Estudio de Doctrina y Convenios
Far West y Adán-ondi-Ahmán
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Far West y Adán-ondi-Ahmán

D. y C. 115, 116, 117

Adam-ondi-Ahman

Durante los últimos meses de 1837, la apostasía empezó a afectar a la Iglesia en Kirtland, Ohio. Muchos Santos de los Últimos Días se sentían desilusionados por las enormes pérdidas financieras como resultado del colapso de la Sociedad de Seguridad de Kirtland, y empezaron a rechazar el liderazgo temporal y espiritual del Profeta. Entre los disidentes se encontraban varios miembros del Quórum de los Doce y de los Setenta, así como los Tres Testigos de las planchas del Libro de Mormón. En enero de 1838, como resultado de esa apostasía generalizada y ante las amenazas de violencia, José Smith y Sidney Rigdon recibieron la instrucción divina de abandonar sus labores en Kirtland y huir a Far West, Misuri. A pesar de que la revelación indicó que las labores de José estaban “terminadas en este lugar”, salir de Kirtland significaba abandonar no sólo sus hogares, sino la estaca más grande y el primer y único templo de la Iglesia. Sin embargo, se exhortó a José y a Sidney a “levantarse e ir a una tierra que yo les mostraré, sí, una tierra que fluye leche y miel”1.

Al acercarse a Far West, después de “un viaje largo y tedioso”, José y Sidney se encontraron con los santos de Misuri “con brazos abiertos que nos acogían en su pecho”2, pero las noticias de divisiones internas que amenazaban a la Iglesia en Far West rápidamente pusieron fin a la feliz reunión. Cuatro días antes de la llegada del Profeta el 10 de marzo, el sumo consejo de la estaca de Far West excomulgó a William W. Phelps y a John Whitmer, dos consejeros de la presidencia de Misuri, por su condición impenitente. Los dos fueron acusados de sacar provecho de la venta de terrenos que se habían dispuesto para el recogimiento de los santos en Far West y también por su parte en la venta que la presidencia llevó a cabo de la propiedad en el condado de Jackson, contrario a la revelación que se había recibido. El sumo consejo no había tomado medidas contra David Whitmer, Presidente de la Presidencia de Misuri, ni contra el presidente auxiliar Oliver Cowdery por otras acusaciones. Más bien, esperaron hasta después de la llegada de José para abordar este tema desagradable. Tanto Whitmer como Cowdery fueron excomulgados a principios de abril.

En busca de un lugar para los santos de Kirtland

Far West creció hasta convertirse en el principal asentamiento mormón en Misuri, después del desplazamiento de los santos en los condados de Clay y de Ray a partir de mediados de 1836. Al momento de la llegada de José en 1838, Far West tenía una población de 4.900 habitantes con “ciento cincuenta viviendas, cuatro tiendas de productos textiles, tres tiendas familiares de comestibles, varias herrerías, dos hoteles, una imprenta y una escuela grande que servía también como iglesia y juzgado”3. Encontrar tierras asequibles para la llegada prevista de una gran cantidad de santos empobrecidos de Kirtland a Misuri se convirtió en un asunto de inmediata prioridad. El 26 de abril de 1838, una revelación —que actualmente se encuentra en Doctrina y Convenios 115— proporcionó guía a la Primera Presidencia, al obispado y al sumo consejo de Far West. Además de fomentar el desarrollo constante de Far West y la construcción de un templo allí, la revelación indicó “que también se designen otros lugares como estacas en las regiones inmediatas, según lo que se le indique a mi siervo José de cuando en cuando” (D. y C. 115:18).

La disponibilidad de terrenos baratos guió a los líderes de la Iglesia mientras buscaban esos “otros lugares” para crear nuevas estacas en la región. Aunque porciones considerables del condado de Caldwell seguían sin colonizarse, la tierra ya se había parcelado, por lo que ya no estaba sujeta a las leyes de preferencia de compra. Estas leyes permitían que los colonos consiguieran y mejoraran las tierras que aún no estuvieran parceladas sin tener que hacer un pago inicial. Bajo las leyes de preferencia de compra, las personas que no tuviesen los recursos suficientes podían trabajar con fines de lucro las tierras que habían apartado, y posteriormente se les cedían los primeros derechos para comprar la tierra una vez que se hubiese parcelado y el gobierno federal la pusiera a la venta. El condado de Daviess, un condado recién creado que no estaba parcelado y quedaba inmediatamente al norte de Caldwell, les pareció atractivo a los líderes de la Iglesia como un futuro lugar de recogimiento para los santos empobrecidos del norte de Misuri4.

