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Isaías 1-12: El establecimiento de Sión
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El establecimiento de Sión

Isaías 1-12

(13-1) Introducción

¿Alguna vez alguien le ha recomendado la lectura de un libro determinado? Tiene alguna importancia quién haya sido el que recomendó la lectura de ese libro? ¿Influyó la recomendación en los sentimientos suyos hacia la obra? Considere la siguiente recomendación que encontramos concerniente a los escritos de Isaías: "Y he aquí, ahora os digo que debéis escudriñar estas cosas. Sí, un mandamiento os doy de que escudriñéis estas cosas diligentemente, porque grandes son las palabras de Isaías." (3 Nefi 23:1.) El Salvador dio estas instrucciones a los nefitas, pero el mandamiento de "escudriñar estas cosas diligentemente" es un cometido que sigue vigente hoy en día. Isaías tenía una amplia perspectiva de los tratos de Dios con sus hijos. Entendía el poder y los principios de Sión, o sea, la sociedad celestial, y vio la aplicación que tenía para su época y para el futuro. Al mismo tiempo que fortalecía lo espiritual de su tiempo, profetizó acerca del establecimiento de Sión para quienes serían llamados a efectuarlo. La primera parte de sus escritos contiene muchas referencias a este gran acontecimiento.

El libro de Isaías es una recopilación de los escritos del profeta, tal vez un compendio de algunas de sus obras. Los capítulos 1 al 39 tratan del ministerio del profeta, y los capítulos 40 al 66 de sus visiones y revelaciones del futuro. El orden cronológico no siempre es fiel; por lo tanto, cada capítulo debe ser examinado cuidadosamente dentro de su propio contexto histórico.

COMENTARIOS SOBRE ISAIAS 1-12

(13-2) Isaías 1:1. "La visión de Isaías"

Mediante la revelación ("visión") que recibió, Isaías obtuvo gran comprensión de los problemas del mundo en el que vivía y de las dificultades del futuro. En la sección F de Temas suplementarios se encuentra un comentario relacionado con los reyes, las épocas en que vivieron éstos y su pueblo, y la obra del profeta entre ellos.

(13-3) Isaías 1:1-9. Rebelión contra el Señor

"La rebelión de Israel es evidencia del más alto grado de pecado" (Sidney B. Sperry, The Spirit of the Old Testament, pág. 175). Jehová los había alimentado y criado como niños (en Egipto y en el desierto), y después en su edad adulta (en la tierra prometida) se habían vuelto contra el Señor. Su aflicción es como heridas que no han sanado. La totalidad de su rebelión queda ilustrada por las referencias a la cabeza y al corazón, a la persona entera desde los pies hasta la cabeza. En otras palabras, el cáncer espiritual había infestado todo el cuerpo de Israel; en la nación quedaba poca salud espiritual. Por eso la tierra quedaría totalmente desolada.

(13-4) Isaías 1:4. "El Santo de Israel"

Este título sagrado del Salvador puede haber sido revelado mediante el profeta Isaías ya que aparece por primera vez en sus escritos. Se repite unas treinta veces en los escritos de este profeta, pero solamente dos veces en Jeremías, una en Ezequiel y tres veces en Salmos. No aparece en ningún otro pasaje del Antiguo Testamento excepto en 2 Reyes 19:22, donde quien está hablando es Isaías. Los profetas del Libro de Mormón, Lehi, Nefi y Jacob, emplearon esta expresión treinta y nueve veces, de las cuales solamente cuatro son citas de Isaías.

(13-5) Isaías 1:8. ¿Qué es una "cabaña en melonar"?

Cuando llegaba el tiempo de la cosecha de la uva y de los plantíos de pepinos, los agricultores levantaban pequeñas enramadas o cabañas rústicas en medio de los campos para que el dueño o sus siervos pudieran vigilar la cosecha para protegerla de ladrones o animales. Estas cabañas generalmente estaban construidas apresuradamente y en forma rudimentaria. Después de la cosecha eran abandonadas y rápidamente se deterioraban, quedando como solitarias reliquias de la cosecha pasada. Jerusalén sería igual: una vez orgu-llosa y útil, pero ahora, por causa de su propia negligencia espiritual, una reliquia vacía y abandonada. (Véase Edward J. Young, The Book of Isaiah, 1:55-56.)

(13-6) Isaías 1:9. "Nos hubiese dejado un resto pequeño"

La declaración profética promete la preservación del linaje de Judá para un tiempo futuro. Pablo citó este pasaje en el mismo contexto (véase Romanos 9:29; Isaías 10:22).

(13-7) Isaías 1:10-15. La hipocresía de la adoración fingida

Estos versículos no significan que el Señor rechazara la ley de Moisés, particularmente las ceremonias y ordenanzas de la ley. Aquí condena el cumplimiento hipócrita de las ofrendas y festividades mosaicas. Israel participaba indebidamente en estas actividades religiosas porque solamente cumplía los requisitos externos y no adoraba con corazón sincero, dirigiendo su adoración hacia el Salvador como correspondía. (Véase Enseñanzas del profeta José Smith, págs. 63-64; Young, Book of Isaiah, 1:61-62.) El hecho de llamar Sodoma y Gomorra al pueblo de Israel (vers. 10) sirvió para describir vividamente cuán profundamente el pueblo se había hundido en el pecado y la depravación.

(13-8) Isaías 1:16-20. Llamado al arrepentimiento, promesa de perdón

En medio de una acerba denuncia de la casa de Israel, el Señor le hizo recordar que la nación podía salvarse si se arrepentía verdaderamente. Este pasaje se emplea a menudo para animar a las personas a arrepentirse y buscar el perdón, pero originalmente fue dado a una nación, no a una persona. El presidente Joseph Fielding Smith escribió:

"Aquí encontramos una promesa de que si se volvían al Señor, sus pecados antiguos serían olvidados, y El los recibiría nuevamente como su pueblo, bendi-ciéndolos abundantemente, para que continuaran siendo su pueblo del convenio. " (Answers to Gospel Questions, 2:180.)

Sin embargo, Nefi tomó las palabras de Isaías y dijo: "Apliqué todas las Escrituras a nosotros mismos para nuestro provecho e instrucción" (1 Nefi 19:23). Ciertamente esta hermosa promesa, aunque originalmente dada a Israel como nación, puede ser "aplicada" a las personas. El élder Charles W. Penrose aplicó la promesa del Señor dada por Isaías a todos los que cumplan ciertos requisitos: "Y bien, aquí tenemos el modelo: quienes creen y se arrepienten deben ser llevados al agua y ser sepultados de su vieja vida, deben abandonar al viejo hombre con sus obras, deben ser sepultados a semejanza del entierro de Cristo y levantarse de nuevo a semejanza de la resurrección de Cristo. Entonces al salir del agua, si han creído, se han arrepentido y se han bautizado por un hombre enviado por Dios para bautizar, aunque sus 'pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana'. Son limpiados, salen a un nuevo nacimiento, nacen del agua, y cada vez que participan de la Santa Cena testifican a Dios que continuarán en Sus sendas y caminarán por Sus veredas, que se han vestido de Cristo, y que lo recordarán y guardarán sus mandamientos en todas las cosas. Y bien, cuando las personas son limpiadas, purificadas y blanqueadas como recién nacidos, sin mancha o culpa, entonces sus tabernáculos son apropiados para recibir el Espíritu Santo. " (En Journal of Discourses, 22:91.)

El presidente Joseph Fielding Smith sugirió que el lavamiento mencionado en el versículo 16 podría ser el bautismo (véase Answers to Gospel Questions, 1:51). Mediante el Libro de Mormón se sabe que Isaías enseñó acerca del bautismo cuando menos en una ocasión además de este pasaje (véase 1 Nefi 20:1).

(13-9) Isaías 1:19-20. Una bendición o una maldición

Esta misma promesa y advertencia condicional también fue dada a los Santos de los Ultimos Días (véase D. y C. 64:34-35).

(13-10) Isaías 2:1-5. "En lo postrero de los tiempos… será confirmado el monte de la casa de Jehová"

Estos mismos versículos aparecen en Miqueas 4:1-5. No se sabe si fueron revelados primero a Isaías o a Miqueas.

El "monte de la casa de Jehová" en la última dispensación se refiere a la restauración de la Iglesia. El presidente Harold B. Lee dijo: "El surgimiento de su Iglesia en estos días fue el comienzo del cumplimiento de la antigua profecía de que 'el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes… será exaltado sobre los collados' " (En Conference Report, abril de 1973, pág. 5).

En otra ocasión el presidente Lee observó que "con la llegada de los pioneros para establecer la Iglesia en la cumbre de las montañas, nuestros primeros líderes declararon que era el comienzo del cumplimiento de aquella profecía" ("The Way to Eternal Life", Ensign, noviembre de 1971, pág. 15).

El establecimiento de la sede de la Iglesia en Salt Lake City es solamente el comienzo del cumplimiento de aquella declaración inspirada. Es obvio que la influencia de la sede de la Iglesia en Utah ha sido grande. El élder LeGrand Richards dijo: "¡Cuán literalmente se ha cumplido [Isaías 2:3], a mi manera de ver, en esta misma casa del Dios de Jacob en esta misma manzana! Este templo [el de Salt Lake], más que cualquier otro edificio del cual tenemos conocimiento, ha atraído gente de todo continente para aprender de los caminos del Dios de Jacob y andar en sus sendas." (En Conference Report, abril de 1971, pág. 143.)

Pero esta declaración se extiende mucho más allá de Salt Lake City. El versículo 3 sugiere que finalmente otros centros serán incluidos. Entonces esta declaración prof ética se cumplirá totalmente.

