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1 Reyes 1-11: Salomón: hombre sabio, hombre insensato
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Salomón: hombre sabio, hombre insensato

1 Reyes 1-11

(1-1) Introducción

Muchos fueron los reyes que ascendieron al trono de Israel desde la época de Saúl hasta la disolución de los dos reinos, el de Israel y el de Judá. Ninguno de estos reyes alcanzó el poder y prestigio que lograra Salomón. Casi mil años antes de Salomón, se le había prometido a Abraham que su simiente recibiría la tierra de Canaán como herencia, incluyendo el territorio del norte hasta el Eufrates (véase Génesis 12:7; 13:15; 15:18). Pero esta promesa no se cumplió sino hasta la época de Salomón. Este extendió el dominio de Israel desde el Mar Rojo al sur hasta el Eufrates al norte (véase la sección de Mapas: “El imperio de David y de Salomón”). La época de oro de Israel se inició bajo el reinado de David y continuó con Salomón. Durante los cuarenta largos años en que Salomón fue rey de Israel, hubo paz y unidad en todo su vasto dominio.

Al principio de su reinado, Salomón amaba al Dios de Israel e hizo convenio con El de que sería obediente todo el tiempo que fuera rey de Israel. A Salomón se le prometió sabiduría, riquezas, honor y larga vida si continuaba en rectitud ante el Señor. Esta promesa se cumplió, ya que durante su vida Salomón llegó a ser conocido por su sabiduría. Grandes personajes de todas las naciones fueron a verlo y a poner a prueba su conocimiento. También adquirió gran riqueza, y se dIce que en toda la tierra no había ningún rey que pudiera compararse con él. Bajo el mando de Salomón, Israel alcanzó el punto más destacado de su historia como nación: honor, bienes, poder y respeto entre todas las naciones… todo fue suyo por causa del talento administrativo del más grande de sus reyes.

Sin embargo, al final de su reinado, Israel estaba en bancarrota espiritual y temporal. Su prestigio había declinado. El deterioro y las dificultades se manifestaban en todo. Un año después de la muerte de Salomón, el país se dividió en dos reinos, y el curso de la historia de Israel quedó permanentemente alterado. ¿Qué fue lo que llevó a la nación desde tales alturas a profundidades tan trágicas? Encontrará la respuesta en el primer libro de los Reyes. Al leer, trate de identificar los acontecimientos que propiciaron la caída de Israel.

COMENTARIOS SOBRE 1 REYES 1-11

(1-2) 1 Reyes 1. ¿Por qué podían Adonías y Salomón aspirar, ambos, al trono de Israel?

Conforme a las costumbres de sucesión, Adonías bien pudo ser el heredero al trono de David. Era el cuarto hijo de David (véase 2 Samuel 3:4). Dos de sus hermanos mayores, Amnón y Absalón, ya habían muerto, y el tercero, Quileab, no se menciona en el texto sino en ocasión de su nacimiento.

the family of David of Judah

La familia de David.

La vejez de David y su condición débil (véase 1 Reyes 1:1-4) evidentemente convencieron a Adonías de que era tiempo de mostrar al pueblo que él era el sucesor al trono. Sus pasos fueron planeados para convencer al pueblo en cuanto a su derecho y para crear un cimiento de respaldo popular que consolidara su posición. Organizó una procesión real (véase verso 5); buscó el apoyo de gente importante, incluyendo a Joab, el comandante de las fuerzas, a Abiatar, el sumo sacerdote, a otros príncipes de la corte y a los Siervos personales del rey (véase verso 7, 9); y preparó un convite (vers. 9). Deliberadamente excluyó a los que eran leales a Salomón como sucesor de David incluyendo a Sadoc, otro importante sacerdote; a Benaía, uno de los comandantes militares (quizás el segundo después de Joab); a “todos los grandes de David” (vers. 8), que tal vez eran los guardaespaldas personales de David; y al profeta Natán.

El plan de Adonías fue frustrado cuando Natán se enteró de lo que Adonías estaba haciendo y se lo informó a Betsabé, madre de Salomón. Su advertencia de que la vida de Salomón y la de ella estaban en peligro (véase verso 12) ilustra uno de los problemas del gobierno monárquico. Por causa de la competencia que típicamente existía en el seno de las familias reales, el nuevo rey a menudo asesinaba a todos sus hermanos y a todos los herederos posibles que pudieran representar una amenaza a su reinado.

Obrando prestamente, Betsabé y Natán se aliaron (véase vers. 11) para presentar a David las manipulaciones de Adonías. Cuando el rey supo que Adonías aspiraba al trono, rápidamente· asignó a Salomón la tarea de la corregencia, y gobernaron juntos hasta la muerte de David.

Aunque solamente tenía veinte años de edad, Salomón, al igual que David y Saúl, fue ungido como rey por un sacerdote con autoridad y por el profeta (véase verso 34, 39). David, para mostrar claramente que tanto él como el Señor habían escogido a Salomón, mandó que la instauración del corregente fuera inmediata. También mandó que Salomón fuera puesto sobre su mula para ir en procesión a Gihón en la forma tradicional en la que un rey hacía su entrada triunfal en una ciudad (véase J. R. Dummelow, ed. , A Commentary on the Holy Bible, pág. 693; compare este hecho con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén tal como está relatada en Mateo 21:1-11). El pueblo respondió gozosamente y aceptó a Salomón como su nuevo rey (véase 1 Reyes 1:39-40).

De este modo, en una maniobra rápida y decisiva, David desbarató el intento de Adonías tendiente a usurpar el trono, y Salomón quedó establecido como rey. Es fácil imaginar la razón por la que los invItados de Adonías se llenaron de temor y se apresuraron a abandonar la presencia del anfitrión. Se hallaban en medio de aquellos que estaban a punto de traicíonar al nuevo rey, y se mostraron ansiosos de apartarse de Adonías.

Ahora estaba en peligro la vida de éste. No solamente era un rival potencial, sino que obviamente había intentado, abiertamente, robar el derecho a Salomón. De manera que, tan pronto como supo de la ascensión de Salomón, Adonías huyó, mas no a su casa, sino a la cima del Monte Moríah, cerca de la ciudad de David. Aquí se había levantado un altar de sacrificios por orden de David. Los cuernos del altar eran considerados un santuario al que una persona podía asirse hasta que su caso fuera investigado y se expidiese un veredicto (véase Exodo. 21:13–14). Allí estuvo Adonías esperando alguna indicación de la clemencia de Salomón hacia él, la cual le fue concedIda (véase 1 Reyes 1:50-53; véase también El Antiguo Testamento: Génesis—2 Samuel [Religión 301], Manual para el alumno, encabezamiento 14-15 y 24-9, en cuanto a una explicación detallada del porqué los cuernos del altar eran considerados lugar de refugio).

