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Manuscrito de Spaulding
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Manuscrito de Spaulding

A principios del siglo XIX, un hombre llamado Solomon Spaulding escribió un relato ficticio acerca de unos romanos de la antigüedad que fueron a América del Norte. Algunas personas que critican la Iglesia han afirmado que José Smith se valió de dicho manuscrito para escribir el Libro de Mormón. Tal afirmación ha sido desacreditada en muchas ocasiones por personas dentro y fuera de la Iglesia.

Reseña

A principios del siglo XIX, un hombre llamado Solomon Spaulding escribió un relato ficticio acerca de unos romanos de la antigüedad que fueron a América del Norte. Algunas personas que critican la Iglesia han afirmado que José Smith se valió de dicho manuscrito para escribir el Libro de Mormón. Tal afirmación ha sido desacreditada en muchas ocasiones por personas dentro y fuera de la Iglesia. El Libro de Mormón fue traducido de registros antiguos mediante el don y poder de Dios, y no tiene relación alguna con el manuscrito de Spaulding.

Quienes no aceptan El Libro de Mormón como Escritura plantean muchas teorías sobre su origen. Una de las primeras teorías fue la de que el Libro de Mormón se basaba en un manuscrito escrito por Solomon Spaulding (también se escribe “Spalding”), un relato ficticio sobre los primeros habitantes de América.

Spaulding nació en 1761. Estudió en Dartmouth College, New Hampshire, y fue ordenado ministro. Después abandonó el ministerio y vivió en Nueva York, Ohio y Pensilvania hasta su muerte en 1816. En sus últimos años escribió una novela que nunca publicó. El manuscrito de Spaulding es notablemente más corto que el Libro de Mormón.

Las semejanzas entre su manuscrito y el Libro de Mormón son generales y superficiales. La obra de ficción de Spaulding trata de un grupo de romanos que viaja a Gran Bretaña y que el viento desvía hasta conducirlos a América. Uno de los romanos narra las aventuras del grupo, la historia y cultura de los pueblos que encuentran en América. Gran parte del manuscrito describe a dos naciones cercanas al río Ohio. Tras una larga época de paz entre las dos naciones, el príncipe de una de ellas se fuga con la princesa de la otra. Debido a la intriga política, la fuga resulta en una gran guerra entre las dos naciones y en la pérdida de muchas vidas, pero también en la reivindicación final del príncipe y su princesa.

En 1833 un comité de residentes de Ohio contrató a Philastus Hurlbut, que había sido excomulgado de la Iglesia, para recopilar información sobre José Smith y los orígenes del Libro de Mormón. Esperaban convencer a sus vecinos de que José había engañado a los pobres para que lo siguieran. Como parte de esa tarea, Hurlbut habló con varias personas de Ohio que afirmaban haber visto el manuscrito de Spaulding. Esas personas firmaron declaraciones juradas que afirmaban que el Libro de Mormón se basaba en el relato de Spaulding.

Aunque hicieron tales afirmaciones, ni Hurlbut ni los demás críticos de la Iglesia publicaron el manuscrito de Spaulding en ese momento, a pesar de tenerlo en su poder. Con el tiempo, el manuscrito se perdió. En 1884, un hombre llamado L. L. Rice lo encontró entre ciertos papeles que compró y lo entregó a la Universidad Oberlin de Ohio. Rice y James H. Fairchild, rector de Oberlin College, examinaron el manuscrito. Ninguno de los dos era miembro de la Iglesia, y ambos certificaron que el manuscrito no podía ser la fuente del Libro de Mormón. La Iglesia publicó la obra de Spaulding en 1886.

Al igual que otras tentativas por desacreditar el Libro de Mormón, la teoría sobre el manuscrito de Spaulding se basaba en la creencia de que un hombre indocto como lo fue José Smith no pudo haber escrito un libro tan detallado y complejo como el Libro de Mormón, y que, consecuentemente, debió haber obtenido el contenido de otra fuente. De hecho, once testigos testificaron que vieron las planchas a partir de las cuales se tradujo el Libro de Mormón. Aunque algunos de ellos abandonaron la Iglesia, jamás negaron su testimonio de que vieron las planchas y de que el Libro de Mormón era la palabra de Dios.

El propio José Smith explicó: “Por el poder de Dios traduje, a partir de jeroglíficos, el Libro de Mormón, cuyo conocimiento se había perdido para el mundo; acontecimiento maravilloso durante el cual estuve solo, un joven sin instrucción, para combatir la sabiduría mundana y la ignorancia colectiva de dieciocho siglos con una nueva revelación” (véase Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 64).

Aquellos que quieran saber si el Libro de Mormón es verdadero pueden buscar tal conocimiento mediante el Espíritu Santo, el cual se promete a todos los que sinceramente pregunten. El profeta del Libro de Mormón llamado Moroni escribió: “Y cuando recibáis estas cosas, quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios el Eterno Padre, en el nombre de Cristo, si no son verdaderas estas cosas; y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo” (Moroni 10:4).

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