Introducción a Abdías
    Notas al pie de página

    Introducción a Abdías

    ¿Por qué debemos estudiar este libro?

    El Libro de Abdías es corto pero, a medida que lo estudies, aprenderás la importancia de la hermandad y los peligros y las consecuencias de abandonar el mandamiento de amar a los demás. Abdías dirigió sus profecías a los edomitas, que eran descendientes de Esaú, el hermano de Jacob (véase Génesis 25:30) y vivió en el territorio al sur de Judá. Aunque los edomitas no eran de la casa de Israel, pertenecían a la familia de Abraham. Desafortunadamente, la relación entre Judá y Edom era contenciosa, y cada nación veía a la otra como un enemigo. Cuando se capturó a Jerusalén, las personas de Edom rehusaron ayudar al pueblo de Judá, se jactaron de su mala fortuna, saquearon los bienes que habían dejado atrás y los traicionaron con los babilonios (véase Abdías 1:11–14). Abdías predijo la destrucción que le esperaba al pueblo de Edom debido a su crueldad hacia Judá. También profetizó la futura restauración de Sión y la importancia de la obra del templo en los últimos días, describiendo a los que participaran como “salvadores” (véase Abdías 1:17–21).

    ¿Quién escribió este libro?

    Abdías 1:1 dice que en este libro se registra una visión que el Señor le dio a un profeta llamado Abdías. Aunque se menciona a algunas personas que se llaman Abdías en 1 Reyes, 1–2 Crónicas, Esdras y Nehemías, hacen referencia a otras personas. Aparte del hecho de que Abdías era un profeta en el Reino del Sur de Judá, no sabemos nada de sus antecedentes o de su ministerio. Apropiadamente, Abdías significa “siervo del Señor” (véase Bible Dictionary, “Obadiah”).

    ¿Cuándo y dónde se escribió?

    La profecía de Abdías es de poco después de una de las capturas de Jerusalén, seguramente la conquista de parte de los babilonios en aproximadamente el 586 a. de J.C. (véase la Guía para el Estudio de las Escrituras, “Abdías”).

    ¿Cuáles son algunas de las características distintivas de este libro?

    El Libro de Abdías es el más corto del Antiguo Testamento.

    Las profecías de Abdías contra Edom son parecidas a las que se encuentran en otros libros del Antiguo Testamento (véanse Isaías 34:5–8; Jeremías 49:7–22; Ezequiel 25:12–14; 35:1–15; 36:5; Joel 3:19). Sin embargo, entre esas profecías, las de Abdías son distintivas porque declaran que la razón por la que la crueldad de Edom hacia Judá era tan ofensiva era porque las personas de las dos naciones estaban emparentadas. De particular crueldad fue la decisión de Edom de mantenerse de lado mientras sus hermanos y hermanas israelitas estaban siendo destruidos, y de regocijarse por su mala fortuna. Abdías declaró que el pueblo de Edom no se debía haber “alegrado de los hijos de Judá el día en que perecieron” (Abdías 1:12).

    Además, la visión de Abdías de la futura restauración de Sión y de “salvadores al monte Sión” (Abdías 1:21) no sólo se aplica a Jerusalén, sino también a la Iglesia de los últimos días. El profeta José Smith enseñó que los Santos de los Últimos Días pueden ser como “salvadores en el monte de Sión” al participar en la gran obra de salvación por los muertos (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 506).

    Bosquejo

    Abdías 1:1–9. Abdías habla en contra del orgullo de Edom y profetiza su caída y destrucción.

    Abdías 1:10–16 Edom será destruido debido a su crueldad hacia Judá.

    Abdías 1:17-21 Abdías profetiza la futura restauración de Israel.