La organización de la Iglesia en Nauvoo
    Notas al pie de página

    La organización de la Iglesia en Nauvoo

    D. y C. 124, 125

    Pintura del recodo del río Mississippi en Nauvoo

    Un nuevo lugar de recogimiento

    Después de ser expulsados de sus casas del norte de Misuri, los santos huyeron hacia el este, hacia el río Misisipi, y se refugiaron durante el invierno de 1838–1839 en varios asentamientos a lo largo del río en el territorio de Iowa e Illinois; el mayor número de santos se congregó en Quincy, Illinois, y sus alrededores. Obligados a abandonar toda esperanza inmediata de que se les devolviera su tierra de Sion en el condado de Jackson, Misuri, los líderes de la Iglesia buscaron un nuevo centro de recogimiento para los santos. Para el verano de 1839 habían comprado el área de Commerce, en el condado de Hancock, Illinois, así como amplias extensiones de terreno del otro lado del río, en el territorio de Iowa. Commerce fue seleccionado como el nuevo lugar de recogimiento y los santos rápidamente dieron otro nombre a su nueva ciudad: “Nauvoo”.

    Después de haber aprendido por propia experiencia al ser expulsados de sus hogares, primero en el condado de Jackson, Misuri, y después de los condados de Caldwell, Davies y Ray, al norte de Misuri, los santos estaban decididos a hacer uso de los poderes gubernamentales. Empezaron a intentar establecer una ciudad en su nuevo hogar en Illinois, en el que podrían ser libres para ejercer sus derechos religiosos con la protección de la autoridad jurídica correspondiente.

    El 16 de diciembre de 1840, el gobernador de Illinois, Thomas Carlin, y la Asamblea Legislativa de Illinois, que en un principio deseaba obtener los votos del gran número de refugiados mormones de Misuri, e indignado por las atrocidades cometidas contra los santos por sus vecinos de Misuri, aprobó “Una ley de constitución de la ciudad de Nauvoo”. Esa carta concedió amplios poderes legales a los ciudadanos de Nauvoo, incluidos la capacidad de organizar un órgano legislativo para crear leyes en la ciudad, el poder de crear la Legión de Nauvoo como un subgrupo de la milicia estatal, y la autoridad para fundar una universidad en la ciudad, entre otros poderes1. Más o menos al mismo tiempo que los santos estaban tratando de obtener la carta de su ciudad, también intentaron constituir la Iglesia en el estado de Illinois, con José Smith como fideicomisario2. Mientras se hacía ese esfuerzo por establecer una nueva ciudad para los santos en las orillas del río Misisipi, José Smith recibió una revelación, el 19 de enero de 1841, que declaraba a Nauvoo como una ciudad con templo y un nuevo lugar de recogimiento, daba instrucciones a los líderes de la Iglesia y establecía la organización de la Iglesia en Nauvoo. Esa revelación se encuentra actualmente en Doctrina y Convenios 124.

    Las secciones de Doctrina y Convenios acerca de Nauvoo

    Aunque la gran mayoría de los relatos existentes de los sermones públicos de José Smith datan de la época de la historia de la Iglesia en Illinois, ocurre lo contrario con los registros de sus revelaciones. De las 135 secciones de la versión SUD actual de Doctrina y Convenios recibidas durante la vida de José Smith, sólo nueve datan de los cinco años que el Profeta vivió en Nauvoo. De las ciento diez secciones que formaban parte de los libros canónicos durante la vida de José Smith (en la edición de Doctrina y Convenios de 1844), sólo tres datan de la época de Illinois3.

    La comparación de las nueve secciones canónicas que actualmente forman parte de Doctrina y Convenios, registradas durante los años que José Smith vivió en Illinois, pone de manifiesto la importancia de la revelación del 19 de enero de 1841. La sección 125, una breve revelación recibida en marzo de 1841, trata del establecimiento de la estaca de Zarahemla al otro lado del río Misisipi, en el territorio de Iowa. La siguiente revelación registrada (la sección 126), recibida en julio de 1841, contiene las instrucciones personales dadas a Brigham Young en cuanto a su servicio misional. Las secciones 127 y 128 son cartas de septiembre de 1842 que contienen instrucciones de José Smith para los santos de Nauvoo, que describen, entre otras cosas, el principio del bautismo por los muertos. Esas dos cartas, escritas mientras José Smith estaba escondido, fueron muy apreciadas por los santos que las consideraban comunicaciones inspiradas de su Profeta ausente, y fueron, junto con la sección 124, las únicas revelaciones o instrucciones de la época de Illinois que fueron parte de las Escrituras durante la vida del Profeta.

