Seminarios e Institutos
Mateo 21–22: Último testimonio en Jerusalén


Mateo 21–22

Último testimonio en Jerusalén

Jesús sabía que Su misión mortal estaba a punto de terminar (véase Mateo 20:17–19). Pero antes de morir, dio a los líderes judíos de aquella época más testimonios de que Él verdaderamente era el Mesías prometido por los santos profetas desde el principio. Cuando leas Mateo 21–22, busca los diversos testimonios que Jesús dio a los líderes judíos. Entre ellos se encuentra el cumplimiento de la profecía, Sus propias enseñanzas y testimonio, y el testimonio de muchas otras personas, incluso el de los que lo aclamaron exclamando “Hosanna” a su Rey al entrar Él en Jerusalén.

Mateo 21 da comienzo a la última semana de la vida mortal del Salvador.

Otros relatos de lo que leas en Mateo 21–22

Mateo 21:1–11—Marcos 11:1–11; Lucas 19:29–44; Juan 12:12–19.

Mateo 21:12–17—Marcos 11:15–19; Lucas 19:45–48.

Mateo 21:18–22—Marcos 11:12–14, 20–24.

Mateo 21:23–27—Marcos 11:27–33; Lucas 20:1–8.

Mateo 21:33–46—Marcos 12:1–12; Lucas 20:9–19.

Mateo 22:15–46—Marcos 12:13–37; Lucas 20:20–44.

La comprensión de las Escrituras

Mateo 21

Hosanna(vers. 9, 15)—¡Sálvanos! (Ésta fue una exclamación de alabanza con la que los de la multitud expresaron que sabían que Jesús era el Mesías y que Él podía salvarlos.)

Vallado (vers. 33)—Cerco que se levanta y se forma de tierra apisonada, o de bardas, estacas, etc.

Mateo 21:1–11—¿Qué importancia tiene el que Jesús haya entrado en Jerusalén sentado sobre una asna?

El profeta Zacarías enseñó que los judíos podrían reconocer a su Mesías cuando Él entrara en Jerusalén cabalgando sobre un pollino hijo de asna (véase Zacarías 9:9; Mateo 21:4–5). Los miembros de la realeza israelita tradicionalmente cabalgaban sobre un asno (véase Jueces 5:10; 10:4; 12:14; 2 Samuel 16:1–2; 1 Reyes 1:33). Por lo tanto, cuando Jesús entró en Jerusalén sentado sobre una asna, hizo Su entrada como el Rey de Israel, el Mesías, en cumplimiento de la profecía.

Mateo 21:12–13—¿Por qué había gente que vendía, que compraba y que cambiaba dinero en el Templo?

Los acontecimientos que se relatan en Mateo 21 ocurrieron durante la semana de la Pascua. Durante esa semana, los judíos de diversas naciones iban al templo a adorar y a ofrecer sacrificios. En esa ocasión, podían comprar animales para ofrecerlos en sacrificio y se hacía cambio de monedas para facilitar las cosas a los viajeros. El Salvador objetó ese comercio por dos razones: Se llevaba a cabo en la casa del Señor y funcionaba como “cueva de ladrones”.

Mateo 21:19–20—La maldición de la higuera estéril

Véase “La comprensión de las Escrituras” de Marcos 11:12–14, 20–21 (pág. 50).

Mateo 22

Convidados (vers. 3–4, 8)—Invitados.

Los afrentaron (vers. 6)—Los maltrataron.

Sorprenderle en alguna palabra (vers. 15)—Hacerle decir algo erróneo.

Lícito (vers. 17)—Justo, permitido.

Tributo (vers. 17, 19)—Impuestos.

Inscripción (vers. 20)—Lo escrito sobre la moneda.

Levantará descendencia (vers. 24)—Tendrá hijos.

Mateo 22:11–14—El hombre “que no estaba vestido de boda”

El entender una de los costumbres que imperaba en la época de Jesús nos sirve para comprender por qué al hombre que no estaba vestido de boda se le trató del modo como se le trató. “Era bien sabido que uno debía vestirse de forma apropiada para presentarse ante el rey. El atavío del invitado era un reflejo del respeto de éste para con su anfitrión. También se entendía, por lo general, que la vestimenta apropiada para una ocasión como ésa era la ropa blanca. Por lo visto, las personas a las que se invitó provenientes de las salidas de los caminos de la tierra no tuvieron tiempo ni medios para conseguir la ropa de boda apropiada, por lo que el rey proporcionó a sus invitados ropas de su vestuario, lo cual era una costumbre común. Por consiguiente, todos habían sido invitados a vestirse con las ropas de la realeza. El hombre al que echaron había decidido usar su propia ropa en lugar de la que el rey le había proporcionado” (Joseph F. McConkie, “Triumphal Entry and a Day of Debate”, de Studies in Scripture: Volume 5, The Gospels, editores: Kent P. Jackson y Robert L. Millet, 1986, pág. 381). El hombre indebidamente vestido de esta parábola era un símbolo de los líderes judíos que consideraban que podían entrar en el reino de Dios sin ponerse las ropas de la rectitud que Dios requiere (véase Apocalipsis 19:7–8).

