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Hechos 2: Un día de testimonio


Hechos 2

Un día de testimonio

¿Hay alguna festividad que te traiga recuerdos especiales? Para los Apóstoles, la fiesta judía de Pentecostés se volvió memorable. Durante la Fiesta de Pentecostés después de la resurrección de Jesucristo, los Apóstoles experimentaron una maravillosa manifestación del Espíritu Santo. Los que los observaban “estaban atónitos y maravillados”(Hechos 2:7) por lo que veían. Por medio del Espíritu, los Apóstoles pudieron predicar el Evangelio a los judíos que habían ido a Jerusalén procedentes de muchos países distintos en los que se hablaban muchos idiomas diferentes. Pedro explicó que con eso se cumplía la profecía que se encuentra en Joel 2:28–32 referente a que el Espíritu vendría como una bendición para todos. Aquel día, él testificó a la gente que Jesús es el Cristo e invitó a los que escuchaban a aceptar el bautismo. Como tres mil personas aceptaron la invitación y se bautizaron en la Iglesia.

La comprensión de las Escrituras

La comprensión de las Escrituras

Pentecostés (vers. 1)—Fiesta de verano de la cosecha (siega).

Prosélitos (vers. 10)—Conversos.

El determinado consejo (vers. 23)—El fin designado.

Corrupción (vers. 27)—Descomposición del cuerpo.

Se compungieron (vers. 37)—Les remordió la conciencia.

Hechos 2:1–4—¿Qué ocurrió en el día de Pentecostés?

En la Fiesta de Pentecostés, que tenía lugar cincuenta días después de la Pascua, se celebraba la primera siega (cosecha) de principios de verano. Esta fiesta atraía grandes números de personas a Jerusalén para festejar y celebrar. Cuando los creyentes se reunieron aquel día, el Señor envió el poder del Espíritu Santo como había prometido antes de ascender al cielo (véase Hechos 1:4–8).

Después de haber recibido ese poder, los Apóstoles no titubearon para hablar a las multitudes acerca de Jesucristo. El milagro de Pentecostés fue que el Espíritu Santo dio a los Apóstoles el don de lenguas (véase D. y C. 46:11, 24). Todos los que escuchaban pudieron comprender lo que se predicaba por motivo de que el Espíritu les hizo oírlo en su lengua materna. Ese gran acontecimiento llevó como tres mil miembros nuevos a la Iglesia.

Hechos 2:44—“Tenían en común todas las cosas”

Para tener todas las cosas en común tiene que haber un amor y una unidad en la Iglesia de tal magnitud que los santos compartan lo que tengan con los pobres que haya entre ellos. Éste es un principio del Evangelio que se llama “consagración” (véase D. y C. 42:30–39). El élder Bruce R. McConkie describió la consagración como sigue: “La ley de consagración consiste en que consagremos [apartemos o dediquemos] nuestro tiempo, nuestros talentos y nuestro dinero y propiedades a la causa de la Iglesia, los cuales debemos poner a disposición hasta el punto en que se necesiten para fomentar los intereses del Señor en la tierra” (en “Conference Report”, abril de 1975, pág. 74; o Ensign, mayo de 1975, pág. 50).

La consagración es uno de los principios que los santos deben aprender a vivir a fin de ser dignos del reino celestial (véase D. y C. 105:3–5).

En la actualidad nos estamos preparando para vivir la ley de consagración al pagar el diezmo y hacer otros donativos como ofrendas para ayudar a las personas que necesitan ayuda.

El estudio de las Escrituras

Al estudiar Hechos 2, realiza dos de las actividades siguientes (A–D).

  1. Sé periodista de noticias

    Los acontecimientos que tuvieron lugar el día de Pentecostés fueron notables. Imagínate que eres periodista de noticias y que estás presenciando los acontecimientos que se describen en Hechos 2:1–16. Escribe un artículo para el diario vespertino y en él describe a los que tomaron parte y lo que ocurrió.

  2. El cumplimiento de una profecía

    Estudia Hechos 2:6–21 y contesta las siguientes preguntas:

    1. ¿Por qué consideras que algunos de los que oyeron a los Apóstoles pensaron que estaban ebrios?

    2. ¿Qué explicación da Pedro de la conducta de ellos?

    3. ¿Qué hicieron los Apóstoles que dio cumplimiento a la profecía que se encuentra en Joel 2:28–32?

    4. ¿Cuándo se cumplirá nuevamente la profecía de Joel? (véase José Smith–Historia 1:41).

    Escribe sobre alguna ocasión en la que tú hayas sentido el derramamiento del Espíritu.

  3. El cambio efectuado en Pedro

    1. Compara las acciones de Pedro que se describen en Hechos 2:22–36 con las que se describen en Juan 18:25–27. Describe la forma en que él cambió e indica lo que pienses que produjo el cambio.

    2. ¿En qué forma los acontecimientos acaecidos en aquel día comenzaron a dar cumplimiento a la promesa del Señor que se encuentra en Hechos 1:4–5, 8?

    3. Lee el valiente testimonio que Pedro da de Jesucristo. Escoge dos conceptos del testimonio de él que sean más importantes para ti y explica por qué lo son.

  4. “¿Qué haremos?”

    Muchas de las personas que oyeron a Pedro creyeron en su testimonio de Cristo y preguntaron qué debían hacer. Pedro les dijo que se arrepintieran y se bautizaran. Como tres mil personas se unieron a la Iglesia aquel día.

    Imagínate que tienes un amigo que ha expresado tener interés en la Iglesia. Escríbele una carta para hacerle comprender cómo y por qué debemos seguir a Jesucristo y cómo se llega a ser miembro de Su Iglesia. Menciona en ella lo que Pedro dice en Hechos 2:37–40 y exprésalo con tus propias palabras.