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1 Reyes 12-16: Un reino dividido contra sí mismo
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Un reino dividido contra sí mismo

1 Reyes 12-16

(4-1) Introducción

El Señor dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá". (Mateo 12:25.) Una de las grandes lecciones de la vida consiste en aprender a vivir en armonía con los demás. Donde no hay armonía, el resultado es miseria y tragedia. Por otra parte, donde hay armonía, la consecuencia es progreso y felicidad. No solamente se aplica esto a las naciones y a los reinos, sino también a las relaciones personales y familiares. Las relaciones armoniosas pueden ser desarrolladas y realzadas mediante el entendimiento de las Escrituras y su aplicación.

Al completar el estudio de este capítulo, démonos cuenta de cómo los reyes de Israel y de Judá presentan buenos y malos ejemplos de la aplicación de estos principios.

COMENTARIOS SOBRE 1 REYES 12-16

(4-2) 1 Reyes 12:1. ¿Quién era Roboam?

Roboam era hijo y sucesor de Salomón (véase 1 Reyes 11:43). La Biblia no menciona otros hijos o hijas de Salomón. Puesto que la madre de Roboam, Naa-ma, era amonita (véase 1 Reyes 14:21), era israelita solamente por su padre. Pero el linaje de la madre era semita ya que los amonitas eran descendientes de Lot, sobrino de Abraham.

(4-3) 1 Reyes 12:1. ¿Por qué Israel se reunió en Siquem para respaldar a Roboam en lugar de hacerlo en Jerusalén?

Desde los primeros años después del establecimiento de Israel en Canaán, hubo celos entre las dos tribus más poderosas: Efraín y Judá. El hijo de Salomón, Roboam, era el sucesor legítimo al trono, pero las tribus del norte de Israel no lo apoyaron. C. F. Keil y Delitzsch explicaron el porqué:

"Las tribus no tenían derecho a elegir según su gusto a otro rey que no fuera el heredero legal al trono de David; sin embargo, como estaban descontentas con el gobierno de Salomón, no fueron a Jerusalén a rendir honores a Roboam, prefirieron Siquem como lugar de reunión y enviaron a buscar a Jeroboam que se encontraba en Egipto. Esto mostró claramente que tenían intención de apartarse de la casa real de David…

"Roboam fue a Siquem porque todo Israel había ido allí para hacerlo rey. Todo Israel7, de acuerdo con lo que sigue (comparar 1 Reyes 12:20-21), significaba las diez tribus aparte de Judá y Benjamín. El derecho de hacer rey al príncipe elegido por Dios, o sea, ungirlo y rendirle honores… era una antigua tradición en Israel, y las tribus la habían seguido no solamente en el caso de Saúl y David (véase 1 Samuel 11:15; 2 Samuel 2:4; 5:3), sino también en el de Salomón (véase 1 Crónicas 29:22). Las diez tribus de Israel hicieron uso de este derecho cuando Roboam subió al trono; pero en lugar de ir a Jerusalén, residencia del rey y capital del reino, tal como debían haber hecho para rendir honores al heredero legítimo de Salomón, habían ido a Siquem, actual Nabulus (véase Génesis 12:6; 33:18), lugar donde se realizaban las antiguas reuniones nacionales en la tribu de Efraín (véase Josué 24:1)… En cuanto a la elección de Siquem como lugar para rendir honores, Kimchi ha observado correctamente que 'buscaron una oportunidad para transferir el gobierno a Jeroboam, y por lo tanto no quisieron ir a Jerusalén sino a Siquem, ciudad que pertenecía a Efraín, siendo que Jeroboam era efrainita'. Si hubiera alguna otra duda al respecto, la misma sería borrada por el hecho de que mandaron buscar a Jeroboam, hijo de Nabat, a fin de que viniera de Egipto, adonde había huido por causa de Salomón (véase 1 Reyes 11:40), para concurrir a esta asamblea, y por el hecho de que tomó la dirección en la reunión, sin duda sugirió a los presentes la demanda que debían presentar ante Roboam." (Commentary on the Old Testament, 3:1:191-93.)

Esta reunión nacional, en la que Roboam buscó el voto de confianza, fue un acontecimiento de gran importancia, ya que la vida en Israel no volvería a ser la misma después de ese día.

(4-4) 1 Reyes 12:2-3). ¿Quién era Jeroboam y qué papel importante desempeñó en la división de Israel?

Jeroboam era hijo de Nabat (véase 1 Reyes 12:15), de la tribu de Efraín. Era uno de los doce superintendentes nombrados por Salomón y tenía la supervisión de todos los impuestos y de la mano de obra requeridos por la casa de José (véase 1 Reyes 11:28). El profeta Ahías había profetizado que Jeroboam un día tomaría gran parte de la nación israelita. Para ilustrar su profecía, Ahías se quitó el manto y lo partió en doce pedazos. Entregó diez a Jeroboam y dijo: "Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel" (1 Reyes 11:31-32). En esta forma profética bosquejó acontecimientos que pronto ocurrirían.

(4-5) 1 Reyes 12:4. ¿Por qué Israel quiso aliviar el yugo impuesto por Salomón?

Durante el reinado de Salomón se cumplieron todas las profecías de Samuel en cuanto a lo que sucedería si Israel tenía rey. Israel deseaba librarse de las extravagancias de Salomón, las que habían acarreado sobre el pueblo exorbitantes impuestos y trabajos forzados. El yugo mencionado en este versículo era símbolo de aquella carga.

Un estudioso hizo notar que "el reino de Salomón apenas duró más que el rey. Luego de su muerte, su hijo y heredero, Roboam, buscó ascender al trono de Israel y de Judá. En el sur no hubo dificultad, pues los ancianos de Judá sin duda estaban complacidos en ungir a otro hijo nativo para continuar el mandato que había favorecido a Judá en tantas formas. En el norte, en Israel, la historia era diferente. Antes de aceptar cualquier hijo de Salomón, debía haber una plática franca en cuanto a ciertas normas de estado que los hombres de los cerros y valles del norte creían discriminatorias y difíciles de soportar. El trabajo forzado para los proyectos reales de construcción no debía continuar. Los impuestos pesados y desiguales que favorecían a Judá tendrían que ser modificados. El nuevo rey tendría que encontrar otra forma de llevar a cabo sus ambiciones personales e imperiales o de algún modo apaciguar sus deseos. En cualquier caso, las tribus del norte se mostraron claramente inclinadas a no soportar la pesada carga que les imponía la monarquía. Apoyando estas quejas bien concretas se encontraba la fuerza renovada de los ancianos de las tribus. Después de todo Salomón no había destruido completamente su poder." (Harry Thomas Frank, Discovering the Biblical World, pág. 99.)

