Ayudas para las Escrituras
Malaquías
Por medio del profeta Malaquías, Jehová reprendió a los israelitas por ofrecer en sacrificio animales con defectos. También reprendió a los sacerdotes por dar malos ejemplos que ocasionaban que los del pueblo tropezaran. Mandó a los judíos volverse a Él al pagar los diezmos y las ofrendas. Prometió a los justos que sus esfuerzos por servirle serían recompensados cuando Él regresara a la tierra. Malaquías profetizó el porvenir de los inicuos y de los justos en la Segunda Venida de Jesucristo. Profetizó que Jehová enviaría a Elías el Profeta antes de Su Segunda Venida a realizar una gran obra, haciendo “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres” (Malaquías 4:6).
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Antecedentes y contexto
¿Qué es el libro de Malaquías?
Malaquías fue un profeta que predicó a los judíos en Jerusalén después de que regresaron del exilio en Babilonia. El momento exacto de su ministerio es incierto, pero su libro generalmente está fechado entre los años 500 y 350 a. C.. Algunos eruditos lo sitúan a mediados del año 400 a. C., aproximadamente un siglo después de que los primeros judíos regresaran del exilio, lo que significa que Malaquías pudo haber sido contemporáneo de Esdras y Nehemías.
El nombre Malaquías significa “mi mensajero” en hebreo. Como mensajero de Jehová, Malaquías habló sobre el declive espiritual entre los judíos. Por medio de él, Jehová reprendió a los judíos, específicamente a los sacerdotes, y los instó a volverse a Él. Malaquías también profetizó acerca de los últimos días, refiriéndose a la obra vital que dio comienzo con el regreso de Elías el Profeta antes de la Segunda Venida de Jesucristo. Los escritos de Malaquías adoptan una forma literaria distintiva: una serie de intercambios en un diálogo entre Jehová y el pueblo. Estos intercambios a menudo incluyen preguntas retóricas planteadas por Jehová o el pueblo, junto con respuestas que revelan el malentendido del pueblo.
Aunque el libro de Malaquías es breve, con frecuencia se hace referencia a él en otros libros de las Escrituras. Malaquías fue citado por escritores del Nuevo Testamento, a menudo para hacer referencia a la misión de Juan el Bautista. También fue citado por Jesucristo a los nefitas y lamanitas y por Moroni cuando se apareció al profeta José Smith. La conocida profecía de Malaquías de que Elías el Profeta haría “volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres” aparece, a veces con variaciones, en cada uno de los libros canónicos.
¿Qué significa que Jehová “am[ó] a Jacob” y “a Esaú aborrec[ió]”?
En la Biblia, la palabra traducida como aborrecer a veces puede significar “no elegir” en vez de ser una expresión de desprecio. Ese parece ser el caso en este pasaje. El versículo 2 revela que los judíos habían cuestionado el amor que Jehová tenía por ellos. En respuesta, Jehová hizo referencia al hecho de que Él escogió a Jacob en lugar de a Esaú para recordarle al pueblo su condición única como Su pueblo del convenio. Jehová había hecho un convenio con Jacob y sus descendientes que no hizo con Esaú y sus descendientes. Es posible que Jehová haya utilizado esa comparación no solo para asegurarle al pueblo Su amor por ellos, sino también para recordarles su responsabilidad de vivir fielmente como Su pueblo del convenio.
Algunos tal vez se pregunten si fue injusto que Jehová no escogiera a Esaú. Es importante recordar que, en Su plan eterno, el Señor extiende Su amor y Sus bendiciones por convenio a todos los que están dispuestos a hacer y guardar convenios sagrados con Él. El élder David A. Bednar enseñó: “El ser o el llegar a ser escogidos no es una condición exclusiva que se nos confiere. En lugar de ello, ustedes y yo podemos, en última instancia, decidir ser escogidos al ejercer con rectitud nuestro albedrío moral”.
¿De qué manera los sacerdotes estaban profanando las ordenanzas sagradas?
El sacrificio de animales simbolizaba el sacrificio expiatorio de Jesucristo. Debido a ello, Jehová mandó que todo animal que se ofreciera debía “ser sin defecto para ser aceptado; no habrá en él defecto alguno”. Eso significaba que los animales no debían ofrecerse como sacrificio si estaban ciegos, heridos, deformes o enfermos. Muchas personas en los días de Malaquías, así como los sacerdotes que supervisaban los sacrificios, hicieron caso omiso de esos mandamientos y aceptaron sacrificios impropios y con defectos. Por medio de Malaquías, Jehová advirtió que esos hechos traerían maldiciones en lugar de bendiciones.