    Las tres secciones siguientes de la versión actual de Doctrina y Convenios, las secciones 129–131, contienen parte de las instrucciones que José Smith dio en 1843 en Nauvoo (la sección 129) y en el pueblecito de Ramus, Illinois (las secciones 130 y 131). La sección 132 trata del matrimonio plural y celestial y, aunque se registró en 1843, José Smith ya conocía varias partes de la revelación antes de llegar a Nauvoo. Además, su circulación se limitó, durante la vida del Profeta, a sus amigos más cercanos y más fieles. Por lo tanto, y aunque durante los últimos años de la vida de José Smith se registró un número relativamente pequeño de revelaciones sobre organización o instrucciones, la extensa y compleja revelación del 19 de enero de 1841 fue una excepción. Para los miembros de la Iglesia en ese momento fue, en muchos sentidos, la revelación de Nauvoo.

    Casi inmediatamente después de ser recibida ya era muy conocida por los miembros de la Iglesia. Fue el primer texto incluido por el secretario general de la Iglesia, Robert Thompson, en el Libro de la Ley del Señor, un registro cuya finalidad era contener las revelaciones de José Smith, y que se convirtió en el primer libro de diezmos de la Iglesia4. Se leyó ante los miembros durante la Conferencia General de la Iglesia de abril de 1841, celebrada en Nauvoo, la primera conferencia tras recibirse la revelación5. José Smith, Brigham Young y otros líderes de la Iglesia mencionaron con frecuencia los mandatos de la revelación de edificar el templo y el mesón de Nauvoo6. Además de organizar a los líderes de la Iglesia en Nauvoo por mandato divino, la revelación se convirtió rápidamente en una fuente a la que los santos que vivían allí acudían para recibir guía y conocer su propósito.

    Contenido de la sección 124

    Doctrina y Convenios 124 podría considerarse una especie de carta orgánica para la Iglesia en Nauvoo, del mismo modo que la ley de constitución de la ciudad cubría las necesidades cívicas de la comunidad. Las primeras líneas de la revelación establecían que la estaca de Nauvoo sería el nuevo centro de recogimiento de los santos, una “piedra angular de Sion”.7. El mandamiento de edificar un templo en Nauvoo demostró que la nueva ciudad no iba a ser simplemente un refugio temporal, sino un hogar más permanente8.

    La expulsión de los santos de Misuri y el establecimiento de nuevas estacas en la frontera occidental de Illinois y al otro lado del río en el territorio de Iowa, junto con la creación de una nueva ciudad y un nuevo hogar para los santos, constituyeron de hecho un nuevo comienzo para la Iglesia. Ese período de transición y la necesidad subsiguiente de contar con una nueva organización, se reflejaron en gran parte del contenido de la revelación. Al principio de la revelación se dan varias asignaciones personales a los miembros de la Iglesia, y la revelación concluye con una lista de nombramientos de los oficiales dirigentes de la Iglesia, incluyendo la Primera Presidencia, el Quórum de los Doce (mencionado en la revelación como el “consejo viajante de los Doce”) y un nuevo sumo consejo de estaca para Nauvoo, así como otros quórumes.

    La revelación hacía una proclamación a “todos los reyes del mundo” y, además, reflejaba la visión expansiva de lo que Nauvoo llegaría a ser. Tras ser expulsados de sus hogares varias veces, las palabras de la revelación, que describían el propósito de la proclamación, les habría dado una nueva esperanza: “…porque he aquí, estoy a punto de mandarles [a los reyes y las autoridades del mundo] que presten atención a la luz y a la gloria de Sion, porque ha llegado la hora señalada para favorecerla”9.

    El texto de la proclamación debía incluir la invitación “venid con vuestro oro y con vuestra plata en auxilio de mi pueblo, a la casa de la hija de Sion”10. Ese concepto de invitar a los visitantes a ir a Nauvoo a aprender del Evangelio y a ayudar a los santos estaba estrechamente relacionado con otro tema destacado de la revelación: la edificación y el propósito del Mesón de Nauvoo.

