Ayudas para las Escrituras
Amós; Abdías; Jonás
Amós advirtió a los israelitas y a las naciones vecinas que serían destruidos si no se arrepentían. Profetizó que, debido a que los israelitas habían rechazado a los profetas, Jehová retiraría a Sus profetas de entre ellos. Abdías profetizó que Edom sería destruida a causa de su traición cuando Babilonia invadió Jerusalén. También profetizó en cuanto a la restauración de Israel y de los salvadores en el monte Sion. Jehová llamó a Jonás a predicar al pueblo de Nínive, pero este huyó y se lo tragó un gran pez. Después de que Dios lo liberó, Jonás fue a Nínive y el pueblo se arrepintió. Luego, Jehová le enseñó a Jonás acerca de Su amor y misericordia.
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Antecedentes y contexto
¿Qué es el libro de Amós?
El libro de Amós contiene las enseñanzas y profecías de Amós, quien originalmente era pastor y granjero en un pequeño pueblo cerca de Jerusalén. Vivió en el siglo VIII a. C., durante los reinados de Uzías (rey de Judá) y Jeroboam II (rey de Israel). Aunque Amós era del Reino del Sur, o Judá, su misión profética estuvo dirigida principalmente al Reino del Norte, Israel.
Amós advirtió que pronto descendería el juicio sobre Israel porque el pueblo había rechazado a los profetas y los ricos habían maltratado a los pobres y vulnerables. Muchos de los del pueblo de Israel rechazaron sus advertencias y las de los otros profetas, y fueron conquistados por los asirios en el año 722 a. C.
El libro de Amós se puede dividir de la siguiente manera:
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Amós 1–2: Profecías del juicio contra varias naciones, entre ellas Judá e Israel, a causa de su iniquidad.
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Amós 3–6: Advertencias al Reino del Norte y la súplica de Amós al pueblo para que se arrepienta.
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Amós 7–9: Las visiones de Amós sobre el juicio venidero y un mensaje de esperanza de que Dios un día restauraría y bendeciría a Su pueblo.
¿Qué era un nazareo?
El término nazareo proviene de una palabra hebrea que significa “dedicado” o “retenido”. Los nazareos eran personas que hacían un voto especial de dedicarse por completo al servicio de Dios durante un período de su vida. Jehová reprendió a los israelitas por dar vino a los nazareos y hacer que rompieran su voto de abstenerse de tal bebida.
Véase también “Jueces 13:2–5. ¿Qué era un nazareo?”.
¿Qué enseñó Amós acerca de los profetas de Jehová?
Por medio del profeta Amós, Jehová reprendió a Israel, que había rechazado a Sus mensajeros diciéndoles que “no profeti[zaran]”. Luego, Jehová planteó una serie de preguntas retóricas en Amós 3:2–8 para hacer hincapié en que silenciar a los profetas no libraría a Israel del juicio.
Amós también testificó: “Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”. La Traducción de José Smith de este versículo cambia la palabra “sin” por “sino hasta”. La palabra hebrea para “secreto” en Amós 3:7 también se puede traducir como “concilio”, “consejo” o “plan”. Es probable que Amós estuviera haciendo hincapié en que Jehová no permitiría que Israel fuera destruido sin antes revelar Sus intenciones a Sus profetas y advertir al pueblo que se arrepintiera.
El profeta José Smith enseñó un principio similar: “Cada vez que Dios estaba a punto de traer un juicio sobre el mundo o de llevar a cabo una gran obra, lo primero que hacía era levantar a un profeta y revelarle el secreto, y enviarlo a advertir al pueblo para que quedaran sin excusa. Tal fue el caso en los días de Noé y Lot: Dios estaba a punto de traer Sus juicios sobre el pueblo, y levantó a esos profetas que advirtieron al pueblo en cuanto a ello; sin embargo, no les hicieron caso, sino que rechazaron su testimonio; y los juicios descendieron sobre el pueblo de modo que fue destruido, mientras que los profetas se salvaron al seguir el curso marcado por el Señor”.
¿Qué se quería decir con la frase “¡Ay de los que desean el día de Jehová!”?