(13-11) Isaías 2:3. "…De Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Dios"

El presidente Joseph Fielding Smith dio la siguiente explicación de esta declaración prof ética de Isaías.

"Se nos informa en la revelación dada a José Smith el Profeta, que la ciudad de Sión y la Nueva Jerusalén son una misma… (D. y C. 28:9; 42:9; 45:66-67; 57:2; 58:7)…

"Jerusalén la antigua, después que los judíos hayan sido purificados y santificados de todos sus pecados, llegará a ser una ciudad santa, donde el Señor morará, y desde la cual enviará su palabra a todo pueblo. En igual manera, sobre este continente, se edificará la ciudad de Sión, la Nueva Jerusalén, y de ella la ley de Dios también saldrá. No habrá ningún conflicto, porque cada una de las dos ciudades será la capital del Redentor del mundo, y de cada una de ellas enviará sus proclamaciones según la ocasión lo requiera. Jerusalén será el sitio del recogimiento de Judá y sus compañeros de la casa de Israel, y Sión será el sitio del recogimiento de Efraín y sus compañeros, sobre cuya cabeza se conferirán las bendiciones mayores'…

"…Estas dos ciudades, una en la tierra de Sión y una en Palestina, llegarán a ser las capitales del reino de Dios durante el Milenio.

"Mientras tanto, a la vez que se está llevando a efecto la obra de la preparación y se está congregando a Israel, muchos pueblos están llegando a la tierra de Sión, diciendo: 'Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob'. Los Santos de los Ultimos Días están cumpliendo esta profecía, dado que los están congregando de todas partes de la tierra, y están viniendo a la casa del Señor en estos valles de las montañas. Aquí se les está instruyendo en los caminos del Señor mediante la restauración del evangelio y mediante las bendiciones que reciben en los templos que se han construido. Además, antes que hayan pasado muchos años, el Señor mandará que se construya la ciudad de Sión, y en el debido tiempo, Jerusalén en Palestina será purificada y llegará a ser una ciudad santa y la morada de los judíos, después que éstos sean purificados y estén dispuestos a aceptar a Jesucristo como su Redentor." (Doctrina de salvación, 3:66-68.)

En tanto que los santos esperan el tiempo del establecimiento de estos dos centros mundiales, el principio de enviar la ley ha estado relacionado no solamente con la predicación del evangelio y sus bendiciones, sino también con el hecho de establecer las condiciones apropiadas para que la obra del esparcimiento del evangelio pueda crecer. El presidente Harold B. Lee dijo:

"A menudo me he preguntado qué significa esa expresión que de Sión saldrá la ley. Hace años fui con los hermanos de la Primera Presidencia al Templo de Idaho Falls, y escuché en aquella inspirada oración de ellos una definición del significado de la frase 'de Sión saldrá la ley'. Notad lo que dijeron:

" 'Te damos gracias por habernos revelado que aquellos que nos dieron nuestra forma constitucional de gobierno fueron sabios a tu vista y que Tú los pusiste en la tierra con el propósito de dar a luz ese documento sagrado [tal como se revela en Doctrina y Convenios sección 101:80]…

" 'Te rogamos que los reyes y gobernantes y los pueblos de todas las naciones bajo el cielo sean persuadidos de las bendiciones que goza el pueblo de esta tierra en razón de su libertad bajo tu guía y se sientan deseosos de adoptar sistemas similares de gobierno, para así cumplir la antigua profecía de Isaías y Miqueas de que… de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. ' " (Improvement Era, octubre de 1945, pág. 564.)

(13-12) Isaías 2:4-5. Establecimiento del Milenio

Estos versículos tratan el comienzo del Milenio y los cambios que se producirán. Los escritos de Isaías tal como se encuentran en el Libro de Mormón muestran la siguiente frase adicional en el versículo 5: "Sí, venid, porque todos os habéis descarriado, cada cual por sus sendas de maldad" (2 Nefi 12:5). Este versículo indica una apostasía generalizada en Israel y el retorno de Israel al Señor antes de la Segunda Venida.

(13-13) Isaías 2:6-22. El orgulloso y el malvado serán humillados

El segundo capítulo de Isaías resume los problemas espirituales básicos que perturbaban a Israel en la época de Isaías y que prevalecerán de nuevo entre el pueblo antes de la Segunda Venida. Este pasaje es otro excelente ejemplo del dualismo existente en la forma en que Isaías profetiza (véase Temas suplementarios, sección E, para obtener más información acerca del dualismo profético). Aunque la profecía de Isaías se dio "concerniente a Judá y Jerusalén" (vers. 1), obviamente se relaciona también con los últimos días y con la segunda venida de Jesús.

Versículo 6. Estaban "llenos de costumbres… del oriente", o en otras palabras, buscaban las filosofías religiosas de los dioses de los asirios y de otras naciones paganas con el afán de obtener poder y apoyo. Hoy día la gente busca sabiduría y guía en las filosofías y religiones de los hombres en lugar de buscarlas en el evangelio.

Versículo 6. "Escuchan a los agoreros" (2 Nefi 12:6), los falsos profetas que decían poder anunciar el futuro. Hoy día, la mayoría de las personas no prestan atención a los profetas verdaderos; consultan toda clase de consejeros y falsos religiosos para pedir su guía.

Versículo 6. "Pactan con hijos de extranjeros" o, como Keil y Delitzsch traducen la frase, "y andan de la mano con los hijos de los extranjeros" (Commentary on the Old Testament 7:1:118). Abreviando, el antiguo Israel se unía a las naciones paganas en todas sus maldades, y la sociedad moderna se une a las influencias del mundo en lugar de buscar al Señor.

Versículo 7. La tierra estaba "llena de plata y oro", esto es, la gente era acaudalada y materialista. Su corazón estaba fijo en las cosas del mundo, y una vez más, en los últimos días, el materialismo domina a los hombres.

Versículo 7. "Su tierra está llena de caballos, y sus carros son innumerables. " El caballo era símbolo de la guerra, así como el carro. Hoy día estamos en una era caracterizada por las "guerras y rumores de guerras" (véase José Smith—Mateo 28).

Versículo 8. La tierra se llenó de idolatría, y los hombres siguen volviéndose a los dioses falsos, aunque ya sus ídolos no son de madera o piedra.

Versículo 9. El "hombre vil no se inclina, ni el grande se humilla" (2 Nefi 12:9; cursiva agregada.) Las diferencias en los escritos de Isaías que están registrados en el Libro de Mormón, destacadas por las cursivas, muestran que Isaías no se estaba refiriendo a la idolatría sino al hecho de que los hombres no adoraban al verdadero Dios. En el prefacio de Doctrina y Convenios, el Señor indicó que esta falta de adoración al verdadero Dios sería una gran preocupación en los últimos días (véase D. y C. 1:16).

Por causa de sus pecados, el antiguo Israel acarreó sobre sí los juicios de Dios, y por causa de los mismos problemas la gente de los últimos días igualmente acarreará pesar y problemas sobre sí misma.

Las planchas de bronce contenían otras diferencias que aclaran el significado de Isaías. Compare Isaías 2:10, 12-14, 16, 19, 21 con 2 Nefi 12:10, 12-14, 16, 19, 21.

(13-14) Isaías 2:13. ¿Qué eran "los cedros del Líbano" y las "encinas de Basán"?

Estos eran los árboles más majestuosos e impresionantes en el antiguo Medio Oriente. Por lo tanto, simbolizaban no solamente la gran belleza de la tierra que sería destruida sino también a los hombres altaneros de la tierra (véase Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:122-23).

(13-15) Isaías 2:16. ¿Qué quiere decir la frase "Las naves de Tarsis"?

El comercio con otras naciones que había sido establecido y había prosperado durante el reinado de los reyes Uzías y Jotam cesaría (véase Temas suplementarios, sección F; Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:124).

Nuevamente el Libro de Mormón confirma que eran completos los anales de los que fueron tomadas las citas de Isaías. Sperry ilustró esta contribución:

"En 2 Nefi 12:16 (compare con Isaías 2:16) el Libro de Mormón tiene un pasaje. Antepone una frase de siete palabras que no aparece en las versiones modernas de la Biblia. Puesto que la antigua Septuaginta (griega) concuerda con la frase del Libro de Mormón, mostraremos la frase que aparece en el Libro de Mormón y la que aparece en la Septuaginta en la forma siguiente:

Libro de Mormón: y sobre todos los barcos del mar

K.J.

Septuaginta: y sobre la nave del mar,

Libro de Mormón: y sobre todas las naves de Tarsis

Septuaginta: (no aparece) Libro de Mormón: y sobre todas las pinturas agradables.

Septuaginta: y sobre toda exhibición de bellas naves.

"El Libro de Mormón nos demuestra que el texto original de este versículo contenía tres oraciones, todas las que se iniciaban con las mismas palabras: 'Y sobre toda (todos)'. Por un accidente común, el texto hebreo original perdió la primera frase, la cual fue, no obstante, preservada por la Septuaginta. Esta parece haber perdido la segunda frase y alterado la tercera, pero el Libro de Mormón preservó las tres frases. Los eruditos tal vez dirán que José Smith tomó la primera oración del texto de la Septuaginta, pero el Profeta no sabía griego, y no hay evidencia de que haya tenido acceso a emplear la Septuaginta en 1829-30, cuando tradujo el Libro de Mormón." (The Voice of Israel's Prophets, págs. 90-91.)

(13-16) Isaías 2:22. "Dejaos del hombre"

Esta expresión es una advertencia en cuanto a las debilidades que surgen cuando solamente se confía en el hombre y no en Dios (véase 2 Nefi 4:34; 28:31).

