importantes para los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Invite a algunos alumnos a explicar cómo responderían.

Podría compartir su testimonio de los templos y de las ordenanzas y los convenios que podemos recibir ahí. Invite a los alumnos a escribir en sus cuadernos de clase o en sus diarios de estudio de las Escrituras una meta de lo que harán para guardar mejor los convenios que ya han hecho para estar preparados para entrar al templo y recibir ordenanzas y convenios adicionales.

Resuma Génesis 28:20–22 y explique que Jacob prometió que si el Señor estuviera con él, le serviría como su Dios. Como parte de su promesa, Jacob se comprometió a pagar el diezmo al Señor. (Si lo desea, recuerde a los alumnos que el Señor establece las condiciones de los convenios que hacemos con Él.)

Génesis 29:1-29

Jacob trabaja para Labán por 14 años para poder casarse con Raquel,

Pida a los alumnos que mencionen algunos ejemplos de cosas que requieren trabajo duro y paciencia. Después de que los alumnos respondan, explique que Jacob tuvo que trabajar duro y ser paciente para recibir las bendiciones que el Señor le había prometido.

Resuma Génesis 29:1–14 y explique que cuando Jacob llegó a Harán conoció a Raquel, una de las hijas de Labán, en un pozo. Labán recibió a Jacob y lo invitó a quedarse en su casa. Explique que cuando Jacob dijo que era hermano de Labán (véase versículo 12), era otra forma de decir, “Todos somos familia”. Más específicamente, Labán era tío de Jacob.

Invite a algunos alumnos a turnarse para leer Génesis 29:15-20en voz alta, y pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber lo que Jacob estuvo dispuesto a hacer para poder casarse con Raquel.

  • ¿Qué estaba dispuesto a hacer Jacob para poder casarse con Raquel?

Señale que los años de trabajo de Jacob no sólo demostraron su amor por Raquel, sino que también demostraron su compromiso para casarse en el convenio como su padre, Isaac, le había instruido (véase Génesis 28:1–4).

Resuma Génesis 29:21–29 y explique que después de que Jacob trabajó siete años para casarse con Raquel, Labán lo engañó para que en vez de ello se casara con su hija mayor, Lea. Para justificar sus acciones, Labán alegó que la hija mayor debía casarse primero. Labán le dijo a Jacob que todavía podría casarse con Raquel después del festejo de bodas de una semana para Lea, pero Jacob tendría que acceder a trabajar para él otros siete años. Jacob aceptó esas condiciones. Recuerde a los alumnos que el Señor aprobó los matrimonios plurales de Jacob (véase D. y C. 132:37).

  • ¿Qué podemos aprender del ejemplo de Jacob sobre obtener las bendiciones que el Señor nos ha prometido? (Los alumnos podrán usar diferentes palabras, pero podrían mencionar un principio similar al siguiente: Debemos trabajar diligentemente y ser pacientes si procuramos obtener las bendiciones que el Señor nos ha prometido).

Génesis 29:30-30:43

Le nacen hijos a Jacob y el Señor lo prospera.

Pida a los alumnos que piensen acerca de un desafío que su familia haya experimentado y qué lo hizo tan difícil. Explique que la familia de Jacob también pasó por dificultades.

Invite a un alumno a leer Génesis 29:30-35 en voz alta, y a otro alumno a leer Génesis 30:1-2 en voz alta. Pida a la clase que siga la lectura en silencio para saber los desafíos por los que pasaron Lea y Raquel.

  • ¿Qué dificultad tuvo Lea en su vida? (Explique que la palabra menospreciada como se utiliza en el versículo 31 se tradujo de la palabra hebrea sahnay, que significa “amada menos”).

  • ¿Cómo le ayudó el Señor a Lea a enfrentar su desafío?

  • ¿Qué desafío tuvo Raquel en su vida?

  • ¿Con qué sentimientos luchó Raquel durante esa época difícil?

Explique que en su época y cultura, se consideraba un gran honor que una esposa diera a luz un hijo varón. Por causa de eso, nació un espíritu competitivo entre Lea y Raquel, al igual que decepción y frustración. Resuma Génesis 30:3–21 y explique que porque Raquel no podía tener hijos, ella dio a Jacob a su sierva Bilha para que se casara con ella. Lea, temerosa de que ya no podría tener más hijos, igualmente le dio a Jacob a su sierva Zilpa para que se casaran.

Con el tiempo, Jacob y sus esposas tuvieron doce hijos y una hija. La posteridad de los doce hijos se llegó a conocer como las doce tribus de Israel. (Si lo desea, explique que el Señor más tarde cambió el nombre de Jacob a Israel. Eso se analizará en una lección futura.)

Señale que Raquel fue la última de las esposas que tuvo hijos. Invite a los alumnos a leer Génesis 30:22 en silencio, y ver cómo Raquel pudo finalmente tener un hijo.

  • Sabemos que Dios no nos olvida, entonces, ¿qué piensan que significa que “se acordó Dios de Raquel”?

  • ¿Qué nos dice la frase “la oyó Dios” acerca de lo que Raquel había estado haciendo durante sus conflictos?

  • ¿Qué podemos aprender del versículo 22 que nos podría ayudar cuando experimentamos desafíos? (Los alumnos pueden mencionar una variedad de principios, incluyendo el siguiente: Cuando experimentamos desafíos, debemos darnos cuenta de que Dios no nos olvida.)

Resuma Génesis 30:25–43 y explique que porque Jacob fue fiel a sus convenios, el Señor lo bendijo aumentándole su riqueza en preparación para su regreso a su tierra.