El “día de Jehová” se refiere a las ocasiones en que el Señor lleva juicio a los inicuos y salvación a los justos. Muchos israelitas de la época de Amós suponían que el día de Jehová les traería la victoria sobre sus enemigos. Sin embargo, el Señor advirtió que, a causa de los pecados de los israelitas, para ellos el día de Jehová “ser[ía] de tinieblas y no de luz”. En lugar de recibir protección, serían sometidos al juicio a menos que se arrepintieran.
¿Se arrepintió Jehová cuando Amós intercedió por Israel?
(Compárese con Jonás 3:9–10; 4:2)
En la versión de Reina-Valera de Amós 7, en los versículos 3 y 6 se declara que Jehová “se arrepintió” después de que Amós suplicó misericordia a favor del pueblo. La palabra hebrea traducida como “arrepintió” en estos versículos tiene varios significados, entre ellos “lamentar”, “sentir pesar o compasión”, “consolar” o “apiadarse o contenerse”. La Traducción de José Smith revisa esos versículos para aclarar que el Señor no se arrepintió; en cambio, se abstuvo de juzgar porque “Jacob se arrepentirá”.
Véase también “Génesis 6:6. ¿Qué debemos entender de la frase ‘Jehová se arrepintió’?”
¿Qué es una “plomada de albañil”?
Una plomada de albañil es una cuerda con una pesa de metal o una piedra atada a un extremo. Los constructores utilizaban esta herramienta para asegurarse de que las paredes estuvieran exactamente rectas verticalmente. En estos versículos se usa la plomada de albañil en sentido figurado para representar a Dios midiendo la rectitud de los israelitas. Al extender simbólicamente la plomada de albañil, Jehová reveló hasta qué punto el pueblo se había desviado de Sus mandamientos.
¿Cuál fue el hambre espiritual que Jehová prometió enviar?
En épocas anteriores, Dios había enviado hambrunas físicas para ayudar a que las personas se volvieran a Él, pero aun así se negaban a arrepentirse. En el capítulo 8, Amós profetizó sobre otro tipo de hambruna: un hambre espiritual mediante la que Jehová retiraría Su palabra del pueblo.
Un cumplimiento de esta profecía ocurrió después del ministerio del profeta Malaquías, cuando transcurrieron más de 400 años sin profetas divinamente llamados a ministrar en la tierra de Israel. Las palabras de Amós se cumplieron nuevamente después de que Jesucristo estableciera Su Iglesia durante Su ministerio terrenal. Tras la muerte del Salvador y Sus Apóstoles, la Iglesia cayó en la apostasía y el pueblo ya no recibió las palabras de Dios por medio de profetas vivientes. Esta apostasía generalizada fue predicha por los profetas del Señor y continuó hasta que Dios restauró Su Evangelio en la tierra por medio del profeta José Smith.
Amós profetizó una hambruna de la palabra de Dios.
¿Qué es el libro de Abdías?
Abdías es el libro más corto del Antiguo Testamento. Su profecía fue escrita después de una de las conquistas de Jerusalén (probablemente su captura por los babilonios en el año 586 a. C.). Abdías contiene una profecía de juicio contra Edom, una nación descendiente de Esaú, el hijo de Isaac. Cuando Jerusalén fue capturada, las personas de Edom rehusaron ayudar al pueblo de Judá, se jactaron de su mala fortuna, saquearon los bienes que habían dejado atrás y los traicionaron ante sus enemigos. Abdías predijo la destrucción que le esperaba al pueblo de Edom debido a su crueldad hacia las personas de Jerusalén. Abdías también profetizó la futura restauración de Jerusalén.
¿Qué significa que subirán salvadores al monte Sion?
Aunque Jerusalén fue conquistada, Abdías profetizó de un día futuro en el que el pueblo del convenio de Dios sería liberado. Enseñó que, durante ese tiempo, habría “salvadores” que “subir[ían] […] al monte Sion”. En el Antiguo Testamento, el término “monte Sion” por lo general se refiere a Jerusalén, en particular al monte del templo.
Los profetas modernos han aplicado la profecía de Abdías a los últimos días cuando Israel será recogido, Sion se establecerá y la obra del templo bendecirá a los hijos de Dios. El élder Quentin L. Cook enseñó: “Podemos […] llevar a cabo ordenanzas vicarias y llegar a ser verdaderamente salvadores de nuestra propia familia en el monte de Sion a fin de recibir, junto con ellos, la exaltación además de la salvación”.