(13-17) Isaías 3:1-8. Declaración prof ética de la caída de Judá

El profeta Isaías describió la caída final de Judá y Jerusalén en términos de los oficiales destacados y las personas respetadas en aquellos días, las que incluían a líderes religiosos, militares, gubernamentales y docentes. Con la pérdida de tales individuos, la nación caería bajo un reinado despótico en manos de jóvenes títeres. La expresión según Larousse, tiene el mismo sentido figurado que el inglés. Finalmente, correría hacia la anarquía en tanto que se realizaran las últimas luchas por el poder dentro de la familia reinante. (Véase Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:130-35.) La gente estaría tan desesperada por la necesidad de buenos líderes que elegiría gobernantes por razones tan absurdas como tener la distinción de ser capaces de vestirse decentemente, pero aun los líderes de las distintas familias rehusarían cooperar. El Libro de Mormón nos proporciona la aclaración del texto del versículo 6, mostrándonos que el pueblo clamaba que el gobernante no permitiera que la ruina viniera sobre ellos (véase 2 Nefi 13:6).

(13-18) Isaías 3:9. "La apariencia de sus rostros testifica contra ellos"

El Libro de Mormón aclara el significado de este importante versículo (véase 2 Nefi 13:9). Las personas irradian la calidad de su espíritu y actitud general hacia las cosas. Manifiestan la persona real, buena o mala, que mora en ellos. Isaías advirtió que el desobediente no puede esconder los resultados de sus transgresiones. El presidente David O. McKay dio las siguientes pautas en cuanto a este principio:

"Cada persona que vive en este mundo se somete a una influencia, buena o mala. No se trata solamente de lo que la persona diga ni se trata solamente de lo que haga. Se trata de lo que es. Toda persona irradia lo que realmente es… Lo que proyectamos a los que nos rodean es lo que realmente somos e irradiamos. "Como individuos, debemos tener pensamientos más nobles. No debemos fomentar pensamientos viles ni aspiraciones bajas, pues si lo hacemos, irradiaremos esos pensamientos y aspiraciones. Si tenemos pensamientos elevados, si fomentamos y atesoramos aspiraciones nobles, eso irradiaremos al conocer a otras personas, especialmente al asociarnos con ellas." (Man May Know for Himself, pág. 108.)

(13-19) Isaías 3:14. ¿Por qué el Señor se va a enojar porque la gente haya "devorado la viña"?

La viña es el símbolo del pueblo elegido (véase Isaías 5:7), y los gobernantes de Israel fueron llamados para ser guardianes de la misma. En lugar de cuidar la viña del Señor oprimieron al pueblo y consumieron la viña (compare con Mateo 21:33-40).

(13-20) Isaías 3:16-24. Las "hijas de Sión" sucumbirán a lo mundano en los últimos días

Una de las características de los escritos de Isaías es el doble sentido o dualismo (véase Temas suplementarios, sección E). En estos versículos podemos ver un buen ejemplo de dualismo. Isaías muestra que la maldad prevaleciente en Israel y Judá incluía a las mujeres, las que eran orgullosas, arrogantes y más preocupadas por sus ropas, joyas y aspecto personal que por lo recto. Pero estos versículos también se pueden aplicar a los últimos días, cuando las mujeres una vez más olvidarán lo que es más importante en su vida. El presidente Joseph Fielding Smith dijo de este pasaje:

"Isaías, uno de los grandes profetas de la antigüedad, vio nuestra época y describió las condiciones que prevalecerían entre las 'hijas de Sión' en estos últimos días…

"Bien, en estos tiempos modernos, la profecía de Isaías ha sido cumplida y se está cumpliendo…

"Las normas expresadas por las Autoridades Generales de la Iglesia son que las mujeres, así como los hombres, deben vestirse modestamente. Se les enseña la modestia y el buen gusto en todo. Es, a juicio mío, un triste menoscabo cuando las hijas de Sión' se visten inmodestamente. Además, esta declaración tiene que ver con los hombres así como con las mujeres. El Señor dio mandamientos al antiguo Israel de que tanto hombres como mujeres debían cubrir sus cuerpos y observar la ley de castidad."(Answers to Gospel Questions, 5:172-74.)

(13-21) Isaías 3:16-24. Expresiones idiomáticas difíciles y expresiones arcaicas

Las siguientes explicaciones pueden ser útiles para entender la magnitud de la condena que Isaías hace de la apostasía de las mujeres.

Versículo 16. "Andan con el cuello erguido" es una antigua expresión que se empleaba para expresar altanería —orgullo de la propia persona y desprecio por los demás (véase Young, Book of Isaiah, 1:162).

Versículo 16. "Danzando y haciendo son con los pies." Las mujeres usaban costosas cadenas ornamentales que ligaban aros puestos alrededor de los tobillos. Estas cadenas a veces eran adornadas con cam-panitas. (Véase Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:143.)

Versículo 17. "Descubrirá sus vergüenzas" es una expresión que significa que serán puestas a escarnio público (véase Isaías 3:17).

Versículo 18. "…Redecillas… lunetas" eran joyas ornamentales en la forma de soles y lunas de acuerdo con las costumbres de la época (véase Young, Book of Isaiah, 1:165).

Versículos 19-23. En las traducciones se emplearon términos arcaicos para presentar un mensaje concerniente a las modas que eran populares entre las mujeres mundanas: "cofias" (velos); "pomitos de olor" (perfumes); "zarcillos" (pendientes); "joyeles de las narices" (anillos para usar en la nariz); etc. (Véase Young, Book of Isaiah, 1:165-66; Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:14447.)

(13-22) Isaías 3:24-26. Los frutos de la transgresión sobre las hijas de Sión

El profeta contrasta la antigua belleza de las hijas de Sión con los resultados del juicio. Por causa de su maldad, la belleza, el orgullo y la moda se tornarán en tragedia, desastre y esclavitud. "El cinturón" del versículo 24 era una faja empleada para sujetar la ropa por encima. Keil y Delitzsch mostraron que sería remplazada por la cuerda empleada para sujetar a los esclavos. El cilicio era tela de pelo negro de cabra que se llevaba puesta en tiempos de duelo. La "quemadura" se refiere a la marca que a menudo acompañaba al acto de llegar a ser esclavo. Así Keil y Delitzsch tradujeron este versículo en la siguiente forma: " Y en cambio del balsámico aroma habrá moho, y en lugar de la faja, una cuerda, y en lugar de rizos artísticos habrá calvicie, y en lugar de túnica habrá cilicio, la marca de fuego en lugar de belleza". (Commentary, 7:1:147.)

(13-23) Isaías 4:1. "Quita nuestro oprobio"

El versículo uno del capítulo cuatro parece continuar la idea del capítulo tres en lugar de dar principio a una idea diferente. Esta frase sugiere que la condición mencionada en el versículo uno es causada por la escasez de hombres, resultado de la devastación producida por la guerra mencionada en Isaías 3:25-26. Las condiciones bajo las que estas mujeres aceptarían este casamiento ("comeremos nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas") son contrarias al orden del casamiento enseñado por el Señor (véase Exodo 21:10; D. y C. 132: 58-61). En Israel se consideraba un oprobio quedar soltero y sin hijos (véase Génesis 30:23; Lucas 1:25). Tan terribles serían las condiciones en esos tiempos que las mujeres ofrecerían compartir el marido con otras sin esperar sostén material de parte de él, si podían reclamar estar casadas con ese hombre.

(13-24) Isaías 4:2. ¿Qué es el "renuevo de Jehová"?

Véase Comentarios sobre Isaías 11:1.

(13—25) Isaías 4:4. "Lave… limpie… con espíritu de devastación"

Este pasaje describe la purificación de Sión en preparación para el establecimiento del reino de Dios en los últimos días. Mediante castigos y varios juicios, Israel finalmente será purgado de maldad y se volverá a Dios (comparar con Isaías 5:16; Zacarías 13:9; Helamán 12:1-3).

(13-26) Isaías 4:5-6. Sión será un lugar de refugio

Doctrina y Convenios 45:66-72 describe el estado sacro y protegido de Sión para el Israel congregado en los últimos días. En la sección 105:31-32 habla de la forma en que la gloria de Sión será su defensa. Isaías comparó la influencia protectora divina con la que experimentó Moisés (véase Exodo 14:19-20; Deuteronomio 1:33). El élder Orson Pratt escribió que el cumplimiento de la profecía de Isaías sería literal:

"Vendrá el tiempo cuando Dios se reunirá con todos sus santos, y para mostrar su aprobación y que los ama, obrará un milagro, cubriéndolos con la nube de su gloria. No me refiero a algo que es invisible, sino quiero decir que ocurrirá de la misma manera que sucedió con el tabernáculo de Moisés, el cual era llevado en medio de los hijos de Israel mientras viajaban en el desierto… Pero en los últimos días habrá gente tan pura en el Monte de Sión, con una casa establecida sobre la cumbre de los montes, que Dios se manifestará no solamente en el templo y sobre todas las asambleas de ellos, con una nube visible durante el día, sino que cuando venga la noche, si ellos se reúnen para adorar, Dios se unirá a ellos mediante su pilar de fuego; y cuando se retiren a sus moradas, he aquí cada una estará alumbrada por la gloria de Dios, un pilar de fuego en la noche.

"¿Habéis oído hablar acerca de una ciudad que haya sido favorecida en esta forma y bendecida desde los días en que Isaías proclamó esta profecía? No; es una obra de los últimos días, una que Dios debe consumar en los postreros tiempos, cuando comience a revelarse y a mostrar su poder entre las naciones/' (En Journal of Discourses, 16:82.)