    La revelación mandaba que se edificaran dos edificios: un templo y un hotel, o “casa de huéspedes”, llamado el Mesón de Nauvoo. Ambos fueron calificados como “una casa en mi nombre”; ambos iban a ser lugares “santos”, dignos de la aceptación del Señor; y ambos iban a convertirse en los principales proyectos de construcción de los santos los seis años siguientes11. Los planes para el templo incorporaban novedades importantes en el concepto y las enseñanzas por parte de José Smith acerca de los templos; en particular, la inclusión de una pila en la que los santos pudieran llevar a cabo bautismos en nombre de sus familiares y amigos fallecidos. Esa pila se mencionó por primera vez en la revelación del 19 de enero de 1841.

    Aunque el templo ocupa el lugar de mayor importancia espiritual e histórica, la revelación se ocupa más del Mesón de Nauvoo que de cualquier otro tema. El mesón debía ser la residencia de José Smith, su familia y su posteridad12. Debía ser “…una casa de hospedaje, una casa en donde el forastero que venga de lejos pueda alojarse”, donde un viajero “…goce de salud y seguridad mientras reflexione sobre la palabra del Señor, y la piedra angular que le he señalado a Sión”. Los responsables de administrarla no debían “[permitir que fuera] contaminada. Será santa, o el Señor vuestro Dios no morará en ella”13.

    José Smith recalcó repetidamente la importancia del Mesón de Nauvoo. En una reunión que tuvo lugar en el terreno del templo inacabado el 21 de febrero de 1843, el Profeta declaró: “el edificio del Mesón de Nauvoo es tan sagrado para mí como el templo. Quiero que se construya el Mesón de Nauvoo; debe construirse; nuestra salvación depende de ello. Cuando los hombres hayan hecho lo que puedan o deseen por el templo, permítaseles hacer lo que puedan por el Mesón de Nauvoo”14. Un mes y medio más tarde, en una conferencia de la Iglesia en Nauvoo, dijo: “Es importante que esta conferencia dé importancia al Mesón de Nauvoo, ya que existe un prejuicio contra el Mesón de Nauvoo a favor de la Casa del Señor”15.

    Mientras los santos permanecieron en Nauvoo, el cumplimiento de los diversos mandamientos y responsabilidades descritos en esta revelación siguió siendo la principal prioridad. Sin embargo, su permanencia en Illinois no duraría tanto como se había previsto, y parte de lo que esperaban lograr nunca llegaría a cristalizarse.

    El legado de la revelación

    La experiencia en Nauvoo sólo se puede entender con exactitud en el contexto de esta revelación, así como en los intentos de los santos por obedecer los mandamientos que contiene. William Clayton, registrador del templo y escriba habitual de José Smith, expresó sus motivaciones y las de otros miembros de la Iglesia en lo que escribió en su diario el 31 de mayo de 1845: “Nuestro mayor deseo es finalizar el templo y el Mesón de Nauvoo… para que se nos permita cumplir con los mandatos del Todopoderoso en relación con este lugar”16. Desafortunadamente, y una tras otra, sus asignaciones, las bendiciones prometidas y sus aspiraciones se enfrentaron a obstáculos y frustraciones.

    John C. Bennett, el primer alcalde de Nauvoo y, posteriormente, miembro de la Primera Presidencia, recibió la promesa de que “no [fallaría] su recompensa, si [aceptaba] consejo”, pero apostató sólo un año y medio después y se convirtió en un acérrimo adversario de la Iglesia17.

    El secretario general de la Iglesia, Robert B. Thompson, mencionado en la revelación como una de las personas que debían redactar la proclamación, murió sólo siete meses después. La declaración no se redactó hasta años más tarde, después de la muerte del Profeta. Finalmente, fue redactada por Parley P. Pratt en 1845 y se publicó como Proclamación de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días18.