(4-6) 1 Reyes 12:4-14. ¿Es locura rechazar el consejo de los mayores?

El episodio descrito en estos versículos demuestra el valor de la edad cuando se necesita un consejo sabio. Por causa de su experiencia, las personas mayores generalmente son más sabias que las jóvenes. Pero por causa de su gran energía y capacidad de adaptación, los jóvenes pueden ser caudillos de mucha relevancia. Como regla general es mejor permitir que la sabiduría de los más viejos guíe la energía juvenil. (Concerniente a la sabiduría de los consejos dados a Roboam por los ancianos, compare 1 Reyes 12:7; Mateo 20:25-28; 23:11-12; Mosíah 2:9-18.)

La referencia a escorpiones (véase 1 Reyes 12:14) parece ser una alusión a los azotes o látigos hechos con varias tiras de cuero que tenían trozos de metal en los extremos (véase de William Smith, A Dictionary of the Bible, s.v. "scorpion"). Roboam sencillamente estaba anunciando que manejaría con más firmeza que Salomón a las tribus de Israel.

(4-7) 1 Reyes 12:16. ¿Qué significa la expresión "¿Qué parte tenemos nosotros con David?… ¡Provee ahora en tu casa, David!"?

Los que estaban reunidos dejaron bien en claro que no se consideraban más como parte de la casa de David (Judá). Se rebelaban contra el dominio de Roboam y fueron adelante a establecer su propio reino. "A tus tiendas" es una expresión idiomática que significa "¡Vete a casa!" (D. Guthrie y J. A. Motyer, eds. The New Bible Commentary: Revised, pág. 337; véase también 1 Reyes 12:19; 2 Samuel 20:1-2; 2 Crónicas 10:16.) Las tribus del norte retiraron su apoyo a la casa de David y en esencia dijeron: "David, cuida tu propia casa. No nos asociaremos más contigo ni tendremos herencia junto a ti". (Véase Adam Clarke, The Holy Bible… with a Commentary and Critical Notes, 2:436.)

(4-8) 1 Reyes 12:18. ¿Cuál es el significado de la lapidación de Adoram?

Roboam debe de haber pensado que el pueblo no le hablaba con seriedad en cuanto a la rebelión, pues envió a Adoram entre ellos. Como Adoram "era quien se encargaba del tributo, probablemente fue enviado a recoger los impuestos de costumbre. Pero el pueblo, indignado contra el amo que les había dado una respuesta tan cortante (ante su solicitud de alivio de sus cargas), apedreó al siervo y le dio muerte. Enviar a Adoram a recaudar los impuestos cuando la mente pública estaba en tal estado de agitación (particularmente después de haber retirado su apoyo de Roboam) es otra evidencia de la falta de sensatez de Roboam y de su incapacidad para gobernar". (Clarke, Commentary, 2:436.)

(4-9) 1 Reyes 12:17. ¿Quiénes eran "los hijos de Israel que moraban en las ciudades de Judá"?

"Estos 'hijos de Israel' son miembros de las diez tribus que se habían venido estableciendo en Judá (comparar con 1 Reyes 12:23); y especialmente los de la tribu de Simeón están incluidos entre ellos, siendo que fueron obligados a permanecer en el reino de Judá desde el establecimiento de su territorio. Estos bien pueden ser contados entre los israelitas que estaban en las ciudades de Judá, ya que al principio todo el territorio que les pertenecía había sido asignado a la tribu de Judá, del cual posteriormente recibieron una porción (véase Josué 19:1)." (Keil y Delitzsch, Commentary, 3:1:196.)

Primer Reyes 12:17 presenta cierto interés particular para los estudiantes del Libro de Mormón porque ayuda a explicar la razón por la que varias generaciones más adelante había en Jerusalén hombres como Lehi y Nefi, que eran descendientes de Manasés (véase Alma 10:3), y los de la familia de Ismael, que eran descendientes de Efraín (véase 1 Nefi 7:2; Erastus Snow, en Journal of Discourses, 23:184). Labán, un escriba de la tribu de José, también vivía en Jerusalén en aquella época (véase 1 Nefi 3:2-4). Este asunto es explicado más detalladamente en 2 Crónicas 11:13-17 y 15:9.

Reyes de Judá

Reyes de Israel

Pasajes de las Escrituras

Roboam

930-913 a. C.

1 Reyes 12:1-24; 14:21-31

2 Crónicas 9:31-12:16

Jeroboam I

931-909 a. C.

1 Reyes 12:25-14:20

Abiam

913-910 a. C.

1 Reyes 15:1-8

2 Crónicas 13

Asa

910-869 a. C.

1 Reyes 15:9-24

2 Crónicas 14:1-16:14

Nadab

909-908 a. C.

1 Reyes 15:25-31

Baasa

908-886 a. C.

1 Reyes 15:32-16:7

Ela

886-885 a. C.

1 Reyes 16:8-14

Zimri

885 a. C.

1 Reyes 16:15-20

Tibni

885 a. C.

1 Reyes 16:21-22

Omri

885-874 a. C.

1 Reyes 16:23-28

Acab

874-853 a. C.

1 Reyes 16:29-22:40

Josafat*

872-848 a. C.

1 Reyes 22:41-50

2 Crónicas 17:1-20:37

Ocozías

853-852 a. C.

1 Reyes 22:51-2 Reyes 1

Joram/Jehoram

852-841 a. C.

2 Reyes 2:1-8:15

Joram*

853-841 a. C.

2 Reyes 8:16-8:24

2 Crónicas 21

Ocozías

841 a. C.

2 Reyes 8:25-29; 9:27-29

Jehú

841-814 a. C.

2 Reyes 9:1-10:36

Atalía

841-835 a. C.

2 Reyes 11

2 Crónicas 22:10-23:21

Joás

835-796 a. C.

2 Reyes 12

2 Crónicas 24

Joacaz

814-798 a. C.

2 Reyes 13:1-9

Joás

798-782 a. C.

2 Reyes 13:10-25

Amasias

796-767 a. C.

2 Reyes 14:1-22

2 Crónicas 25

Jeroboam II

793-753 a. C.

2 Reyes 14:23-29

Azarías*

792-740 a. C.

2 Reyes 15:1-7

2 Crónicas 26

Zacarías

753 a. C.

2 Reyes 15:8-12

Salum

751 a. C.