Mateo 22:23–32—El casamiento en la resurrección

Véase “La comprensión de las Escrituras” de Lucas 20:27–38 (pág. 74).

Mateo 22:36–38—“El primero y grande mandamiento”

El presidente Ezra Taft Benson habló de la importancia de poner al Señor en primer lugar en nuestra vida: “Cuando damos a Dios el lugar de preferencia, todos los demás aspectos de nuestra vida pasan a tener la posición que les corresponde o, de lo contrario, dejan de tener valor. Nuestro amor por el Señor dirigirá nuestros afectos, la forma en que empleemos nuestro tiempo, los intereses que tengamos y el orden de prioridad que demos a las cosas” (“El Señor en primer lugar”, Liahona, julio de 1988, págs. 4–5).

El estudio de las Escrituras

Al estudiar Mateo 21–22, realiza dos de las siguientes actividades (A–D).

  1. Haz comparaciones

    La mayoría de los relatos y de las parábolas que se encuentran en Mateo 21–22 estaban dirigidos hacia los líderes judíos de Jerusalén que procuraban poner mal a Jesús y ponerse bien ellos mismos ante la gente que se había reunido para la Pascua. La forma en que Jesús contestó hizo que se produjera lo contrario. Basándote en lo que has aprendido del Nuevo Testamento y en la ayuda que se te da anteriormente en la sección “La comprensión de las Escrituras”, ¿por qué eran los líderes judíos como:

    1. La higuera estéril que se menciona en Mateo 21:17–20?

    2. El segundo hijo que se menciona en Mateo 21:28–32?

    3. Los labradores que se mencionan en Mateo 21:33–41?

    4. Los invitados a la boda y el hombre que no estaba vestido de boda, los cuales se mencionan en Mateo 22:1–14?

  2. Muchos testigos y mucha evidencia

    Imagínate que vives en la época en que ocurrieron los acontecimientos que se mencionan en Mateo 21–22 , que eres creyente en Cristo y que tienes un amigo que es fariseo. Escríbele una carta y destaca en ella los testimonios y las evidencias que se dan en Mateo 21–22, a fin de intentar hacerle comprender que Jesús es verdaderamente el Mesías prometido, el Cristo. Como parte de la carta, debes mencionar por lo menos tres acontecimientos diferentes que se mencionan en esos capítulos. Algunos de los pasajes más útiles son Mateo 21:1–11,12–16, 23–27 y 22:15–33, 41–46.

  3. El pago de los impuestos

    Una de las formas en la que los fariseos pensaban que podían poner mal a Jesús era preguntarle si los judíos debían pagar impuestos a los romanos. El relato se encuentra en Mateo 22:15–22. Si Jesús decía que era lícito pagar impuestos, los fariseos podrían acusarle de ser partidario de Roma, a la que los judíos odiaban. Si Jesús decía que los judíos no debían pagar impuestos a Roma, los fariseos podrían denunciar a Jesús ante las autoridades romanas de que se rebelaba en contra del gobierno.

    1. ¿Cómo contestó Jesús a la pregunta de ellos?

    2. La moneda tenía grabada la imagen de César. ¿Quién tiene o es a la imagen de Dios (véase Génesis 1:26–27) y qué hemos de dar a Dios?

  4. Los dos grandes mandamientos

    1. Según Mateo 22:35–40, ¿cuáles dice Jesús que son los dos grandes mandamientos?

    2. Anota cinco enseñanzas importantes del Evangelio y explica por qué cada una de ellas está relacionada a uno o a los dos grandes mandamientos o anota otros cinco mandamientos que guardarías automáticamente si obedecieras esos dos “grandes mandamientos” y explica por qué.

    3. Escribe una respuesta reflexiva a una de las siguientes preguntas:

      • ¿Cómo puedes demostrar diariamente amor a Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente?

      • ¿Por qué el primer gran mandamiento debe estar antes que el segundo? ¿Qué estaría mal si el segundo mandamiento estuviese primero?

      • ¿Qué significa amar a tu prójimo como a ti mismo?