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Verdad


“Verdad”, Temas y preguntas, 2023

Un amanecer

Guía para el estudio del Evangelio

Verdad

El conocimiento que nos lleva de regreso a Dios

Nuestro mundo está lleno de puntos de vista y opiniones diferentes. A veces es difícil saber a quién creer o qué creer. El presidente Dieter F. Uchtdorf, mientras prestaba servicio en la Primera Presidencia, dijo: “Nunca en la historia del mundo habíamos tenido un acceso más fácil a tanta información: alguna verdadera, otra falsa, y la mayoría parcialmente verdadera. Por consiguiente, nunca en la historia del mundo ha sido más importante saber cómo discernir correctamente entre la verdad y el error”. Al buscar fuentes confiables y confiar en la guía del Espíritu, podemos discernir lo que es verdad y lo que no lo es.

¿Qué es la verdad?

Las Escrituras describen la verdad como “el conocimiento de las cosas como son, como eran y como han de ser” (Doctrina y Convenios 93:24). En las Escrituras se compara la verdad con la luz y la revelación del cielo (véanse Doctrina y Convenios 84:45; 88:66–67; Guía para el Estudio de las Escrituras, “Verdad”, Biblioteca del Evangelio). La fuente de la verdad eterna es Dios mismo. La verdad divina ha sido revelada en nuestros días por medio del profeta José Smith y otros profetas de los últimos días. Las verdades que se encuentran en el Evangelio de Jesucristo son esenciales a fin de prepararnos para la salvación y la exaltación (véanse 2 Nefi 31:19–21; Doctrina y Convenios 33:10–12).

Guías para el estudio del Evangelio relacionadas: Conversión, Aprender y enseñar el Evangelio de Jesucristo

Sección 1

Dios es la fuente de la verdad eterna

Una jovencita leyendo las Escrituras junto al mar

Dios el Padre “es lleno de gracia y de verdad” (Doctrina y Convenios 66:12). Jesucristo declaró: “Yo soy el camino, y la verdad y la vida” (Juan 14:6). Él proclama la verdad, a menudo por medio del poder del Espíritu Santo y mediante los profetas, y no puede mentir (véanse Jacob 4:13; Éter 3:12; Doctrina y Convenios 1:37–38).

El Evangelio restaurado de Jesucristo incluye la plenitud de la verdad divina que se ha revelado en nuestros días. La verdad divina es inmutable y eterna (véanse Doctrina y Convenios 1:39; 88:66).

Dios nos invita a aprender las verdades divinas acerca de Jesucristo, Sus enseñanzas y Su sacrificio expiatorio. Estas son algunas de las verdades más importantes que se han revelado (véanse 2 Nefi 2:6–7; 31:15, 21; 3 Nefi 21:6).

Algo en qué pensar

  • No todas las verdades tienen igual importancia. El profeta José Smith identificó las verdades más importantes del Evangelio: “Los principios fundamentales de nuestra religión son el testimonio de los apóstoles y de los profetas concernientes a Jesucristo: que murió, fue sepultado, se levantó al tercer día y ascendió a los cielos; y todas las otras cosas que pertenecen a nuestra religión son únicamente apéndices de eso”. Podría dibujar un árbol y escribir “Jesucristo resucitó” en el tronco. Luego, en las ramas, o “apéndices”, podría escribir otras verdades que sepa que surgen de esta verdad fundamental. ¿Qué sucedería si esas otras verdades se separaran de esta verdad fundamental? ¿Por qué el testimonio de los profetas y apóstoles acerca de Jesús y Su Resurrección es tan importante para nuestra fe en las otras verdades? Medite sobre cómo podría fortalecer su fe en el Salvador y en Su Resurrección, y considere cómo eso podría nutrir su fe en otras verdades del Evangelio.

  • Dios desea que todos Sus hijos aprendan la verdad divina. En la proclamación sobre la Restauración, la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles han enseñado: “En calidad de […] apóstoles [de Cristo] invitamos a todos a saber —como nosotros lo sabemos— que los cielos están abiertos. Afirmamos que Dios está dando a conocer Su voluntad para con Sus amados hijos e hijas. Testificamos que aquellos que estudien con espíritu de oración el mensaje de la Restauración y actúen con fe serán bendecidos para obtener su propio testimonio de la divinidad y del propósito de ella, de preparar al mundo para la Segunda Venida prometida de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo”. Podría repasar la proclamación sobre la Restauración en busca de verdades que le llamen la atención. Luego, medite sobre por qué es importante conocer cada verdad y cómo podría influir en las decisiones que toma.

Actividad para aprender con otras personas

  • Lean juntos esta declaración del presidente Russell M. Nelson:

    “Al contrario de las dudas de algunos, sí existen el bien y el mal. Realmente existe la verdad absoluta: la verdad eterna. Una de las plagas de nuestra época es que muy pocas personas saben adónde acudir en busca de la verdad [véase Doctrina y Convenios 123:12] […].

    “La doctrina pura de Cristo es poderosa; cambia la vida de todo aquel que la entiende y procura implementarla en su vida”.

    Podrían trabajar juntos para hacer una lista de verdades que son absolutas o eternas (por ejemplo, “Dios es nuestro Padre Celestial”) y verdades que son temporales (por ejemplo, “La camisa que llevo puesta es roja” o “Está lloviendo afuera”). ¿Por qué es importante reconocer la diferencia entre las verdades eternas y las verdades temporales? También podrían hablar de dónde “acud[en] en busca de la verdad”, especialmente la verdad eterna.