2 Reyes 15:13-15

Manahem

752-742 a. C.

2 Reyes 15:16-22

Pekaía

742-740 a. C.

2 Reyes 15:23-26

Peka

752-740 a. C.

2 Reyes 15:27-31

Jotam*

750-732 a. C.

2 Reyes 15:32-38

2 Crónicas 27:1-9

Acaz*

735-715 a. C.

2 Reyes 16

2 Crónicas 28

Oseas

732-722 a. C.

2 Reyes 17:1-23

Ezequías

715-686 a. C.

2 Reyes 18:1-20:21

2 Crónicas 29:1-32:33

Manasés*

697-642 a. C.

2 Reyes 21:1-18

2 Crónicas 33:1-20

Amón

642-640 a. C.

2 Reyes 21:19-26

2 Crónicas 33:21-24

Josías

640-609 a. C.

2 Reyes 22:1-23:30

2 Crónicas 33:25-35:27

Joacaz

609 a. C.

2 Reyes 23:31-34

2 Crónicas 36:1-4

Joacim o

Eliaquim

609-598 a. C.

2 Reyes 23:34-24:7

2 Crónicas 36:5-8

Joaquín

598-597 a. C.

2 Reyes 24:8-17

2 Crónicas 36:9-10

Sedequías o

Matanías

597-586 a. C.

2 Reyes 24:18-25:6

2 Crónicas 36:11-21

Las fechas en este cuadro representan un consenso de conceptos que los eruditos tienen en común. Es mejor aceptar las fechas como aproximadas, pues pueden diferir un poco de las que se hallan en otras cronologías.

Correlación cronológica de los reyes de Israel y de Judá

(4-10) 1 Reyes 12:20. ¿Quedó sola la tribu de Judá?

La declaración "sin quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino sólo la tribu de Judá" es verdadera solamente en términos generales. Los miembros de la tribu de Benjamín, largamente asociada con la de Judá, y los levitas que ya vivían en Jerusalén y sus alrededores y que servían en el templo, también deben ser incluidos con Judá (véase 1 Reyes 12:21). Además, una vez que Jeroboam instituyó la idolatría, los justos de todas las tribus del norte emigraron al reino de Judá (véase Comentarios sobre 1 Reyes 12:25-32).

(4-11) 1 Reyes 12:22-24

Aunque el pueblo de Judá no era un pueblo totalmente justo (véase 1 Reyes 11:33), sus habitantes se mostraron inclinados, en este caso, a escuchar el consejo del profeta del Señor (véase también 2 Crónicas 11:1-12).

(4-12) 1 Reyes 12:25-32. ¿Por qué Jeroboam llevó a su pueblo a la idolatría?

Con el reino dividido, las diez tribus no podían adorar convenientemente en el templo de Jerusalén porque Judá controlaba aquella ciudad. Jeroboam, preocupado por mantener a Israel bajo su dominio, programó un nuevo método de adoración que permitiría a su pueblo adorar lejos de Jerusalén. Hizo dos becerros de oro en las ciudades del norte e invitó a su pueblo a adorarlos. Adam Clarke dijo que Jeroboam "inventó una religión política, instituyó festividades distintas a las indicadas por el Señor, dio al pueblo ciertos objetos de devoción y se convenció de que sería conveniente y opresivo ir a adorar en Jerusalén. Esta no fue la última vez que la religión llegó a ser un mecanismo del estado para servir a propósitos políticos." (Commentary, 2:437.)

Aunque hizo becerros de oro, "es evidente que Jeroboam no solamente tenía presente la adoración de Apiz en Egipto, sino especialmente la adoración de imágenes introducida para el pueblo por Aarón en Sinai. Esta idea fue tomada por Jeroboam de las palabras de Exodo 32:4, con las que él meticulosamente se esforzó en recomendar su nueva forma de adoración: 'Estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto… ' Lo que Jeroboam quiso decir… era, 'esto no es una nueva religión, sino que fue la adoración que nuestros padres usaron en el desierto, y Aarón mismo fue quien dio el ejemplo'.… Y siendo que la alusión verbal al hecho ocurrido en Sinaí claramente muestra eso… Jehová fue adorado en la imagen de los becerros; la elección de los lugares en los que los becerros de oro fueron puestos muestra también que Jeroboam quería apegarse lo más posible a las tradiciones antiguas. No eligió su lugar de residencia, sino Betel y Dan. Betel, en la frontera sur de este reino, la cual pertenecía a la tribu de Benjamín (véase Josué 18:13, 22) y que hoy día se llama Beitín, ya había sido consagrada como asiento divino mediante la visión de Jehová que recibiera en un sueño el patriarca Jacob (véase Génesis 28:11, 19) y Jacob llamó Betel al lugar, o sea, casa de Dios, y posteriormente levantó allí un altar al Señor (véase Génesis 35:7)… Dan, en la región septentrional del reino… también fue consagrada como lugar de adoración por los danitas que establecieron allí la adoración de imágenes, ocasión en la que un nieto de Moisés había oficiado; y tal vez también se tuvo en cuenta la conveniencia de los habitantes, esto es, que las tribus del norte no tuvieran que recorrer una larga distancia para rendir sus devociones." (Keil y Delitzsch, Commentary, 3:1:198-99.)

Al ordenar una festividad para el decimoquinto día del octavo mes, Jeroboam trastornó el gran festival de los tabernáculos (que se realizaba el decimoquinto día del séptimo mes). Estableció una fiesta similar pero al mismo tiempo socavó la ordenanza. (Véase de Clarke Commentary, 2:437-38.)

Jeroboam expulsó a los sacerdotes levitas (véase 2 Crónicas 11:14; 13:19) y ordenó "sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví" (1 Reyes 12:31), permitiendo que cualquiera fuera ordenado si se consagraba ofreciendo un "becerro y siete carneros" (2 Crónicas 13:9). También asumió funciones sacerdotales él mismo (véase 1 Reyes 12:33). Al rechazar a los levitas, éstos fueron evacuados de su reino y se unieron al reino de Roboam en Jerusalén (véase 2 Crónicas 11:13-16).

(4-13) 1 Reyes 13:3, 5. ¿Cuál era el significado del rito de esparcir las cenizas?

"Esparcir las cenizas del sacrificio como consecuencia de haber roto el altar era señal de castigo, señal que indicaba, junto con la destrucción del altar mismo, la profanación del servicio de sacrificios que sobre él se realizaba." (Keil y Delitzsch, Commentary, 3:1:204.)

El cumplimiento de 1 Reyes 13:1-10 aparece en 2 Reyes 23:15-20.