(13-27) Isaías 5:1-7. La parábola de la viña

El profeta empleó la parábola de la viña para ilustrar la inminente destrucción y esparcimiento de Israel (Judá). Para obtener ejemplos adicionales de aplicaciones semejantes de esta parábola, véase James E. Talmage, Jesús el Cristo, págs. 569-70.

Los resultados de la transgresión de Israel serían la pérdida de protección para la viña, el olvido y los efectos del hambre (véase vers. 5-7).

(13-28) Isaías 5:8-25. Advertencia en cuanto a las consecuencias de la apostasía y transgresión

Después de la parábola que sirve de introducción a este capítulo, el profeta Isaías dio muchos ejemplos de la maldad del pueblo de su época.

Versículo 8. "Añaden heredad a heredad" mediante la maldad. Keil y Delitzsch explicaron: "Ellos, los insaciables, no iban a quedar tranquilos después que habían devorado cada parcela de tierra y toda la tierra había quedado en su poder y en la tierra no se asentó nadie aparte de ellos (véase Job 22:8). Tal codicia era tanto más reprensible porque la ley de Israel dictaba muy rigurosa y cuidadosamente que en lo posible hubiera una distribución equitativa del territorio y que la propiedad hereditaria de la familia no pudiera ser quitada ni transferida." (Commentary, 7:1:166.)

Que diez yugadas (cuatro hectáreas) produjeran solamente un bato (31 litros) y un homer (2,28 hectolitros) solamente un efa (0,35 hectolitros), es indicación de la pobreza del suelo, la que sería consecuencia de esta iniquidad.

Versículo 11. La embriaguez y los festejos nocturnos prevalecerán, y nadie hará caso de Dios.

Versículo 12. No hay conocimiento de la verdad ni de los principios verdaderos. La ignorancia es un obstáculo en cualquier empeño, pero especialmente respecto a las cosas espirituales. José Smith el Profeta dio instrucciones en cuanto a este importante principio: "La Iglesia debe ser purificada, y yo proclamo contra toda iniquidad. El hombre no puede ser salvo sino al paso que adquiere conocimiento, porque si no obtiene conocimiento, algún poder maligno lo dominará en el otro mundo; porque los espíritus malos tendrán más conocimiento y, por consiguiente, más poder que muchos de los hombres que se hallan en el mundo. De modo que se precisa la revelación para que nos ayude y nos dé conocimiento de las cosas de Dios." (Enseñanzas, pág. 264.)

Versículo 18. Arrastran pecado e iniquidad con cuerdas de vanidad. Son ligados a sus pecados como las bestias lo son a sus cargas.

Versículo 20. Pervierten la rectitud y la bondad, llamándolos mal, y tratan de hacer aceptar lo malo como si fuera bueno. La naturaleza de los pecadores está inclinada a rechazar la realidad de las consecuencias de sus transgresiones, y así intentan justificarlas o restarles importancia.

Versículo 21. Son "sabios en sus propios ojos". El presidente N. Eldon Tanner ilustró la necesidad de tener en cuenta esta advertencia. Destacó que cuando los hombres "se tornan entendidos en las cosas del mundo, tales como la ciencia y la filosofía, se hacen autosuficientes (a su manera de ver) y creen estar preparados para aprender según su propio entendimiento, aun al punto de pensar que son independientes de Dios; y por causa de su saber mundano los hombres sienten que si no pueden demostrar física, matemática o científicamente que Dios vive, pueden y deben sentirse libres de dudar y aun negar la existencia de Dios y de Jesucristo. Entonces muchos de nuestros profesores comienzan a enseñar cosas perversas, para llevar discípulos tras sí; y nuestros jóvenes, a quienes enviamos para recibir instrucción, los aceptan a ellos como autoridad, y muchos son llevados a perder su fe en Dios…

"Cuánto más sabio y mejor es que el hombre acepte las sencillas verdades del evangelio y que acepte como autoridad a Dios, el Creador del mundo, y a su Hijo Jesucristo, y que acepte mediante la fe aquellas cosas que no puede probar como falsas y para las cuales no tiene una mejor explicación. Debe estar preparado para reconocer que hay ciertas cosas — muchas, muchas— que no puede comprender ." (En Conference Report, oct. de 1968, págs. 48-49. )

Versículo 23. Ellos "justifican al impío mediante cohecho". Los que eran culpables de delitos eran declarados inocentes por jueces y otros oficiales comprados, en tanto que los inocentes eran declarados culpables a fin de poder acallarlos o a fin de quitarles su propiedad. Obviamente el conocimiento de los siniestros males que prevalecían entre los israelitas del antiguo reino de Judá ayudan a los lectores modernos a comprender la razón por la que los juicios de Dios vinieron sobre ellos. Pero el mundo moderno puede también aprender una gran lección, porque solamente nos basta con mirar a nuestro alrededor para ver que los mismos males prevalecen en todas partes. Las consecuencias del pecado hoy día son tan devastadoras como lo eran antiguamente. Ese es el mensaje de Isaías para nosotros hoy día.

(13-29) Isaías 5:26-30. "Alzará pendón a naciones lejanas" en los postreros tiempos

El recogimiento de Israel, rápidamente, por medios no conocidos en los días de Isaías, aparece representado en la conclusión de este capítulo. El élder Le-Grand Richards proporcionó esta aplicación moderna de las palabras del profeta: "Puesto que no había trenes ni aviones en aquella época, Isaías difícilmente pudo haberlos mencionado por esos nombres. Sin embargo, parece haberlos descrito en palabras que no se prestan a confusión. ¿Dónde puede verse mejor que desde un tren moderno que 'los cascos de sus caballos parecerían como pedernal, y las ruedas de sus carros como torbellino'? ¿No es sabio comparar 'su rugido como de león' con el rugir de los motores de un avión? Los trenes y aeroplanos no se detienen durante la noche. Por lo tanto, ¿no tenía razón en decir 'ni se dormirá ni le tomará sueño; a ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus sandalias'? Con este medio de transporte el Señor realmente 'silbará al que está en el extremo de la tierra' a fin de que venga 'pronto y velozmente'." (¡Israel! Do you know?, pág. 182.)

En Comentarios sobre Isaías 11:10, 12, se encuentra una explicación de la expresión "pendón a las naciones".

(13-30) Isaías 5:26. ¿Qué significa "silbar" a las naciones?

Esta expresión parece extraña en esta época. Sencillamente describe una señal, tal como un silbato, para alertar a alguien de algo que va a suceder. (Véase Isaías 5:26 e Isaías 7, 18.)

(13-31) Isaías 6:1-4. Visión del Señor y de los dominios celestiales

Sería difícil, por no decir imposible, describir una visión de los dominios celestiales. Ese fue el dilema del profeta Isaías. En estos versículos intentó describir algo del poder y gloria de su experiencia, empleando imágenes y términos con los que sus lectores pudieran identificarse. Aun así se dio cuenta de lo lejos que estaba de comunicar la realidad de su experiencia. Más adelante en sus escritos, Isaías describió lo inadecuado de sus palabras y también de los sentidos del hombre para comprender las cosas celestiales. Dijo: "Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera". (Isaías 64:4.)

Otros que han tenido visiones de los dominios celestiales han citado a Isaías en un intento de explicar su habilidad limitada para indicar lo que se les había mostrado (véase 1 Corintios 2:9; D. y C. 76:10). José Smith el Profeta aportó una nueva base en cuanto a tales experiencias al decir: "Si pudiéramos leer y entender todo lo que se ha escrito desde los días de Adán, sobre la relación que tendrá el hombre con Dios y los -ángeles en un estado futuro, aún así sabríamos muy poco de ellos. La lectura de las experiencias de otros, o de las revelaciones dadas a ellos, jamás podrán darnos a nosotros un concepto comprensivo de nuestra condición y verdadera relación con Dios. El conocimiento de estas cosas tan sólo se puede obtener por la experiencia, mediante las ordenanzas que Dios ha establecido para ese propósito. Si por cinco minutos pudiéramos ver lo que hay en el cielo, aprenderíamos más que si leyésemos todo lo que se ha escrito sobre el asunto." (Enseñanzas, pág. 400.)

(13-32) Isaías 6:1. "En el año que murió el rey Uzías"

El año de la muerte del rey Uzías probablemente fue el 740 a. C. Pueden repasarse los acontecimientos que la precedieron y que sucedieron en Temas suplementarios, sección F.

contemporaries of King Uzziah

(13-33) Isaías 6:1. "Vi yo al Señor"

Tanto Juan como Nefi testificaron que el Señor al que vio Isaías fue Cristo en su estado premortal (véase Juan 12:41; 2 Nefi 11:2-3). Además, algunos han tenido una visión semejante (véase Apocalipsis 4:1-11).

(13-34) Isaías 6:2. ¿Qué son los serafines?

"Los serafines son ángeles que moran en la presencia de Dios, rindiendo adoración y cantando gloria y honores continuamente ante El. 'Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos' (Salmos 148:2). Está claro que los serafines incluyen a los espíritus de la preexistencia, pues nuestro Señor 'contempló la vasta expansión de la eternidad y todas las huestes seráficas del cielo antes que el mundo fuese' (D. y C. 38:1). Si el título de serafines se aplica también a los ángeles resucitados o perfeccionados, no es cosa que esté bien clara. Orando en favor de los santos, el Profeta rogó que 'podamos unir nuestras voces a las de los fulgurosos y resplandecientes serafines que rodean tu trono, con aclamaciones de alabanza, cantando: ¡Hosanna a Dios y al Cordero!' (D. y C. 109:79.)