El 18 de mayo de 1838, José Smith condujo a un grupo de líderes de la Iglesia, entre ellos Sidney Rigdon, Thomas B. Marsh y David W. Patten, de los Doce, el obispo Edward Partridge y otras personas, a las “regiones del norte con el propósito de establecer estacas de Sion, marcar ubicaciones y reclamar los derechos para el recogimiento de los santos para el beneficio de los pobres y para la edificación de la Iglesia de Dios”5. La compañía viajó hacia el norte al condado de Daviess durante varios días a la región del río Grand, el cual el secretario de José Smith, George W. Robinson, describió como “grande, hermoso y profundo”. Durante su expedición, el grupo encontró una tierra con “abundancia” de animales de caza, incluso “venados, pavos, gallinas, alces, etc.”, así como praderas densamente cubiertas de pasto6. La tierra en verdad “fluía leche y miel”.

El lugar a donde vendrá Adán

Si bien la abundancia natural de la tierra en el condado de Daviess proveía de lo necesario para las necesidades temporales de los santos que se congregaban, la revelación también los había dirigido a un lugar de gran importancia espiritual. Mientras José, Sidney y George W. Robinson buscaban un lugar para establecer una comunidad para asentarse cerca del río Grand, llegaron a un prominente montículo llamado Spring Hill. En ese viaje, José recibió la revelación que hoy se conoce como Doctrina y Convenios 116, donde se describe esa región como Adán-ondi-Ahmán, “…porque, dijo él, es el lugar donde vendrá Adán a visitar a su pueblo, o donde se sentará el Anciano de Días, como lo declaró Daniel el Profeta” (D. y C. 116: 1).

Los santos sabían de Adán-ondi-Ahmán por revelaciones anteriores dadas a José Smith, publicadas varios años antes, en la edición de 1835 de Doctrina y Convenios. En la sección 3 (actualmente D. y C. 107), el Señor explicó que, durante sus últimos años, Adán convocó a los justos de su posteridad en “el valle de Adán-ondi-Ahmán”, donde “les confirió su última bendición”. En la revelación se explicó además que el Señor “…se les apareció” y “…bendijeron a Adán”. Estando “…lleno del Espíritu Santo”, Adán profetizó en cuanto a su posteridad “…hasta la última generación” (D. y C. 107:53–56)7. Además de las referencias de Doctrina y Convenios, la frase se había convertido en una parte habitual de los servicios de adoración mormones por medio de un himno compuesto por William W. Phelps titulado “Adán-ondi-Ahmán”8. Incluido en el primer himnario SUD organizado por Emma Smith y publicado en los primeros meses de 1836, los santos cantaron ese himno durante la dedicación del Templo de Kirtland9.

La nueva revelación en cuanto a Adán-ondi-Ahmán otorgaba una función significativa a Adán en los acontecimientos previos a la segunda venida del Señor. Al comentar sobre la visión que tuvo Daniel del Anciano de Días (Daniel 7: 9, 13–14), José Smith explicó más tarde que “todos lo que han tenido las llaves deben presentarse ante él [Adán] en este gran concilio… El Hijo del Hombre [Cristo] se encuentra ante él y allí le son dados gloria y dominio.— Adán entrega su mayordomía a Cristo, lo que le fue entregado a él como poseer las llaves del universo, pero conserva su posición como cabeza de la familia humana”10.

El recogimiento en Adán-ondi-Ahmán

Al revelar la ubicación de Adán-ondi-Ahmán a José Smith, el Señor impregnó la tierra del condado de Daviess con una historia y un futuro espiritual. En una época en la que el desarrollo del reino de Dios sobre la Tierra parecía estar al borde del colapso como resultado de la apostasía y del desplazamiento, esta revelación les recordó a José y a los santos el lugar que ocupaban en una historia sagrada que se estaba desplegando. Los líderes de la Iglesia ya no estaban únicamente ocupados en establecer un lugar de refugio para los santos de Kirtland y otras personas que deseaban congregarse, sino que estaban participando activamente en el recogimiento de los justos en la ubicación donde Adán un día devolvería su mayordomía al Señor antes de la Segunda Venida.