(4-14) 1 Reyes 13:11-34. ¿Alguna vez mienten o desobedecen al Señor los profetas?

Los profetas verdaderos obedecen la palabra de Dios; los falsos profetas no. En este relato aparecen dos profetas, uno que miente y el otro que desobedece las indicaciones de Dios. Ellis T. Rasmussen escribió lo siguiente: "Surgen algunos problemas en esta historia del varón de Dios que llegó desde Judá para advertir al rey de Israel y que, en el cumplimiento de su misión, perdió la vida. En la traducción de José Smith del versículo 18, encontramos algo de mayor claridad. Allí dice que el otro profeta no mentía y que un ángel le había dicho que lo invitara a su casa para probarlo. También aparece un cambio en el versículo 26, el cual en la última parte dice que el Señor lo había entregado al león, el cual le había quebrantado y matado, de acuerdo con la palabra que le había dicho el Señor. Esta versión hace que el relato sea más comprensible y aceptable. El joven profeta debió haber obedecido a Dios." (An Introduction to the Old Testament and Its Teachings, 2:4.)

(4-15) 1 Reyes 13:22. "No entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres"

Este pasaje significa que el hombre de Dios que vino de Judá (1 Reyes 13:21) enfrentaría la muerte en circunstancias no corrientes y que no sería sepultado en su tierra de origen. Los antiguos hebreos consideraban una gran tragedia no ser sepultados en la forma acostumbrada.

israel

(4-16) 1 Reyes 14:1-3. ¿Por qué Jeroboam mandó a su esposa al profeta Ahías en lugar de ir él mismo?

Tal vez Jeroboam sentía que el profeta del Señor escucharía o se inclinaría más a los ruegos de una madre que a los de un padre. Ciertamente sabía que no era digno de pedir bendiciones. Este incidente nos enseña la gran lección de que debemos vivir de manera tal que en una crisis podamos acudir al Señor con confianza y fe. Jeroboam no podía hacerlo, de manera que envió a su esposa. También la hizo ir disfrazada para que no fuera reconocida como su esposa. La hizo llevar un presente para el profeta, tal como era considerado correcto en tales casos, pero el presente era de la clase que una esposa común llevaría, añadiendo así al engaño.

(4-17) 1 Reyes 14:4. ¿Qué quiere decir que Ahías no podía ver "porque sus ojos se habían obscurecido"?

Ahías estaba ciego, o al menos sus ojos se habían debilitado tanto por causa de la edad, que apenas veía. La frase "se habían obscurecido" indica que no podía enfocar bien las imágenes.

(4-18) 1 Reyes 14:5-6. Los que tienen el espíritu de revelación no pueden ser engañados

Este mundo caído está lleno de engaños y deshonestidad. Aunque a menudo los hombres se engañan unos a otros, los ungidos del Señor pueden recurrir al don de la revelación y por ese medio pueden ver en el corazón de los demás o pueden recibir el conocimiento de lo que por otro medio no se puede saber (véase Jacob 2:5; Job 42:2; 1 Reyes 8:39; Hebreos 4:12-13; D. y C. 6:16; 33:1).

(4-19) 1 Reyes 14:8. ¿Por qué David es mencionado como ejemplo de rectitud si había cometido pecados tan graves?

En este versículo hay un error. En la traducción hecha por José Smith el versículo dice que el Señor había arrancado el reino de la casa de David para entregárselo a Jeroboam, porque David no había guardado los mandamientos. Y que Jeroboam no había sido como David cuando éste seguía al Señor con todo su corazón para complacerle haciendo lo justo.

(4-20) 1 Reyes 14:9. "Me echaste tras tus espaldas"

"La expresión, echar a Dios tras las espaldas, que solamente aparece aquí (y en Ezequiel 23:35), denota el mayor desprecio a Dios, en oposición a 'tenerlo ante los ojos y en el corazón' " (Keil y Delitzsch, Commentary, 3:1:210-11).

(4-21)No se aplica

(4-22) 1 Reyes 14:10-13. Profecía de Ahías con respecto a la posteridad de Jeroboam

El profeta indicó que toda la posteridad de Jeroboam sería asesinada y que ninguno recibiría sepultura apropiada excepto su hijo "porque se ha hallado en él alguna cosa buena delante de Jehová" (1 Reyes 14:13). Entre los hebreos, no ser sepultado es lo peor que puede suceder a un difunto (véase de Philip Birnbaum, A Book of Jewish Concepts, pág. 531; Comentarios sobre 1 Reyes 13:22.)

(4-23) 1 Reyes 14:15. ¿Qué quiso decir el Señor al expresar: "Arrancará a Israel de esta buena tierra y los esparcirá más allá del Eufrates"?

Este pasaje se refiere al cautiverio de las diez tribus de Israel: "Después de muchas pérdidas pequeñas en el campo de batalla, los asirios derrotaron por completo al reino de Israel, aproximadamente en el año 721 a. C. Leemos que Salmanasar IV, rey de Asiría, sitió a Samaría, la tercera y última capital del reino, y que después de tres años, Sargón, el sucesor de Salmanasar, tomó la ciudad. El pueblo de Israel fue llevado cautivo a Asiría y dividido entre las ciudades de los medos. Así fue como se cumplió la trágica profecía que Ahías profirió a la esposa de Jeroboam. Israel fue esparcido más allá del río, probablemente el Eufrates, y desde esa época hasta el día de hoy las Diez Tribus han estado perdidas para la historia." (James E. Talmage, Los Artículos de Fe, pág. 357.)

(4-24) 1 Reyes 14:19. El otro relato de los hechos de Jeroboam

En 2 Crónicas 13:1-20 aparece la historia de algunos de los "demás hechos de Jeroboam". En 1 Reyes 14:19 y en otros pasajes se hace referencia al "libro de las crónicas de los reyes de Israel" (o Judá; véase 1 Reyes 14:29). Estas referencias no son del libro de Crónicas que tenemos hoy, sino de los anales oficiales llevados por los reyes y que fueron usados como fuente de información por los autores del actual libro de Reyes. Los anales mencionados ya no existen.

(4-25) 1 Reyes 14:22-24. ¿Cuáles eran las prácticas abominables de Judá?

