“La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, Temas y preguntas, 2023
Guía para el estudio del Evangelio
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
La Iglesia restaurada de Jesucristo en la tierra hoy en día
Piense en una bendición particular que haya recibido o podría recibir como miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. ¿Cómo sería su vida sin aquella bendición? Piense en otras formas en que usted y sus seres queridos han sido o podrían ser bendecidos por ser miembros de la Iglesia.
Como miembros de la Iglesia de Cristo, somos bendecidos de muchas maneras, pero también podemos bendecir a los demás de muchas maneras. Podemos fortalecernos y ayudarnos mutuamente. Nos enseñamos mutuamente el Evangelio y nos esforzamos por ser buenos ejemplos el uno para el otro. Podemos llorar juntos y aligerar las cargas los unos de los otros prestando un hombro sobre el cual llorar y un oído para escuchar.
Sin embargo, ser parte de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días va más allá de tener estas bendiciones. Creemos que esta es la única Iglesia verdadera de Dios sobre la tierra, restaurada para preparar al mundo para el regreso del Salvador. Como miembros de la Iglesia, podemos participar en todas las ordenanzas y convenios necesarios para regresar y vivir de nuevo, algún día, con Dios. Todos podemos ayudarnos unos a otros en el camino de regreso a nuestro Padre Celestial.
¿Qué es La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue restaurada por Dios en nuestros días mediante el profeta José Smith. La Iglesia de Jesucristo es “un grupo organizado de creyentes que han tomado sobre sí el nombre de Jesucristo mediante el bautismo y la confirmación”. Tiene Su autoridad, enseñanzas, leyes, ordenanzas y nombre, y es gobernada por Él a través de representantes que Él ha nombrado.
El nombre de la Iglesia de Cristo en la actualidad, que Él dio por revelación, es La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (véase Doctrina y Convenios 115:4).
Reseña del tema: Restauración de la Iglesia
Guías para el estudio del Evangelio relacionadas: Restauración del Evangelio, Recogimiento de Israel, Convenios y ordenanzas
Sección 1
Jesucristo restauró Su Iglesia verdadera por medio del profeta José Smith
Después de la muerte de Jesucristo y de los apóstoles originales, la Iglesia de Jesucristo dejó de existir sobre la tierra (para obtener más información, véase Temas y preguntas, “Apostasía”, en la Biblioteca del Evangelio).
En abril de 1830, el Señor restableció Su Iglesia verdadera sobre la tierra por medio del profeta José Smith (véanse Doctrina y Convenios 1:17–30; 20:1–2). Ha llamado a apóstoles y profetas para continuar la obra de Dios de salvación y exaltación (véase Doctrina y Convenios 27:12–13). Ellos poseen las llaves de autoridad del sacerdocio para predicar el Evangelio de Jesucristo y administrar los convenios y las ordenanzas de Dios.
Algo en qué pensar
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Podría ver el video “Living Apostles Testify of Jesus Christ” (solo en inglés) para escuchar poderosos testimonios del Salvador y Su misión pronunciados por miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles. ¿De qué manera los testimonios de los apóstoles, profetas y otros líderes de la Iglesia le ayudan a saber que esta es la Iglesia restaurada de Dios? ¿Por qué es importante que la Iglesia de Jesucristo sea dirigida por apóstoles y profetas en la actualidad? ¿Qué ha hecho o qué puede hacer para saber por sí mismo que los líderes de nuestra Iglesia son llamados por Dios y que esta es Su Iglesia restaurada sobre la tierra hoy en día?
Actividad para aprender con otras personas
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El presidente Dallin H. Oaks enseñó: “¿Qué significa que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sea la única iglesia verdadera? Hay tres características: (1) la plenitud de la doctrina, (2) el poder del sacerdocio y (3) el testimonio de Jesucristo, que explican por qué Dios ha declarado y por qué Sus siervos sostienen que esta es ‘la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra’”. Analicen esas tres características y por qué son parte esencial de la Iglesia verdadera de Dios. Compartan experiencias que les hayan ayudado a llegar a saber que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia verdadera y viviente del Salvador. Hablen sobre cómo ese conocimiento ha bendecido su vida.
