Ayudas para las Escrituras
2 Reyes 2–7


Ayudas para las Escrituras

2 Reyes 2–7

Elías el Profeta fue llevado al cielo sin experimentar la muerte, y Eliseo tomó entonces su manto de liderazgo profético. Eliseo recibió una doble porción del espíritu que había estado sobre Elías el Profeta, y efectuó muchos milagros durante su ministerio. Los reyes de Israel y Judá prevalecieron en la batalla cuando obedecieron el consejo de Eliseo. Jehová bendijo a una viuda que fue a Eliseo en busca de ayuda. Naamán, el sirio, fue sanado de lepra cuando siguió el consejo de Eliseo. Eliseo ayudó a Israel a defenderse contra el ejército sirio al revelar sus planes de guerra. El rey sirio envió un ejército para destruir a Eliseo, pero Jehová lo protegió. El Señor bendijo al siervo de Eliseo para ver los caballos y los carros de fuego del ejército celestial que los protegía.

Recursos

Nota: Citar una fuente no publicada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no implica que dicha cita ni su autor cuenten con el respaldo de la Iglesia ni que representen la posición oficial de esta.

Antecedentes y contexto

¿Qué es el libro de 2 Reyes?

Los libros de 1 y 2 Reyes originalmente eran un solo libro, conocido como el libro de Reyes. A partir de la traducción griega de la Biblia, se comenzaron a separar en dos libros. El libro de 2 Reyes es la continuación de los relatos históricos del Reino del Norte, o Israel, y del Reino del Sur, o Judá. También describe las causas del esparcimiento de Israel.

Debido a la iniquidad del pueblo en el Reino del Norte, o Israel, Asiria los conquistó alrededor del año 722 a. C.. En el Reino del Sur, o Judá, algunos de los reyes que se mencionan en 2 Reyes fueron fieles y obedientes, pero muchos fueron inicuos. Uno de ellos fue el rey Manasés, cuya desobediencia provocó que Judá perdiera la protección divina. Babilonia conquistó el Reino del Sur y llevó cautivo al pueblo en el año 586 a. C., lo cual cumplió la profecía de Lehi de que Jerusalén sería destruida.

El libro de 2 Reyes describe los acontecimientos que ocurrieron durante el ministerio de varios profetas notables. Entre los profetas del Reino del Norte se encontraban Elías el Profeta, Eliseo, Oseas, Amós y Jonás. En el Reino del Sur, se encontraban Isaías, Jeremías, Abdías, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías y Lehi.

El libro de 2 Reyes se puede organizar en las siguientes secciones:

  1. Capítulos 1–9: El ministerio de Eliseo en el Reino del Norte, o Israel, después de la ascensión de Elías el Profeta al cielo.

  2. Capítulos 10–17: El reinado de varios reyes inicuos tanto en Israel como en Judá. Durante ese tiempo, los asirios conquistaron el Reino del Norte y llevaron cautivo al pueblo.

  3. Capítulos 18–25: Los reinados de Ezequías y Josías, los reyes justos, y el ministerio del profeta Isaías en Judá. Con el tiempo, Babilonia invadió Judá y tomó cautivas a muchas personas.

2 Reyes 2:9–10

¿Qué podría significar que Eliseo quería una doble porción del espíritu de Elías el Profeta?

Eliseo no solo consideraba a Elías el Profeta un maestro, sino también un padre. En la tradición israelita, al hijo primogénito se le daba tradicionalmente una porción doble de la herencia de su padre. Al solicitar una doble porción del espíritu de Elías el Profeta, Eliseo pudo haberse referido a esas costumbres de la primogenitura para expresar su disposición a convertirse en el sucesor espiritual de Elías el Profeta. Es posible que Eliseo también estuviera pidiendo una medida adicional del Espíritu Santo para ayudarlo en su función profética.

2 Reyes 2:11

¿Qué significa que “Elías subió al cielo en un torbellino”?