(1-3) 1 Reyes 1:38. ¿Quiénes eran los cereteos y los peleteos?

Los cereteos eran “un pueblo que vivía con los filisteos en la parte sur de Palestina (véase 1 Samuel 30:14; Ezequiel 25:16; Sofonías 2:5). En el reinado de David formaban, con los peleteos, su guardia personal bajo el mando de Benaía, hijo de Joiada (véase 2 Samuel 8:18; 20:23; 1 Crónicas 18:17). Se mantuvIeron leales a él en la rebelión de Absalón (véase 2 Samuel 15:18) y de Seba (véase 2 Samuel 20:7), y estuvieron presentes cuando Salomón fue ungido rey (véase 1 Reyes 1:38, 44)”. (J. D. Douglas, ed. The New Bible Dictionary, s. v. “Cherethites”.)

(1-4) 1 Reyes 2:1-9. Ultimas instrucciones de David a su hijo Salomón

David encomendó a su hijo a que obedeciera los mandamientos de Dios, a que estudiara la ley y ejerciera juicio justo sobre el pueblo. También le aconsejó concerniente a los enemigos de David así como en cuanto a algunos de sus amigos.

El libro de 1 Reyes no nos dice nada en cuanto a la gran asamblea de administradores gubernamentales y comandantes militares que David congregó al presentir que se acercaba el momento de su muerte; sin embargo, la histórica reunión aparece en 1 Crónicas 28:1 a 29:24. En esta reunión David realizó cuatro cosas grandes: (1) Obtuvo el apoyo del pueblo para completar el templo; (2) presentó un vastísimo tesoro para el templo; (3) públicamente entregó a Salomón los planos del edificio e hizo saber que le habían sido dados por revelación divina; y (4) logró que Salomón fuera coronado y ungido por segunda vez cuando el pueblo de cada tribu estuvo oficialmente representado y pudo declarar su lealtad.

(1-5) 1 Reyes 2:2-3. “Esfuérzate y sé hombre”

Esta invitación a la hombría y a la fuerza es un tema repetido en el Antiguo Testamento. Fue la advertencia final dada por Moisés a Josué (véase Deut. 31:6-7, 23); el Señor dio a Josué el mismo consejo (véase Jos. 1:5-9), y Salomón lo recibió repetidamente. El valor de obedecer la ley era tan importante en esto como el de tener valor físico.

(1-6) 1 Reyes 2:5-6. ¿Por qué David no castigó antes a Joab?

Joab, por celos y temor de perder su posición como comandante de los ejércitos de Israel, había asesinado a Abner (véase 2 Samuel 3:27) y a Amasa (véase 2 Samuel 20:10).

Los comentaristas han hecho notar que “David debió haber castigado a Joab por esos dos crímenes; pero cuando Abner fue muerto, se sentía demasiado débil para sancionar a un hombre como Joab con el castigo que merecía, ya que acababa de ser ungido rey, y en consecuencia no hizo nada más que invocar retribución divina sobre la cabeza del comandante (véase 2 Samuel 3:29). Así que cuando Amasa fue asesinado, las rebeliones de Absalón y de Seba habían debilitado tanto el poder de David que éste no pudo infligir a Joab el castigo que merecía. Pero como rey de la nación de Dios, no era Justo que dejara que tales crímenes quedaran sin castigo, de manera que transfirió la responsabilidad, para la que le había faltado poder, a su hijo y sucesor… ‘Harás conforme a tu sabiduría (“aparta la oportunidad propicia de castigarlo ” -Seb. Schmidt); no dejarás descender sus canas al Seol en paz (o sea, sin castigar)’ (1 Reyes 2:6). El castigo de un hombre tan poderoso como Joab, el comandante en jefe, requería gran sabiduría para evitar una rebelión en el ejército que le era fiel. ” (C. F. Keil y F. Delitzsch, Commentary on the Old Testament, 3:1:29.)

(1-7) 1 Reyes 2:7-8. ¿Quiénes eran Barzilai y Simei?

Barzilai y Simei vivían en Mahanaim. Simei, en lugar de mostrar bondad hacia David cuando huía de Absalón, le arrojó piedras y lo maldijo (véase 2 Samuel 16:5-11). Barzilai, por el contrario, mostró gran bondad hacia David y hacia todos los que con él habían huido, proporcionándoles alimento y ropa. David pidió que Salomón proporcionara lo necesario para la familia de Barzilai como pago por su bondad (véase 2 Samuel 17:27-29; 19:31-38).

(1-8) 1 Reyes 2:17-22. ¿Por qué Salomón se molestó con la solicitud de Adonías?

“Entre las naciones orientales las esposas y concubinas de un monarca muerto o destronado eran tomadas por su sucesor (véase 2 Samuel 12:8; 16:21-22); de manera que la solicitud de Adonías pidiendo que le dieran a Abisag fue considerada por Salomón como equivalente a un reclamo al trono.” (Dummelow, Commentary, pág. 212.)

Salomón conocía y comprendía esta ley, tal como se aclara en 1 Reyes 2:22. En un principio puede sorprender que Betsabé presentara la solicitud de Adonías a Salomón, siendo que ella casi seguramente conocía esta ley. Es posible que Betsabé, conociendo la forma en que Salomón reaccionaría, reconociera la oportunidad de librar a Salomón de la gran amenaza que Adonías continuaba siendo para el trono de Israel. Salomón reaccionó prestamente, pues era la segunda vez que Adonías había intentado tomar el trono sutilmente.

(1-9) 1 Reyes 2:23. Adonías habló “contra su vida”

Salomón quiso decir que la solicitud de Adonías era o traición o un plan para cometer traición y, por lo tanto, merecía la muerte. (Véase 1 Reyes 2:15, donde se lee que Adonías sabía que el Señor había dado el trono a Salomón.)

(1-10) 1 Reyes 2:26-36. ¿Conspiraban todavía contra Salomón Abiatar y Joab?

Abiatar y Joab conspiraban todavía para poner a Adonías en el trono (véase 1 Reyes 2:22). Salomón desterró de Jerusalén a Abiatar y le quitó el oficio de sumo sacerdote en Israel. Abiatar era bisnieto de Elí, que fue sacerdote y juez en Israel, y era el último de sus descendientes que tuvo un oficio sacerdotal. Este castigo y restricción dio cumplimiento a la profecía anunciada a Elí por el Señor (véase 1 Samuel 2:31-36).