Después que los israelitas se establecieron en Ca-naán, comenzaron a adoptar muchas de las prácticas y ritos de las naciones paganas vecinas. Por ejemplo, siguieron muchos de los aspectos del culto a Baal. Baal, dios del sol, divinidad suprema de los fenicios, era un dios de la fertilidad. Los que adoraban a Baal creían que esa forma de adoración aseguraba el poder reproductor y generador de la tierra, de los animales y de ellos mismos. Una vez establecido en Canaán, Israel se tornó en un pueblo más sedentario, dedicado a la agricultura, mientras que anteriormente habían sido nómadas. Debido a que dependían de la productividad del suelo se sintieron impulsados a volcarse a la adoración de Baal. Con esta forma de adoración, en la que destacaban la fertilidad, se hicieron corrientes prácticas tales como la prostitución ritual de ambos sexos. Los que participaban en esas prácticas fueron tildados de sodomitas por el Señor. Otros calificativos como lugares altos, imágenes, arboledas, cerros altos, árboles verdes, se usaron en relación con las formas falsas y reprensibles de adoración que a menudo habían desviado a Israel de las sendas del Señor y las que también había practicado Judá durante el reinado de Roboam y en otras épocas: "Entre los pueblos antiguos era costumbre levantar altares sobre los lugares altos (Gén. 12:7-8; 22:2-4; 31:54). Después del establecimiento en Canaán, los altares paganos que se encontraron en los cerros fueron destruidos (Núm. 33:52; Deut. 12:2-3). En varios lugares altos fueron levantados altares a Jehová (Jueces 6:25-26; 1 Sam. 9:12-25; 10:5, 13; 1 Crón. 21:26; 1 Reyes 3:2-4; 18:30). Tales altares llegaron a ser centros locales de adoración a Jehová. Cuando surgió la idolatría, muchos de esos altares fueron profanados y empleados para la adoración de dioses paganos." (Bible Dictionary, s. v. "high places".)

Concerniente a los santuarios en los que se realizaba la adoración de Baal, un autor explicó: "Cada región tiene su propio Baal que es adorado en un santuario local. El santuario del pueblo es un lugar elevado que está siempre fuera del pueblo o villorrio, sobre alguna eminencia natural o sobre un promontorio hecho por el hombre con ese fin; éstos son los lugares altos mencionados en el Antiguo Testamento. Originalmente eran lugares de adoración de los cana-neos y finalmente se tornaron también en lugares de adoración de los israelitas. El sistema de adoración en estos lugares es muy sencillo. Una piedra alta representaba al dios. Se suponía que la divinidad venía allí para reunirse con sus adoradores. Y en los primeros tiempos de la religión semita, esta piedra servía de altar. Las ofrendas que al principio no se quemaban eran colocadas sobre él, o allí se volcaba la sangre del sacrificio. Pero, además del altar y de la piedra alta o 'massebah', el santuario tenía algo más. Un gran tronco de árbol, plantado en el suelo y con algunas de sus ramas todavía prendidas a él, representaba a la deidad femenina, la cual es la compañera invariable del Baal. Esa deidad era 'Asera' en Canaán. La palabra 'Asera' es la designación de los árboles que eran así plantados para representar a la diosa." (Alien Men-zies, History of Religion, en la obra de Reed C. Durham, "The Influence of Canaanite Baalism on Israel", pág. 4; véase también El Antiguo Testamento: Génesis—2 Samuel [Religión 301], Manual del alumno, Temas suplementarios, sección F.)

(4-26)No se aplica

(4-27) 1 Reyes 14:25. ¿Quién era Sisac?

El rey de Egipto mencionado aquí como Sisac probablemente fuera el "príncipe libio que fundó la vigésima segunda dinastía como Sesonc I. Reinó durante 21 años alrededor de 945-924 a. C. Hospedó a Jeroboam cuando huía de Salomón, después de la profecía de Ahías en cuanto a que el cetro estaría en manos de Jeroboam (véase 1 Reyes 11:29-40). A fines de su reinado, Sisac invadió Palestina en el quinto año de Roboam, 925 a. C. Sometió a Judá, tomando los tesoros de Jerusalén como tributo (véase 1 Reyes 14:25-26; 2 Crónicas 12:2-12), y también aseguró su dominio sobre Israel, tal como lo demuestra una estela (monumento en forma de lápida o pedestal) rota encontrada en Meguido. En el templo de Amón, en Tebas, Sisac dejó una escena en relieve en la que se hace referencia a su triunfo, mencionando también muchos pueblos palestinos." (J. D. Douglas, ed. The New Bible Dictionary, s. v. "Shishak"; véase también 2 Crónicas 12:5-12 donde se hace un relato más detallado de la invasión.)

(4-28) 1 Reyes 14:31. "Roboam durmió con sus padres"

La expresión "durmió con sus padres" es un eufemismo que significa que alguien ha muerto y que su espíritu ha seguido adelante para unirse a otros espíritus que ya han partido. La expresión también se usa para indicar que ha sido sepultado en la tumba de la familia. (Véase de Guthrie y Motyer, Commentary, pág. 326.)

(4-29) 1 Reyes 15:4. ¿Qué significa que "por amor a David" Dios dio a Abiam una "lámpara en Jerusalén"?

Abiam no fue recto como tampoco lo había sido su padre. "Por amor a David", por amor a las promesas hechas en cuanto a la casa de David y para preservar el linaje real a través del cual vendría el Mesías (véase Isaías 9:6-7; Lucas 1:32; Hechos 13:22-23), el Señor no rechazó a Abiam. Este era nieto de David. El Señor permitió que el trono pasara a él y luego a su hijo (véase de Keil y Delitzsch, Commentary, 3:1:217). El vocablo lámpara se refiere a la idea de luz o vela que continúa ardiendo en lugar de apagarse. Simbólicamente, entonces, la línea de Abiam, o su luz, siguió existiendo en lugar de extinguirse. (Concerniente a Cristo como hijo de David, véase Bruce R. McConkie, The Promised Messiah, págs. 188-95.)

El relato del reinado de Abiam puede leerse en 2 Crónicas 13 (donde se llama Abías). Aunque no fue un hombre recto, tampoco llegó a ser totalmente inicuo, pues llamó al arrepentimiento a Jeroboam y a su ejército (véase 2 Crónicas 13:4-12), y su ejército venció al de Jeroboam "porque se apoyaban en Jehová" (vers. 18).

(4-30) 1 Reyes 15:5. ¿Actuó David siempre bien excepto en el caso de Urías?

Las declaraciones bíblicas que reconocen a David como perfecto, excepto en el caso de Betsabé, son correctas en el hecho de que David no era idólatra, ni prosperó la idolatría mientras David fue rey. La idolatría y sus males acompañantes fueron el pecado más grave de Israel y el menos perdonado por el Señor. Aunque David sucumbió a la tentación personal y acarreó tragedia sobre sí, fue fiel al Señor en el sentido de que no toleró idolatría en Israel.

