Restauración e Historia de la Iglesia
    Sion/Nueva Jerusalén
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    “Sion/Nueva Jerusalén”, Temas de la historia de la Iglesia

    “Sion/Nueva Jerusalén”

    Sion/Nueva Jerusalén

    Los términos Sion y la Nueva Jerusalén aparecen ambos en la Biblia. En el Antiguo Testamento, Sion es por lo general un sinónimo de la ciudad de Jerusalén con su monte del templo. Las profecías del Nuevo Testamento predijeron que el Señor un día crearía de nuevo los cielos y la tierra. Como parte de esta nueva creación, una ciudad de Dios llamada la “nueva Jerusalén” “[descendería] del cielo”1. Los predicadores de la época de José Smith no estaban de acuerdo en cuanto al significado de esos términos. Algunos usaban la frase “causa de Sion” como un nombre para la difusión del cristianismo2.

    En el Libro de Mormón y en las primeras revelaciones de José Smith se hablaba de una futura ciudad de Sion que serviría como un lugar de recogimiento para los descendientes esparcidos de Israel en los últimos días. En la revisión inspirada de José Smith de Génesis se relata la historia de una “Ciudad de Santidad”, llamada Sion, la que construyó el antiguo profeta Enoc. Los que se reunieron en la Sion de Enoc eliminaron la pobreza y estaban unidos; eran rectos y puros de corazón. Con el tiempo, Enoc y los habitantes de Sion fueron llevados al cielo3. A comienzos de 1831, los Santos de los Últimos Días trataron de establecer una ciudad de Sion, donde pudieran prepararse para la segunda venida de Jesucristo. En una revelación se llamó la “Nueva Jerusalén” a esa ciudad4. En otras se refirió a Sion más ampliamente como el pueblo de quienes son “puros de corazón”5.

    Primeros esfuerzos por edificar Sion

    En 1831, José Smith recibió la revelación de que el sitio de la ciudad de Sion estaría cerca de la ciudad de Independence, en el Condado de Jackson, Misuri6. El obispo Edward Partridge comenzó a comprar tierras en la región y a ayudar a establecer a los nuevos miembros nuevos conforme llegaban. En el verano de 1833, José Smith y sus consejeros, de la Primera Presidencia, buscaban la guía divina mientras redactaban el borrador de un plan para la ciudad, que incluía una cuadrícula de carreteras y veinticuatro estructuras cívicas y eclesiásticas, todas consagradas como “templos” para diversos fines7. Sin embargo, ese mismo verano los ciudadanos del condado de Jackson expulsaron de él a los santos, obligándolos a abandonar su tierra y sus empeños por edificar la ciudad de Sion.

    En una serie de revelaciones subsiguientes, el Señor instruyó a los santos en cuanto a las características espirituales que les faltaba, pero que eran necesarias para cualquier persona que deseaba edificar Sion, y les dio instrucciones sobre cómo seguir adelante8. Los santos comenzaron a prepararse para “la redención de Sion”, una época en la que regresarían y recuperarían sus tierras en Misuri y reanudarían la edificación de la ciudad santa9.

    La comprensión en despliegue

    Los intentos de los santos de redimir a Sion, entre ellos las apelaciones al sistema legal de los Estados Unidos, no dieron como resultado un reconocimiento de sus derechos ni un retorno inmediato al condado de Jackson. En una revelación de enero de 1841, en cuanto al intento fallido de edificar una Sion centrada en el templo en el condado de Jackson, el Señor explicó: “me conviene no exigirla más… sino aceptar sus ofrendas”10. En la misma revelación se mandó a los santos a construir un templo en Nauvoo, Illinois y establecer esa ciudad como un nuevo sitio de recogimiento.

    En Nauvoo, José Smith enseñó que Sion “consistía en toda Norteamérica y Sudamérica”, agregando que, en cierto sentido, “cualquier lugar donde los santos se congreguen es Sion”11. Además, hizo hincapié en la importancia del templo para Sion y el recogimiento, declarando que “donde primero edifiquemos un [templo], allí es el lugar”12. José preveía que una ciudad con un templo como Nauvoo serviría como el centro del recogimiento, y que las estacas de Sion se establecería en muchos lugares y que cada una serviría como un refugio para los fieles13.

    Los Santos de los Últimos Días siguieron esperanzados en volver al condado de Jackson, Misuri. Al mismo tiempo, los líderes de la Iglesia como Brigham Young enseñan la importancia de edificar Sion dondequiera que los santos estuvieran. No mucho después de que se establecieran en el valle de Salt Lake, el presidente Young habló de su ciudad en crecimiento como una nueva Jerusalén, y el nuevo Templo de Salt Lake como el punto central del recogimiento14.

    En la década de 1950 y 1960, la iglesia comenzó a establecer estacas de Sion en muchos lugares del mundo. Al describir esa labor, el élder Spencer W. Kimball explicó que “la Primera Presidencia y los Doce ven gran sabiduría en las varias Sion, en los muchos lugar de recogimiento donde los santos de la misma cultura y nación pueden actuar como la levadura en la edificación del reino”15. Hoy en día, los Santos de los Últimos Días se reúnen en estacas de Sion locales y construyen templos en muchos países, y los líderes de la Iglesia hacen hincapié en la importancia de llegar a ser un pueblo que vive de acuerdo con los ideales de Sion: la unidad, la devoción y la caridad16.

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