"Isaías vio serafines en la visión y los oyó proclamar unos a otros, 'Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria' (Isaías 6:3). El hecho de que estos seres santos le fueran mostrados como seres alados fue sencillamente para simbolizar su poder de moverse, actuar, etc. , tal como en el caso de visiones que otras personas recibieron (D. y C. 77:4)." (Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine, págs. 702-3.)

(13-35) Isaías 6:4. "Los quiciales de las puertas se estremecieron… y la casa se llenó de humo"

Otra versión de la primera frase del hebreo sugiere más claramente lo que se quiso decir "Se conmovieron los quicios y los dinteles…" (La Biblia de Jerusalén, Isaías 6:4). La presencia del humo era símbolo de la presencia y gloria de Dios (véase Exodo 19:18; Apocalipsis 15:8). El fuego y el humo son empleados frecuentemente para representar la gloria de los dominios celestes. En las palabras de José Smith:

"El Dios omnipotente habita en fuego eterno; y allí no puede ir lo que es de carne y sangre, porque el fuego consume toda corrupción. 'Nuestro Dios es fuego consumidor' [Deuteronomio 4:24; Hebreos 12:29]. Cuando nuestra carne sea vivificada por el Espíritu, no habrá sangre en este cuerpo. Algunos moran en mayor gloria que otros.

"…Lo que es inmortal mora en fuegos eternos. " (Enseñanzas, pág. 456.)

(13-36) Isaías 6:5-8. El profeta recibió el perdón

La expresión "¡Ay de mí! que soy muerto" demuestra que Isaías no se sentía digno delante de Dios. (Véase Young, Book of Isaiah, 1:247-48.) Del mismo modo, la purga mediante una brasa encendida es símbolo de purificación, limpieza y perdón (véase Young, Book of Isaiah, 1:250-51). José Smith tuvo experiencias semejantes con relación a su llamado y al cumplimiento de su ministerio (véase José Smith—Historia 29; D. y C. 29:3; 36:1; 50:36; 60:7).

(13-37) Isaías 6:9-13. Profecía del rechazo de las cosas espirituales

Las palabras que el profeta tenía el encargo de expresar en parte tenían el propósito de llevar al pueblo a la plena responsabilidad de las elecciones que habían hecho, a fin de que todos quedaran sin justificación alguna. El Libro de Mormón nos presenta el texto del versículo 9 de tal forma que indica que el Señor estaba diciéndole a Isaías que la mayoría del pueblo rechazaría sus palabras: "Y él dijo: Ve y di a este pueblo: Oíd bien, mas no entenderéis; ved por cierto, mas no percibiréis" (2 Nefi 16:9).

El pueblo quería escuchar y ver, pero no entendía el espíritu del mensaje. El siguiente mandamiento: "engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos", es dado para describir el procedimiento de hacer responsable a la gente de sus propias acciones. El mandamiento, naturalmente, se refiere a "su visión espiritual, a su oído espiritual, a su sentir espiritual" (Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:200). "Hay un autoendurecimiento en el mal… el pecado, por su propia naturaleza, acarrea su propio castigo… Un acto malvado en sí mismo es el resultado de la autodeterminación que procede de la propia voluntad del hombre de hacer el mal" (Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:201). El hombre no puede resistir o rechazar la verdad sin llegar a endurecerse espiritualmente (véase History of the Church, 4:264). La denuncia hecha por Isaías al reino de Judá fue citada otra vez en el Nuevo Testamento para mostrar que el pueblo de aquella época no era diferente del que vivió en el tiempo de Isaías. El hecho de que el hombre no sea capaz de entender las parábolas es un cumplimiento de la profecía de Isaías (véase Mateo 13:10-17; Lucas 8:9-10). El significado de muchos de los milagros también fue mal entendido (véase Juan 12:37-41). El testimonio del Mesías y la verdad de que realmente era Hijo de Dios fueron comprendidos, al menos parcialmente, por los discípulos, pero fueron rechazados por los demás (véase Lucas 10:21-24).

El profeta Isaías le preguntó al Señor cuánto tiempo estarían algunos hombres endurecidos contra la verdad (vers. 11). La respuesta fue: hasta que el hombre mortal ya no exista.

(13-38) Isaías 6:13. Esparcimiento y congregación del resto de Judá

Este versículo contiene la profecía de que la casa de Israel sobreviviría la devastación inminente, de la misma manera que queda vivo el árbol que en invierno es despojado de su follaje.

(13-39) Isaías 7:1-9. Advertencia prof ética contra una alianza entre Israel (Efraín) y Siria

El reino de Israel (Efraín) en el norte había hecho alianza con Siria para fortalecerse mutuamente y también para protegerse contra el poderoso imperio de Asiría. Cuando Judá rehusó entrar en la alianza, aquellas naciones amenazaron con dominar a Judá y la atacaron. (Véase 2 Reyes 15:36-38; 16:1-6.)

Isaías recibió instrucciones de advertir al rey Acaz de que no buscara alianzas políticas a fin de poder defender el pueblo de Judá. El rey, tercero de los reyes de Judá a quien Isaías había sido enviado a aconsejar, rechazó la advertencia del Señor. (Véase 2 Reyes 16:7-20; también Temas suplementarios, sección F.)

(13-40) Isaías 7:3. ¿Quién era Sear-jasub?

Sear-jasub era uno de los hijos de Isaías que acompañó al profeta en la visita al rey. Su nombre era de origen profético y significaba "Un remanente volverá" (véase Isaías 7:3, nota 1; también Comentarios sobre Isaías 8:18).

(13-41) Isaías 7:3. ¿Qué era el acueducto del estanque de arriba?

Véase Comentarios sobre 2 Reyes 18:17.

(13-42) Isaías 7:4. ¿Por qué Rezín de Siria y Peka de Israel fueron llamados "cabos de tizón"?

Esta metáfora se refiere a una antorcha que se ha apagado, y representa o simboliza la madera chamuscada que no ha tenido la fuerza suficiente para seguir ardiendo, por lo que no es una amenaza (véase Young, Book of Isaiah, 1:273).

(13-43) Isaías 7:8. "Dentro de sesenta y cinco años"

Por motivo de que las cronologías de los textos bíblicos y contemporáneos no están completas ni en armonía entre sí, es difícil hablar de fechas en la historia con precisión y exactitud. El cumplimiento de esta profecía, sin embargo, generalmente se considera como extendiéndose desde las invasiones iniciales de Tiglat-pileser III y de Salmanasar V, hasta la conquista y desplazamiento de la mayoría de la población durante el reinado del rey asirio Esar-adón. A lo largo de los períodos de separación y migraciones, Efraín, el reino del norte, pudo mantener parte de su identidad hasta la deportación final. (Véase Temas suplementarios, sección F; véase también Keil y Delitzsch, Commentary, 7:1:211-12; Young, Book of Isaiah, 1:275-76.)

(13-44) Isaías 7:10-16. La promesa mesiánica de protección

El rey Acaz se mostró vacilante en aceptar el consejo de Isaías, de manera que el profeta lo instó a buscar el testimonio de confirmación proveniente del Señor: "Pide para ti señal" (vers. 11). Aún así el rey rehusó, no porque no tuviera el deseo de tentar a Dios como dijo (vers. 12), sino porque no quiso que el Señor interfiriera en sus planes de aliarse con otras naciones. Pero el Señor reveló la señal, confirmando la promesa profética de que el Mesías nacería del resto de Judá y que Judá no perecería totalmente. En contraste con la promesa hecha a Judá, Isaías profetizó la caída del reino del norte, "la tierra… que tú temes" (vers. 16), y que se oponía a Acaz. Los dos reyes que reinaron en el norte en esa época fueron ejecutados por los asirios. (Véase Monte S. Nyman, "Great Are the Words of Isaiah", págs. 58-59; Temas suplementarios, sección F.)

(13-45) Isaías 7:14. "Una virgen concebirá… un hijo"

Este pasaje es citado en el Nuevo Testamento, y se considera que el nacimiento de Jesucristo fue el cumplimiento de esa profecía. (Véase Mateo 1:25.) Algunos comentaristas indican que la palabra traducida como virgen significa una joven y no una persona que no ha tenido relaciones sexuales. Hacen esto en un intento de refutar este pasaje como prueba de las circunstancias especiales del nacimiento de Cristo. Pero se puede demostrar que el término está traducido adecuadamente y significaba una mujer soltera (véase Young, Book of Isaiah, 1:286-88.)

La visión que Isaías tuvo del nacimiento de Cristo.

El Libro de Mormón, del mismo modo, testifica de la virginidad de María en el momento de la concepción de Cristo (véase 1 Nefi 11:13, 15, 18, 20-21). Así, la visión de Nefi afirma la antigua profecía de Isaías de que era ciertamente una virgen la que concebiría.

El presidente Marion G. Romney habló en cuanto a la importancia de la dirección espiritual para entender la declaración hecha por el profeta Isaías:

"Aquí tenemos otro ejemplo en el cual los hombres revisan las Escrituras sin la inspiración del Espíritu. Isaías, al predecir el nacimiento de Cristo, dijo: 'He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel' (Isaías 7:14; cursiva agregada). Al emplear el vocablo virgen, estaba diciendo que una mujer que no había conocido hombre concebiría un hijo.

"Los traductores modernos dicen: 'La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel' (La Biblia, Dios habla hoy, Sociedades Bíblicas Unidas, Isaías 7:14; cursiva agregada). Como veis, no creen que Cristo es divino, de manera que no hay diferencia, para ellos, en decir 'la joven' o una 'virgen'. " (En Conference Report, Conferencia de Area de Japón, 1975, pág. 46).

