Seminarios e Institutos
El Santo Evangelio según San Mateo


El Santo Evangelio según San Mateo

¿Quién era Mateo?

Mateo era publicano, o sea, cobrador de impuestos para el gobierno romano (véase Mateo 9:9). Él abandonó su profesión para seguir al Salvador y llegó a ser uno de los primeros Doce Apóstoles. También se le conocía como Leví (véase Marcos 2:14). Para obtener más información acerca de Mateo, véase en la Guía para el Estudio de las Escrituras la entrada “Mateo”, pág. 132.

Profecías del Antiguo Testamento

El libro de Mateo

La vida de Jesucristo

¿Por qué escribió Mateo este libro?

Si las profecías del Antiguo Testamento y los acontecimientos de la vida de Jesucristo se compararan a dos cadenas separadas, el testimonio de Mateo podría considerarse un eslabón que une esas dos cadenas. Mateo citó el Antiguo Testamento más que cualquier otro escritor del Nuevo Testamento. Los primeros versículos de Mateo presentan la venida de Jesús como una continuación del relato del Antiguo Testamento. Al leer, verás que Mateo hace hincapié constantemente en que Jesús cumplió las promesas y las profecías del Antiguo Testamento, como se ve en la gráfica que aparece a continuación.

El testimonio de Mateo de las profecías que cumplió Jesucristo

Profecía

Cumplimiento

Nacería de una virgen (véase Isaías 7:14).

Mateo 1:18–23

Nacería en Belén (véase Miqueas 5:2).

Mateo 2:1–6

Sería descendiente de Abraham y heredero del trono de David (véase Isaías 9:6–7; Abraham 2:11).

Mateo 1:1–17

Reyes de otras naciones le llevarían regalos cuando naciera (véase Salmos 72:10).

Mateo 2:1–11

El Hijo de Dios vendría de Egipto (véase Oseas 11:1).

Mateo 2:13–15

El Mesías sería llamado el nazareno (se desconoce).

Mateo 2:23

Alguien vendría antes del Mesías a preparar el camino (véase Isaías 40:3; Malaquías 3:1).

Mateo 3:1–3; 11:10

El Mesías pasaría tiempo en Galilea (véase Isaías 9:1–2).

Mateo 4:12–23

El Mesías emplearía parábolas (véase Salmos 78:2; Isaías 6:9–11).

Mateo 13:10–15, 34–35

Se efectuarían grandes milagros (véase Isaías 35:5–6).

Mateo 11:4–5

El Mesías sería rechazado por los gobernantes de la gente (véase Salmos 118:22; Isaías 8:14).

Mateo 21:42

El Mesías sería entregado por treinta piezas de plata (véase Zacarías 11:12).

Mateo 27:3

Herirían al Mesías en la mejilla (véase Miqueas 5:1), escupirían sobre Él (véase Isaías 50:6) y le escarnecerían (véase Salmos 22:7–8).

Mateo 27:30–31, 39–44

Al Mesías le darían a beber vinagre (véase Salmos 69:21).

Mateo 27:34

A Su muerte, el Mesías sería contado con los pecadores y sería sepultado con los ricos (véase Isaías 53:9, 12).

Mateo 27:38, 57–60

El testimonio de Mateo de las profecías que cumplió Jesucristo Además de exponer la forma en que Jesús dio cumplimiento a las profecías del Antiguo Testamento acerca del Mesías, Mateo enseñó que Jesucristo dio una ley mayor que la ley de Moisés que practicaban los judíos del Antiguo Testamento (véase Mateo 5–7; fíjate sobre todo en Mateo 5:21–22, 27–28, 31–32, 38–42). Además, Mateo cuenta más relatos que Marcos, que Lucas y que Juan acerca de la forma en la que los líderes de los judíos rechazaron a Jesús a pesar de los muchos testimonios que corroboraban que Él era su Mesías. Este énfasis en que Jesús era el cumplimiento de la ley y de las profecías del Antiguo Testamento parecen indicar que Mateo se dirigió a los judíos cuando escribió y que deseaba que ellos supieran que Jesús era su Mesías.

Sólo en Mateo

Si bien muchas de las enseñanzas y de los relatos de Jesús aparecen en más de uno de los Evangelios, los que se mencionan a continuación se encuentran sólo en Mateo:

  • Algunos de los detalles que tienen relación con el nacimiento de Jesús, como por ejemplo, el relato del sueño y de la decisión de José de casarse con María (véase Mateo 1:18–20), el de la visita de los magos (véase Mateo 2:1–13), y el de irse a Egipto para eludir a Herodes y escapar de la matanza de los niños (véase Mateo 2:14–18).

  • El Sermón del monte completo (véase Mateo 5–7).

  • Diez parábolas que no se encuentran en los otros Evangelios.

  • La resurrección y la aparición de santos después de la resurrección del Salvador (véase Mateo 27:52–53).

  • Algunas de las palabras importantes de Jesús que se citan a menudo, como por ejemplo, “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).