(4-31) 1 Reyes 15:9. Reinado de Asa

En cuanto a un relato detallado del reinado de Asa, véase 2 Crónicas 14-16. (Concerniente a las cantidades elevadas, como las que aparecen en 2 Crónicas 14:9, véase El Antiguo Testamento: Génesis—2 Samuel [Religión 301], Manual para el alumno, Temas suplementarios, sección E.)

(4-32) 1 Reyes 15:9-10. ¿Era Maaca la madre de Asa?

Puesto que la madre de Abiam era Maaca y Asa era hijo de Abiam, es muy probable que el vocablo madre, empleado aquí, esté reemplazando a abuela. Ella todavía era reina porque vivía durante el reinado de Asa.

(4-33) 1 Reyes 15:11-13. ¿Qué proyecto emprendió Asa después de la muerte de su padre?

Asa llegó al trono de Judá después de la muerte de su padre. Había sido testigo de las trágicas consecuencias del pecado y también había visto a su padre cuencias del pecado y también había visto a su padre iniciar una reforma para apartar al pueblo de las prácticas pecaminosas. Asa emprendió una campaña vigorosa para llevar a término la tarea emprendida por su padre. Hizo destruir templos y altares paganos. También comenzó a exterminar a mujeres y hombres prostituidos que concurrían a los templos, santuarios y altares paganos. Las reformas pronto acarrearon paz entre el pueblo, lo que los hizo sentirse más felices y tranquilos. Asa comprendió que los pueblos paganos podrían intentar nuevamente imponer sus falsas prácticas religiosas, de manera que aprovechó este intervalo de paz para construir defensas en su territorio (véase 2 Crónicas 14:7).

La conducta de Asa hacia su madre es importante (véase 1 Reyes 15:13), pues, aunque los lazos familiares son de gran importancia, la fidelidad a Dios lo es más (véase Mateo 10:34-35; Lucas 12:51-53).

(4-34) 1 Reyes 15:17. ¿Qué era Ramá?

Adam Clarke explica así: "Como lo indica la palabra —lugar alto— lo que aquí se denomina Ramá probablemente era un cerro (el que formaba un desfiladero por el que pasaba el camino principal hacia Jerusalén), el que Baasa fortificó a fin de evitar todo intercambio con el reino de Judá, no fuera que sus subditos se unieran a la casa de David. Ramá estaba a unos diez kilómetros al norte de Jerusalén." (Commentary, 2:446-47.)

Nebi Samwil

Nebi Samwil may be ancient Ramah.

(4-35) 1 Reyes 15:18-22. ¿Fue prudente la alianza de Asa con Ben-adad?

La alianza con Ben-adad, rey de Siria, desagradó al Señor (véase 2 Crónicas 16:1-9). Asa confió en un enemigo y recurrió a él en lugar de confiar en un amigo —el Señor— quien había demostrado a Asa que no necesitaba otros amigos, y se lo había dicho (véase 2 Crónicas 15:2-4).

(4-36) 1 Reyes 15:23-24. Ultimos años de Asa

Primer Reyes 15:23 dice que Asa "enfermó de los pies" en "su vejez". 2 Crónicas 16:12 dice que la enfermedad apareció en el año trigésimo noveno del reinado de Asa y que "enfermó gravemente". Asa confió solamente en los médicos en lugar de buscar ayuda en el Señor. Parece haberse apartado cada vez más del Señor según iba envejeciendo (véase 2 Crónicas 16:10). Murió a los cuarenta y un años de su reinado, y el pueblo hizo "un gran fuego (de sacrificio) en su honor" (2 Crónicas 16:13-14).

(4-37) 1 Reyes 15:28. ¿A quién mató Baasa?

El "lo" que antecede al verbo en el versículo 28 representa a Nadab. Baasa mató a Nadab y no a Asa.

(4-38) 1 Reyes 16:1-2. ¿Levantó Dios a un hombre inicuo para ser rey de Israel?

Concerniente al mensaje del Señor a Baasa, "Yo te levanté… príncipe sobre mi pueblo Israel" (1 Reyes 16:2), Clarke comentó: "Eso quiere decir que en el curso de la providencia divina, el Señor le permitió ser rey; pues es imposible que Dios hiciera rey sobre su pueblo a un rebelde, traidor y asesino, o sobre cualquier otro pueblo. Dios siempre es representado en las Escrituras como autor de aquello que, por su providencia, permite que ocurra." (Commentary, 2:448.)

(4-39) 1 Reyes 16:2-13. Profecía concerniente a la posteridad de Baasa

Jehú profetizó que la posteridad de Baasa sería totalmente exterminada —consecuencia que los hebreos siempre consideraban uno de los más grandes males que podían venir sobre una persona. Zimri cumplió esta profecía (véase 1 Reyes 16:11-13), pero, aunque Zimri "hizo lo que había sido profetizado y barrió totalmente a la familia de Baasa, no es de suponer que haya sido ordenado por el Señor para hacerlo. Los profetas pueden profetizar lo que los hombres acarrearán sobre sí mismos sin que el Señor los predestine o los controle para que así sea". (Rasmussen, Introduction to the Old Testament, 2:5.)

(4-40) 1 Reyes 16:11. ¿Por qué fueron muertos los amigos y parientes de Baasa?

Al matar a los amigos y parientes de Baasa, Zimri "se esforzó en exterminar su raza y borrar su memoria; y los judíos dicen que cuando se toma tal determinación, no solamente destruyen la casa del individuo mismo, sino las cinco casas vecinas para que el recuerdo de tal persona desaparezca de la tierra". (Clarke, Commentary, 2:449.)

(4-41) 1 Reyes 16:21-23. ¿Qué se sabe en cuanto a Omri como rey de Israel?

Rasmussen escribió de Omri: "Fuentes no bíblicas nos dicen más que la Biblia de sus once años de reinado. Además de sus negocios en Samaria y de levantar allí una ciudad capital, bien fortificada, para el reino de Israel, la inscripción en piedra hecha por Mesha, rey de Moab, admite que (Omri) conquistó Moab e impuso tributo. E inscripciones posteriores, tales como los anales de Salmanasar III, designan a Israel como la 'tierra de la casa de Omri', y sus reyes eran llamados en aquel texto 'hijos de Omri' aun después de acabada su dinastía, que fue reemplazada con otra familia. Ben-adad de Siria dijo que su padre tomó ciertas ciudades de Omri y que lo obligó a aceptar el libre intercambio en Samaría. Omri hizo alianza con Et-baal, rey de Tiro (Fenicia) y tomó a la princesa fenicia, Jezabel, para esposa de su hijo Acab. Aquella alianza tuvo resultados profundos y graves en la religión y política de Israel durante cuarenta y cinco años, y también en Judá unos cincuenta años más tarde." (Introduction to the Old Testament, 2:5-6.)

