Introducción a Oseas
    Notas al pie de página

    Introducción a Oseas

    ¿Por qué debemos estudiar este libro?

    Uno de los mensajes centrales del libro de Oseas es que el Señor ama a Su pueblo incluso cuando no le es fiel y Él misericordiosamente les ofrece la reconciliación. Por medio del estudio de las palabras de Oseas aprenderán que aunque hay consecuencias por nuestra infidelidad, el Señor desea que todo Su pueblo regrese a Él y renueve su convenio con Él.

    ¿Quién escribió este libro?

    Este libro contiene las enseñanzas del profeta Oseas. Oseas profetizó en el Reino del Norte, o Israel, hacia finales del reinado de Jeroboam II. Oseas fue contemporáneo de los profetas Isaías, Amós, Jonás y Miqueas.

    ¿Cuándo y dónde se escribió?

    No sabemos con exactitud cuándo ni dónde se escribió el libro de Oseas. No obstante, las enseñanzas de Oseas probablemente fueron registradas durante su vida (véase Merrill F. Unger y otros, The New Unger’s Bible Dictionary, 1988, “Hose´a”, pág. 589). Oseas “murió probablemente antes del ascenso al trono de Peca, en 736 a. de J.C., pues no hace ninguna alusión a la guerra entre Siria y Efraín ni a la deportación de las tribus del norte por Tiglat-pileser dos años después” (véase Bible Dictionary, “Hosea, or Hoshea”). Después de la caída del Reino del Norte, o Israel, los escritos de Oseas y sobre él aparentemente se recopilaron y preservaron en el Reino del Sur, o Judá.

    ¿Cuáles son algunas de las características distintivas de este libro?

    Oseas fue uno de los pocos profetas del Reino del Norte, o Israel, que dejó profecías escritas. El libro se vale de metáforas y simbolismo extensos que ilustran la intensidad del amor de Dios por Su pueblo.

    Una metáfora fundamental en el mensaje de Oseas es el matrimonio. El factor fundamental de esa metáfora es la experiencia personal de Oseas en su matrimonio con una esposa infiel (véase Oseas 1:2–3; 3:1–3). Del adulterio de su esposa y de sus esfuerzos posteriores por reconciliarse con ella y enmendar su relación, Oseas probablemente adquirió una profunda percepción de la relación del Señor con Israel, cuyos pecados eran como la infidelidad de un cónyuge. Mediante el uso de esa metáfora, el Libro de Oseas testifica del amor del Señor por Israel mientras espera que su prometida infiel regrese a Él.

    Además de describir al Señor como un esposo devoto y compasivo, Oseas también enseñó que el Señor es como un médico que cura (véanse Oseas 7:1; 11:3; 14:4), un jardinero que nutre su viña (véanse Oseas 9:10; 10:1) y un pastor que cuida de su rebaño (véanse Oseas 10:11; 13:5). Él enseñó acerca del papel de los profetas, las visiones y las similitudes para guiar al pueblo del Señor (véase Oseas 12:10–13). Asimismo, el libro hace referencia al papel del Señor como el Redentor de la muerte y de la tumba (véase Oseas 13:14).

    Bosquejo

    Oseas 1–3. El Señor le manda a Oseas que se case y Oseas escoge a una mujer llamada Gomer. Después de su casamiento, Gomer decide serle infiel a Oseas y comete adulterio. El Señor utiliza el símbolo de ese casamiento para describir Su relación con Israel. Israel (la esposa) es infiel al Señor (el marido) y ha buscado otros amantes. La infidelidad es un símbolo de la adoración de dioses falsos por parte de Israel. Después de detallar los juicios que vendrán sobre los israelitas por quebrantar sus convenios, el Señor los invita misericordiosamente a arrepentirse y a entrar de nuevo en el convenio.

    Oseas 4–6. El pueblo de Israel rechazó el conocimiento y la verdad del Evangelio que había recibido y cometió grandes pecados e iniquidades. Oseas llama al pueblo de Israel a que vuelva al Señor.

    Oseas 7–14. Por medio de Oseas, el Señor proclama cómo castigará al pueblo de Israel por sus pecados. Sin embargo, también expresa Su misericordia y Su bondad. El Señor relata que Él sacó al pueblo de Israel de Egipto, pero éste rechazó a su Dios. Por medio de profetas, visiones y similitudes, el Señor enseña y guía a Su pueblo. El Señor nos redimirá de la muerte. El pueblo de Efraín se arrepentirá de sus pecados en los últimos días.