Historia de la Iglesia
Reformación de 1856–1857


“Reformación de 1856–1857”, Temas de la historia de la Iglesia

“Reformación de 1856–1857”

Reformación de 1856–1857

Durante aproximadamente siete meses, de septiembre de 1856 a abril de 1857, Brigham Young y otros líderes de la Iglesia predicaron en todo el Territorio de Utah para generar un mayor compromiso religioso entre los Santos de los Últimos Días. Esta temporada de actividad devocional, que llegó a conocerse como “la Reformación Mormona”, representó un punto de inflexión para muchos, quienes indicaron haber experimentado una renovación espiritual y un mayor ánimo en sus comunidades1.

En sus esfuerzos por edificar el Reino de Dios y prepararse para la segunda venida de Jesucristo, los Santos de los Últimos Días expresaban a menudo su frustración por las deficiencias que percibían en la manera en que se vivía el Evangelio restaurado. A medida que crecían comunidades en el Territorio de Utah, en un ambiente que les resultaba desconocido, experimentaron pronto muchos reveses y desastres naturales, en particular malas cosechas, incendios forestales, plagas de saltamontes y una hambruna invernal. Brigham Young consideraba estos problemas como reprimendas divinas y en la Conferencia General de octubre de 1855 instó a los santos a arrepentirse “para que no [fueran] castigados nunca más”2. La primavera siguiente hizo un llamado a dar sermones que hicieran retumbar un “estruendo de truenos” y motivaran un arrepentimiento en masa. En septiembre de 1856, Brigham informó a varios de los Apóstoles acerca de los planes de “hacer un gran llamado a despertar” en todo el territorio3. A los pocos días, Jedediah M. Grant, consejero de la Primera Presidencia, lanzó la iniciativa en una conferencia al norte de Salt Lake City. Justo después de la predicación de Grant, quinientos santos fueron bautizados de nuevo para manifestar su renovada devoción4.

Se dieron sermones similares en los diversos asentamientos. En algunas zonas hubo “misioneros de hogar” que visitaron los hogares de cada barrio con una lista de preguntas preparadas para fomentar la introspección y la obediencia a normas elevadas. “¿Ha codiciado algo que no sea suyo?”, decía una de esas preguntas, haciéndose eco de uno de los Diez Mandamientos. Otras preguntas hacían hincapié en el respeto de los derechos de propiedad y la fidelidad a la familia y a la Iglesia: “¿Ha marcado a un animal sin tener constancia de que fuera suyo? […]. ¿Ora con su familia por la noche y por la mañana y atiende a la oración en privado?”. Los misioneros de hogar también instaron a los hombres a casarse con más esposas para mostrar un mayor compromiso con la fe5.

La retórica urgente y el celo religioso impulsaron un aumento en la asistencia a la Iglesia y en las ofrendas de diezmo. Cinco meses después de la reformación, Brigham Young señaló que Dios aceptaba el arrepentimiento del pueblo. Cuando los misioneros de hogar terminaron sus viajes en abril de 1857, la mayoría de los Santos de los Últimos Días de Salt Lake City habían sido bautizados nuevamente6.

Tras el período de la reformación se produjeron consecuencias que no se pretendían. A veces, Brigham Young, Jedediah Grant y otros líderes habían advertido contra los disidentes y los apóstatas. Basándose en pasajes bíblicos, particularmente en el Antiguo Testamento, estos líderes también habían enseñado que algunos pecados eran tan nefastos que el perdón solamente podía venir del derramamiento de la sangre del pecador. Los informes sobre la intensificación de la retórica y los rumores de un “desacato mormón” al gobierno federal llegaron al presidente de los Estados Unidos, quien tomó medidas militares para sofocar la supuesta insurrección. La amenaza de un conflicto armado aumentó las tensiones entre los diferentes grupos y en algunas zonas del Territorio de Utah estalló una terrible violencia. Este período, conocido como la Guerra de Utah, terminó después de que los oficiales del gobierno acordaran una tregua con Brigham Young y otros líderes territoriales7.

A medida que las preocupaciones por el hambre y la supervivencia se hicieron menos frecuentes, los Santos de los Últimos Días evitaron principalmente el intenso estilo de predicación militante de mediados de la década de 1850. Brigham Young ajustó las normas para dar mejor cabida al creciente número de colonos y se pronunció en contra de expulsar a otros del territorio. Los santos siguieron inspirándose unos a otros para centrar sus comunidades en la fe y la devoción, un aspecto de la reformación que resonó en los muchos asentamientos del oeste norteamericano8.

Temas relacionados: Grillos y gaviotas, Guerra de Utah, Masacre de Mountain Meadows

Notas

  1. Véase Paul H. Peterson, “The Mormon Reformation of 1856–1857: The Rhetoric and the Reality”, Journal of Mormon History, tomo XV, 1989, págs. 76–77.

  2. Brigham Young, en “Discourse”, Deseret News, 28 de noviembre de 1855, pág. 298.

  3. Brigham Young, en “Discourse”, Deseret News, 12 de marzo de 1856, pág. 2; Wilford Woodruff, “Journal, 1854 January–1859 December”, Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City, pág. 143.

  4. Véase Peterson, “The Mormon Reformation of 1856–1857”, págs. 65–66.

  5. Peterson, “The Mormon Reformation of 1856–1857”, págs. 69–71; véase Tema: Matrimonio plural en Utah.

  6. Véase Peterson, “The Mormon Reformation of 1856–1857”, págs. 76–77.

  7. Ronald W. Walker, Richard E. Turley Jr. y Glen M. Leonard, “Peals of Thunder”, en Massacre at Mountain Meadows: An American Tragedy, New York: Oxford University Press, 2008, págs. 20–32; véase también “Paz y violencia entre los Santos de los Últimos Días del siglo XIX”, Ensayos sobre Temas del Evangelio, ChurchofJesusChrist.org; Temas: Guerra de Utah, Masacre de Mountain Meadows, Thomas L. Kane y Elizabeth Kane.

  8. Véase Peterson, “The Mormon Reformation of 1856–1857”, págs. 78–80.