Más información
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“La Restauración de la plenitud del Evangelio de Jesucristo: Una proclamación para el mundo en el bicentenario”, Biblioteca del Evangelio
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“El establecimiento de la Iglesia de Cristo”, capítulo 8 de Santos: La historia de la Iglesia de Jesucristo en los últimos días, tomo I, El estandarte de la verdad, 1815–1846, 2018, págs. 76–87
Sección 2
La Iglesia nos da oportunidades de ayudar en la obra de Dios
Los miembros de la Iglesia de Jesucristo se esfuerzan por ayudar en la obra de Dios de salvación y exaltación al procurar vivir el Evangelio de Jesucristo, cuidar de los necesitados, invitar a todos a recibir el Evangelio y unir a las familias por la eternidad.
La Iglesia nos brinda una manera de adorar juntos y aprender la plenitud del Evangelio de Jesucristo, y también nos ayuda a ministrarnos unos a otros, a compartir Su palabra y a cuidar de los necesitados.
Algo en qué pensar
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Lea y medite Juan 15:16. ¿Qué significa para usted que Dios le haya escogido para ayudar a llevar a cabo Su obra en Su Iglesia? ¿De qué maneras se ha sentido inspirado a ayudarlo en Su obra de salvación y exaltación? ¿Cómo ha sido bendecido al prestar atención a esas impresiones? Anote sus pensamientos en su diario y considere si hay algo que haya querido hacer relacionado con la obra de Dios que aún no haya hecho. Luego, fíjese la meta de hacerlo.
Actividad para aprender con otras personas
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El élder John C. Pingree Jr. nos recordó que la obra de Dios no está reservada “para unos pocos privilegiados, sino que [es] para todos nosotros, sin importar nuestro sexo, edad, raza, nacionalidad, nivel de ingresos, estatus social o llamamiento en la Iglesia. Todos nosotros tenemos una función importante que cumplir para hacer avanzar la obra de Dios (véase Moisés 1:39)”. Él continuó: “Algunos dudamos de que el Padre Celestial pueda utilizarnos, a nosotros, para hacer contribuciones importantes; pero recuerden, Él siempre ha utilizado a personas comunes y corrientes para lograr cosas extraordinarias (véanse 1 Corintios 1:27–28; D. y C. 35:13; 124:1)”. Podrían hablar de algunas de las cosas extraordinarias que han visto hacer a miembros comunes y corrientes de la Iglesia para ayudar en la obra de Dios de salvación y exaltación. Tal vez podrían fijarse la meta de hacer algo juntos esta semana para hacer avanzar la obra de Dios. Luego, podrían hablar de lo que aprendieron de la experiencia o de cómo se sintieron al servir.
Más información
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Mateo 5:13–16; Efesios 4:11–15; Mosíah 18:27–29; Moroni 6:4–9
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Dallin H. Oaks, “La necesidad de una Iglesia”, Liahona, noviembre de 2021, págs. 24–26
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“Cómo está organizada la Iglesia” (video), Biblioteca del Evangelio
Sección 3
Jesús invita a todos a venir y pertenecer a Su Iglesia
En la Iglesia de Jesucristo hay lugar para todos. La Iglesia es bendecida cuando compartimos nuestras diferentes perspectivas y experiencias y aprendemos los unos de los otros. El profeta Nefi enseñó que Jesucristo invita “a todos […] a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen desecha” (2 Nefi 26:33). Jesucristo quiere que cada persona tenga la oportunidad de venir a Él y ser salva al unirse a Su Iglesia y al hacer y guardar convenios que conducen a la vida eterna.
