Ayudas para las Escrituras
Isaías 58–66
Isaías enseñó sobre el tipo de ayuno y adoración en el día de reposo que agradan al Señor. Hizo hincapié en que cuidar de los necesitados y vivir rectamente es más importante para Dios que simplemente llevar a cabo actos religiosos. Profetizó que la misión del Mesías era predicar buenas nuevas, sanar a los quebrantados de corazón, liberar a los cautivos y consolar a los que lloran. Isaías también profetizó de la Segunda Venida del Salvador y de la paz y la rectitud que prevalecerán durante el Milenio.
Recursos
Nota: La cita de una fuente no publicada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no implica que dicha cita ni su autor cuenten con el respaldo de la Iglesia ni que representen la posición oficial de esta.
Antecedentes y contexto
¿Por qué Jehová no aceptó el ayuno de los israelitas?
Jehová declaró que los motivos y la conducta de los israelitas durante su ayuno le desagradaban. En lugar de ayunar para arrepentirse y acercarse más a Dios, a los israelitas les preocupaban deseos egoístas y conductas mundanas. En lugar de aliviar las cargas de los demás, los obligaban a trabajar y se volvían irritables y contenciosos. Su ayuno se había convertido en nada más que un ritual externo y no reflejaba la verdadera adoración. Jehová hizo hincapié en que un ayuno aceptable implica cuidar sinceramente de los demás al levantar sus cargas y proporcionarles alimentos y ropa. Él prometió grandes bendiciones a quienes obedecieran sinceramente la ley del ayuno.
Las promesas de Jehová también se aplican a nuestros días. El presidente Jeffrey R. Holland testificó: “Testifico de los milagros, tanto espirituales como temporales, que reciben quienes viven la ley del ayuno […]. Verdaderamente, como escribió Isaías, he clamado en mi ayuno más de una vez y realmente Dios me ha respondido: ‘Heme aquí’ [Isaías 58:9]. Aprecien ese sagrado privilegio, al menos mensualmente, y sean tan generosos como sus circunstancias lo permitan con las ofrendas de ayuno y con otras donaciones humanitarias, educativas y misionales. Les prometo que Dios será generoso con ustedes, y las personas que reciban alivio de sus manos les llamarán bienaventurados para siempre”.
¿Qué promesas hizo Jehová a quienes llaman al día de reposo “delicia”?
Jehová prometió que aquellos que al “día de reposo […] lo llama[n] delicia”, a su vez “[s]e deleitará[n] en Jehová”. El presidente Russell M. Nelson explicó: “La fe en Dios conduce a tener amor por el día de reposo; la fe en el día de reposo conduce a tener amor por Dios. Ciertamente, un día de reposo sagrado es una delicia”.
Además, Jehová declaró que quienes honren el día de reposo “cabalgar[án] sobre las alturas de la tierra” y que Él les dará de comer “la heredad de Jacob”. La frase “las alturas de la tierra” puede simbolizar entornos sagrados donde se puede sentir la presencia de Dios. La frase “la heredad de Jacob” se refiere a las bendiciones prometidas a Jacob y a su posteridad.
¿Qué es un intercesor?
Isaías 59 comienza con una descripción de la iniquidad que había entre el pueblo de Judá. Uno de sus pecados era el trato injusto que daban a quienes procuraban vivir con rectitud. En el versículo 16, Jehová declaró que, debido a que nadie había intervenido para ofrecer ayuda a los justos, Él mismo llegaría a ser su intercesor. Un intercesor es alguien que interviene para ayudar a resolver diferencias entre personas o grupos. En esos versículos, Jehová declaró que Su intercesión implicaría tomar medidas contra aquellos que habían oprimido a otras personas.
Jesucristo es también nuestro eterno Intercesor o Mediador. El élder Bruce R. McConkie enseñó: “[Jesucristo] vino al mundo a rescatar al hombre de la muerte temporal y espiritual que pesaba sobre éste como consecuencia de la caída de Adán. Vino a satisfacer las demandas de la justicia divina y a traer misericordia al penitente. Vino como el Mediador, el Intercesor, para abogar la causa de todos aquellos que creen en él”.
¿Cómo se cumplirán las profecías de Isaías sobre Sion en los últimos días?
Isaías 60 contiene una profecía acerca de la futura gloria y redención de Israel. Isaías describió Sion (Jerusalén) como un faro de luz que brilla en un mundo oscuro. Esa luz atraería a personas de otras naciones, quienes llevarían sus riquezas a Sion y aumentarían su gloria. Isaías también profetizó que Sion llegaría a ser un lugar seguro donde los justos morarían en paz.
Es probable que la profecía de Isaías tenga varios cumplimientos, entre ellos el regreso de los judíos después de su cautiverio en Babilonia. Sin embargo, su cumplimiento final ocurrirá en los últimos días. El Señor reveló al profeta José Smith que una Sion de los últimos días, conocida como la Nueva Jerusalén, será establecida en el continente americano. En Doctrina y Convenios 45, el Señor describió la Nueva Jerusalén en términos que se hacen eco de la profecía de Isaías que se encuentra en Isaías 60. El Señor enseñó que sería “una tierra de paz, una ciudad de refugio, un lugar de seguridad para los santos del Más Alto Dios”. Debido a que “la gloria del Señor estará allí […], los inicuos no llegarán a ella”. El Señor también enseñó que los habitantes de la Nueva Jerusalén serían santos justos “recogidos de entre todas las naciones”.
¿Qué es el año de la buena voluntad de Jehová?
