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Respuesta ante emergencias
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Respuesta ante emergencias

Los miembros de la Iglesia consideramos que es nuestro deber seguir el ejemplo del Salvador y ayudar a los necesitados, sin importar quiénes sean. La Iglesia brinda socorro en situaciones de disturbios civiles, hambruna y desastres naturales; para ello, ofrece recursos a corto plazo tales como alimentos, agua, refugio, ropa, material médico y estuches de higiene.

Reseña

“Seguir a Cristo no supone un ejercicio ocasional o casual, sino una dedicación continua y una manera de vivir que se aplica en todo tiempo y en todo lugar” (Dallin H. Oaks, “Seguidores de Cristo”, Liahona, mayo de 2013, pág. 97).

Como miembros de la Iglesia, consideramos que es nuestro deber seguir el ejemplo del Salvador y ayudar a los necesitados, sin importar quiénes sean.

“Con respecto a cuánto un hombre […] debe dar […], no tenemos ninguna instrucción en especial […]; debe alimentar al hambriento, vestir al desnudo, proveer para la viuda, secar las lágrimas del huérfano y consolar al afligido dondequiera que los encuentre, ya sea en esta Iglesia o en cualquier otra, o sin iglesia de por medio” (Times and Seasons, 15 de marzo de 1842, pág. 732).

Una de las formas en que ayudamos a los demás es por medio de nuestros esfuerzos de respuesta ante emergencias.

¿De qué manera responde la Iglesia ante una emergencia?

La Iglesia brinda socorro en situaciones de disturbios civiles, hambruna y desastres naturales; para ello, ofrece recursos a corto plazo tales como alimentos, agua, refugio, ropa, material médico y estuches de higiene.

Esta respuesta se lleva a cabo bajo la dirección de los líderes locales, a menudo en conjunto con organizaciones de socorro locales e internacionales. Los miembros ayudan a distribuir provisiones y participan en la limpieza.

Respuesta ante desastres

Cuando ocurre una tragedia, los líderes de barrio y de estaca comienzan a llevar a cabo su plan de emergencias; para ello, se congregan en un lugar previamente determinado desde el que pueden dirigir la labor de socorro.

Los líderes trabajan en conjunto para completar las tareas asignadas, tal como se detallan en el plan de emergencias, a fin de dar cuenta de los misioneros y los miembros (en especial de aquellos que se identificaron previamente en las hojas de trabajo de necesidades especiales y de información esencial), evaluar las necesidades y responder a ellas, y rendir informes a los líderes de Área.

La labor de respuesta se debe coordinar con las autoridades civiles y con las organizaciones de asistencia de la comunidad.

Pautas para los planes de emergencia de barrio y estaca

Rendir cuentas

En caso de emergencia, los consejos de barrio y de estaca son responsables de rendir cuentas de todos los misioneros y miembros que residan en su zona. Deben prestar atención especialmente a quienes requieran ayuda adicional (asistencia con silla de ruedas, oxígeno, medicamentos especiales, etc.).

Este proceso de rendir cuentas se puede llevar a cabo por medio de los hermanos y las hermanas ministrantes.

Evaluar

Evaluar las necesidades de los misioneros y de los miembros, los daños sufridos por las propiedades de la Iglesia y las condiciones generales de la comunidad.

Responder

Trabajar junto con las autoridades civiles y organizaciones de socorro a fin de suministrar provisiones y servicios básicos, tales como alimentos, ropa, saneamiento, asistencia médica y refugio temporal para quienes se hayan visto afectados por daños en su vivienda o sus pertenencias, trauma emocional, lesión o pérdida de la manera de ganarse el sustento.

Informar

Informar sobre la situación:

  • De los misioneros y los miembros (así como su ubicación).

  • De las viviendas de los miembros.

  • De las propiedades de la Iglesia.

  • De la comunidad (incluso carreteras, servicios públicos, comercio, propiedades e infraestructura).

Esas necesidades se deben comunicar, por medio de los canales del sacerdocio, al obispo, al presidente de estaca y a los líderes de Área.

Los centros de reuniones como refugios en caso de emergencia

Después de un desastre, en ocasiones es necesario utilizar los centros de reuniones de la Iglesia como lugares de refugio de emergencia para la comunidad. El presidente de estaca, después de consultar con un miembro de la Presidencia de los Setenta o con la Presidencia de Área, otorga el permiso para el uso de los centros de reuniones. Una vez que se reciba la aprobación, el líder del sacerdocio debe ponerse en contacto con su representante del Departamento de Propiedades de la Iglesia (RP).