Elías el Profeta fue llevado al cielo sin probar la muerte, lo que significa que fue trasladado. Los seres trasladados son personas cuyos cuerpos “experimentan un cambio de manera que no padecen el dolor ni la muerte hasta el momento de su resurrección a la inmortalidad”. Más adelante, Elías el Profeta apareció como ser trasladado en el Monte de la Transfiguración para ayudar a conferir las llaves del sacerdocio a Pedro, Santiago y Juan. Más tarde, Elías el Profeta también se apareció como ser resucitado a José Smith y Oliver Cowdery en el Templo de Kirtland para conferirles las llaves del poder para sellar.

Elías el Profeta es trasladado.

Elijah Ascending into Heaven [Elías el profeta asciende al cielo], por William Henry Margetson.

2 Reyes 2:12–13

¿Qué significado tuvo el hecho de que el manto de Elías cayera en manos de Eliseo?

El manto, o túnica, de Elías el Profeta era un símbolo de su autoridad. Este manto se menciona por primera vez en 1 Reyes 19, cuando Elías el Profeta lo colocó sobre Eliseo para designarlo como su sucesor. El manto que cayó sobre Eliseo, cuando Elías el Profeta fue llevado al cielo, simbolizaba el llamamiento profético de Elías el Profeta y su autoridad oficialmente transferida a Eliseo. Los “hijos de los profetas” reconocieron la autoridad profética de Eliseo después de que dividió el río Jordán tal como lo había hecho Elías el Profeta, y proclamaron: “El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo”.

En cuanto al traspaso del manto profético en nuestros días, el presidente Spencer W. Kimball enseñó:

“La obra sigue adelante y un profeta sucede a otro […]. Sobre Eliseo cayó el manto de Elías el Profeta, y del mismo modo, el manto de José Smith cayó sobre Brigham Young cuando pareció transformarse ante las personas, a quienes les pareció escuchar la voz de José y ver su figura. Un gran número de personas testificaron de este notable milagro. El manto de José cayó de Brigham a John Taylor, a Wilford Woodruff, a Lorenzo Snow, a Joseph F. Smith, a Heber J. Grant, a George Albert Smith y a nuestro profeta actual”.

2 Reyes 2:23–24

¿Qué sabemos acerca de la maldición de Eliseo a los jóvenes?

Cuando Eliseo partió hacia Bet-el, se le opuso un grupo descrito como “muchachos” en la versión Reina-Valera de la Biblia. El texto hebreo indica que no se trataba de niños, sino de jóvenes mayores o incluso de hombres jóvenes. Se desconoce por qué acosaron a Eliseo o qué significaban específicamente sus insultos, pero la maldición de Eliseo sobre ellos y el subsiguiente ataque de las osas indican que sus acciones fueron serias y profundamente ofensivas. Es posible que ese acontecimiento también haya sido una advertencia a Israel de que los juicios de Dios vendrían sobre ellos si continuaban rechazando a Sus profetas.

2 Reyes 3:11–15

¿Por qué Eliseo estaba enojado?

Cuando los moabitas se rebelaron contra el Reino del Norte, o Israel, el rey Joram pidió ayuda a Josafat, rey de Judá, y junto con el rey de Edom, los tres se unieron para detener la rebelión moabita. Después de que los tres reyes y sus ejércitos viajaran juntos durante siete días, se encontraron sin agua para los soldados y los animales.

Josafat, que era seguidor de Jehová, fue con los otros reyes a ver a Eliseo en busca de guía. Eliseo estaba irritado por la presencia de Joram, a quien consideraba un rey idólatra y, burlándose, aconsejó a Joram que buscara el consejo de los falsos profetas de su padre, Acab. Luego, pidió que viniera un tañedor, o arpista, para que lo ayudara a calmarse, y finalmente accedió a buscar la dirección de Jehová para los reyes. Los israelitas siguieron las instrucciones inspiradas de Eliseo y derrotaron a los moabitas en la batalla.

2 Reyes 4:1

¿Por qué los hijos de la mujer iban a ser vendidos como siervos?

En la antigüedad, cuando una persona era incapaz de pagar una deuda, el trabajo de los hijos del deudor se podía utilizar como pago. Esa es probablemente la razón por la que se vendió como siervos a los hijos de la mujer. La ley de Moisés exigía que a los israelitas en servidumbre se los tratara igual que a los trabajadores contratados y que se los liberara cada siete años. Sin embargo, en la práctica de la esclavitud por deudas se solían producir abusos. Al parecer, la costumbre de pagar una deuda mediante la servidumbre todavía se practicaba en la época de Jesús; Él se refirió a ella en una de Sus parábolas.