(13-46) Isaías 7:14. ¿Cuál es el significado del nombre Emanuel?

Este nombre es también un título que describe la misión de Jehová en la mortalidad. El Nuevo Testamento proporciona una interpretación correcta de su significado en hebreo. Mateo dice: "Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: "He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros" (Mateo 1:22-23).

13-47) Isaías 8. Advertencia en cuanto a la inminente invasión asiría

El capítulo es una continuación de los acontecimientos históricos introducidos en el capítulo 7 (véase Temas suplementarios, sección F). El profeta Isaías otra vez advierte a Judá contra las alianzas, pues, tal como profetiza, las mismas serán ineficaces. La promesa de la venida de Emanuel ("Dios con nosotros") prevalecería en bien de la nación. La invasión asiría vendría, pero Judá sobreviviría. Isaías finalizó su escrito con una advertencia contra las enseñanzas y prácticas falsas que apartarían a la nación de la ley y testimonio que les habían sido revelados.

(13-48) Isaías 8:1-4. ¿Quién era Maher-salal-hasbaz?

Este es el nombre propio más largo que aparece en la Biblia y en hebreo tiene como significado un mensaje de advertencia a Judá. Significa "El despojo se apresura, la presa se precipita" (Isaías 8:1, nota al pie de la página). El Señor le manda al profeta que a su hijo recién nacido le ponga este nombre. La expresión "profetisa" es empleada aquí para designar a la esposa del profeta, no un oficio o don profético (véase Young, Book of Isaiah, 1:303). Este hijo y Sear-jasub recibieron nombres proféticos para dar énfasis al mensaje de Isaías. (Véase también Comentarios sobre Isaías 7:3 y 8:18.)

(13-49) Isaías 8:14. "Piedra para tropezar, y por tropezadero"

En las Escrituras se hace referencia al Mesías llamándolo "piedra" (véase Génesis 49:24; Salmos 118:22) y también "roca" (véase Deuteronomio 32:4, 15; 1 Samuel 2:2). Aquí el profeta emplea esta expresión para describir cómo rechazaron al Salvador y cómo lo ofendieron los incrédulos de Israel y de Judá. Los escritores del Nuevo Testamento también citaron este pasaje para mostrar cómo los judíos, en su mayoría, rechazaron al Salvador (véase Romanos 9:33; 1 Pedro 2:8).

(13-50) Isaías 8:18. "Yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y presagios en Israel"

El nombre Isaías significa "Jehová salva". Los nombres de sus dos hijos conocidos, Sear-jasub (Isaías 7:3) y Maher-salal-hasbaz (8:1) también eran un mensaje para Judá. (Véase Comentarios sobre Isaías 7:3; 8:1-4.) Cada vez que alguien veía u oía a Isaías y a sus hijos, recibía un mensaje a través de sus nombres, los que eran una señal o testimonio contra el pueblo.

(13-51) Isaías 8:19. Advertencia contra encantadores, y adivinos

El vocablo "encantadores" no es el más indicado para transmitir el significado del vocablo hebreo empleado antiguamente. En hebreo aparece la palabra ob que significa "vasija o bolsa de cuero" (véase William Gesenius, A Hebrew and English Lexicon of the Old Testament, pág. 15). Este objeto era empleado por los que practicaban la necromancia, artificio engañoso de comunicación simulada con los muertos. Esta práctica comprendía una especie de ventriloquia mediante la cual la voz de "los difuntos" era llamada a expresar su mensaje desde la bolsa o a veces desde alguna zanja o caverna. (Véase G. Johannes Botterweck y Helmer Ringgren, Theological Dictionary of the Old Testament, 1:131, 133-34.) Mediante una especie de gorjeos semejantes a los de las aves (véase Young, Book of Isaiah 1:318) se intentaba invocar a los espíritus o presentar el mensaje. El Señor advirtió a Israel y a Judá contra tales engaños desde los comienzos de su historia (véase Levítico 19:31; 20:27; Deuteronomio 18:10-11). El presidente Joseph Fielding Smith, al comentar con respecto a estas antiguas prácticas, dio esta advertencia, que se aplica a nosotros hoy día:

"Buscar información mediante… toda senda con traria a la instrucción dada por el Señor es pecado. El Señor dio claras instrucciones a Israel cuando este pueblo estaba en la tierra de su herencia; les dijo que se dirigieran a El en cuanto a revelación y que evitaran los artificios prevalecientes entre las naciones paganas que ocupaban sus tierras…

"En toda la Biblia, Nuevo y Antiguo Testamento por igual, el Señor y sus profetas han expresado su disgusto cuando el pueblo se apartaba del Señor hacia Tos encantadores'." (Answers to Gospel Questions, 4:33.)

(13-52) Isaías 9:1-7. Es reafirmada la promesa mesiánica

Cuando los asirios se precipitaron contra la alianza de Israel (Efraín) y los sirios, destruyeron Damasco y ocuparon el reino del norte, posteriormente llamado Galilea (véase 2 Reyes 15:27-31; Temas suplementarios, sección F). A pesar de esta invasión y de la amenaza que ella representó para el resto de Israel y para Judá en el sur, Isaías profetizó de la venida del Mesías como el surgimiento de una luz. Las tierras que heredaron las tribus de Zabulón y Neftalí estaban en el norte (Israel), o sea en la Galilea, donde Jesús se crió y pasó la mayor parte de su ministerio. La traducción hecha por Keil y Delitzsch de este versículo 1, muestra claramente qué es lo que se promete: " 'Porque no permanece en obscuridad el lugar en donde ahora hay angustia: al principio El trajo desgracia sobre la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí, y al final El lleva al honor el camino que queda por el mar, el otro lado del Jordán, el círculo de los gentiles.' " (Commentary, 7:1:243.)

Keil y Delitzsch agregaron esta explicación: "La razón que explica el hecho de que los incrédulos de Judá habían caído en una noche sin mañana, es que había una mañana que tenía que venir, cuya luz no aparecería sobre la tierra de Judá primero, sino sobre otras partes de la tierra… El significado es que no permanecerá un estado de obscuridad sobre la tierra que ahora está en un estado de angustia, pero a aquellas mismas zonas o áreas que Dios hasta este momento ha hecho sufrir gran humillación llevará a posición de honor en una ocasión futura… La altura de esa gloria sería proporcional a la profundidad de la desgracia". (Commentary, 7:1:243.)

Mateo vio en el hecho de que el Mesías moró en la zona de Galilea el cumplimiento de la profecía de Isaías (véase Mateo 4:12-16).

(13-53) Isaías 9:5. "Serán quemados, pasto del fuego"

En este capítulo el profeta escribió acerca de la venida de Cristo como "una gran luz" (vers. 2), su primera aparición, y como "fuego" (vers. 5) la purificación y destrucción que acompañarán a su venida en gloria.

(13-54) Isaías 9:6. "Porque un niño nos es nacido… y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz"

El presidente Joseph Fielding Smith

El presidente Joseph Fielding Smith escribió en cuanto a los diferentes títulos del Salvador:

"Estos títulos y las declaraciones de que Jesús fue el Creador y que todas las cosas fueron hechas por El han demostrado ser una piedra de tropiezo para algunos que no están muy bien informados. Surgen preguntas tales como: ¿Cómo pudo El, si no tenía cuerpo de carne y huesos antes de nacer de María, lograr estas cosas siendo un espíritu? Jesús no tuvo cuerpo de carne y huesos antes de nacer en Belén. Esto lo explicó El bien claramente al hermano de Jared. La respuesta a esta pregunta es sencillamente que hizo esas obras por causa de la gloria que su Padre le había dado antes de nacer (Juan 17:5-24) y porque en aquel momento era un Dios. En una epístola escrita por la Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles en 1916, estos puntos son claramente explicados. (Véase Improvement Era, vol. 19:34.) De esta epístola tomamos lo siguiente:

" 'Las Escrituras que se refieren a Dios como Padre de los cielos y de la tierra deben ser entendidas como indicadoras de que Dios es el Hacedor, el Organizador y Creador de los cielos y de la tierra.

" 'Con este significado, como muestra el contexto en cada caso, Jehová, que es Jesucristo, el Hijo de Elohím, es llamado "el Padre" y aun "el verdadero Padre Eterno" (véase Mosíah 16:15). Con sentido análogo Jesucristo es llamado "Padre Eterno" (Isaías 9:6). Los títulos descriptivos "sempiterno" y "eterno" son sinónimos.

" 'Que Jesucristo, al que también conocemos por Jehová, fue el principal ayudante del Padre, Elohím, en la obra de la Creación queda bien establecido en el libro Jesús el Cristo, cap. 4. Jesucristo, siendo el Creador, constantemente es llamado el Padre del cielo y de la tierra en el sentido explicado anteriormente; y siendo que sus creaciones son de naturaleza eterna, apropiadamente se le llama Padre del cielo y de la tierra.' " (Church History and Modern Revelation, 1:168.)

(13-55) Isaías 9:6. "Príncipe de paz"

En la ocasión del nacimiento del Mesías, los ángeles declararon "paz en la tierra" con su venida (véase Lucas 2:14). El presidente J. Reuben Clark, hijo, comentó este importante título y su significado:

"Anunciado siglos antes de su nacimiento como 'Príncipe de paz' (Isaías 9:6), los ángeles del cielo anunciaron su venida…

"El hombre moderno a veces piensa vanamente que la misión de Jesús era eliminar la guerra; y los que se mofan han expresado que como la guerra sigue maldiciendo a la tierra, la misión de Cristo ha fracasado y que la cristiandad es una plaga.