A su regreso a Far West el 21 de mayo de 1838, José inmediatamente llevó a cabo un consejo “para consultar a los hermanos sobre el tema de nuestra jornada para saber si era prudente ir de inmediato a la tierra del norte… para garantizar la tierra en el río Grand”. Después de que los hermanos expresaron sus sentimientos sobre el tema, “la cuestión fue planteada por el presidente Smith y se aprobó por unanimidad a favor de asegurar la tierra en el río y entre este lugar y Far West”11. Cinco semanas después, el 28 de junio de 1838, actuando José Smith como Presidente, se organizó la Estaca de Sion Adán-ondi-Ahmán, con John Smith como presidente12. El segundo consejero de John Smith y uno de los primeros colonos SUD en el condado de Daviess, Lyman Wight, escribió que “esta hermosa región, con sus favorables posibilidades, atrajo una gran afluencia de inmigrantes. Durante los tres meses de verano tenía no menos de treinta visitantes a lo largo del día”. Para octubre, Wight registró que se habían construido “más de doscientas casas” en Adán-ondi-Ahmán con “cuarenta familias que vivían en sus carromatos”13.

‘Las cosas más importantes’

A pesar de la creación de esta nueva estaca de Sion y el llamado para establecerse en el norte de Misuri, a algunos les resultó difícil abandonar su hogar en Kirtland. Finalmente, durante los meses de verano de 1838, la mayoría de los santos fieles que permanecían en Kirtland comenzaron a emprender la marcha hacia Misuri. Visiblemente ausentes entre los grupos de santos que llegaban estaban William Marks y el obispo y acaudalado hombre de negocios de Kirtland, Newel K. Whitney. En principio, esos dos hombres no se congregaron con el cuerpo principal de la Iglesia en Misuri, con el fin de resolver sus asuntos de negocios en Kirtland. A ambos les costó abandonar la seguridad temporal que les proporcionaban sus negocios y propiedades.

El 8 de julio de 1838, José Smith recibió una revelación (actualmente Doctrina y Convenios 117) dirigida a Marks y a Whitney, en la que se les mandaba: “…salgan sin demorar”. En la revelación se llamaba a Marks a presidir “…en medio de mi pueblo en la ciudad de Far West”, probablemente como el nuevo Presidente de la Presidencia de Misuri. En cuanto a Whitney, en la revelación se le indicó: “…suba a la tierra de Adán-ondi-Ahmán y sea obispo para mi pueblo” (D. y C. 117: 10–11). Utilizando las imágenes de la antigua región de Adán y las infinitas bendiciones prometidas a la posteridad de Adán, en la revelación se pregunta: “¿No hay suficiente lugar en las colinas de Adán-ondi-Ahmán, y en los llanos de Olaha Shinehah, o sea, la tierra donde moró Adán, para que tengáis que codiciar lo que no es más que una gota, y despreciar las cosas más importantes?” (D. y C. 117:3, 8). Oliver Granger, designado para arreglar todas las cuentas de la Iglesia en Kirtland, entregó una carta a Marks y a Whitney que contenía la revelación. En la carta, la Primera Presidencia expresó confianza en la disposición de ambos para obedecer la revelación y “actuar de acuerdo con ello”14. Siendo obedientes a la instrucción, tanto Marks como Whitney abandonaron sus posesiones en Kirtland. Con el tiempo, se unieron al cuerpo principal de los santos para ocuparse de las “cosas más importantes” en cuanto a la atención de las necesidades de los santos.

Epílogo

Durante el verano de 1838, los santos continuaron congregándose en Far West, Adán-ondi-Ahmán y otros asentamientos mormones en el norte de Misuri. De conformidad con el mandato de edificar Far West, el 4 de julio de 1838 se colocaron piedras angulares para un templo en esa comunidad. Poco tiempo después también se había seleccionado un sitio para un templo en Adán-ondi-Ahmán. Sin embargo, la paz y la abundancia que los santos disfrutaron en el norte de Misuri duró poco. La creciente desconfianza y recelo entre los habitantes de Misuri y los Santos de los Últimos Días estalló violentamente en agosto de 1838. Una serie de conflictos bélicos, conocida como la Guerra Mormona de Misuri, culminó con el encarcelamiento de José Smith y la expulsión de los Santos de los Últimos Días de Misuri. Después de la expulsión de los santos del estado, los habitantes de Misuri se abalanzaron para tomar posesión de las tierras y las construcciones de los mormones. A pesar de que saldrían adelante para establecer otra comunidad bajo convenio y construirían un hermoso templo en Nauvoo, los santos abrigaban la esperanza de que un día volverían a reclamar esas tierras sagradas de Misuri antes de la Segunda Venida.