¿Quién es el mensajero prometido que prepararía el camino delante del Señor?
Malaquías profetizó acerca de un mensajero que vendría a preparar el camino para el Señor. El Salvador declaró que Juan el Bautista cumplió esa profecía al preparar el camino antes del ministerio terrenal de Cristo. En nuestra dispensación, el profeta José Smith fue enviado como mensajero para preparar el camino para la Segunda Venida del Salvador.
The Baptism [El bautismo], por Greg K. Olsen
¿Quién es el “mensajero del convenio” que “vendrá súbitamente a su templo”?
“Mensajero del convenio” es un título de Jesucristo. Puede referirse a Su función de entregar el convenio del Padre a las personas de la tierra y hacer posible la salvación por medio de Su Evangelio y Expiación. La profecía de Malaquías de que el mensajero del convenio “vendr[í]a súbitamente a su templo” probablemente tiene varios cumplimientos. Por ejemplo, el 3 de abril de 1836, el Salvador se apareció súbitamente a José Smith y a Oliver Cowdery en el Templo de Kirtland. También es probable que se cumpla más plenamente como parte de los acontecimientos relacionados con la Segunda Venida de Jesucristo.
¿Qué son el fuego purificador y el jabón de lavadores?
Un refinador utiliza fuego para calentar metales preciosos hasta que alcanzan un estado líquido. El calor intenso hace que las impurezas, o escoria, suban a la superficie, donde el refinador puede quitarlas para purificar el metal. Un lavador es alguien que utiliza jabón y fricción para lavar o blanquear telas. Malaquías utilizó esos términos para enseñar que Jehová “purificará a los hijos de Leví” (poseedores del sacerdocio) y destruirá a los inicuos en Su Segunda Venida.
Refiner’s Fire and Fullers’ Soap [Fuego refinador y jabón de lavadores], por Dan Burr
¿Qué significa que los hijos de Leví “ofrecerán a Jehová ofrenda en justicia”?
El término “hijos de Leví” se refiere a los poseedores del sacerdocio Aarónico. Bajo la ley de Moisés, los descendientes de Leví eran apartados por Dios para llevar a cabo deberes religiosos especiales, entre ellos los relacionados con el tabernáculo (más tarde, el templo) y el sacrificio de animales. En los días de Malaquías, Jehová reprendió a los hijos de Leví por ofrecer sacrificios impropios. Pero también prometió que algún día los purificaría para que sus ofrendas volvieran a ser aceptables para Él.
La promesa de Jehová a los hijos de Leví se repitió en nuestra dispensación. Cuando Juan el Bautista se apareció a José Smith y a Oliver Cowdery el 15 de mayo de 1829, restauró el Sacerdocio Aarónico (o Levítico) en la tierra. Juan declaró que este sacerdocio “nunca más ser[ía] quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud”.
En Doctrina y Convenios, este prometido “sacrificio” ofrecido al Señor está relacionado con la obra del templo y de historia familiar. Además, el profeta José Smith enseñó que el sacrificio de animales sería restaurado de alguna forma cerca del tiempo de la Segunda Venida del Salvador y que sería realizado en rectitud por los hijos de Leví.
¿Cómo se practicaba la ley del diezmo en la época del Antiguo Testamento?
Jehová invitó a los israelitas descarriados a volver a Él al observar la ley del diezmo con mayor fidelidad. La palabra hebrea para “diezmo” está relacionada con el número diez. En la época del Antiguo Testamento, se esperaba que los israelitas ofrecieran una décima parte de sus animales y cosechas a Jehová. El primer caso registrado de diezmos en el Antiguo Testamento fue cuando Abraham pagó diezmos a Melquisedec, el sumo sacerdote. Bajo la ley de Moisés, el diezmo se usaba para mantener el templo, a los sacerdotes y a los levitas. En la actualidad, “el diezmo es la donación de la décima parte de los ingresos de una persona a la Iglesia de Dios (véase Doctrina y Convenios 119:3–4; el término interés en este caso debe entenderse como ingreso). Todos los miembros que perciban ingresos deben pagar el diezmo”.
¿Qué bendiciones promete el Señor a quienes obedecen la ley del diezmo?