    Debido a la situación de pobreza de los santos y a la presión de tener que edificar una nueva ciudad, tanto el templo como el Mesón de Nauvoo progresaron lentamente. Los dos edificios competían por los mismos recursos de mano de obra y material, y ambos proyectos se retrasaron. En última instancia, en otoño de 1845, cuando estaba claro que el tiempo de los santos en Nauvoo era limitado, fue necesario optar por finalizar el templo, y en una reunión celebrada la noche del domingo 14 de septiembre, y con reticencia, “se acordó hacer un mayor esfuerzo en el templo, aunque ello perjudicara al Mesón de Nauvoo”19. La construcción del templo progresó lo suficiente para permitir su utilización durante el invierno de 1845–1846 para celebrar reuniones y realizar ordenanzas.

    La revelación del 19 de enero de 1841 casi podría considerarse una visión de lo que pudo haber sido. El Profeta y el patriarca de la Iglesia fueron asesinados, el Mesón de Nauvoo nunca llegó a terminarse según lo previsto, la mayoría de los santos abandonaron sus hogares en las orillas del río Misisipi para dirigirse al oeste hacia la Gran Cuenca, y su amado templo, finalizado tras años de diligente trabajo, tuvo que ponerse a la venta para cubrir las necesidades económicas20.

    Pero la historia de Nauvoo es también un testimonio de la fe de los santos, de su comprensión de la importancia de las instrucciones divinas que esta revelación contenía, y de su esfuerzo continuo por cumplir con ellas. De hecho, sería injusto considerar un fracaso todos sus esfuerzos por vivir según esta revelación, o ver esos años sólo bajo el lente de la trágica conclusión de su vida en Illinois.

    Durante años, Nauvoo fue un refugio, un lugar de gran actividad comercial y un hogar para los santos. Era un lugar donde muchos de los visitantes pudieron ver la “luz y la gloria de Sion” y, en algunos casos, “[reflexionaron] sobre la palabra del Señor”. Sus bendiciones, manifestadas en la vida de los miembros de la Iglesia que residían allí, no dejaron de llamar la atención del mundo21.

    1. Ley de constitución de la ciudad de Nauvoo, 16 de diciembre de 1840, Leyes del estado de Illinois, 1840–1841, págs. 52–57; “Miscellaneous”, Times and Seasons, 15 de enero de 1841, tomo II, págs. 281–286.

    2. Ley de constitución de la Iglesia en Nauvoo, Proyecto de ley del Senado Nº 43, Proyectos de ley, resoluciones y registros relacionados de la Asamblea General. Bienios 1-88, 1819–1994, archivos del estado de Illinois, Springfield, IL; Decreto, 2 de febrero de 1841, condado de Hancock, IL, Bonos e hipotecas, tomo I, pág. 97, microfilm 954.776, Colección de registros de EE. UU. y Canadá, Biblioteca de Historia Familiar SUD, Salt Lake City, Utah.

    3. Aunque la edición de Doctrina y Convenios de 1844 no se imprimió hasta después del martirio, una selección de su contenido y la mayor parte del trabajo de esa edición sí se habían completado antes de la muerte de José Smith. (Peter Crawley, A Descriptive Bibliography of the Mormon Church, tomo I, Centro de Estudios Religiosos, Provo, Utah, 1997, págs. 277–280; Doctrina y Convenios, edición de 1844).

    4. The Book of the Law of the Lord, págs. 3–15, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD.

    5. El 7 de abril de 1841, el alcalde de Nauvoo, John C. Bennett, “leyó las revelaciones del ‘Libro de la ley del Señor’, que se habían recibido desde la última conferencia general, acerca de la redacción de una proclamación a los reyes de la tierra, la edificación de un templo en Nauvoo, la organización de la Iglesia, etcétera” (“Minutes of a general conference”, Times and Seasons 2, Nº 12, 15 de abril de 1841, pág. 386).

    6. Véanse, por ejemplo, las declaraciones públicas de José Smith y Brigham Young que se encuentran en Joseph Smith, Journal, 21 de febrero y 28 de abril de 1843, Joseph Smith Collection, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD. En el diario de José Smith también se hacía referencia a la revelación cuando se mencionaban las responsabilidades relacionadas con las instrucciones de dicha revelación. Véase también el análisis de la proclamación de la entrada del diario del 22 de diciembre de 1841 (Joseph Smith, Journal, 22 de diciembre de 1841, en Book of the Law of the Lord, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD).