Abiatar probablemente escapó con el castigo del exilio solamente porque Salomón no quería ejecutar a un sumo sacerdote. Joab, sin embargo, era un enemigo mucho más peligroso porque había comandado el ejército. No había dudas en cuanto a la culpabilidad de Joab, pues por causa de los crímenes que había cometido, ciertamente merecía la muerte (véase Exodo 21:12-14). Así, no tuvo derecho a recurrir al santuario del altar, y Salomón no estaba obligado a prestar oídos a su recurso al santuario.

(1-11) 1 Reyes 2:35. Benaía

Benaía sucedió a Joab como capitán de las huestes, puesto militar cumbre en el gobierno del rey.

(1-12) 1 Reyes 2:36-44. El castigo de Simei

Siguiendo el consejo final dado por su padre (véase Comentarios sobre 1 Reyes 2:7-8), Salomón ahora emprendió la tarea de castigar a Simei. Al primer golpe de vista este castigo puede parecer vengativo de parte de David, y cruel que Salomón haya seguido adelante con él, siendo que todo lo que Simei había hecho fue maldecir a David y tirarle piedras (véase 2 Samuel 16:5-11). En aquel momento, sin embargo, el reino de David estaba dividido por la guerra civil, y la conducta de Simei fue, por lo tanto, equivalente a traición contra el gobierno.

Es probable que haya habido otras razones para que David aconsejara así a Salomón. Simei era de Bahurim, ciudad que estaba a poca distancia de Jerusalén, y los amonitas y los moabitas que vivían al otro lado del Jordán eran enemigos tradicionales de Israel. Tener a uno que se sabía era enemigo de la corona en una ciudad a la que los amonitas y moabitas fácilmente podían ir para conspirar con él habría proporcionado oportunidades futuras para la traición. Esta situación podría explicar el consejo de David.

El trato dado por Salomón a Simei fue justo y tolerante, ya que pudo haberlo hecho ejecutar por orden real. En cambio, lo llevó a Jerusalén y lo hizo jurar que no cruzaría el Arroyo Cedrón, límite oriental de la ciudad. Esta restricción confirma la idea de que Salomón no quería que Simei colaborara con los enemigos orientales de Israel.

Tres años después, por haber Simei violado el juramento, Salomón lo hizo ejecutar. Keil y Delitzsch destacan que “este castigo también fue justo, ya que Salomón había hecho a Simei responsable de su propia vida, imponiéndole el encierro en Jerusalén. Siendo que Simei había prometido obedecer el mandato del rey, fue culpable de violar su juramento, un delito por el cual no tuvo excusa. Algunos comentaristas opinan que las razones de Simei eran justas porque éste había pagado buen precio por sus esclavos y deseaba recuperarlos. Si Simei hubiera querido permanecer fiel a su juramento, podría haber informado al rey en cuanto a la huida de sus esclavos y hubiera apelado a él para hacerlos volver, esperando la resolución que el rey tomara; pero no tenía derecho alguno a quebrantar livianamente la promesa hecha en el juramento. Cuando Salomón lo acusó, no pudo ofrecer excusa alguna, y por haber roto su promesa, perdió la vida. No fue sino hasta después de su muerte que salió a luz un segundo hecho en confirmación de la justicia que se había hecho con él que era la maldad con que había tratado a su padre.” (Commentary, 3:1:37.)

(1-13) 1 Reyes 2:46. ¿Por qué el verdugo fue Benaía?

El ejército también era la fuerza policial; por lo tanto, en virtud de su oficio como capitán de las fuerzas, las ejecuciones eran responsabilidad de Benaía. Si se le ordenaba, era por seguro que la tarea sería realizada.

En tanto que Israel permaneció libre y bajo la influencia directa del Señor, no tuvieron prisiones. Los reos eran castigados con la muerte en razón de delitos bien delineados. De otro modo se requería que el reo efectuase restitución a la persona perjudicada. A veces eran puestos en confinamiento domiciliario en razón de su propio honor, como en el caso de Simei, o eran desterrados. A pesar de las dificultades existentes en Israel, especialmente durante el mandato de los jueces y en la primera parte del período de los reyes, el delito no era corriente, descontrolado o no castigado como muchas veces ocurre hoy en día.

(1-14) 1 Reyes 3:1. ¿Por qué Salomón se casó con una de las hijas del faraón?

En los primeros años de su reinado, Salomón decidió casarse con la hija del faraón de Egipto. Puesto que Israel había impuesto su soberanía sobre la parte occidental del Creciente Fértil, parece ser que Salomón consideró importante neutralizar toda hostilidad de parte de Egipto, pues esta nación había estado habituada a emplear a Canaán como base para las operaciones militares. Como los casamientos entre las familias reales a menudo no eran nada más que casamientos políticos, tal paso no era sino una forma de sellar un tratado entre dos países. Sin embargo, el casamiento de Salomón con la hija del faraón mostró falta de fe en el Señor, quien había prometido defender a Israel y pelear sus batallas (véase Deut. 20:4; Josué 23:10). Más tarde, este casamiento, y otros posteriores con esposas extranjeras, demostraron ser un factor muy importante en la caída de Israel, pues Salomón comenzó a adorar a las deidades de otras naciones y fue condenado por el Señor (véase 1 Reyes 11:1-9).

(1-15) 1 Reyes 3:4. ¿Por qué fue Salomón a Gabaón para ofrecer sacrificio?

El tabernáculo construido por Moisés, en esta época estaba en Gabaón junto con un gran altar sobre el cual se habían ofrecido sacrificios desde los días de aquél. Por eso es que Salomón fue allí a ofrecer sacrificios (véase 1 Crónicas 21:29; 2 Crónicas 1:2-3).

(1-16) 1 Reyes 3:5-28. ¿Por qué es importante la primera visión celestial que tuvo Salomón?

Salomón se presentó ante el Señor como un siervo humilde, obediente e inclinado a aprender, y fue recompensado por su mansedumbre. La recompensa fue un corazón sabio. Es posible que nadie haya sido receptor de un don igual de sabiduría. Salomón recibió el encargo de obedecer los mandamientos del Señor y sus estatutos para que Este pudiera alargar sus días como rey.

(1-17) 1 Reyes 3:14. ¿Por qué el Señor alabó la rectitud de David aun cuando había quebrantado la ley de castidad y había provocado el asesinato de Urías?

Hay varios pasajes en los libros históricos en los que David aparece como ejemplo de persona agradable a la vista de Dios. José Smith, el Profeta, corrigió por inspiración divina cada uno de esos pasajes de tal forma que se ve que el Señor empleó a David como ejemplo de lo que sus sucesores no deberían hacer. Por ejemplo, en la corrección hecha por el Profeta al pasaje de 1 Reyes 3:14 dice: “Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, yo alargaré tus días y no andarás en injusticia como anduvo David tu padre”.

