2018
Algunos datos sobre Jesucristo, algunos datos sobre ti
anterior siguiente

Algunos datos sobre Jesucristo, algunos datos sobre ti

Comprender algunos datos sobre el Salvador y Su vida puede alentarnos a creer que, ciertamente, es posible seguirlo.

Liahona Magazine, 2018/03 Mar

En todos y cada uno de los aspectos, Jesucristo es mucho mejor que cualquiera de nosotros (véanse Isaías 55:8–9; Abraham 3:19). No fue por accidente que Él fuera el “Amado y… Escogido [del Padre] desde el principio” (véase Moisés 4:2) y que haya obtenido la gloria que tiene.

No obstante, no deberíamos pensar que la grandeza del Salvador nos aleja tanto de Él que Su invitación a seguirlo llegue a parecer un llamado a hacer algo imposible. La revelación moderna nos ayuda a ver con claridad el modo en que es posible lograr el objetivo de seguir el ejemplo del Salvador.

Los siguientes son algunos datos sobre Jesucristo y algunos datos sobre ti que pueden ayudarte a ver que, sin duda alguna, puedes seguir la misma senda básica que Él transitó para obtener la plenitud de las bendiciones que el Padre Celestial tiene reservadas para ti.

Jesucristo…

Tú…

“Él era en el principio, antes que el mundo fuese” (D. y C. 93:7).

“Vosotros también estuvisteis en el principio con el Padre” (D. y C. 93:23).

“No recibió de la plenitud al principio, mas recibía gracia sobre gracia” (D. y C. 93:12). Eso significa que no tenía un conocimiento total de Su identidad ni de Su misión cuando recién llegó a la tierra, así como tampoco tenía todo poder. Obtuvo más conocimiento y más poder de Dios conforme siguió obedeciendo.

No tenías un conocimiento total de tu identidad ni de tu propósito al nacer, pero has obtenido más de dicho conocimiento de forma gradual. Por medio del Espíritu Santo, Dios nos da conocimiento y poder espirituales “línea por línea, precepto por precepto” (2 Nefi 28:30).

“Continuó de gracia en gracia hasta que recibió la plenitud” (D. y C. 93:13).

Tú también puedes recibir la plenitud a través de Jesucristo, si guardas los mandamientos de Dios (véase D. y C. 93:27).

“Crecía, y se fortalecía” (Lucas 2:40).

Creces y te fortaleces en espíritu tanto al aprender como al poner en práctica los principios del Evangelio.

“Crecía en sabiduría…

Creces en sabiduría por medio de la formación académica, las buenas decisiones y la experiencia.

“Y en estatura…

Estás creciendo físicamente.

“Y en gracia para con Dios…

Recibes la gracia del Padre Celestial al guardar los mandamientos.

“Y los hombres” (Lucas 2:52).

Puedes tener la confianza de tus padres y de otras personas al mostrar cada vez más madurez y responsabilidad.

“Fue tentado en todo según nuestra semejanza…

Somos tentados.

“Pero sin pecado” (Hebreos 4:15).

Has pecado (como lo han hecho todas las personas), pero puedes ser limpio de pecado mediante la expiación de Jesucristo al arrepentirte, bautizarte, recibir el Espíritu Santo y tomar la Santa Cena.

Por supuesto que hay otros datos sobre Jesucristo que pueden mostrarte cómo lo sigues o puedes seguirlo (por ejemplo, Él se bautizó y tú te has bautizado o puedes hacerlo también). Además, aprender acerca de Jesucristo te ayuda a entender que, cuando se trata del sendero que debes seguir en la vida, Él ciertamente “marcó la senda y nos guió” y ha dejado en claro todo asunto (“Jesús, en la corte celestial”, Himnos, nro. 116).