    7. Book of the Law of the Lord, pág. 3, Biblioteca de Historia de la Iglesia (véase D. y C. 124:2); véase también Revelations Collection, Biblioteca de Historia de la Iglesia. Aunque la versión manuscrita de la revelación del 19 de enero de 1841 que se colocó en la piedra angular del Mesón de Nauvoo es, probablemente, la original, y precede a la versión copiada en las primeras páginas del Libro de la Ley del Señor [Book of the Law of the Lord], la primera sufrió daños importantes causados por la humedad antes de sacarla de la piedra angular, y el texto está demasiado borroso en algunos lugares y no se puede leer. Por esa razón, todas las citas de la revelación mencionadas en este documento se han tomado de la versión copiada del Libro de la Ley del Señor.

    8. La decisión de edificar un templo en Nauvoo fue algo anterior a la revelación del 19 de enero de 1841. Durante la conferencia de la Iglesia celebrada en Nauvoo en octubre de 1840 se analizó la construcción del templo y se asignó un comité inicial para que supervisara el proyecto (“Minutes of the general conference of the church of Jesus Christ of Latter Day Saints”, Times and Seasons, octubre de 1840, tomo I, pág. 186).

    9. Book of the Law of the Lord, pág. 3 (véase D. y C. 124:5–6).

    10. Ídem, pág. 3 (véase D. y C. 124:11).

    11. Ídem, págs. 4–5 (véase D. y C. 124:22, 24, 27).

    12. Ídem, pág. 7 (véase D. y C. 124:56).

    13. Ídem, pág. 5 (véase D. y C. 124:23–24).

    14. Joseph Smith, Journal, 21 de febrero de 1843, Joseph Smith Collection, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD. Una indicación temprana de que José Smith consideraba importante el Mesón de Nauvoo tiene que ver con las ceremonias de colocación de la piedra angular del Templo de Nauvoo y del Mesón de Nauvoo en 1841. El 25 de septiembre de 1841 se depositaron objetos con valor histórico en la piedra angular del Templo de Nauvoo, pero fue en la ceremonia de la piedra angular del Mesón de Nauvoo, una semana después (el 2 de octubre de 1841), cuando se depósito el manuscrito original del Libro de Mormón, junto con un borrador de la revelación de 19 de enero de 1841 acerca del templo y el Mesón de Nauvoo, y otros objetos (Joseph Smith, Journal, 29 de diciembre de 1841, 30 de junio de 1842, en Book of the Law of the Lord, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD).

    15. Joseph Smith, Journal, 6 de abril de 1843, Joseph Smith Collection, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD. José dio la siguiente enseñanza a los Doce, el 19 de abril, al instruirles acerca de su misión: “No se preocupen por el templo. No digan nada en su contra, pero hagan saber a todos que su misión es edificar el Mesón de Nauvoo”.

    16. William Clayton, Journal, 31 de mayo de 1845, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD.

    17. D. y C. 124:16–17; “Volume 2 Introduction: Nauvoo Journals, December 1841–April 1843”, en Joseph Smith Papers, Journals Series, tomo II, Hedges, Smith, Anderson editores, págs. xxvii–xxix.

    18. “Death of Col. Robert B. Thompson, Times and Seasons”, 1º de septiembre de 1841, tomo II, págs. 519–520; [Parley P. Pratt], Proclamation of the Twelve Apostles of the Church of Jesus Christ, of Latter-Day Saints, Nueva York: Samuel Brannan y Parley P. Pratt, 1845; véase también Peter Crawley, Descriptive Bibliography, tomo I, págs. 294–296.

    19. William Clayton, Journal, 14 de septiembre de 1845, Biblioteca de Historia de la Iglesia SUD.

    20. Entre el 15 de mayo y el 23 de diciembre de 1846 se publicó el siguiente anuncio en el New Citizen (Nauvoo, Illinois): “Templo a la venta. Los abajo firmantes, fideicomisarios de los Santos de los Últimos Días, proponen la venta del templo a muy buen precio, si se hace una oferta con prontitud. El templo cuenta con un diseño admirable para fines literarios o religiosos”.

    21. Book of the Law of the Lord, págs. 3 y 5 (véase D. y C. 124:6, 23).