Relatos de las Escrituras
La salida de Nauvoo hacia el Oeste


“La salida de Nauvoo hacia el Oeste”, Relatos de Doctrina y Convenios, 2024

“La salida de Nauvoo hacia el Oeste”, Relatos de Doctrina y Convenios

Junio de 1844–julio de 1847

3:51

La salida de Nauvoo hacia el Oeste

Los santos hacen y cumplen sus promesas al Señor

Brigham Young supervisando la terminación del Templo de Nauvoo.

José Smith había fallecido. Ahora Brigham Young y los otros apóstoles dirigían la Iglesia. Brigham sabía que los santos ya no estaban seguros en Nauvoo y que tendrían que irse. Pero antes, el Señor quería que terminaran de construir el templo. Quería que hicieran convenios con Él y se sellaran como familias.

Santos, tomo I, págs. 580–581, 588–590

Brigham ayudando a los santos a recibir bendiciones en el templo.

Después de unos meses, el templo estaba listo para que las personas hicieran convenios allí. Miles de santos fueron al templo. Brigham se quedó en el templo hasta altas horas de la noche para ayudarlos a hacer convenios con el Señor. Finalmente, Brigham les dijo a todos que tenían que irse de Nauvoo.

Santos, tomo I, pág. 592

Brigham diciéndoles a los santos que deben abandonar Nauvoo.

Cuando Brigham se despertó a la mañana siguiente, había más santos esperando en el templo. Brigham les dijo que no era seguro quedarse en Nauvoo. Necesitaban encontrar un nuevo hogar en el Oeste. Prometió que podrían construir un nuevo templo cuando llegaran allí.

Santos, tomo I, pág. 592; tomo II, pág. 15

Unos santos suplicando a Brigham que les permita recibir bendiciones en el templo.

Pero los santos no se fueron. Querían hacer convenios con el Señor antes de comenzar su viaje hacia un nuevo hogar.

Santos, tomo I, pág. 592

Brigham continúa ayudando a los santos a recibir bendiciones en el templo.

Brigham vio sus rostros y cambió de opinión. Pasó el resto del día y el día siguiente ayudando a los santos a hacer convenios en el templo.

Santos, tomo I, pág. 592

Los santos abandonando Nauvoo y comenzando su viaje hacia el Oeste.

Ahora que los santos habían hecho convenios con el Señor, era hora de salir de Nauvoo. Brigham sabía que el Señor tenía un lugar preparado para ellos. Lo había visto en una visión. Comenzaron su viaje. El clima era frío y el suelo era fangoso. Las personas enfermaron y ya se estaban quedando sin comida.

Santos, tomo II, págs. 18–21, 23–24

Brigham y otras personas viviendo en un campamento de invierno.

A los santos todavía les quedaba un largo camino por recorrer. Brigham se preguntaba cómo podían hacer un viaje tan largo y difícil. Él suplicó la ayuda de Dios.

Santos, tomo II, pág. 50

Los santos cuidándose unos a otros en Winter Quarters.

El Señor le dio a Brigham una revelación. Le enseñó a Brigham cómo dirigir a los santos. Dijo que debían ayudarse mutuamente para cuidar de los pobres.

Doctrina y Convenios 136:1–8

Los santos continuando su viaje hacia el Oeste en la primavera.

El Señor dijo que los santos debían recordar los convenios que habían hecho con Él. Si lo hacían, Él los bendeciría y los ayudaría en su viaje.

Doctrina y Convenios 136:4, 11, 42; Santos, tomo II, pág. 51

Una familia arrodillada junto a una tumba.

El viaje siguió siendo muy difícil. Algunas personas fallecieron; sin embargo, gracias a sus convenios en el templo, los santos sabían que volverían a ver a sus familiares.

Wilford Woodruff y Brigham Young llegan al valle del Lago Salado.

Unos meses después, los primeros santos llegaron al valle del Lago Salado en 1847. Cuando Brigham Young vio el valle, dijo: “Este es el lugar”. Era el mismo lugar que había visto en una visión. Allí los santos estarían seguros. Allí podían adorar al Señor y hacer Su obra en paz.

Santos, tomo II, págs. 19, 70–73

Un montaje de templos y santos alrededor del mundo.

Con el paso de los años, llegaron más y más santos. Construyeron muchos más templos, donde las personas podían hacer convenios con el Señor. Enviaron misioneros por todo el mundo para enseñar el Evangelio de Jesucristo. La Iglesia del Salvador continuó creciendo y bendiciendo a los hijos del Padre Celestial en todas partes.