En la versión corriente de la Biblia, en 1 Reyes 11 :4, dice que el corazón de Salomón “no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David”. El Profeta tradujo el pasaje y éste dice que el corazón de Salomón no era perfecto con Jehová su Dios, y que llegó a ser como el de su padre David (véase 1 Reyes 11:6, 33-34, 38-39; 14:8; 15:3, 5, 11).

La oración de Salomón pidiendo un corazón “entendido” (1 Reyes 3:9) ciertamente fue contestada tal como lo demuestra el incidente de las dos rameras. El esplendor de la estrategia de Salomón se pone de manifiesto cuando reflexionamos que la mujer que se mostró inclinada a no reclamar al niño antes que verlo muerto resultaría mejor madre para el mismo, fuera la madre natural o no.

(1-18) 1 Reyes 4:1-25. ¿En qué forma organizó Salomón el gobierno a fin de tener, personalmente, mayor control sobre el reino?

“Luego de ascender al trono, Salomón efectuó el primero de varios cambios administrativos: Creó tres nuevos cargos en su gabinete. David había gobernado casi solo su nuevo imperio, necesitando solamente un comandante general, un escriba principal y unos pocos secretarios. A estos cargos Salomón añadió a Ahisar, quien vino a ser “mayordomo” o primer ministro, segundo en poder luego de Salomón. Adoniram fue nombrado jefe del programa de mano de obra impuesto por la fuerza o leva, ya que Salomón tenía en mente un vastísimo programa de construcción y no tenía forma de iniciarlo sin obreros. Adoniram supervisaría tanto a los esclavos extranjeros (descendientes de los pueblos que habían sobrevivido en la conquista) como a las fuerzas de labor forzada recientemente organizadas entre los israelitas, quienes debían servir un mes de cada tres. Además, ‘Azarías, hijo de Natán, tenía a su cargo a los gobernadores (gobernadores de provincia)’ de los 12 distritos de Israel.

“Hasta este momento el gobierno de Israel, aún bajo Saúl y David, no había sido controlado por lo que nosotros conocemos como ‘administración o gabinete’, sino más bien por un caudillo patriarcal o carismático que gobernaba principalmente mediante el magnetismo personal y la inspiración del Señor. Tal forma de liderazgo fue necesaria para unir a las doce tribus independientes y a menudo dispuestas a la lucha durante la conquista militar de Canaán. Pero ahora Israel estaba en paz, y su territorio se había extendido mucho. La nación necesitaba un método más eficaz de gobierno, de forma que Salomón dividió a Israel en doce distritos administrativos, todos comparativamente iguales en población y recursos. Para organizar el nuevo territorio, hicieron divisiones arbitrarias sin tomar en cuenta los antiguos límites tribales, y en razón de propósitos prácticos, las distinciones tribales fueron abandonadas excepto con relación a los deberes del templo y a las genealogías.

“Salomón asignó a un oficial como cabeza de cada distrito; todos eran responsables ante Azarías. Los doce oficiales estaban encargados de abastecer la casa del rey, cada distrito proporcionando alimentos durante un mes del año. A su vez los oficiales imponían sobre los agricultores y pastores la tarea de proporcionar estos alimentos, lo que resultaba ser una pesada tarea. El abastecimiento necesario para mantener por un día la corte de Salomón ‘era de treinta coros de flor de harina, sesenta coros de harina, diez bueyes gordos, veinte bueyes de pasto y cien ovejas, además ciervos, gacelas, corzos y aves gordas .. . Los gobernadores… hacían que nada faltase. Hacían tambien traer cebada y paja para los caballos y para las bestias de carga al lugar donde él estaba, cada uno conforme al turno que tenía’. Y esto era solamente una parte de los impuestos.” (Great People of the Bible and How They Lived, págs. 186-88.)

Tal forma de imponer cargas daba cumplimiento a las palabras del profeta Samuel, el que muchos años antes había advertido a Israel en cuanto a lo que sucedería si escogían a un rey para gobernar sobre ellos (véase 1 Samuel 8:11-20).

(1-19) 1 Reyes 4:21. Extensión del reino de Salomón

“El significado de este versículo parece indicar que Salomón reinaba sobre todas las provincias desde el Río Eufrates hasta la tierra de los filisteos, llegando a las fronteras de Egipto. El Eufrates estaba al este de los dominios de Salomón; los filisteos, al oeste sobre el Mediterráneo; y Egipto estaba al sur. Por lo tanto, Salomón tenía como tributarios a los reinos de Siria, Damasco, Moab y Ammón, los que estaban entre el Eufrates y el Mediterráneo.” (Adam Clarke, The Holy Bible… With a Commentary and Critical Notes, 2:398.)

Durante el reinado de Salomón, Israel alcanzó sus límites territoriales más extensos.

(1-20) 1 Reyes 4:30. ¿Quiénes eran los “orientales”?

Estos son los que Jeremías 49:28 menciona como “hijos del oriente”, y se refieren a las tribus árabes que vivían en Ce dar. Probablemente describa a los habitantes del desierto de Siria.

(1-21) 1 Reyes 4:32. Proverbios y cantares de Salomón

El libro de Proverbios contiene algunos de los que fueron escritos por Salomón, aunque no todos los que escribió y ciertamente no todo lo escrito en el libro de Proverbios es obra de él.

El Cantar de Salomón, que José Smith el Profeta di·· jo que no debíamos considerar como Escritura inspirada, es solamente uno de los muchos cantares escritos por Salomón. Hay dos salmos que también se atribuyen a este monarca (véase Salmos 72, 127).

(1-22) 1 Reyes 5. ¿En qué forma empleó Salomón los servicios de Hiram en la construcción del templo?

El profeta Natán instruyó a David diciéndole que uno de sus hijos construiría un templo a Dios (véase 2 Samuel 7:12). De manera que David pasó mucho tiempo y empleó mucha energía reuniendo los materiales para el mismo. Cuando Salomón llegó al trono, una de las primeras cosas que hizo fue dirigir su atención a la construcción del templo. A fin de que el edificio fuera lo más hermoso posible, Salomón se valió de los servicios del rey Hiram, de Tiro: “Salomón contó con la habilidad de los arquitectos y artesanos fenicios de Hiram, así como con madera preciosa de los cedros del Líbano para levantar los edificios más impresionantes de Jerusalén: el templo y los edificios reales para el gobierno. Desde casi el principio del reinado de Salomón ‘… Hiram envió toda la madera de cedro y ciprés que Salomón deseaba, en tanto que éste le dio a aquél veinte mil coros de trigo como alimento para su casa, y veinte mil coros de aceite. Salomón entregó esto a Hiram año tras año’, según un plan de cuotas”. (Great People of the Bible, pág. 190.)