Pautas para el uso de los centros de reuniones como refugios en casos de emergencia

¿Cómo puedo ayudar durante una emergencia?

Participación directa

Si usted ha recibido capacitación sobre primeros auxilios o tiene otras aptitudes valiosas, quizás se encuentre en condiciones de prestar asistencia inmediata en una situación de crisis. Preséntese y dé a conocer sus habilidades a quien esté a cargo y permita que dirija sus esfuerzos.

Barrios o estacas contiguos

Es posible que los líderes del sacerdocio insten a los miembros de los barrios y las estacas contiguos a colaborar en la recolección y el ensamble de artículos, en la limpieza después del desastre y en otras labores de respuesta.

Reunir artículos

Los miembros que vivan cerca pueden ofrecerse como voluntarios para reunir artículos para los afectados por el desastre, tales como:

  • Mantas.

  • Ropa.

  • Material médico de emergencia.

  • Alimentos.

  • Estuches de higiene.

Limpieza tras un desastre y seguridad de los voluntarios de la Iglesia

Los barrios y las estacas de las comunidades aledañas pueden organizar voluntarios para ayudar en la limpieza de la comunidad luego de que ocurra un desastre. Estos equipos de socorro ayudan a limpiar casas, parques y otras propiedades.

Todos los voluntarios deben cumplir con las pautas de seguridad de la Iglesia para las operaciones de limpieza después de un desastre:

  • Ponerse ropa y equipos de seguridad adecuados.

  • Beber mucha agua.

  • Evitar el contacto con sustancias químicas peligrosas.

  • Tener cuidado con los vidrios rotos, los clavos y otros objetos afilados.

  • Tener cuidado al trabajar donde haya moho o asbesto.

  • Atender las heridas debida y rápidamente.

Pautas para las operaciones de limpieza tras una catástrofe y para la seguridad de los voluntarios de la Iglesia

A distancia

Cuando ocurre un desastre en otra parte del mundo, no siempre resulta práctico enviar material de ayuda. En dichos casos, podría resultar más sensato hacer donativos y brindar trabajo voluntario.

Donativos

Los miembros pueden contribuir al Fondo de ayuda humanitaria de la Iglesia por medio de la papeleta de donativos de diezmos y otras ofrendas. La Iglesia utiliza dichos donativos para comprar artículos en la localidad. Cuando se compran artículos locales, la Iglesia evita los cargos de aduana y de transporte, estimula la economía que se ha visto afectada y suministra productos conocidos para quienes los reciben.

Ofrecerse como voluntario

Se insta a las personas, a las familias y a los barrios a participar en proyectos locales de ayuda, cuando resulte práctico hacerlo.

Temas relacionados

Escrituras

Referencias de las Escrituras

Recursos para el estudio de las Escrituras

  • Guía para el Estudio de las Escrituras, “Compasión

  • Guía para el Estudio de las Escrituras, “Caridad”, “Servicio

Mensajes de líderes de la Iglesia

Recursos de aprendizaje

Recursos generales

El ministerio de nuestro Señor en Perea y Judea”, Jesús el Cristo, capítulo 26

Pautas para las operaciones de limpieza tras una catástrofe y para la seguridad de los voluntarios de la Iglesia

Pautas para el uso de los centros de reuniones como refugios en casos de emergencia

Pautas para la comunicación en casos de emergencias”, providentliving.ChurchofJesusChrist.org

Pautas para los planes de emergencia de barrio y estaca”, providentliving.ChurchofJesusChrist.org

Revistas de la Iglesia

Norman C. Hill, “Nunca solos en Sierra Leona”, Liahona, septiembre de 2015

Se destaca a LDS Charities, la Organización benéfica SUD, en un evento de las Naciones Unidas”, Liahona, julio de 2014

Heather Whittle Wrigley, “La Iglesia anima a los miembros en todo el mundo a servir a nivel local”, Liahona, febrero de 2013

En las noticias

Esfuerzos de socorro continúan después del tifón Haiyán”, Noticias de la Iglesia

Novedades sobre el terremoto y el tsunami de Japón”, Noticias de la Iglesia

La Iglesia respondió a más de 100 desastres naturales en 2012”, Noticias de la Iglesia

Servicios humanitarios”, Sala de prensa