Para aprender más, véase “Deuteronomio 15:12–18. ¿Qué sabemos sobre la esclavitud en la época del Antiguo Testamento?

2 Reyes 5:1

¿Quiénes eran los sirios?

La versión Reina-Valera de la Biblia utiliza la palabra griega sirio para referirse a los arameos, o el pueblo de Aram, que eran descendientes de Aram, hijo de Sem. El Antiguo Testamento describe muchas interacciones y conflictos entre los israelitas y los sirios, comenzando en la época de Abraham. La antigua nación de Siria se encontraba mayormente al norte de Israel. El rey David la conquistó y permaneció bajo control israelita hasta después de la muerte del rey Salomón. El idioma de los sirios, el arameo, con el tiempo llegó a ser el idioma predominante en la Tierra Santa y era el idioma que hablaba Jesucristo. Más adelante, los asirios y los romanos conquistaron Siria.

2 Reyes 5:1–14

¿Cuáles fueron algunos de los detalles significativos sobre la sanación de Naamán?

Naamán era un líder militar que padecía de lepra. El término lepra puede referirse a una variedad de enfermedades crónicas de la piel. Se desconoce la condición específica de Naamán y su gravedad.

Este relato resalta la fe y la humildad que se requirieron para que Naamán, un “hombre […] valeroso en extremo”, fuera sanado. Por ejemplo, unos siervos de baja posición social ayudaron a guiar a Naamán hasta Eliseo y lo animaron a seguir el consejo del profeta. Además, Naamán esperaba que Eliseo lo sanara en forma directa e inmediata en lugar de enviar a un mensajero para indicarle que se lavara siete veces en el fangoso río Jordán.

A pesar de su resistencia inicial, Naamán demostró humildad y fe en Jehová al seguir las instrucciones de Eliseo y, cuando fue sanado, Naamán declaró: “Ahora reconozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel”. Más adelante, el Salvador utilizó el ejemplo de Naamán para reprender a Su propio pueblo por su falta de creencia en Él.

Una persona echándose agua en la cara.

“Thou Shalt Be Clean” [Serás limpio], por Eva Timothy.

2 Reyes 5:17–19

¿Por qué quería Naamán llevar cargas de tierra de Israel a Siria?

Una creencia común en muchas culturas antiguas era que un dios podía ser adorado apropiadamente solo dentro de sus propias tierras. Naamán quería traer tierra israelita a su tierra natal para sentirse justificado al adorar allí a Jehová. Eliseo le dijo a Naamán que se fuera en paz, aceptando evidentemente la sinceridad de su conversión.

2 Reyes 6:15–17

¿Qué podemos aprender sobre la ayuda celestial de la experiencia de Eliseo con su siervo?

Refiriéndose a Eliseo y a su siervo que se encontraban rodeados por el ejército sirio, el presidente Jeffrey R. Holland enseñó:

“Aquello sí era como para desalentar el corazón de cualquiera, de hallarse en el lugar de Elíseo […]. Un profeta y un muchacho contra el mundo, y el joven quedó paralizado de miedo al ver al enemigo por todos lados; sí, dificultades y preocupación y desesperación por todos los flancos […]. Flaqueándole la fe, el muchacho exclamó: ‘¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?’ [2 Reyes 6:15].

“¿Y qué le respondió Elíseo?

“‘No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos’ [2 Reyes 6:16] […].

“En el Evangelio de Jesucristo, contamos con ayuda de los dos lados del velo, y esto no debemos olvidarlo jamás. Cuando la decepción y el desaliento nos agobien —y alguna vez de cierto nos agobiarán—, debemos recordar y nunca olvidar que si nuestros ojos fueran abiertos, veríamos, hasta donde llegara el alcance de nuestra vista, gente de a caballo y carros de fuego que vienen con velocidad vertiginosa a brindarnos su protección. Sí, las huestes celestiales siempre están a nuestro alrededor, en defensa de la simiente de Abraham”.