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Sección 2

Dios desea que aprendamos y compartamos la verdad divina

Un hombre joven y una mujer joven leyendo las Escrituras

Nuestro Padre Celestial desea que conozcamos y creamos las verdades divinas del Evangelio. Nuestra comprensión de la verdad eterna proviene de Dios por medio del Espíritu Santo. El Espíritu Santo nos guía a la verdad (véanse 1 Corintios 2:9–10, 14; Moroni 10:4–5; Doctrina y Convenios 84:44–47). Cuando elegimos actuar de acuerdo con la verdad que recibimos, podemos recibir más verdad de Dios (véanse 2 Nefi 28:30; Doctrina y Convenios 93:26–28).

Dios también desea que aquellos que tienen la verdad la compartan con los demás (véanse Enós 1:26; Doctrina y Convenios 58:47; 75:3–5). Por ejemplo, se aconseja a los padres criar a sus hijos en la luz y la verdad (véase Doctrina y Convenios 93:40, 42). Y también podemos compartir el Evangelio con los muchos que no llegan a la verdad porque no saben dónde hallarla (véase Doctrina y Convenios 123:12).

Algo en qué pensar

  • El élder John C. Pingree Jr. enseñó:

    “Dios revela verdades doctrinales por medio de los profetas, y el Espíritu Santo nos confirma esas verdades y nos ayuda a ponerlas en práctica. Debemos buscar recibir estas impresiones espirituales y estar preparados para cuando estas lleguen. Somos más receptivos al testimonio del Espíritu cuando somos humildes, oramos con sinceridad, estudiamos la palabra de Dios y guardamos Sus mandamientos.

    “Una vez que el Espíritu Santo nos confirma una verdad específica, nuestra comprensión se profundiza a medida que ponemos ese principio en práctica. Con el tiempo, si vivimos el principio de modo constante, obtenemos un conocimiento seguro de esa verdad”.

    Considere escribir algunas de las verdades que Dios le ha revelado por medio de los profetas. ¿En qué momentos ha sentido que el Espíritu Santo le confirmaba estas verdades? ¿Cómo podría prepararse más intencionalmente para recibir impresiones espirituales sobre las verdades doctrinales? ¿Cómo podría poner en práctica su conocimiento de esas verdades?

Actividad para aprender con otras personas

  • Lean 2 Nefi 28:26–30 y Doctrina y Convenios 93:11–13. Analicen lo que estos versículos enseñan acerca de aprender y recibir verdad divina. Tal vez podrían hablar de otros ejemplos de cosas que suceden o crecen “línea por línea” o “un poco aquí y un poco allí”. ¿Qué sugieren esos ejemplos en cuanto a hacer que nuestro conocimiento de la verdad crezca? Después, lean este consejo del presidente Nelson: “Se lo ruego a ustedes ahora [que se hagan] cargo de su propio testimonio de Jesucristo y Su Evangelio. Trabajen para conseguirlo; nútranlo de manera que crezca, aliméntenlo con la verdad. No lo mezclen con las filosofías falsas de hombres y mujeres incrédulos. Al hacer del fortalecimiento continuo de su testimonio de Jesucristo su prioridad mayor, observen cómo se producen milagros en sus vidas”. Comenten entre ustedes cómo ha crecido su testimonio “gracia sobre gracia” y “línea por línea”. ¿Qué creen que significa “hacerse cargo de su propio testimonio de Jesucristo”? Podrían plantar algo y nutrirlo juntos y verlo crecer. Luego, podrían hablar de las similitudes entre nutrir una planta y nutrir nuestro testimonio, y de los “frutos” que podemos cosechar de cada uno de ellos.

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Sección 3

Buscar la verdad por el estudio y por la fe puede conducirnos a la seguridad espiritual

Un hombre leyendo las Escrituras

El Señor nos invita a “busca[r] conocimiento, tanto por el estudio como por la fe” (Doctrina y Convenios 88:118). Eso significa, entre otras cosas, que cuando tenemos preguntas sobre la historia, la doctrina y las prácticas de la Iglesia, estudiamos fuentes confiables y ejercemos fe y confianza en Jesucristo al buscar respuestas. El adversario procura desviar nuestro corazón de la verdad eterna (véanse Doctrina y Convenios 78:10; 93:39). Abrazar la verdad divina puede ayudarnos a rechazar el mal y evitar el pecado, el error y el engaño (véanse Doctrina y Convenios 50:23–25; 93:37).

Algo en qué pensar

  • Cuando era joven, José Smith se sentía confundido mientras buscaba respuestas a sus preguntas espirituales. Lea José Smith—Historia 1:5–6, 10–13 para descubrir cómo lo ayudó el Señor. ¿De qué manera su búsqueda de la verdad lo condujo a la seguridad espiritual? ¿Qué puede aprender de la experiencia de José que lo ayude en su búsqueda de la verdad?

Actividad para aprender con otras personas

  • Para comenzar un análisis sobre la seguridad espiritual que puede proceder de un fuerte testimonio de la verdad, podrían hablar sobre las cosas que hacen para estar a salvo de accidentes, enfermedades o desastres naturales. ¿Qué le diríamos a alguien que piensa que estas precauciones son innecesarias o que no valen la pena? Luego, podrían leer juntos estas palabras del presidente Thomas S. Monson: “Vivimos en una época de grandes desafíos e iniquidad. ¿Qué nos protegerá del pecado y de la maldad que abundan en el mundo de hoy? Estoy convencido de que un testimonio firme de nuestro Salvador Jesucristo y de Su Evangelio nos ayudará a mantenernos a salvo. […] Es esencial que tengan un testimonio propio en estos tiempos difíciles, ya que los testimonios de los demás solo les servirán hasta cierto punto”. Hablen entre ustedes sobre cómo su testimonio personal de la verdad eterna los ha protegido espiritualmente.

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