(1-23) 1 Reyes 5:13. Conscripción de Israel

Comparar con 1 Samuel 8:11-18.

(1-24) 1 Reyes 6. ¿En qué forma supo Salomón cómo debía ser construido el templo?

Aunque David recibió revelación acerca de la construcción del templo (véase 1 Reyes 6:30-33), aparentemente Salomón recibió más. El presidente Brigham Young dijo: “El modelo de este templo, su largo y anchura, y la altura de los patios internos y externos, con todos los ornamentos que corresponden, fueron dados a Salomón mediante revelación, a través del canal apropiado. ¿Y por qué era necesario seguir el modelo de esta revelación? Porque Salomón nunca había construido un templo y no sabía qué era necesario en la disposición de los diferentes salones, así como Moisés no sabía qué era necesario en el tabernáculo”. (Discourses of Brigham Young, pág. 414.)

Posteriormente el Templo de Salomón fue destruido, y el reino de Judá fue esparcido. El templo de Zorobabel, que Herodes renovó, fue construido más tarde sobre el mismo lugar. Este último era el que todavía existía en la época de nuestro Salvador. (Véase Comentarios sobre Esdras 6:13-15.)

(1-25) 1 Reyes 6. Importancia de la construcción del Templo de Salomón

“Poco después de ascender al trono, Salomón emprendió la obra que, como herencia y honor, recibió con la corona. Puso los cimientos durante el cuarto año de su reinado, y el edificio quedó completo en un plazo de siete años y medio. Con la abundante riqueza acumulada por su regio padre y particularmente reservada para la construcción del templo, Salomón pudo imponer tributo a todo el mundo conocido y lograr la cooperación de varias naciones en su tremenda empresa. El número de los que trabajaron en el templo ascendió a muchos miles, y todo departamento quedó bajo el cargo de maestros artesanos. Era un honor prestar servicio en la gran estructura de la manera que fuere, y la mano de obra cobró una dignidad que hasta entonces no se había conocido. La albañilería se convirtió en profesión, y las órdenes graduadas que en ella se establecieron han permanecido hasta el día de hoy. La construcción del templo de Salomón fue un acontecimiento trascendental, no sólo en la historia de Israel, sino en la del mundo.” (James E. Talmage, La Casa del Señor, págs. 5-6.)

(1-26) 1 Reyes 6. ¿En qué se diferenciaba el Templo de Salomón del Tabernáculo?

“Comparando el plano del Templo de Salomón con el del Tabernáculo, se ve que en todo punto esencial de disposición y proporción había tanta semejanza entre los dos, que eran prácticamente idénticos. Aun cuando es cierto que el Tabernáculo no tenía sino un recinto, mientras que el templo estaba rodeado de patios, la estructura interior, —lo que era propiamente el templo— seguía muy de cerca al diseño anterior. Las dimensiones del Lugar Santísimo, el Lugar Santo y el Atrio del Templo eran exactamente el doble de lo que habían sido en el Tabernáculo.” (Talmage, La Casa del Señor, págs. 6-7.)

El templo era alargado y angosto. De acuerdo con las dimensiones citadas en la Biblia, tenía unos treinta metros de largo y unos diez de ancho. Estaba sobre una plataforma de casi tres metros de altura. (Véase 1 Reyes 6.) El templo mismo tenía unos 15 metros de altura. El Templo de Salt Lake tiene 56 metros de largo, 35 de ancho y 60 de altura.

(1-27) 1 Reyes 6:5-8. Cámaras del templo.

Véase El Antiguo Testamento: Génesis—2 Samuel, encabezamiento 13-19.

(1-28) 1 Reyes 6:23. ¿Qué son los querubines?

Véase El Antiguo Testamento: Génesis—2 Samuel, encabezamiento 13-15.

(1-29) 1 Reyes 6:38. ¿Qué es el mes de Bul?

El mes de Bul corresponde aproximadamente al mes de noviembre. “Como éste era el octavo mes, y el templo se comenzó a construir en el segundo, el tiempo realmente empleado para acabar la obra fue exactamente de siete años y medio.” (Dummelow, Commentary, pág. 215.)

(1-30) 1 Reyes 7:1-8. El palacio de Salomón

El palacio de Salomón fue construido en otros trece años (véase 1 Reyes 9:10). Este palacio “consistía en varios edificios unidos entre sí, y eran: (1) la casa del bosque del Líbano (1 Reyes 7:2-5), (2) el pórtico de columnas delante del atrio (vers. 6), (3) la sala del trono y del juicio (vers. 7), (4) los aposentos del rey y la casa de la hija de Faraón (vers. 8)… La descripción de las distintas partes de este palacio es tan breve que es imposible formarse una idea clara de sus características. Las diferentes divisiones están indicadas en los versículos 1-8 en su orden natural, comenzando desde el fondo y terminando con el frente (vers. 8).” (Keil y Delitzsch, Commentary, 3:1:89.)

(1-31) 1 Reyes 7:16. ¿Qué es un capitel?

Es un ornamento o decorado puesto sobre una columna o pilar (véase William Wilson, Old Testament Word Studies, s. v. “chapiter”).

(1-32) 1 Reyes 7:23-26. ¿Qué era el mar que fue fundido y cómo se empleaba?

Los eruditos se han mostrado confusos, en general, con relación al uso del enorme mar de bronce fundido. El élder Bruce R. McConkie lo explicó así:

“En el Templo de Salomón se colocó un ‘mar’ de bronce fundido sobre el lomo de doce bueyes también de bronce. Estos representaban a las doce tribus de Israel. (1 Reyes 7:23-26, 44; 2 Reyes 16:17; 25:13; 1 Crón. 18:8.) Este mar de bronce era empleado para efectuar bautismos por los vivos. No hubo bautismos para los muertos antes de la resurrección de Cristo.

“Se debe recordar que toda referencia directa y clara con relación al bautismo ha sido quitada del Antiguo Testamento (1 Nefi 13) y que el vocablo bautizar es de origen griego. Los hebreos habrían usado un vocablo equivalente, como lavar. Al describir el mar fundido, el Antiguo Testamento dice que era ‘para que los sacerdotes se lavaran en él’ (2 Crón. 4:2-6). Esto es equivalente a decir que los sacerdotes efectuaban allí sus bautismos.

“En esta dispensación de construcción de templos, las Autoridades Generales han sido guiadas por el espíritu de inspiración a construir las piletas bautismales de los templos según la forma de la del Templo de Salomón.” (Mormon Doctine, págs. 103-04; traducción libre.)

(1-33) 1 Reyes 8. ¿Qué ocurrió en la dedicación del templo?

