Seminarios e Institutos
2 Tesalonicenses: No os canséis de hacer bien


2 Tesalonicenses 1–3

No os canséis de hacer bien

Los santos tesalonicenses pensaban que la Segunda Venida iba a ocurrir muy pronto, por lo que muchos de ellos no se preocuparon más y dejaron de prepararse para el futuro. Pablo les escribió para corregir ese concepto falso y lograr que de nuevo se esforzaran por alcanzar su propia salvación. Fíjate en lo que Pablo enseña que debe suceder antes de que el Señor venga otra vez. Busca también la forma en que inspira a los santos a seguir haciendo bien.

La comprensión de las Escrituras

2 Tesalonicenses 1

Pagar (vers. 6)—Retribuir.

2 Tesalonicenses 2

Engañoso (vers. 11)—Que engaña; pensamiento incorrecto.

Consolación (vers. 16)—Consuelo, paz.

2 Tesalonicenses 2:1–3—La Apostasía

En la Iglesia cristiana primitiva muchos maestros falsos procuraron cambiar las doctrinas de la Iglesia a fin de acomodarlas a las filosofías de la época. Esos maestros fueron capaces de alejar de la verdad a muchas personas. Otros santos se desalentaron porque no pudieron resistir la intensa persecución de los romanos. Luego, cuando los Apóstoles fueron muertos, la Iglesia, que ya se estaba debilitando, quedó sin líderes.

A lo largo de los años, la Iglesia se transformó: después de haber sido la Iglesia de Jesucristo pasó a ser una Iglesia basada en los conceptos y en las filosofías de los hombres. Ese período de la historia en que los miembros se apartaron de la verdad se conoce ahora como la Apostasía. No fue sino hasta que el Padre Celestial y Jesucristo visitaron al profeta José Smith cuando la plenitud del Evangelio se restauró sobre la tierra.

2 Tesalonicenses 2:3–10—¿Quién es “el misterio de la iniquidad”?

Jesucristo es “el misterio de la piedad” (1 Timoteo 3:16) y Satanás es “el misterio de la iniquidad”. Satanás y los que se rebelaron junto con él fueron echados y se les conoce como “los hijos de perdición”. Satanás ha ejercido influencia sobre el género humano únicamente porque Dios se lo ha permitido (véase 2 Tesalonicenses 2:7). Es decir, Jesucristo “le permite obrar” por ahora (véase TJS, 2 Tesalonicenses 2:7). Pero las Escrituras prometen que al final Jesucristo destruirá a Satanás y toda iniquidad “con el resplandor de su venida” (2 Tesalonicenses 2:8; véase también D. y C. 5:19).

2 Tesalonicenses 3

Entremetiéndose en lo ajeno (vers. 11)—Los que tienen costumbre de meterse donde no les llaman, en los asuntos de otras personas.

El estudio de las Escrituras

Al estudiar 2 Tesalonicenses 1–3, realiza dos de las actividades siguientes (A–C).

  1. La Segunda Venida

    El presidente Joseph Fielding Smith explicó: “…Este día grande y terrible no puede ser otro que el de la venida de Jesucristo para establecer su reino en poder sobre la tierra y para limpiarla de toda iniquidad. No será un día de temor y espanto para los justos, sino que será de temor y terror para los inmundos. Esto hemos aprendido de las palabras de nuestro Salvador mismo” (Doctrina de Salvación, tomo I, pág. 167).

    Lee 2 Tesalonicenses 1 y escribe lo que dice que sucederá a los inicuos y lo que sucederá a los justos en la segunda venida del Salvador.

  2. Dominio de las Escrituras— 2 Tesalonicenses 2:1–3

    Estudia la información que se encuentra en la sección “La comprensión de las Escrituras” de 2 Tesalonicenses 2:1–3. En seguida, lee 2 Tesalonicenses 2:1–12. Explica lo que consideres que significan los versículos 3, 4, 8 y 10.

  3. Escribe una nota a un amigo

    ¿Qué dirías a un amigo o amiga que dijera que estaba cansado(a) de ayudar en los proyectos de servicio de la Iglesia? Recuerda el ánimo que Pablo da a los santos tesalonicenses al decirles: “no os canséis de hacer bien” (2 Tesalonicenses 3:13).

    1. Lee 2 Tesalonicenses 3:1–13 y selecciona por lo menos dos principios que ayudarían a una persona a sentirse menos cansada al prestar servicio.

    2. Utilizando esos dos principios, escribe una nota de aliento a tu amigo.