Eliseo muestra a su siervo los carros de fuego

Ilustración de Eliseo mostrando a su siervo los carros de fuego

Más información

Naamán

  • James E. Faust, “Alguna gran cosa”, Liahona, enero de 2002, págs. 53–56.

El siervo de Eliseo

  • Ronald A. Rasband, “No os turbéis”, Liahona, noviembre de 2018, págs. 18–21.

  • Michelle D. Craig, “Ojos para ver”, Liahona, noviembre de 2020, págs. 15–17.

Multimedia

Video

“Naamán y Eliseo” (14:30).

14:30

Imágenes

Elías el Profeta divide el río Jordán.

Elijah Smites the River Jordan [Elías el Profeta golpea el río Jordán], por Robert T. Barrett.

Eliseo levantando a un niño de entre los muertos.

Elisha Raising the Son of the Shunamite [Eliseo restaura la vida al hijo de la sunamita], por Frederic Leighton / Leighton House / Bridgeman Images.

La esposa de Naamán hablando con una joven criada.

Stand as a Witness [Ser testigo], por Kwani Povi Winder.

Un hombre sentado en un trono y una mujer arrodillada frente a él.

“He Would Recover Him” [Él lo sanaría], por Eva Timothy. Se utiliza con el permiso de la artista.

Naamán va a lavarse en el río.

At River’s Edge [A la orilla del río], por Annie Henrie Nader.

Naamán bañándose en el río y levantando los brazos.

Ilustración de Naamán al ser sanado de la lepra, por Paul Mann.

Naamán hablando con Eliseo.

Naaman Cured of Leprosy [Naamán es sanado de la lepra], por Robert T. Barrett.

Notas

  1. Véase Bible Dictionary, “Kings, books of”.

  2. Véase Michael D. Coogan y otros, editores, The New Oxford Annotated Bible: New Revised Standard Version, 5.ª edición, 2018, pág. 582, nota sobre 2 Reyes 17:5–6.

  3. Véanse Richard Neitzel Holzapfel y otros, Jehovah and the World of the Old Testament: An Illustrated Reference for Latter-day Saints, 2009, pág. 249; 1 Nefi 1:13, 18.

  4. Véase “Reseña del Antiguo Testamento”, en Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026, pág. 8.

  5. Eliseo llamó a Elías el Profeta su padre en sentido figurado en 2 Reyes 2:12. Para saber más acerca de los “hijos de los profetas”, véanse Bible Dictionary, “Schools of the Prophets”; “1 Samuel 10:5–6, 10–11. ¿Qué era el ‘grupo de profetas’?”.

  6. Véase Deuteronomio 21:17. Véase también “Génesis 25:32. ¿Qué es una primogenitura?”.

  7. Véase Ellis T. Rasmussen, A Latter-day Saint Commentary on the Old Testament, 1993, pág. 300. Véanse también Lynne Hilton Wilson, “The Holy Spirit: Creating, Anointing, and Empowering throughout the Old Testament”, en The Gospel of Jesus Christ in the Old Testament, editado por D. Kelly Ogden y otros, 2009, pág. 260; Kenneth L. Barker y otros, editores, NIV Study Bible: Fully Revised Edition, 2020, pág. 594, nota sobre 2 Reyes 2:9. Anteriormente, Elías el Profeta había señalado a Eliseo como su sucesor al colocar su manto sobre Eliseo mientras este araba sus campos (véase 1 Reyes 19:19–21).

  8. Véase Wilson, “The Holy Spirit: Creating, Anointing, and Empowering throughout the Old Testament”, pág. 260.

  9. Guía para el Estudio de las Escrituras, “Seres trasladados”, Biblioteca del Evangelio.

  10. Véase Mateo 17:1–9. Véanse también Bible Dictionary, “Transfiguration, Mount of”; Bruce R. McConkie, “Las llaves del reino”, Liahona, julio de 1983, pág. 28.