“Cuando quedó terminada la Casa del Señor, se hicieron extensos preparativos para su dedicación. Primero se hizo la instalación del Arca del Pacto y sus pertenencias, el Tabernáculo de Reunión y los vasos santos. Con gran solemnidad y al acompañamiento de sacrificios ceremoniales, los sacerdotes trajeron el arca y la colocaron dentro del Lugar Santísimo debajo de las alas de los querubines. En esa época el arca solamente contenía las dos tablas de piedra ‘que allí había puesto Moisés’. Sacaron las varas con las cuales se llevaba el arca, de manera que sus extremos se dejaban ver desde el Lugar Santo. Y aconteció que ‘cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube llenó la casa de Jehová’. (1 Reyes 8:10-11.)

“Salomón entonces se dirigió a la multitud reunida y citó las circunstancias que impulsaron a su padre David a proyectar la construcción del templo que él, Salomón, había llevado a efecto, y proclamó la misericordia y bondad del Dios de Israel. Parado ante el altar de Jehová, en el atrio del templo, el rey extendió sus manos hacia el cielo y ofreció la oración dedicatoria. Hecho esto, bendijo al pueblo, diciendo: ‘Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado. Esté con nosotros Jehová nuestro Dios, como estuvo con nuestros padres, y no nos desampare ni nos deje’. (1 Reyes 8:56-57.)

“Los servicios principales con sus festividades consiguientes duraron siete días, ‘y al octavo día despidió al pueblo; y ellos, bendiciendo al rey, se fueron a sus moradas alegres y gozosos de corazón, por todos los beneficios que Jehová había hecho a David su siervo y a su pueblo Israel’. (1 Reyes 8:66.)” (Talmage, La Casa del Señor, págs. 35-36.)

(1-34) 1 Reyes 8:10-11. La gloria de Dios

Antes que Salomón diera la oración dedicatoria, una nube de gloria llenó la casa de Dios, indicando la presencia de Dios. El hecho de que esta gloria acompañara los servicios de dedicación es interesante para los Santos de los Ultimos Días, siendo que una gloria similar se manifestó en la dedicación del Templo de Kirtland el 27 de marzo de 1836. Muchos de los presentes manifestaron haber visto ángeles y haber oído el “sonido de un viento fuerte que llenó el templo”, y muchos de los habitantes de la ciudad informaron haber visto “una luz brillante como un pilar de fuego que se posó sobre el templo” (History of the Church, 2:427). Los acontecimientos especiales manifiestos en la dedicación de ambos templos son señales de la aceptación, por parte del Señor, de las casas edificadas en su nombre y para su honra.

(1-35) 1 Reyes 8:22-53. Salomón, un hombre fiel

La oración dedicatoria ofrecida por Salomón nos aporta una clara visión del estado espiritual del corazón del rey en aquel momento. Su proximidad al Señor es evidente, particularmente en 1 Reyes 8:23, 28, 50-52. Al finalizar la oración, Salomón se dirigió al pueblo y los instó a ser fieles al Señor. A medida que la historia de 1 Reyes prosigue, es evidente que Salomón y su pueblo se apartaron mucho del estado espiritual en el que estaban el día de la dedicación.

(1-36) 1 Reyes 8:35-36. El control del clima mediante la oración

Estos versículos contienen una promesa extraordinaria dirigida a Israel. En varios pasajes el Señor indicó que El emplea el clima para castigar a su pueblo y llevarlo al arrepentimiento.

El presidente Spencer W. Kimball dijo:

“El Señor utiliza los elementos naturales para disciplinar a su pueblo por la violación de sus leyes. Dijo a los hijos de Israel:

“ ‘Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra,

“ ‘yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.

“ ‘Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros y habitaréis seguros en vuestra tierra…

“ ‘Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país.’ (Lev. 26:3-6.)

“Es posible que haya llegado el día en el que deberíamos reflexionar sobre nosotros mismos y ver si somos dignos de pedir o si hemos estado desobedeciendo los mandamientos haciéndonos así indignos de recibir las bendiciones.” (En Conference Report, abril de 1977, págs. 4-5.)

1 Reyes 8:35-36 indica que si nos arrepentimos de nuestros pecados, volviendo nuestros ojos hacia la casa del Señor en oración y súplica, el clima puede ser controlado y puesto a obrar en bien de los justos.

(1-37) 1 Reyes 8:41-43. “El extranjero… que viniere de lejanas tierras”

Como parte de la oración dedicatoria, Salomón se refirió al extranjero que:

  1. viene de lejanas tierras (véase vers. 41).

  2. viene en el nombre del Señor (véase vers. 41).

  3. ora en la casa del Señor (véase vers. 42).

  4. pide al Señor ciertas bendiciones sobre Israel, y Salomón solicita que el Señor escuche este ruego (véase vers. 43).

(1-38) 1 Reyes 9:7. ¿Fue el templo construido por Salomón “echado” de delante del Señor?

El élder James E. Talmage explicó en qué forma hicieron caso omiso a la advertencia profética, de manera que ésta llegó a cumplirse: “La gloriosa preeminencia de este espléndido edificio fue de breve duración. Treinta y cuatro años después de su dedicación, y escasamente cinco años después de la muerte de Salomón, empezó a decaer; y esta decadencia pronto se iba a convertir en un despojo general, finalmente tornándose en una verdadera profanación. Salomón el rey, el hombre de la sabiduría, el hábil constructor, se había desviado en pos de los ardides de mujeres idólatras, y su conducta indisciplinada provocó la iniquidad en Israel. La nación ya no era una; había facciones y sectas, partidos y credos; algunos adoraban en las cumbres de los montes; otros, bajo árboles frondosos, cada grupo afirmando la excelencia de su santuario particular. El templo pronto perdió su santidad; el don se desprestigió a causa de la perfidia del donador, y Jehová retiró su presencia protectora del lugar que ya no era santo.” (Véase La Casa del Señor, pág. 7.)

(1-39) 1 Reyes 9:15-23; 10:14-29. ¿Cuáles fueron los resultados de los masivos proyectos de construcción y los cambios económicos introducidos por Salomón?

Aunque los extraordinarios proyectos de construcción llegaron a ser famosos, crearon graves problemas en su propio reino. Salomón impuso pesados impuestos sobre el pueblo y empleó trabajo forzado para completar esos proyectos. El pueblo comenzó a quejarse, y un resentimiento profundo comenzó a crecer, especialmente entre las tribus del norte.

