Ordenanzas
    Notas al pie de página

    Ordenanzas

    En la Iglesia, una ordenanza es un acto sagrado y formal realizado por la autoridad del sacerdocio. Algunas ordenanzas son esenciales para nuestra exaltación; éstas se llaman ordenanzas de salvación y comprenden el bautismo, la confirmación, la ordenación al Sacerdocio de Melquisedec (para los varones), la investidura del templo y el sellamiento del matrimonio. En cada una de esas ordenanzas, hacemos convenios solemnes con el Señor.

    Otras ordenanzas, como el dar un nombre y una bendición a los niños, el consagrar aceite y el bendecir a los enfermos y afligidos, también se realizan por la autoridad del sacerdocio y, aunque no son esenciales para nuestra salvación, son importantes para darnos consuelo, guía y ánimo.

    Las ordenanzas y los convenios nos ayudan a recordar quiénes somos y nos recuerdan nuestro deber a Dios. El Señor los ha proporcionado para ayudarnos a venir a Él y recibir la vida eterna. Cuando los honramos, Él nos fortalece.

    Es posible que recibas muchas oportunidades de participar en las ordenanzas del sacerdocio. Siempre que tengas dicha oportunidad, haz todo lo que puedas por prepararte, ya sea que vayas a efectuar la ordenanza o a recibirla. Podrías prepararte mediante la oración, el ayuno, los consejos de los líderes del sacerdocio, y el estudio de las Escrituras y de las palabras de los profetas de los últimos días. Si posees el sacerdocio, siempre debes estar preparado espiritualmente para efectuar una ordenanza. Lleva una vida limpia y digna y esfuérzate por gozar de la compañía constante del Espíritu Santo.