El Señor ha prometido grandes bendiciones a quienes obedezcan fielmente la ley del diezmo. Refiriéndose a la promesa de que el Señor “abrir[á] las ventanas de los cielos”, el élder Neil L. Andersen explicó: “Las ventanas de los cielos se abren de muchas maneras. Algunas son temporales, pero muchas son espirituales. Algunas son sutiles y es fácil pasarlas por alto”. El élder David A. Bednar enseñó: “La imagen de las ‘ventanas’ de los cielos que usó Malaquías es instructiva. Las ventanas permiten que la luz natural entre en un edificio. Del mismo modo, la perspectiva y la iluminación espiritual se derraman a través de las ventanas de los cielos a nuestra vida cuando honramos la ley del diezmo”.
Malaquías también prometió que Jehová “reprender[ía] al devorador” por el bien de los fieles. Esto probablemente se refería a plagas como las langostas que podrían causar daños a los cultivos. En términos más generales, esta promesa sugiere que el Señor proporcionará ayuda y protección en muchos aspectos de nuestra vida cuando obedezcamos Su ley del diezmo.
¿Qué es el libro de memorias?
La Guía para el Estudio de las Escrituras explica que el libro de memorias es un “libro que comenzó Adán, en el cual se llevó el registro de las obras de sus descendientes; también cualquier registro similar que los profetas y los miembros fieles hayan llevado desde aquellos tiempos […]. Puede ser que esos registros cumplan una función importante en la determinación de nuestro juicio final”.
Malaquías enseñó que aquellos que “tem[ieron] a Jehová y […] p[ensaron] en su nombre” fueron registrados en el libro de memorias. De esas personas fieles, Jehová declaró: “serán especial tesoro para mí […], en el día en que yo integre mis joyas; y los perdonaré”. La palabra hebrea traducida como “joyas” es segullah, que también puede significar “propiedad valiosa” o “tesoro”. El Señor utiliza a menudo ese término en el Antiguo Testamento para referirse a Su pueblo del convenio. El mensaje de Malaquías sugiere que uno de los propósitos del libro de memorias es ser un registro del segullah de Jehová: Su pueblo preciado que hace convenios con Él y los guarda.
¿Qué significa que a los soberbios y a los inicuos no les quedarán “ni raíz ni rama”?
Malaquías profetizó que en el momento de la Segunda Venida del Salvador, la tierra sería purificada y los inicuos serían destruidos como rastrojo en el fuego. El rastrojo se refiere a los tallos cortos que quedan después de que se ha cosechado el grano. Los agricultores a menudo queman los rastrojos para preparar el terreno para la futura siembra. Malaquías también declaró que a aquellos que fueran destruidos no les quedarían “ni raíz ni rama”.
Las raíces y las ramas pueden referirse a nuestros antepasados y descendientes. Quedarse sin ninguno de los dos es quedar privado de la bendición de una familia eterna. El élder D. Todd Christofferson enseñó: “Sin los sellamientos que crean familias eternas y unen generaciones aquí y en el más allá, quedaríamos sin raíces y sin ramas por la eternidad; es decir, sin antepasados ni posteridad”.
¿Cómo se cumplió la profecía de Malaquías acerca de Elías el Profeta?
Elías el Profeta fue un profeta que vivió en el Reino del Norte (Israel), durante el siglo IX a. C.. Gracias a las revelaciones modernas sabemos que poseía las llaves para sellar antes de que el Salvador viviera en la tierra. Al final de su vida, Elías el Profeta fue trasladado y llevado al cielo sin morir.
La profecía de Malaquías de que Elías el Profeta regresaría a la tierra antes de la Segunda Venida se cumplió en nuestra dispensación. Cuando el ángel Moroni se apareció a José Smith, de diecisiete años, la noche del 21 de septiembre de 1823, citó la profecía de Malaquías e indicó que pronto se cumpliría. Doce años y medio después, el 3 de abril de 1836, Elías el Profeta se apareció a José Smith y a Oliver Cowdery en el recién dedicado Templo de Kirtland. Les dio las llaves del poder para sellar y declaró: “He aquí, ha llegado plenamente el tiempo del cual se habló por boca de Malaquías […]. Por tanto, se entregan en vuestras manos las llaves de esta dispensación; y por esto sabréis que el día grande y terrible del Señor está cerca, sí, a las puertas”.
El presidente Russell M. Nelson explicó que el poder para sellar restaurado por Elías el Profeta “autoriz[ó] a José Smith —y a todos los Presidentes de la Iglesia del Señor que le sucedieron— a […] colocar un sello de ratificación sobre las ordenanzas y los convenios del sacerdocio y a sellar a las familias por la eternidad”.
Vision in the Kirtland Temple [Visión en el Templo de Kirtland], por Gary E. Smith
¿Quiénes son “los padres” a los que se refiere Malaquías?