“La vida del hombre común había sido interrumpida. En el pasado la riqueza del hombre se calculaba mayormente por la tierra que poseía, por el número de rebaños que tenía y por el tamaño de su familia. Los cambios económicos tan pronunciados, llevados a cabo por Salomón, alteraron aquel sistema. La tierra ya no era de importancia suprema. De hecho, llegó a ser una carga. Cuanto más tierra poseía un hombre, mayores cosechas podía producir y más tenía que entregar a los oficiales del rey al llegar el tiempo de recolección una vez cada 12 meses. Del mismo modo, los rebaños eran entregados a los recaudadores de impuestos, y los hijos se veían forzados a servir un mes de cada tres entre las filas de los hombres llamados por la leva del rey.

“Ahora la riqueza se calculaba no por las posesiones sino por la cantidad de dinero que el individuo controlaba. Ciertamente, más y más dinero en oro y plata entraba a Israel año tras año, pero muy poco de todo eso llegaba al israelita corriente. Este tenía que dar mucho de lo suyo para los cofres del rey. Por otra parte, el dinero era empleado para pagar las crecientes deudas internacionales, los jornales de los oficiales de gobierno, las comisiones a los mercaderes y artesanos empleados por el rey y para el mantenimiento del templo y del palacio, así como para otros gastos.

“Por primera vez en la historia de Israel, comenzó a haber diferencia entre ‘ricos’ y ‘pobres’. El rey y su casa eran ricos; el pueblo común era pobre. En medio de estas dos clases había siervos civiles asalariados y mercaderes y artesanos, muchos de los que habían organizado sociedades de trabajo. Tal distinción de clases no había sido conocida en Israel, lugar donde un pastor como David pudo ser ungido rey… apenas 50 años antes.” (Great People of the Bible, págs. 192-93.)

(1-40) 1 Reyes 9:26-28. La marina de Israel.

El pueblo de Hiram, el pueblo fenicio , estaba formado por expertos marinos, terreno en el que los israelitas no descollaban. 1 Reyes 9:26-28 indica que los siervos de Hiram enseñaron a los hombres de Salomón el arte de navegar. Como resultado Salomón pudo obtener oro en Ofir (que se cree que era un puerto del sur de Arabia) para ser empleado en la construcción del templo. (Véase también 1 Reyes 10:22.)

(1-41) 1 Reyes 10:1. ¿De dónde era la reina de Sabá?

Es muy probable que esta reina fuera sabea, de Arabia, cerca del extremo sur del Mar Rojo (véase Clarke, Commentary, 2:421). Hay tres evidencias de que así pudo haber sido: (1) La zona en la que se consideraba que estab a el reino de Sabá era rica en minerales y en especias; (2) muchos escritores antiguos hacen mención de las minas de oro y de plata existentes en Sabá; y (3) en aquel reino era corriente tener reinas en lugar de reyes.

map of Sheba

(1-42) 1 Reyes 10:19. ¿Qué eran los brazos que había en el trono?

La descripción indica que el trono era semejante a un sillón con brazos. Estos brazos eran para que el rey se apoyara sobre ellos.

(1-43) 1 Reyes 10:23-29. Riqueza de Salomón

Estos versículos resumen la enorme riqueza reunida por Salomón. Parte de la misma fue lograda mediante el intercambio y el comercio internacional, pero otra gran parte fue lograda mediante la opresión del pueblo.

(1-44) 1 Reyes 11. Resultado de los pecados de Salomón

Este capítulo detalla la trágica caída del rey Salomón. Aunque el Señor no le quitó el reino como castigo, la desobediencia del rey resultó en que su reino fuera dividido luego de su muerte. Tal como Saúl y David que lo precedieron, Salomón comenzó a reinar contando con la misericordia de Dios y de los hombres, pero pronto dejó que el poder del trono desviara su corazón y lo apartara de Dios. Así como había sido con Saúl y David, la promesa de Salomón se convirtió en tragedia (véase Comentarios sobre 1 Reyes 3:5-28).

(1-45) 1 Reyes 11:1-10. ¿A qué conclusión podemos llegar en cuanto a los múltiples casamientos de Salomón?

Salomón se casó con “mujeres extranjeras”, esto es, mujeres que no eran del pueblo del convenio. Tales casamientos estaban estrictamente prohibidos por el Señor (véase Exodo 34:16; Deuteronomio 7:3-4). Los casamientos de Salomón eran por razones políticas (véase Comentarios sobre 1 Reyes 3:1) y posiblemente también por razones personales. Pero estas mujeres llevaron sus ídolos a Israel y con ellos la idolatría, lo cual no solamente corrompió al rey sino también al pueblo.

De acuerdo con Doctrina y Convenios, algunas de las esposas de Salomón le fueron dadas por el Señor: “David también recibió muchas esposas y concubinas, y también Salomón y Moisés, mis siervos, así como muchos otros de mis siervos, desde el principio de la creación hasta hoy; y en nada pecaron sino en las cosas que no recibieron de mí” (D. y C. 132:38).

El presidente Joseph Fielding Smith explicó además que el Señor “no condenó a Salomón y a David por tener esposas que El les había dado.

“Ahora buscad 2 Samuel 12:7-8 y encontraréis que el Señor le dio esposas a David. En la lectura del Antiguo Testamento encontraréis que Salomón fue bendecido, y el Señor se le apareció y le dio visiones y grandes bendiciones teniendo ya muchas esposas, pero posteriormente en su vida, tomó esposas que el Señor no le dio.” (Answers to Gospel Questions, 4:214.)

Jacob 2:24-31 enseñ a claramente que se puede tomar más de una esposa solamente si el Señor lo autoriza. Que David tomara muchas esposas fue autorizado por el Señor, pues El dice: “David recibió sus esposas de mí, por conducto de Natán, mi siervo, y de otros profetas que tenían las llaves de esta potestad”. (D. y C. 132:39.) Hoy en día el Señor no autoriza ningún casamiento polígamo, y todo intento de justificarlo mediante los escritos antiguos resultará en la condenación de parte del Señor.

(1-46) 1 Reyes 11:26-27. ¿Qué era Milo?

“Probablemente fuera parte de la fortificación de la ciudad jebusea, tal vez una torre sólida (o un bastión) construida para reforzar algún punto débil en las murallas, pues es evidente que ya existía en tiempos de David (2 Samuel 5:9; 1 Crónicas 11:8). Fue reconstruida por Salomón (véase 1 Reyes 9:15, 24; 11:27; “el portillo” mencionado aquí probablemente fuera algo diferente) como parte de su programa de fortificación del reino, y nuevamente fue reforzada unos dos siglos y medio más tarde cuando Ezequías estaba preparándose para la invasión asiría (véase 2 Crónicas 32:5). Basándose en este versículo, algunos opinan que Milo era otro nombre para la ciudad de David, pero es más probable que formara parte de las defensas de ésta, el cerro sudoriental de la Jerusalén posterior. Muchas teorías han sido propuestas para explicar qué parte de la ciudad de David fue fortalecida por Milo, pero las excavaciones todavía no han sido suficientemente sistemáticas como para hacer posible la identificación.” (Douglas, New Bible Dictionary, s. v. “Millo”.)