Comentarios e información de contexto

Génesis 29:21-29. El matrimonio de Jacob con Lea y Raquel

La siguiente información podría ayudar a los alumnos que tengan preguntas sobre el matrimonio de Jacob con Lea y con Raquel (esta información no tiene que ser parte de la lección):

“Después de prometer a Jacob que le daría a Raquel a cambio de siete años de servicio, Labán envió a Lea a la tienda de Jacob para consumar el casamiento. El lector moderno tal vez encuentre difícil creer que Jacob no descubrió el engaño sino hasta la mañana siguiente; sin embargo, las posibilidades que se mencionan a continuación podrían explicar el éxito del ardid de Labán. Como hermanas, Raquel y Lea pueden haberse parecido mucho en estatura, peso y aspecto general. En segundo lugar, las mujeres de Harán algunas veces usaban un velo para cubrir su rostro. (véase Génesis 24:65). En tercer lugar, Labán era un pastor. Si era un pastor típico de los tiempos antiguos, moraba en tiendas en lugar de una casa permanente. El interior de las tiendas solía ser muy obscuro durante la noche. y finalmente, conociendo cuál sería la reacción de Jacob si descubría el cambio antes de la consumación, es posible que Labán le haya dicho a Lea que hablara lo menos posible a fin de no dar a conocer el engaño antes que fuera demasiado tarde para cambiar la situación.

“Aunque Labán pidió otros siete años de trabajo por la mano de Raquel, permitió que Jacob se casara con ella al finalizar los siete días de fiesta por la boda de Lea y cumpliera con los otros siete años de trabajo después de la boda. El regalo de las siervas que Labán dio a cada una de sus hijas hizo de las siervas propiedad directa de cada esposa, y no de Jacob . Por lo tanto, más adelante, cuando las siervas tuvieron hijos, los mismos fueron considerados legalmente como hijos de Raquel y de Lea” (véase Antiguo Testamento, Manual del Alumno: Génesis–2 Samuel, (Religión 301) 3ra ed. [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983], pág. 67).

Génesis 30:14-22 ¿Qué son las mandrágoras y por qué las quería Raquel?

“Aunque los estudiosos de la Biblia no están seguros a qué planta se refiere el vocablo mandrágora, el significado de esta planta para Raquel y Lea es bien claro. ‘El nombre hebreo significa fruto del amor. El fruto tenía un gusto agradable y aroma de la misma naturaleza. Se creía que aseguraba la concepción’. Diccionario bíblico en inglés, s.v. ‘mandrágoras’. En otras palabras, las mandrágoras eran consideradas buenas para acrecentar la fertilidad de la mujer y su capacidad de tener hijos. El conocer esta creencia ayuda a explicar el intercambio que tuvo lugar entre Raquel y Lea. Raquel deseaba las mandrágoras a fin de poder tener hijos propios. Como se ha visto, había una gran competencia entre las hermanas en este sentido. La reacción de Lea, por lo tanto, fue lógica. Ella le hizo notar a Raquel que ya le había quitado a su esposo, lo que tal vez significaba solamente que Jacob sentía más afecto por Raquel y que ella ocupaba el primer lugar en su vida. (Algunos eruditos, sin embargo, creen que este pasaje indica que Jacob vivía en la tienda de Raquel y no en la de Lea.) La única ventaja que Lea tenía era la de concebir y dar a luz hijos, mientras que Raquel no podía. En esencia, ella le dijo a Raquel que sería tonto de su parte darle las mandrágoras y ayudarla a tener hijos, pues esto disminuiría la ventaja suya. (vers. 15). Así que Raquel hizo una contra oferta. De manera que Raquel prometió que animaría a Jacob a ir con Lea esa noche si es que ella le daba las mandrágoras (vers. 15). Lea estuvo de acuerdo y se lo dijo a Jacob. Gracias a este acuerdo, Lea concibió y dio a Jacob un quinto hijo.(vers. 17–18). Posteriormente tuvo otro hijo y después la primera hija de Jacob, Dina (vers. 19-21).

“Aunque no está dicho específicamente, la historia implica que las mandrágoras no hicieron nada en bien de Raquel. Finalmente, Raquel concibió, pero no fue por las mandrágoras. En cambio: ‘Y la oyó Dios, y le concedió hijos’ (vers. 22)” (véase Antiguo Testamento, Manual del Alumno: Génesis–2 Samuel, (Religión 301) 3ra ed. [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983],pág. 68).

Génesis 30:37-43 ¿Influyeron las varas descortezadas en la concepción de los rebaños de Jacob?

“El hecho de descortezar las varas y colocarlas delante de los animales a fin de que al procrear produjeran crías listadas y pintas (manchadas) parece ser un reflejo de una superstición común de que lo que la madre experimenta o ve en el momento de producirse la concepción influye en la cría. Nada conoce la ciencia moderna para explicar una posible relación entre lo que Jacob hizo y lo que sucedió en el patrón hereditario de los animales. Es posible que falte cierta información en el texto. Posiblemente el Señor estaba aprovechando la fertilidad de animales híbridos. La intervención divina ciertamente tuvo parte en el asunto. En cualquier caso, los rebaños de Jacob aumentaron y el Señor lo bendijo. Además, la división que hacía Jacob de los rebaños (vers. 40) seguía los principios de la buena cría de animales y hacía aumentar las probabilidades de obtener así más animales listados y pintados” (Antiguo Testamento, Manual del Alumno: Génesis–2 Samuel, (Religión 301) 3ra ed. [manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 1983],pág. 68).