El profeta José Smith explicó: “¿Cómo van [los santos] a llegar a ser salvadores en el monte de Sion? Edificando sus templos, construyendo sus pilas bautismales y yendo a recibir todas las ordenanzas, bautismos, confirmaciones, lavamientos, unciones, ordenaciones y poderes selladores sobre su cabeza en bien de todos sus antepasados que han muerto, y redimiéndolos para que puedan salir en la primera resurrección y ser exaltados con ellos a tronos de gloria”.
¿Qué es el libro de Jonás?
A diferencia de otros libros proféticos del Antiguo Testamento, el libro de Jonás no es un registro de las profecías de Jonás, sino una narración de sus experiencias personales. Jonás fue un profeta del territorio septentrional de Zabulón que ejerció su ministerio durante el reinado de Jeroboam II, a mediados del siglo VIII a. C. Cuando Jonás trató de eludir el llamado de Dios a predicar el arrepentimiento al pueblo de Nínive, descubrió la inutilidad de tratar de huir de Jehová. La milagrosa liberación de Jonás del “gran pez” y la oportunidad que se dio al pueblo de Nínive de arrepentirse demuestran la naturaleza misericordiosa de Dios.
Jonah on the Beach at Nineveh [Jonás en la playa de Nínive], por Daniel A. Lewis
¿Qué sabemos de las ciudades de Nínive y Tarsis?
Nínive era una ciudad importante del Imperio asirio, que más tarde se convirtió en su capital bajo el reinado del rey Senaquerib. Estaba a más de 800 kilómetros (500 millas) de la ciudad natal de Jonás, Gat-hefer. Antes de que Jonás les predicara, los habitantes de la ciudad vivían en una gran iniquidad. Se desconoce la ubicación exacta de Tarsis, pero muchos eruditos la identifican con Tartessos, una antigua ciudad del sur de España. Tarsis estaba situada en dirección opuesta a Nínive y probablemente representaba un lugar lejano. Al intentar huir a Tarsis, Jonás estaba tratando de alejarse lo más posible de donde Jehová lo había llamado a ir.
¿Qué es significativo acerca de la experiencia de Jonás dentro del pez?
Después de ser tragado por un pez, Jonás ofreció una oración desde el interior de su vientre. Su oración está estructurada como un salmo de gratitud, y se hace eco de varios temas del libro de Salmos. Jonás describió su descenso al mar como un descenso simbólico a la muerte. En el Nuevo Testamento, Jesucristo señaló la experiencia de Jonás como una señal de Su propia muerte, sepultura y Resurrección.
¿Cuál fue el significado de la experiencia de Jonás con la calabacera?
Aunque Jonás se había beneficiado personalmente de la misericordia y la bondad de Jehová, se resintió de esas mismas cualidades cuando Él perdonó al pueblo de Nínive. La reacción de Jonás a la calabacera marchita puso de manifiesto lo fuera de lugar que estaban sus prioridades: mostró más preocupación por una planta que le daba consuelo temporal que por toda una ciudad. Por medio de la planta, Jehová le recordó a Jonás que Él se preocupaba por el pueblo de Nínive, aunque Jonás no lo hiciera.
Más información
Profetas
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Isaac K. Morrison, “El profeta nos guía hacia Jesucristo”, Liahona, septiembre de 2024, págs. 21–24
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“Amós 3:7”, Liahona, marzo de 2012, pág. 49
La Apostasía y la Restauración
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“El mensaje de la restauración del Evangelio de Jesucristo”, Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el Evangelio de Jesucristo, 2024, págs. 31–46
Jonás
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Matthew S. Holland, “No abandonen su propia misericordia”, Liahona, noviembre de 2025, págs. 105–106
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Juan Uceda, “Jonah and the Second Chance”, Ensign, septiembre de 2002, págs. 26–29
Multimedia
Imágenes
Detalle del profeta Amós de Old Testament Collage #1 [Collage nro. 1 del Antiguo Testamento], por Mitchell W. Heinze.
Jehovah Warns Jonah [Jehová advierte a Jonás], por Sam Lawlor
Jonah and the Whale [Jonás y la ballena], por Kevin Carden
Jonah Calling Nineveh to Repentance [Jonás llama a Nínive al arrepentimiento], por Gustave Doré