(1-47) 1 Reyes 11:11, 29-38. ¿En qué forma se le quitaría el reino israelita a la casa de David y de Salomón?

Después que Salomón directamente desobedeció al Señor al ir tras los dioses de sus esposas paganas, el Señor le dijo que el reino le sería quitado y dado a uno de sus siervos (véase 1 Reyes 11:11). El siervo era Jeroboam, el cual gobernaba a la tribu de Efraín, distrito creado por Salomón. El profeta Ahías le informó a Jeroboam que él reinaría sobre las diez tribus de Israel. La tribu de Judá, sin embargo, continuaría bajo el reinado del linaje de David a fin de que la promesa de que el Mesías vendría a través de ese linaje y de la tribu de Judá se pudiera cumplir (véase Génesis 49:10). El reino de Judá incluiría la mitad de la pequeña tribu de Benjamín, a los levitas y a los extranjeros que estaban en el territorio de Judá. Al principio solamente una parte de Leví estaba con Judá, pero después que Jeroboam se dio a la idolatría, muchos más fueron a Judá. Finalmente una gran porción de la tribu de Leví estaba en el Reino del Sur (véase 2 Crónicas 15:9).

Por motivo de que Efraín y Manasés, los dos hijos de José, formaban dos diferentes tribus, contando a Leví había trece tribus en este momento, en lugar de doce.

(1-48) 1 Reyes 11:36. Promesa hecha a David

Este versículo reitera la promesa hecha a David por el Señor de que su reino no se extinguiría mientras durase la tierra. La promesa se cumple en Jesucristo, descendiente de David.

Véase Comentarios sobre Isaías 11:1 para obtener una explicación en cuanto a las llaves de David que Cristo poseía.

(1-49) 1 Reyes 11:40. ¿Quién era Sisac?

Véase Comentarios sobre 1 Reyes 14:25.

RESUMEN ANALITICO

(1-50) Grandez a y tragedia de Salomón

La carrera de Salomón se inició tan promisoriamente como la de muchos en el Antiguo Testamento. Israel finalmente había llegado a las fronteras que iban a ser suyas, de acuerdo con la promesa del Señor a Abraham, y el Señor había prometido que existiría durante todo el reinado de Salomón.

El Señor visitó en un sueño al joven rey y dijo: “Pide lo que quieras que yo te dé” (1 Reyes 3:5). Salomón, entonces humilde y entregado al Señor, buscó sabiduría y fue recompensado ricamente: “Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar. Era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los orientales, y que toda la sabiduría de los egipcios”. (1 Reyes 4:29-30.)

El élder Howard W. Hunter nos instó a lograr un corazón comprensivo:

“Si el Señor estuvo complacido con lo que Salomón le pidió, ciertamente estaría complacido con cada uno de nosotros si tuviéramos el deseo de poseer un corazón comprensivo. Este debe surgir del esfuerzo consciente unido a la fe y determinación firmes. Un corazón comprensivo es el resultado de las experiencias que tenemos en la vida si obedecemos los mandamientos de Dios…

“…los males de la tierra ciertamente se alejarían mediante la comprensión. Las guerras cesarían y los delitos dejarían de existir. El conocimiento científico que ahora se malgasta en el mundo por causa de la desconfianza de los hombres y de las naciones se podría dirigir hacia la bendición de los hombres. La energía atómica es una fuerza destructiva a menos que aquellos de corazón comprensivo la empleen con fines pacíficos.

“Tenemos necesidad de más comprensión en nuestra relación con los demás, en los negocios y en la industria, entre los patronos y los obreros, entre el gobierno y los gobernados. Necesitamos entendimiento en la más importante de todas las unidades sociales, la familia; entendimiento entre los hijos y los padres y entre los cónyuges. El casamiento acarrearía felicidad, y el divorcio no se conocería si hubiera corazones comprensivos. El odio destruye, pero el entendimiento edifica.

“Nuestra oración bien podría ser como la de Salomón: ‘Da, pues, a tu siervo corazón entendido’ [comprensivo].” (En Conference Report, abril de 1962, págs. 75-76.)

¿Cuáles son los pasos necesarios indicados por el élder Hunter para obtener un corazón comprensivo? ¿Qué problemas se resolverían en el mundo si todos nos esforzáramos por obtenerlo?

Salomón dio lugar a que su amor por lo material y sus grandes logros como constructor lo apartaran de su antigua devoción al Señor. Cierto es que logró gran fama mientras el templo estaba bajo construcción, y cuando dedicó la casa del Señor, experimentó uno de sus momentos más espirituales; pero posteriormente, cuando la reina de Sabá y otros visitantes extranjeros lo visitaron para presentar sus saludos, dijeron poco en cuanto a la rectitud o sabiduría del rey; en cambio, expresaron sorpresa por los maravillosos edificios de la ciudad. Sus comentarios tuvieron un marcado efecto sobre Salomón ya que parecen haber creado en él una ansia por la admiración del mundo, por lo que decidió construir edificios aún más grandes. Para hacerlo, aplicó severos impuestos sobre su pueblo… tan severos que finalmente llevó al pueblo a la pobreza. Las advertencias de Samuel acerca de lo que ocurriría si Israel era gobernado por un rey se cumplieron en todos sus detalles (véase 1 Samuel 8:11-18). El mal uso de la riqueza de la nación debilitó a Israel.

Todos los hombres gozan de ciertas bendiciones del Señor, y el hombre sabio acepta estas bendiciones con un corazón agradecido y anda en rectitud delante del Señor.

¿Es la riqueza un problema dentro de la Iglesia en esta época? ¿Por qué? ¿Es posible que como miembros de la Iglesia a veces olvidemos lo que el Salvador enseñó en Mateo 6:33?

Nosotros, en calidad de Israel moderno, debemos evitar los pecados del orgullo, el mal uso de los bienes temporales y la estimación del mundo, tres pecados que acosaron a Salomón y propiciaron su caída. ¿Somos diferentes de él? Aun cuando muchas de nuestras decisiones son buenas, ¿es posible que tomemos a veces decisiones insensatas que pueden llegar a destruirnos?

Su bendición patriarcal puede ser una guía muy importante para usted. Por motivo de que Salomón olvidó su bendición, la perdió. Para ayudarle a recordar su bendición, podría analizarla siguiendo el bosquejo siguiente:

Mi bendición patriarcal

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Aquellas cosas que el Señor promete basadas en su fidelidad.

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