  11. Véase Doctrina y Convenios 110:13–16. Véanse también Russell M. Nelson, “Regocijarse en el don de las llaves del sacerdocio”, Liahona, mayo de 2024, pág. 119; Joseph Fielding Smith, Doctrina de Salvación, compilado por Bruce R. McConkie, 1955, tomo II, pág. 111.

  12. Véase Alonzo L. Gaskill, The Lost Language of Symbolism: An Essential Guide for Recognizing and Interpreting Symbols of the Gospel, 2003, pág. 72.

  13. Véase 1 Reyes 19:15–21. Véase también Barker y otros, NIV Study Bible, pág. 581, nota sobre 1 Reyes 19:19.

  14. Véase Joseph Fielding McConkie, Gospel Symbolism, 1985, pág. 265.

  15. 2 Reyes 2:15. Para aprender más acerca de este grupo, véanse Bible Dictionary, “Schools of the Prophets” y “1 Samuel 10:5–6, 10–11. ¿Qué era el ‘grupo de profetas’?”.

  16. 2 Reyes 2:15.

  17. Spencer W. Kimball, “Continuous Revelation”, Improvement Era, diciembre de 1966, págs. 1107–1108.

  18. 2 Reyes 2:23.

  19. Véase 2 Reyes 2:23. Las mismas palabras hebreas que se usaron para describir a los jóvenes de este relato también se usan para describir a Salomón después de que llegó a ser rey (véase 1 Reyes 3:7) y a Hadad, el edomita (véanse 1 Reyes 11:14–20; Tremper Longman III y Mark L. Strauss, The Baker Expository Dictionary of Biblical Words, 2023, “Young Person, Youth”, pág. 928).

  20. Véase Barker y otros, NIV Study Bible, pág. 595, nota sobre 2 Reyes 2:24. Véanse también Levítico 26:21–22; 2 Crónicas 36:16.

  21. Véase 2 Reyes 3:5–9.

  22. Véase 2 Reyes 3:21–26.

  23. Véanse Levítico 25:39–40; Deuteronomio 15:12.

  24. Véase Barker, NIV Study Bible, pág. 597, nota sobre 2 Reyes 4:1.

  25. Véase Mateo 18:25.

  26. Véase J. D. Douglas y Merrill C. Tenney, Zondervan Illustrated Bible Dictionary, edición revisada, 2011, “Syria”, pág. 1408.

  27. Véase Génesis 10:22.

  28. Véase Bible Dictionary, “Aram, Arameans”, “Syria”. Véanse también Ralph W. Hardy Jr., “Naaman and Gehazi: A Contrast in Obedience”, Ensign, agosto de 2002, pág. 28; Douglas y Tenney, Zondervan Illustrated Bible Dictionary, “Aramean”, pág. 102.

  29. Véase Longman y Strauss, The Baker Expository Dictionary, “Skin Disease”, pág. 751. Véase también Earl D. Radmacher y otros, editores, NKJV Study Bible, 3.ª edición, 2018, pág. 541, nota sobre 2 Reyes 5:1.

  30. 2 Reyes 5:1.

  31. Véase 2 Reyes 5:2–4, 11–14. Véase también Holzapfel y otros, Jehovah and the World of the Old Testament, pág. 265.

  32. Véase Robert Alter, The Hebrew Bible: A Translation with Commentary, 2019, tomo II, pág. 544, notas sobre 2 Reyes 5:11, 12.

  33. 2 Reyes 5:15.

  34. Véase Lucas 4:27.

  35. Véase S. Kent Brown, “Biblical Egypt: Land of Refuge, Land of Bondage”, Ensign, septiembre de 1980, pág. 49. Véanse también Barker y otros, NVI Study Bible, pág. 601, nota sobre 2 Reyes 5:17; Alter, The Hebrew Bible, tomo II, pág. 545, nota sobre 2 Reyes 5:17.

  36. El malentendido de Naamán es similar al de los zoramitas en el Libro de Mormón, que pensaban que a Dios solo se lo podía adorar en una plataforma santa de su sinagoga. Alma corrigió ese malentendido enseñando que se podía adorar a Dios en cualquier lugar (véase Alma 33:2–11).

  37. Jeffrey R. Holland, “Cuando estéis angustiados”, Liahona, enero de 1982, pág. 13.