"Sin embargo, Cristo mismo envió a sus Doce, diciendo:

" 'No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.' (Mateo 10:34.)

"Cristo proclamó la paz —la paz de la justicia eterna, la que es enemiga eterna y mortal del pecado. Entre la rectitud y el pecado, en cualquier forma, solamente puede haber una guerra incesante, sea en un hombre o en una nación, o entre naciones en conflicto armado. Esta guerra es la espada de Cristo; cualquiera que sea su forma, esta guerra no puede terminar en tanto que el pecado no sea aplastado y Cristo lleve a toda carne a su propio dominio. La rectitud es paz dondequiera que ella se manifieste; igualmente, el pecado en sí mismo es guerra dondequiera que se manifieste." (En Conference Report, abril de 1939, págs. 104-5.)

(13-56) Isaías 10:1-19, 24-34. La destrucción de Asiría —los malvados

Inmediatamente después de la profecía de la destrucción de Israel, Isaías profetizó concerniente al destino de Asiría, no fuera que alguien pudiera creer que esta nación pagana era recta y noble por causa de su éxito contra Israel y Judá. El cumplimiento de esta detallada profecía ha sido confirmado históricamente. Isaías mencionó algunas de las exitosas campañas militares de Asiría (véase vers. 9) y profetizó de la intrusión y éxito finales contra Judá, aun nombrando muchas de las ciudades de Judá que caerían ante Asiría (véase vers. 28-32). La destrucción de Israel y de Asiría es descripta como completa (vers. 15-19) y es también un símbolo de la destrucción de los malvados en cualquier época y tiene su paralelo profético, aun para los últimos días (época moderna).

(13-57) Isaías 11:1. ¿Quién fue "el tronco de Isaí" y "la vara del tronco de Isaí"?

José Smith, el Profeta

Doctrina y Convenios proporciona una interesante interpretación de este versículo (véase D. y C. 113:1-6). El tronco de Isaí es Cristo. La vara del tronco de Isaí "es un siervo en las manos de Cristo, que en parte desciende de Isaí así como de Efraín, o de la casa de José, a quien se ha delegado mucho poder" (D. y C. 113:4). Este pasaje parece ser una referencia al profeta José Smith y al liderazgo de Efraín en la restauración del evangelio en los últimos días. El presidente Joseph Fielding Smith resumió el papel de Efraín al escribir: "Es Efraín, en la actualidad, el que posee el sacerdocio. Es Efraín con quien el Señor ha concertado convenio y ha revelado la plenitud del evangelio eterno. Es Efraín el que está edificando templos y efectuando en ellos las ordenanzas tanto para los vivos como para los muertos. Cuando vengan las 'tribus perdidas' —y será una escena sumamente notable y cosa mará villosa cuando vengan a Sión— en cumplimiento de las promesas hechas por medio de Isaías y Jeremías, tendrán que recibir sus bendiciones de coronamiento de su hermano Efraín, el 'primogénito' en Israel." (Doctrina de salvación, 3:238.)

El presidente Brigham Young afirmó el papel de Efraín y el del profeta José Smith en la realización de los propósitos de esta dispensación: "Es la casa de Israel la que buscamos, y no nos importa si los de esa casa vienen del este, del oeste, norte o sur; de China, Rusia, Inglaterra, California, América del Norte o del Sur, o de alguna otra parte; y es el mismo muchacho sobre el cual el padre Jacob puso sus manos, el que salvará a la casa de Israel. El Libro de Mormón vino a Efraín, pues José Smith era un efrainita puro y el Libro de Mormón le fue revelado, y mientras vivió fue su propósito buscar a los que creían en el evangelio." (En Journal of Discourses, 2:268-69.)

(13-58) Isaías 11:1. ¿Quién es el "Vástago"?

El élder Bruce R. McConkie escribió el siguiente análisis sobre el significado del Vástago:

"Siendo que se requiere una primera y una segunda venida para que se cumplan muchas de las profecías mesiánicas, necesariamente debemos considerarlas en este momento, y, en el caso de las declaraciones concernientes a David y al Mesías, mostrar también cómo se aplican a la segunda venida de nuestro Señor. Cristo es el Hijo de David, la Simiente de David, el heredero, a través de su madre María, de la sangre del gran rey. También es llamado tronco de Isaí y el Vástago, queriendo decir la Rama de David. Las profecías mesiánicas a las que se hace referencia cuando se emplean los nombres mencionados versan sobre el poder y dominio que tendrá al sentarse en el trono de David, y tienen que ver casi exclusivamente con su segunda venida sobre la tierra.

"Isaí era el padre de David. Isaías habla del tronco de Isaí, al que también designa como vástago que sale de la raíz de aquel antiguo linaje distinguido. Declara cómo el Espíritu de Dios estará sobre él; cómo será poderoso en juicio; cómo herirá la tierra y acabará con los malvados; y cómo el cordero y el león pacerán juntos en ese día —todo lo cual se refiere a la Segunda Venida y a la era milenaria iniciada en esa forma. (Isaías 11.) En cuanto a la identidad de la Vara de Isaí, la palabra revelada dice: 'De cierto, así dice el Señor, es Cristo'. (D. y C. 113: 1-2.) Esto también significa que el Vástago es Cristo, como ahora veremos en otros pasajes de las Escrituras.

"Por boca de Jeremías el Señor anuncia el antiguo esparcimiento de su pueblo escogido, Israel, y su recogimiento en los últimos días. Después que hayan sido recogidos 'de todos los países adonde los he esparcido', después que el reino haya- sido restaurado a Israel como lo desearon los antiguos apóstoles en Hechos 1:6, entonces se cumplirá este acontecimiento, todavía futuro y milenario en su naturaleza: 'He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra'. (Jeremías 23:3-6.) Es decir, el Rey que reinará personalmente sobre la tierra durante el Milenio será el Vástago o rama que salió de la casa de David. El ejecutará juicio y justicia en toda la tierra porque El es Jehová, el Señor, aun aquel a quien llamamos Cristo.

"Mediante Zacarías el Señor habló en forma semejante: 'Así dice Jehová de los ejércitos… He aquí yo traigo a mi siervo el renuevo… y quitaré el pecado de la tierra en un día [refiriéndose a que los malvados serán destruidos y a que la era milenaria de paz y justicia comenzará]. En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero, debajo de su vid y debajo de su higuera.' (Zacarías 37-10.) De aquel glorioso día milenario el Señor también dice: 'He aquí el varón cuyo nombre es el renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. El edificará el templo de Jehová… y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono' (Zacarías 6:12-13).

"Que el Vástago (o Rama) de David es Cristo es un punto perfectamente claro. Ahora veremos que también se le llama David, el nuevo David, el David Eterno quien reinará para siempre sobre el trono de su antiguo predecesor. 'En aquel día, dice Jehová de los ejércitos', esto es, el gran día milenario de recogimiento, 'servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré' (Jeremías 30:8-9).

" 'En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra. En aquellos días Judá será salvo, y Jerusa lén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.' Esto quiere decir que por motivo de que el Gran Rey mismo reina en medio de ella, aun la ciudad será llamada como El. 'Porque así ha dicho Jehová: No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel… Si pudiereis invalidar mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no haya día ni noche a su tiempo, podrá también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener hijo que reine sobre su trono' (Jeremías 33:15-21). El trono temporal de David cayó muchos siglos antes del nacimiento del Señor, y aquella porción de Israel que no había sido esparcida hasta los fines de la tierra estaba cautiva bajo el yugo de hierro de Roma. Pero las promesas permanecen. El trono eterno será restaurado a su debido momento con un nuevo David sentado en él, que reinará para siempre jamás…

"Por medio de Ezequiel, el Señor habla de este Pastor en la siguiente forma: 'Yo salvaré a mis ovejas… y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor. Yo Jehová les seré por Dios, y mi siervo David príncipe en medio de ellos'. Cuando llegue ese día, 'estableceré con ellos pacto de paz', dice el Señor, refiriéndose a que tendrán la plenitud del evangelio sempiterno. Entonces habrá 'lluvias de bendición'; todo Israel morará a salvo y conocerá que el Señor es su Dios (Ezequiel 34:22-31).

"Por medio de Ezequiel el Señor también habla de la salida a luz del Libro de Mormón, el cual se convierte en el instrumento en sus manos para llevar a cabo el recogimiento de Israel. De ese día de congregación dice: 'los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey'. En ese día promete, diciendo: 'Los limpiaré' mediante el bautismo, 'y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios. Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra… Habitarán ellos, sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre'.

"Luego el Señor vuelve a declarar que su pueblo recogido tendrá su evangelio sempiterno con todas sus bendiciones; que establecerá su santuario, es decir su templo, en medio de ellos para siempre, como lo escribió Zacarías; y que Israel conocerá al Señor como su Dios. (Ezequiel 37:15-28.)

"¡Cuán glorioso será el día en que el segundo David, que es Cristo, reine sobre el trono del primer David; cuando todos los hombres moren a salvo; cuando la tierra esté cubierta de templos; y cuando el pacto del evangelio tenga plena vigencia y validez en toda la tierra!" (The Promised Messiah, págs. 192-95.)

