Relatos de las Escrituras
Capítulo 11: Enós
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Capítulo 11

Enós

Enós era hijo de Jacob. Después de que su padre falleció, Enós conservó las planchas y escribió en ellas.

Un día, Enós fue a cazar al bosque. Al pensar allí sobre las enseñanzas de su padre, deseó que le fueran perdonados sus pecados.

Enós se arrodilló y oró a Dios. Oró todo el día y, al llegar la noche, todavía seguía orando.

Dios le dijo a Enós que, debido a su fe en Jesucristo, sus pecados le eran perdonados.

Enós deseaba que el Señor bendijera a los nefitas; oró por ellos y el Señor dijo que los bendeciría si obedecían Sus mandamientos.

Enós también deseaba que el Señor bendijera a los lamanitas; oró con gran fe y el Señor prometió que haría lo que Enós le había pedido.

A pesar de que los lamanitas pelearon contra los nefitas y trataron de destruir sus anales, Enós oró para que llegaran a ser un pueblo justo.

Enós oró para que los anales que él había llevado fuesen protegidos. El Señor prometió que algún día haría llegar a los lamanitas las enseñanzas que se encontraban escritas en los anales.

Enós predicó a los nefitas; deseaba que creyeran en Dios y guardaran los mandamientos.

Los nefitas trataron de enseñar el Evangelio a los lamanitas pero éstos no quisieron escucharlos. Los lamanitas odiaban a los nefitas.

Enós dedicó su vida a enseñar a la gente acerca de Jesús y del Evangelio; sirvió a Dios y lo amó hasta el fin de sus días.