Podemos ayudar a congregar a Su pueblo junto a Él. Al extender invitaciones sencillas y sinceras, podemos ayudar a los demás a volver su corazón a Cristo y tener el deseo de unirse a Su redil.
Algo en qué pensar
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El élder Gerrit W. Gong observó: “[El Señor] nos suplica que hagamos de Su [Iglesia] un lugar de gracia y espacio, donde cada persona se pueda reunir y haya lugar para todos. Como discípulos de Jesucristo, todos somos iguales, no hay grupos de segunda clase. Todas las personas son bienvenidas a las reuniones sacramentales, a otras reuniones dominicales y a eventos sociales. Con reverencia adoramos a nuestro Salvador, siendo amables y considerados los unos con los otros. Vemos a cada persona y la reconocemos; sonreímos, nos sentamos con los que están solos, aprendemos nombres, incluso los de los nuevos conversos, hermanos y hermanas que regresan, de hombres y mujeres jóvenes y de cada amado niño de la Primaria. Al imaginarnos a nosotros mismos en su lugar, damos la bienvenida a amigos, visitantes, personas que se mudan al barrio, personas ocupadas que tienen que estar en demasiados asuntos al mismo tiempo”. ¿Cuáles son algunas maneras en que podría tender una mano y ayudar a los demás a saber que son bienvenidos en nuestras reuniones y que pertenecen a la Iglesia de Jesucristo? ¿A quién podría tender una mano? Considere fijarse la meta de hacer algo para demostrar a los demás que se preocupa por ellos y que pertenecen a su barrio o rama.
Actividades para aprender con otras personas
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Jesucristo quiere que todos vengan a Él y a Su Iglesia, y nosotros podemos ayudar al hacer invitaciones sencillas y sinceras a quienes nos rodean. El élder Gary E. Stevenson dijo: “Hay centenares de invitaciones que podemos extender a los demás. Podemos invitarlos a ‘venir y ver’ un servicio sacramental, una actividad de barrio o un video en línea que explique el Evangelio de Jesucristo. ‘Venir y ver’ puede ser una invitación a leer el Libro de Mormón o a visitar un templo nuevo durante el programa de puertas abiertas previo a su dedicación. En ocasiones, la invitación es algo que extendemos interiormente: una invitación a nosotros mismos a ser sensibles y ver oportunidades a nuestro alrededor en las que podemos actuar. En esta era digital, los miembros suelen compartir mensajes en las redes sociales. Hay cientos, quizás miles, de cosas edificantes que podrían hallar dignas de compartirse”. Analicen algunas invitaciones que podrían hacer esta semana y luego reúnanse e informen sobre sus experiencias.
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Pidan a alguien del grupo que haga un dibujo sencillo de un cuerpo y hablen de la importancia que tienen todas las partes (como las manos, los pies, los ojos y las orejas). Luego lean juntos 1 Corintios 12:12–18 y analicen lo que aprendieron. ¿Cómo podemos aplicar estos versículos a todos los miembros como cuerpo de la Iglesia? El presidente Boyd K. Packer enseñó: “Necesitamos a los conversos recientes y a los que han descendido de pioneros. Debemos buscar a los que se han alejado y ayudarles a regresar al redil. Requerimos la sabiduría, la perspectiva y la fortaleza espiritual de todos. Cada miembro de esta Iglesia individualmente es un elemento crítico del cuerpo de la Iglesia”. Cada uno de ustedes podría escribir algo que podrían hacer esta semana para ayudar a alguien de su barrio o rama a saber lo importante que es. Luego podrían informar sobre lo que hicieron.
Más información
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D. Todd Christofferson, “La doctrina de pertenencia”, Liahona, noviembre de 2022, págs. 53–56
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D. Todd Christofferson, “El porqué de la Iglesia”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 108–111
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Temas y preguntas, “Diversidad y unidad en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, Biblioteca del Evangelio
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“Unity in Diversity” (colección de videos)