Seminario
Introducción a Daniel


Introducción a Daniel

¿Por qué debemos estudiar este libro?

El libro de Daniel relata las experiencias de Daniel y otros judíos fieles que fueron llevados cautivos a Babilonia. A medida que estudies el libro de Daniel, podrás aprender la importancia de mantenerte fiel a Dios y merecer las bendiciones que Él da a quienes le son fieles (véase Guía para el Estudio de las Escrituras, “Daniel, El libro de Daniel”). El libro también contiene la interpretación de un importante sueño que tuvo el rey Nabucodonosor sobre el reino de Dios en los últimos días.

¿Quién escribió este libro?

El profeta Daniel es el autor de este libro (véase Daniel 8:1; 9:2, 20; 10:2). El nombre Daniel significa “Dios (es) juez” (Bible Dictionary, “Daniel”). “Nada se sabe de sus progenitores, aunque parece haber sido de linaje real (Daniel 1:3); fue llevado cautivo a Babilonia [como parte de la primera deportación de los judíos, alrededor del 605 a. de J.C.], donde le dieron el nombre de Beltsasar (Daniel 1:6–7)” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Daniel”). Se escogió a Daniel como uno de los jóvenes judíos más selectos a fin de que se le capacitara para prestar servicio en la corte del rey Nabucodonosor. Dios bendijo a Daniel con el don de interpretar sueños, y éste ascendió a cargos de liderazgo dentro de los gobiernos babilonios y persas. En muchos aspectos, su vida se asemejó a la de José, que fue vendido para Egipto (véase Bible Dictionary, “Daniel”).

¿Cuándo y dónde se escribió?

El libro de Daniel se escribió probablemente alrededor del año 530 a. de J.C., mientras Daniel vivía en Babilonia. Si se parte de la suposición de que era adolescente cuando se lo llevó a Babilonia, es posible que Daniel haya tenido unos 90 años de edad al escribir el libro. (Véase Gleason L. Archer Jr., “Daniel”, en The Expositor’s Bible Commentary, ed. por Frank E. Gaebelein, 12 tomos, 1976–1992, tomo VII, pág. 6).

¿Cuáles son algunas de las características distintivas del libro?

“El libro consta de dos partes: Daniel 1–6 son narraciones concernientes a Daniel y sus tres compañeros; Daniel 7–12 son visiones proféticas que tuvo Daniel” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Daniel, El libro de Daniel”). Algunas de dichas visiones se relacionan con los últimos días y la segunda venida de Jesucristo.

“Una de las aportaciones principales que el libro ofrece es la interpretación del sueño del rey Nabucodonosor, en el cual se representa el reino de Dios en los últimos días como una piedra cortada del monte que rodará hasta llenar toda la tierra (Daniel 2; véase también D. y C. 65:2)” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Daniel”; escrituras.lds.org).

La protección divina de Sadrac, Mesac y Abed-nego en el horno ardiente y luego la de Daniel en el foso de los leones demuestra la forma en que Dios libra a las personas fieles que lo honran en todo momento y en toda circunstancia.

Bosquejo

Daniel 1. Daniel y sus compañeros son fieles a la ley de Moisés y Dios los bendice con conocimiento y sabiduría. Se los coloca en cargos al servicio del rey Nabucodonosor en su corte.

Daniel 2. Por revelación, Daniel interpreta el sueño del rey Nabucodonosor, el cual se refiere a los destinos de los reinos de la tierra y al reino de Dios en los últimos días.

Daniel 3. Sadrac, Mesac y Abed-nego rehúsan adorar el ídolo de oro del rey Nabucodonosor y se los echa en un horno ardiente, pero Jehová los libra.

Daniel 4–5. Daniel interpreta otro sueño del rey Nabucodonosor y después interpreta una escritura en la pared en cuanto a la caída inminente de Babilonia ante los medos y los persas.

Daniel 6. Daniel es librado de un foso de leones. Se le había arrojado al foso por orar a Jehová en vez de obedecer el decreto del rey Darío que prohibía rogar a dios u hombre alguno que no fuese el rey.

Daniel 7–12. Daniel tiene visiones proféticas de acontecimientos que sucederían desde poco después de su época hasta los últimos días. Entre esos acontecimientos se hallan conquistas de reinos de la Tierra, la venida del Mesías, la angustia y la liberación del pueblo de Dios en los últimos días, y la resurrección de los muertos.