(4-42) 1 Reyes 16:24. ¿De dónde salió el nombre Samaría?

Josefo escribió que la ciudad construida sobre este monte era llamada "por los griegos, Samaria; pero él (Omri) mismo la llamó Semareón, derivado de Semer que fue quien le vendió el monte sobre el que estaba construida" (véase Fia vio Josejo, Antigüedades judaicas, libro 8, cap. 12). Hoy en día las ruinas de la ciudad son denominadas Samaria y Sebastia, siendo este último un nombre dado por Herodes. La ciudad, diez kilómetros al norte de Siquem, siguió siendo la capital de las diez tribus hasta que las llevaron al cautiverio. Fue reconstruida por Herodes y llegó a ser una ciudad de gran magnificencia, pero fue destruida por los romanos durante la primera sublevación judía en el año 68 o 69 de la era cristiana.

(4-43) 1 Reyes 16:29-30. ¿Quiénes eran Acab y Jezabel?

Acab, hijo de Omri, aparentemente heredó las malas tendencias de su padre, porque las Escrituras dicen que "hizo lo malo ante los ojos de Jehová" (1 Reyes 16:30). Su padre "hizo peor que todos los que habían reinado antes de él" (1 Reyes 16:25). Acab se casó con Jezabel, hija del rey Et-baal, de Fenicia. Jezabel y su padre practicaban la idolatría, una idolatría de las más depravadas. Acab levantó una casa de Baal en la capital, Samaría, y en ella puso un altar al dios del sol de los fenicios (véase 1 Reyes 16:32). Luego preparó un lugar en el cual la gente se entregaba a prácticas inmorales alrededor de un símbolo dedicado a la diosa Asera, diosa del amor y de la fertilidad. Cuatrocientos sacerdotes comían a la mesa de Jezabel a costas del estado, y le ayudaban en la religión extravagante e impía que ella había introducido en Israel.

(4-44) 1 Reyes 16:31. ¿Hasta qué punto el casamiento de Acab con Jezabel fue ofensivo para el Señor?

Clarke resumió este casamiento, así como la vida de Jezabel, en estas palabras:

"Este fue el meollo de la ofensa: tomó como esposa no solamente a una pagana sino a una mujer cuya hostilidad hacia la religión verdadera era bien conocida, y llevó aquella hostilidad a los extremos. 1. EraTa hija idólatra de un rey también idólatra. 2. Abiertamente practicaba la idolatría. 3. No solamente aprobaba esas prácticas en los demás, sino que las protegía y repartía honores y recompensas entre quienes las adoptaban. 4. Empleó todos los medios a su alcance para perseguir a la religión verdadera. 5. Era sumamente cruel e hizo ejecutar a los profetas y sacerdotes de Dios. 6. Todo esto lo hizo con la más celosa perseverancia e incansable saña.

"A pesar de que Acab había levantado un templo y hecho un altar para Baal, estableciendo la adoración de Asera, la Venus sidonia… era tan bien conocida la hostilidad de Jezabel hacia todo lo bueno, que su casamiento con ella fue considerado el colmo de la maldad, un acto de suma provocación a Dios y destructivo para la prosperidad del reino." (Commentary, 2:450-51.)

(4-45) 1 Reyes 16:34. "A precio de la vida de Abiram su primogénito echó el cimiento"

La profecía hecha por Josué, en Josué 6:26, concerniente a Jericó se refería no solamente a la construcción de casas allí sino a la restauración de la ciudad como un fuerte (véase Keil y Delitzsch, Commentary, 2:1:73).

Clarke bosquejó tres opiniones en cuanto a la interpretación correcta de la profecía:

  1. Se cree que cuando él (Hiél) puso los cimientos de la ciudad, su hijo mayor, esperanza de la familia, murió por la mano y juicio de Dios, y que todos sus hijos murieron en sucesión; de manera que cuando las puertas estuvieron listas para ser colocadas, su hijo menor murió y así, en lugar de asegurarse la continuación de su nombre, toda la familia se extinguió.

  2. Estas expresiones significan solamente una gran demora en la construcción; que aquel que la emprendiera pasaría casi toda su vida en el proyecto, todo el tiempo en el que fuera capaz de procrear; en otras palabras, si el hombre pusiera los cimientos al nacer su primer hijo, su hijo menor, y último, debería nacer antes de que las paredes estuvieran listas para recibir las puertas. Esa forma de expresarse es proverbial, y se refiere a un trabajo que se extendería por largo tiempo, a causa de múltiples obstáculos y demoras.

  3. Que quien reconstruyera la ciudad, al poner el cimiento, sacrificaría a su primogénito, a fin de consagrarla y que mataría al menor de sus hijos al finalizar la obra, como ofrenda de gracias por la ayuda recibida. Esta última opinión parece ser aceptada por la versión aramea de la Biblia, la cual representa a Hiél como dando muerte a su primogénito Abiram y a su hijo menor Segub.

    "Ninguna de las otras versiones de la Biblia [la Aramea (caldea), la Vulgata (Latina), la Septuaginta (griega), la Siria o Arabe], con excepción de la aramea (caldea), implica que los hijos fueran muertos o murieran; circunstancias que parecen fortalecer la opinión de que el pasaje se debe entender como que se produjeron demoras y obstáculos." (Commentary, 2:451.)

RESUMEN ANALITICO

(4-46) El precio de la contención

Cuando leyó la historia de la tragedia que recayó sobre la casa de Israel luego de la muerte de Salomón, ¿sintió pena por los que sufrieron y murieron durante ese período? ¿Qué fue lo que aconteció en aquel momento? ¿Cómo pudieron haber evitado las dificultades que surgieron ante ellos? Sus respuestas pueden bosquejar un plan a seguir en su propia vida para vivir sin dificultades semejantes. Considere seriamente las preguntas relativas a cómo controlar la desobediencia y la rebeldía en su propia vida. ¿Qué resultados espera? ¿Es cierto que en las familias, como en las naciones, la eliminación de la iniquidad y el egoísmo producirá armonía y unidad? ¿Por qué tiene esa opinión? En una hoja escriba sus respuestas a estas preguntas.