(13-59) Isaías 11:9. "La tierra será llena del conocimiento de Jehová"

El sagrado conocimiento de Dios prevalecerá entre los hombres (véase Enseñanzas del profeta José Smith, pág. 95), verdad de la cual nadie puede esconderse. El élder Orson Pratt escribió: "El conocimiento de Dios cubrirá la tierra como las aguas cubren el profundo abismo. No habrá lugar para la ignorancia, ni las tinieblas, ni para los que no quieren servir a Dios. ¿Por qué? Porque Jesús, el Gran Creador, y también el Gran Redentor, estará personalmente en la tierra, y sus santos ángeles y todos los santos resucitados que han muerto en dispensaciones anteriores se levantarán y estarán en la tierra. Esta creación será una tierra feliz cuando venga el proceso de purificación y esté llena del conocimiento de Dios así como las aguas llenan el gran abismo. ¡Qué cambio! Viajaréis, en ese entonces, de un extremo a otro de la tierra, y no encontraréis un solo hombre malvado, ni ebrio, ni hombre que blasfeme el nombre del Gran Creador, ni quien se apodere de los bienes de su prójimo, ni robe, ni cometa fornicación —pues todos los que cometan fornicación serán arrojados al infierno, dice el Señor Dios Todopoderoso, y todos los que pequen serán prestamente visitados por los juicios del Todopoderoso!" (En Journal of Discourses, 21:325.)

Las promesas de revelación para esta gran época están bosquejadas en Doctrina y Convenios (véase D. y C. 101:32-34).

(13-60) Isaías 11:10-16. Recogimiento de Israel

El élder Wilford Woodruff resumió el espíritu de este recogimiento a la luz de las palabras de Isaías cuando dijo:

"El alma de Isaías parecía estar encendida, y su mente envuelta en las visiones del Todopoderoso al declarar, en el nombre del Señor, lo que acontecerá en los últimos días, que Dios extenderá su mano la segunda vez para recuperar al resto de su pueblo, reunir a los descarriados de Israel, reunir a los dispersos de Judá, destruir la lengua del mar egipcio y hacer que los hombres pasen de pie enjuto, juntarlos en Jerusalén a caballo, en muías, en animales veloces y en carros, y reconstruir Jerusalén sobre sus propios escombros; al mismo tiempo el destructor de los gentiles estará en marcha; y Dios hará volver la cautividad de Israel sobre los gentiles y pondrá todas sus maldiciones y aflicciones sobre la cabeza de ellos, sus enemigos, los que no buscaron recuperar a Israel sino destruirlo, y los que lo pisotearon de generación en generación.

"Al mismo tiempo se levantará el pendón para que los honrados, los mansos de la tierra entre los gentiles vengan a ese pendón; y para que Sión sea redimida y edificada como ciudad santa, para que la gloria y el poder de Dios descansen sobre ella y sean vistos sobre ella; para que el atalaya que está sobre el monte de Efraín pueda exclamar: 'Levantaos y subamos a Sión, la ciudad del Señor nuestro Dios'; para que los gentiles acudan a su luz y los reyes al resplandor de su nacimiento; para que los santos de Dios tengan un lugar al cual huir y permanezcan en lugares santos en tanto que el juicio se desate en la tierra; para que cuando la espada de Dios sea desenvainada en el cielo, caiga sobre Idumea, o sea el mundo —cuando el Señor abogue con toda carne mediante espada y fuego, cuando los que murieron por el Señor sean muchos y los santos puedan escapar de estas calamidades huyendo a los lugares de refugio, como Lot y Noé." (History of the Church, 6:26.)

(13-61) Isaías 11:10, 12. "Levantará pendón a las naciones"

El presidente Joseph Fielding Smith describió el pendón y su significado: "Hace más de 125 años, en el pequeño pueblo de Fayette, Condado de Séneca, Nueva York, el Señor levantó un pendón a las naciones. Fue en cumplimiento de la profecía hecha por el profeta Isaías, y que acabo de leer. Ese pendón fue La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, que se estableció por la última vez, para nunca más ser destruida ni dejada a otro pueblo. Fue el acontecimiento más grande que el mundo ha visto desde el día en que el Redentor fue levantado sobre la cruz y efectuó la infinita y eterna expiación. Tuvo mayor significado para el género humano que cualquier otra cosa que haya acontecido desde ese día…

"Luego que se hubo levantado ese pendón, el Señor envió a sus élderes, investidos con el sacerdocio y con poder y autoridad, entre las naciones de la tierra, dando testimonio a todos los pueblos de la restauración de su Iglesia, y llamando a los hijos de los hombres a que se arrepintieran y recibieran el evangelio; porque ahora se estaba predicando en todo el mundo como testimonio antes que viniera el fin, es decir, el fin del reino de iniquidad y el establecimiento del reino milenario de paz. Los élderes salieron, según se les mandó, y aún están predicando el evangelio y recogiendo de entre las naciones a los descendientes de Israel, a quienes se hizo la promesa." (Doctrina de salvación, 3:239-40.)

(13-62) Isaías 11:11. "Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo"

El élder LeGrand Richards comentó sobre este pasaje en la siguiente forma:

"Estos pasajes nos hacen saber que los acontecimientos a que se refieren iban a verificarse en lo futuro: 'Jehová tornará a poner otra vez su mano para poseer las reliquias de su pueblo'. No podría haber una 'segunda vez' a menos que hubiera habido una anterior. La primera ocasión fue cuando el Señor sacó a Israel de la servidumbre y cautiverio en Egipto. ¿Cuándo ha puesto el Señor su mano 'otra vez' para recoger al resto de su pueblo? Esto es lo que ahora vamos a examinar. Los pasajes que acabamos de citar nos dan a saber que se llevarán a cabo tres acontecimientos importantes: (1) Jehová levantará pendón a los pueblos; (2) juntará a los restos de Israel; (3) reunirá a los esparcidos de Judá de los cuatro extremos de la tierra.

"Se establece claramente que ha de haber dos lugares o centros de recogimiento: uno para Israel y otro para Judá…

"En vista de que Moisés fue el profeta que el Señor levantó para conducir a Israel de la tierra de Egipto, y le dio poder para efectuar tan grandes milagros delante de Faraón, al grado de hacer pasar a los hijos de Israel por el Mar Rojo a pie enjuto, parece que lo más propio sería que Moisés tuviese las llaves del recogimiento de Israel cuando el Señor pusiera 'otra vez su mano para poseer las reliquias'. Estas fueron las llaves que Moisés entregó a José Smith y Oliverio Cowdery.

"Cuando se habla de Israel, la mayoría de la gente piensa en los judíos, y cuando se hace referencia al recogimiento de Israel, se cree que se trata del regreso de los judíos a la tierra de Jerusalén. Debe tenerse presente que los judíos, que son descendientes de Judá, sólo representan una de las doce tribus de la casa de Israel, la familia de Jacob." (Una obra maravillosa y un prodigio, págs. 191-92.)

(13-63) Isaías 11:13-14. "Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín"

Antiguamente, durante la época del reino dividido, Judá (tribu principal del reino del sur) y Efraín (tribu principal del reino del norte) a menudo entraban en competencia. A veces llegaban a las armas una contra la otra. Isaías profetizó que en los últimos días ese conflicto llegaría a su fin. Ezequiel, en una profecía semejante, prometió que la casa de Israel no estaría dividida, sino que bajo la guía de su verdadero rey, el nuevo David (véase Comentarios sobre Isaías 11:1), habría un reino unido otra vez. (Véase Ezequiel 37:15-25.) Jeremías y Zacarías también hablaron de la reunión futura de la casa de Israel (véase Jeremías 3:18; Zacarías 10:6-7).

El élder LeGrand Richards explicó la forma en que debe cumplirse esta profecía: "Somos de Efraín. De acuerdo con mi manera de entender, el Señor espera de nosotros, dado que somos custodios de su evangelio restaurado en éstos, los últimos días, que extendamos la mano de amistad a Judá, porque, después de todo, todos somos descendientes de los profetas Abraham, Isaac y Jacob, y estamos bajo las promesas de que mediante sus descendientes todas las naciones de la tierra serán bendecidas.

"No sé cómo la enemistad y lá envidia entre Efraín y Judá puedan desaparecer, a menos que nosotros, los de la casa de Efraín, que tenemos la custodia del evangelio, tomemos la iniciativa para tratar de llevar a esta rama de la casa de Israel las bendiciones del evangelio restaurado…

"Y me parece que la única manera en la que la tribu de Judá puede santificarse para morar en la presencia de Dios para siempre jamás será si les llevamos el evangelio del Señor Jesucristo, como el Salvador mismo les prometió que les sería enviado en los últimos días." (En Conference Report, octubre de 1956, págs. 23-24.)

(13-64) Isaías 11:15-16. "Secará Jehová la lengua del mar de Egipto… y habrá camino"

El élder Parley P. Pratt describe el significado literal de los versículos como parte de este recogimiento de Israel: "Tenemos presentado ante nosotros, el versículo 15, el maravilloso poder de Dios, el que será desplegado en la destrucción de una pequeña rama del Mar Rojo llamada la lengua del Mar de Egipto y también la división de los siete brazos de algún río [quizás el Nilo], haciendo que los hombres pasen a pie enjuto; y para que nadie no lo entienda literalmente, el versículo 16 dice que 'habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó en Asiría, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto'. Ahora solamente tenemos que preguntar si en los días de Moisés el Mar Rojo se dividió literalmente o si ese relato es solamente una metáfora o un símbolo de otra cosa. Pues tal como en ese entonces, así será de nuevo." (Voice of Warning, pág. 35.)

(13-65) Isaías 12. Un himno milenario

Este breve capítulo es un himno de alabanza por la gran era milenaria en la que el Señor reinará "en medio" de su pueblo (Isaías 12:6).

(13-66) Isaías 12:2. "Dios es salvación mía… Jehová ha sido salvación para mí"

La traducción literal de este versículo revela los nombres y títulos sagrados de la Deidad tal como son empleados en las Escrituras.