El “año de la buena voluntad de Jehová” a menudo se relaciona con el año de jubileo que se observaba cada cincuenta años como parte de la ley de Moisés. El término “jubileo” proviene de una palabra hebrea que también significa “trompeta” o “cuerno de carnero”. El comienzo del año de jubileo se anunciaba con el toque de una trompeta de cuerno de carnero en el Día de la Expiación. Durante un año de jubileo, a los israelitas se les mandó “pregona[r] libertad en la tierra”. Esto implicaba liberar a los que estaban encarcelados o esclavizados y restaurar las tierras que habían sido vendidas para pagar las deudas.
La profecía de Isaías acerca de un Ungido que “proclamar[ía] buenas nuevas a los mansos”, “vendar[ía] a los quebrantados de corazón”, “proclamar[ía] libertad a los cautivos” y abriría “a los prisioneros […] la cárcel”, apunta en definitiva a Jesucristo y a Su obra de salvación. Durante Su ministerio terrenal, el Salvador leyó en voz alta Isaías 61:1–2 en la sinagoga de Nazaret y declaró: “Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos”. Con esa afirmación, Jesús se reveló a Sí mismo como el Mesías prometido.
Véase también “Lucas 4:18–19. ¿De qué manera el ministerio de Jesús cumple con la profecía que se encuentra en Isaías 61:1–2?”
Jesus in the Synagogue at Nazareth [Jesús en la sinagoga en Nazaret], por Greg K. Olsen
¿Qué significa la frase “gloria en lugar de ceniza”?
En el antiguo Israel, era costumbre que las personas se derramaran cenizas sobre la cabeza como señal de profunda tristeza o angustia. La palabra hebrea traducida como “gloria” se refiere a un tocado decorativo para la cabeza. En ese versículo, Jehová prometió a los fieles que reemplazaría las cenizas de su dolor por una corona de gloria y que convertiría su duelo en gozo.
¿Qué hay de significativo en la pregunta “¿Por qué es rojo tu vestido”?
Isaías 63 ofrece una representación simbólica de Jehová salvando a Su pueblo del convenio de sus enemigos. Se representa a Jehová como un guerrero que regresa de Edom con sus ropas manchadas de rojo, como quien ha pisado uvas en un lagar. El color de la vestimenta del Salvador representa la sangre de Sus enemigos, a quienes Él ha derrotado. Un cumplimiento significativo de la profecía de Isaías tendrá lugar en la Segunda Venida del Salvador, cuando Él regrese a la tierra en gloria y ejerza justicia sobre los inicuos. Ese día “los vestidos del Señor serán rojos”.
La ropa roja del Salvador también puede recordarnos la sangre que Él derramó por nosotros. El élder Neal A. Maxwell enseñó: “Nada tiene de extraño que cuando Cristo venga con poder y gloria, venga vestido de rojo, lo cual no sólo significará el lagar de su ira, sino que también nos hará recordar de qué manera padeció por cada uno de nosotros, ¡tanto en Getsemaní como en el Calvario!”.
He Comes Again to Rule and Reign [Él viene de nuevo a gobernar y reinar], por Mary R. Sauer
¿Qué quiere decir esperar en el Señor?
El presidente M. Russell Ballard enseñó:
“Esperar en el Señor significa obediencia continua y progreso espiritual hacia Él. Esperar en el Señor no significa aguardar el momento oportuno. Nunca deben sentirse como si estuvieran en una sala de espera.
“Esperar en el Señor significa actuar […].
“El progreso personal que uno puede lograr ahora mientras espera en el Señor y Sus promesas es un componente inestimable y sagrado de Su plan para cada uno de nosotros […]. El Señor honra a quienes le sirven y esperan en Él con paciencia y fe”.
¿Qué sabemos acerca del Milenio?
La última parte de Isaías 65 describe un tiempo en el que Jehová redimirá a Su pueblo, a Sion y a toda la tierra. Aunque Isaías no utiliza el término Milenio, nosotros lo utilizamos hoy en día para referirnos al período de mil años en el que “Cristo reinará personalmente sobre la tierra” después de Su Segunda Venida. Durante ese tiempo, la tierra será transfigurada, o cambiada, para recibir su “gloria paradisíaca”.
“El Milenio será un tiempo de rectitud y paz en la tierra. El Señor ha revelado que ‘en ese día la enemistad del hombre y la enemistad de las bestias, sí, la enemistad de toda carne, cesará’ (Doctrina y Convenios 101:26). ‘Satanás será atado, para que no tenga cabida en el corazón de los hijos de los hombres’ (Doctrina y Convenios 45:55”.
Without Any Ire [Sin asomo de ira], por Nancy Glazier-Koehler
Más información
Ayuno
-
Henry B. Eyring, “¿No es [este] más bien el ayuno que yo escogí?”, Liahona, mayo de 2015, págs. 22–25.
-
Temas y preguntas, “Ayuno y ofrendas de ayuno”, Biblioteca del Evangelio.
El día de reposo
-
Russell M. Nelson, “El día de reposo es una delicia”, Liahona, mayo de 2015, págs. 129–132.
-
“Isaiah 58:13–14”, New Era, febrero de 2016, pág. 40.
El Milenio
-
Temas y preguntas, “Milenio”, Biblioteca del Evangelio.
Contenido multimedia
Video
“Jesús declara que Él es el Mesías” (3:24).
Música
-
“Ya regocijemos”, Himnos, nro. 3.
-
“Cuando vuelva el Salvador”, Himnos — Para el hogar y la Iglesia.