El Señor amonestó a los israelitas a mantener relaciones apropiadas, especialmente en sus familias y en sus grupos religiosos. Dijo: "No subáis, ni peleéis contra vuestros hermanos" (2 Crónicas 11:4). También les dijo que mientras siguieran su consejo prosperarían; pero que si se apartaban de El, El se apartaría de ellos (véase 2 Crónicas 15:2). Los israelitas desecharon su amonestación y pronto se manifestaron las disputas, la violencia y el odio. Las Escrituras, al describir esta situación, dicen: "En aquellos tiempos no hubo paz, ni para el que entraba ni para el que salía, sino muchas aflicciones sobre todos los habitantes de las tierras" (2 Crónicas 15:5). Así, los reyes de Judá e Israel no pudieron dar a sus súbditos las bases legales de la paz. El espíritu de contención es del diablo (véase 3 Nefi 11:29). ¿Necesita usted mejorar en este aspecto? ¿En qué forma las relaciones más armoniosas con sus padres, hermanos o hermanas, y otras personas afectan su felicidad y la de ellos? Anote sus respuestas en una hoja.

El presidente David O.McKay dijo en cuanto a la unidad: "En las ramas y barrios, no hay mejor virtud que nos conduzca al progreso y a la espiritualidad que la presencia de este principio (la unidad). Cuando los celos, el mal decir, las palabras duras, suplantan a la confianza, la unidad y armonía, el progreso de la organización se detiene". (En Conference Report, octubre de 1939, pág. 102.)

(4-47)Importancia de la unidad

Si espera alcanzar su potencial como hijo de Dios, debe aprender a trabajar con los demás para alcanzar una meta determinada. Necesita dar ayuda y aceptarla. Este principio tiene aplicación en la sociedad, en la Iglesia, y especialmente en el hogar. El presidente McKay dijo: "Pocas cosas puedo imaginar, si es que las hay, más objetables que la ausencia de unidad y armonía en el hogar. Por otra parte, sé que un hogar en el cual abundan la unidad, la ayuda mutua y el amor es un pedacito de cielo en la tierra. Presumo que casi todos vosotros podéis testificar en cuanto a la dulzura de la vida en los hogares en los que estas virtudes predominan. Agradecido y con humildad, guardo el recuerdo de que nunca, ni siquiera una vez, cuando niño en la casa de mi juventud, vi ocasión de discordia entre papá y mamá, y vi que la buena voluntad y el entendimiento mutuo fueron el lazo de unión que ha mantenido unido a un afortunado grupo de hermanos y hermanas. La unidad, la armonía y la buena voluntad son virtudes que se deben alimentar y mantener con cariño en todos los hogares." (En Conference Report, oct. de 1939, pág. 102.)

(4-48) Los peligros de la inconstancia

El apóstol Santiago escribió: "El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos… Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones". (Santiago 1:8; 4:8.) Estas declaraciones enseñan la necesidad de evitar la hipocresía y de ser siempre fieles a los principios por los cuales decimos vivir.

La mayoría de los reyes de Israel y de Judá eran de doble ánimo en el sentido mencionado por Santiago. Esta inconstancia creaba inestabilidad en su vida personal así como en la vida de todo Israel. El élder Bruce R. McConkie sutil y plenamente describió al hombre de doble ánimo con las palabras siguientes: "El hombre voluble, inconstante, en contraposición con el que es constante y firme, que siempre respalda la causa de la justicia, es el miembro de la Iglesia que trata tanto de abandonar como de seguir al mundo y que no sirve al Señor con la mira puesta en la gloria de El". (Doctrinal New Testament Commentary, 3:248.)

El élder Alvin R. Dyer dijo: "Hace muchos siglos Jesús dejó bien en claro que el hombre 'no puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro7. (Mateo 6:24.) El apóstol Santiago recalcó la importancia de elegir constantemente el bien sobre el mal. Porque quienes intentan aliarse a ambas corrientes enfrentarán la inestabilidad. Un psicólogo dice de tales personas que son curiosidades neuróticas". (The Nobility of Teaching, Brigham Young University Speeches of the Year, 20 de enero de 1970, pág. 3.)

Ser de doble ánimo en el sentido clásico de las Escrituras es estar en posición de indecisión, en el lugar que divide la lealtad al reino de Dios de la del mundo. A un lado de la cerca están Jehová y Sión; al otro están los ídolos y Babilonia.

Repasemos la vida de los reyes que hemos estudiado en este capítulo del Antiguo Testamento. ¿Estuvo alguno de ellos enteramente del lado del Señor, sin vacilar? ¿O trataron todos de mantener su posición en ambos lados… lo cual resulta en un imposible absoluto?

Lo que empeoró aún más el caso de estos reyes fue la aceptación del trono de Israel o de Judá, aceptación que significaba recibir un puesto de confianza. El rey terrenal siempre debió haber sido la representación del Rey Celestial, el único verdadero rey de Israel. El rey terrenal siempre debió haber aceptado la responsabilidad de guiar al pueblo hacia la obediencia al Rey Celestial y la de castigar a todo el que fuera desobediente. Pero la apostasía se afirmó en los reinos; los reyes dejaron de ser elegidos por revelación y ungidos por los profetas. Por lo tanto, no es de sorprenderse si los gobernantes en ambos reinos tan a menudo guiaran a su pueblo por una senda opuesta a las sendas de Dios. Considere lo siguiente:

Jeroboam (Israel) Puso ídolos y sacerdotes falsos.

El rey y sus obras

Roboam (Judá)

estableció lugares altos, imágenes y santuarios.

Jeroboam (Israel)

Puso ídolos y sacerdotes falsos.

Nadab (Israel)

Siguió el modelo de Jeroboam.

Abiam (Judá)

"Anduvo en todos los pecados de su padre".

Baasa (Israel)

Siguió el modelo establecido por Jeroboam.

Josafat (Judá)

No destruyó los lugares altos, aunque en otros aspectos fue recto.

Ela (Israel)

Era borracho —"hizo pecar a Israel".

Zimri (Israel)

Era un asesino, idólatra (reinó siete días).

Omri (Israel)

Fue peor idólatra que los anteriores.

Acab (Israel)

Fue aún peor que Omri; se casó con Jezabel.

¿Cuál fue la causa de la caída? ¿No fue la inconstancia lo que llevó a la desobediencia? ¿No confió Israel más en el mundo y en el trabajo para alcanzar sus recompensas que en el Señor y en su obra para lograr las recompensas de El?