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La epístola del apóstol Pablo a los romanos


La epístola del apóstol Pablo a los romanos

El libro de Romanos da comienzo a la sección del Nuevo Testamento llamada las epístolas de Pablo. Una epístola es “más que una carta; es un instrumento de enseñanza formal” (Bible Dictionary, “Epistles”, pág. 667). Pablo escribió sus epístolas a los santos que se encontraban en lugares lejanos para aconsejarlos y consolarlos a medida que la Iglesia crecía. Para leer más información acerca de las epístolas de Pablo, véase “Sinopsis del Nuevo Testamento: La tabla de materias” en este manual (pág. 7) y la entrada “Pablo, epístolas de” en la Guía para el Estudio de las Escrituras, pág. 156.

¿Cuando se escribió Romanos?

El apóstol Pablo escribió la epístola a los romanos antes del final de su tercer viaje misionero (alrededor de los años 57–59 de nuestra era; aproximadamente veinticinco años después de la resurrección de Jesucristo). Se encontraba en Corinto cuando la redactó y todavía no había hecho el último viaje a Jerusalén. Para leer más información y una reseña de Romanos, véase la sección sobre la epístola a los romanos en la entrada “Pablo, epístolas de” en la Guía para el Estudio de las Escrituras (pág. 156).

¿Quiénes eran los romanos a los cuales Pablo escribió?

Roma era la ciudad más grande y la capital del Imperio Romano. Pablo no escribió a todos los romanos sino a los miembros de la Iglesia que estaban en Roma, que se habían bautizado, que habían recibido el don del Espíritu Santo y que tenían un entendimiento de los principios básicos del Evangelio. Los asuntos sobre los cuales Pablo escribió habrían resultado difíciles y confusos para las personas de fuera de la Iglesia. El libro de Romanos todavía se presta a malas interpretaciones entre las iglesias cristianas de la actualidad. Sin embargo, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días aprecian este libro como un tesoro de enseñanzas del Evangelio y de consejos sabios por motivo de que ellos tienen el don del Espíritu Santo y la orientación inspirada de profetas tanto antiguos como contemporáneos.

Algunas enseñanzas importantes de Romanos

Romanos contiene algunas de las enseñanzas doctrinales selectas de Pablo. Gran parte de la epístola contiene convincentes razonamientos de Pablo en contra de los cristianos judíos que creían que era necesario vivir la ley de Moisés. Él enseña que la ley del Evangelio reemplaza la ley de Moisés y explica que si se exigiera que todos cumpliesen toda la ley a fin de recibir las bendiciones de Dios, ninguno las recibiría. Nadie, con excepción de Jesús, ha vivido ni vivirá una vida sin pecado.

Pablo indicó que la única forma de quedar justificado con la ley es ejercer la fe en el Señor, arrepentirnos de nuestros pecados y esforzarnos por guardar los mandamientos. Pablo expresó su testimonio de que a través del poder y de la gracia de Jesucristo, cada uno de nosotros puede llegar a ser limpio y digno de ser coheredero con el Salvador, y de recibir todo lo que tiene nuestro Padre Celestial.