Introducción a Isaías
    Notas al pie de página

    Introducción a Isaías

    ¿Por qué debemos estudiar este libro?

    Cuando Jesucristo visitó a los nefitas después de Su resurrección, Él les citó muchas de las palabras de Isaías y luego dijo: “…un mandamiento os doy de que escudriñéis estas cosas diligentemente, porque grandes son las palabras de Isaías” (3 Nefi 23:1). También les dijo que todo lo que Isaías había profetizado se cumpliría (véase 3 Nefi 23:3). El libro de Isaías se escribió en una época de gran iniquidad y apostasía, y aborda acontecimientos de esa época así como hechos que ocurrirían en el futuro. Quizás la parte más importante del libro de Isaías es el testimonio del profeta de que Jesús es el Cristo, el Santo de Israel y el Mesías prometido. El estudio del libro de Isaías puede fortalecer tu testimonio del Salvador y enseñarte a escuchar al Espíritu al encontrarte con simbolismo en las Escrituras. A medida que maduras en tu comprensión del Evangelio, puedes apreciar el testimonio de Isaías y sentir el deseo de estudiar sus palabras y decir como dijo Nefi: “…mi alma se deleita en sus palabras… pues él verdaderamente vio a mi Redentor” (2 Nefi 11:2).

    ¿Quién escribió este libro?

    Isaías (el hijo de Amoz) es el autor del libro de Isaías. Su nombre significa “el Señor es Salvación”, y esa idea se refleja en sus escritos. Isaías sirvió como profeta en Jerusalén alrededor de 40 años (aproximadamente desde el 740 hasta el 701 a. de J.C.), durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz, Ezequías y Manasés, del Reino del Sur, Judá. Isaías estaba casado y tuvo al menos dos hijos (véase Isaías 7:3; 8:1–3). “La tradición afirma que fue ‘aserrado’ durante el reinado de Manasés” (Bible Dictionary, “Isaiah”).

    ¿Cuándo y dónde se escribió?

    El libro de Isaías se escribió en algún momento durante el ministerio de Isaías (aproximadamente 740–701 a. de J.C.). Puesto que el ministerio de Isaías se centraba en Jerusalén, ese es el lugar más probable de origen del libro.

    ¿Cuáles son algunas de las características distintivas del libro?

    “Isaías es el profeta más citado de todos; Jesús, Pablo, Pedro y Juan (en Apocalipsis) citan a Isaías con mayor frecuencia que a cualquier otro profeta del Antiguo Testamento. Igualmente, en el Libro de Mormón y en Doctrina y Convenios se cita más a Isaías que a cualquier otro profeta” (Bible Dictionary, “Isaiah”).

    Las profecías de Isaías a menudo tienen varios significados y cumplimientos. Con respecto a las profecías de Isaías, el élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, explicó: “El libro de Isaías contiene muchas profecías que parecen tener varios cumplimientos. Un cumplimiento parece involucrar a las personas de los días de Isaías o las circunstancias de la siguiente generación. Otro significado, con frecuencia simbólico, parece referirse a los acontecimientos del meridiano de los tiempos, cuando Jerusalén fue destruida y su pueblo dispersado después de la crucifixión del Hijo de Dios. Hay incluso otro significado o cumplimiento de la misma profecía que parece relacionarse con los sucesos pertinentes a la segunda venida del Salvador. El hecho de que muchas de esas profecías pueden tener varios significados resalta la importancia de que busquemos obtener revelación del Espíritu Santo que nos ayude a interpretarlas. Como dice Nefi, las palabras de Isaías ‘…son claras para todos aquellos que son llenos del espíritu de profecía’ (2 Nefi 25:4)” (“Scripture Reading and Revelation” Ensign, enero de 1995, pág. 8).

    En Isaías 29 hay una profecía de la Restauración que describe la salida a luz del Libro de Mormón, e incluso un diálogo entre Martin Harris y el profesor Charles Anthon (véase Isaías 29:11–12; José Smith—Historia 1:63–65).

    Isaías da por sentado que el lector tiene una comprensión de la geografía de Israel y las regiones circundantes y de la poesía hebrea.

    Bosquejo

    Isaías 1–12. Isaías describe a Israel como apóstata y corrupto, y explica que los israelitas serán bendecidos si se arrepienten y castigados si continúan siendo rebeldes. Profetiza sobre acontecimientos relacionados con la Restauración, incluso el recogimiento de Israel en los últimos días. Se mencionan el llamamiento de Isaías al ministerio y las guerras inminentes de Judá contra Efraín y Siria. Isaías profetiza del Mesías.

    Isaías 13–27. La caída de Babilonia es un presagio de la destrucción del mundo en la Segunda Venida. Israel será esparcido y luego recogido. Israel disfrutará de reposo milenario y resultará victorioso sobre Babilonia (el mundo). Isaías describe los juicios de Dios contra las naciones inicuas. Israel llenará la tierra.

    Isaías 28–35. Isaías predice la Apostasía, la Restauración y la salida a la luz del Libro de Mormón. Israel será esparcido porque rechazó al Señor y a los profetas. Las personas se alejarán del Señor y se volverán inicuas antes de la Segunda Venida. Sión será sostenida por sus estacas. El Señor castigará a los inicuos en la Segunda Venida.

    Isaías 36–39. Isaías describe la invasión de Asiria. El rey Ezequías le pide consejo a Isaías para prevenir la destrucción de Jerusalén.

    Isaías 40–48. Isaías escribe acerca de Jesucristo, que actuará como un pastor para Israel y como una luz para los gentiles. El Señor levantará un libertador (el rey Ciro) para liberar a Israel del cautiverio. Ese libertador es un símbolo de Jesucristo, quien será el verdadero libertador. Sólo Jesucristo salvará a Israel, y nadie salvará a Babilonia.

    Isaías 49–66. El Señor recogerá a Israel en los últimos días. Isaías describe el sufrimiento del Mesías. Isaías invita a todos a buscar al Señor. El Señor destruirá a los inicuos en Su segunda venida.