Los profetas modernos han hablado de “los padres” de dos maneras. El presidente Joseph Fielding Smith enseñó que puede referirse a nuestros antepasados. El presidente Russell M. Nelson enseñó que también puede referirse a los antiguos patriarcas Abraham, Isaac y Jacob.
¿Qué significa que Elías el Profeta haría volver el corazón de los padres a los hijos y el de los hijos a los padres?
El élder D. Todd Christofferson enseñó: “Teniendo acceso al poder para sellar, nuestros corazones se vuelven naturalmente hacia quienes nos han antecedido. El recogimiento de los últimos días en el convenio traspasa el velo. En el orden perfecto de Dios, los vivos no pueden experimentar la vida eterna en su plenitud sin forjar vínculos perdurables con ‘los padres’, nuestros antepasados. Asimismo, el progreso de quienes ya se hallan al otro lado y de quienes aún puede que crucen el velo de la muerte sin el beneficio de los sellamientos no es completo sin las ordenanzas vicarias que los unen a nosotros, sus descendientes, y nosotros a ellos en el orden divino”.
El presidente Henry B. Eyring observó que desde la aparición de Elías el Profeta, “el interés por investigar la historia familiar personal ha aumentado exponencialmente. A un ritmo cada vez más creciente, las personas parecen atraídas a sus antepasados con algo más que tan solo una mera curiosidad. Han surgido bibliotecas, asociaciones y tecnologías genealógicas alrededor del mundo para apoyar dicho interés. El poder de internet para mejorar las comunicaciones ha permitido que las familias trabajen en conjunto para hacer investigación de historia familiar con una velocidad y minuciosidad nunca antes posible.
“¿Por qué está ocurriendo todo eso? A falta de una frase mejor, nosotros lo llamamos el ‘espíritu de Elías’. También podríamos igualmente llamarlo el ‘cumplimiento de una profecía’. Doy testimonio de que Elías el Profeta vino; el corazón de los hijos —el de ustedes y el mío— se ha vuelto a nuestros padres, a nuestros antepasados”.
¿Qué significa que Jehová “herir[ía] la tierra con maldición” si Elías el Profeta no venía?
Malaquías profetizó que si Elías el Profeta no cumplía su misión, Jehová “herir[ía] la tierra con maldición”. El ángel Moroni declaró esta línea de manera diferente a José Smith. Dijo que si Elías el Profeta no venía, “toda la tierra sería totalmente asolada” al momento de la Segunda Venida de Jesucristo.
El élder D. Todd Christofferson explicó: “Elías el Profeta […] verdaderamente confirió el sacerdocio prometido, las llaves para la redención de los muertos y la unión de esposos, esposas y familias en todas las generaciones del tiempo y durante toda la eternidad. Sin eso, el propósito de la creación se frustraría y, en ese sentido, la tierra sería herida ‘con maldición’ o sería ‘totalmente asolada’ [Doctrina y Convenios 2:3]”.
Más información
Fuego purificador y jabón de lavadores
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“Refiner’s Fire and Fullers’ Soap”, Ensign, septiembre de 2016, págs. 74–75
Diezmo
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Neil L. Andersen, “El diezmo: abriendo las ventanas de los cielos”, Liahona, noviembre de 2023, págs. 32–35
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David A. Bednar, “Las ventanas de los cielos”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 17–20
El poder para sellar y el regreso de Elías el Profeta
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Russell M. Nelson, “Regocíjense en el don de las llaves del sacerdocio”, Liahona, mayo de 2024, págs. 119–123
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D. Todd Christofferson, “El poder para sellar”, Liahona, noviembre de 2023, págs. 19–22
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Quentin L. Cook, “Raíces y ramas”, Liahona, mayo de 2014, págs. 44–48
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David A. Bednar, “El corazón de los hijos se volverá”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 24–27
Después de Malaquías
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S. Kent Brown y Richard Neitzel Holzapfel, “Los 500 años perdidos: Desde Malaquías hasta Juan el Bautista”, Liahona, diciembre de 2014, págs. 30–34
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“Entre el Antiguo y el Nuevo Testamento”, Ayudas para las Escrituras: Nuevo Testamento
Multimedia
Imágenes
Ilustración del profeta Malaquías, por Mitchell W. Heinze
Moroni Appears to Joseph Smith in His Room [Moroni se aparece a José Smith en su cuarto], por Tom Lovell
Moroni citó las profecías de Malaquías acerca de Elías el Profeta a José Smith.
Elijah Appearing in the Kirtland Temple [Elías el profeta se aparece en el Templo de Kirtland], por Daniel A. Lewis