Relatos de las Escrituras
La primera parábola: La oveja perdida

La primera parábola

La oveja perdida

Un buen pastor tenía cien ovejas y una de ellas se perdió.

El pastor dejó las noventa y nueve ovejas para buscar a la que se había perdido. Cuando la encontró, se sintió muy feliz.

El pastor cargó la oveja hasta la casa. Llamó a todos sus amigos y vecinos para que vinieran a alegrarse con él porque había encontrado a la oveja perdida.

Jesucristo les dijo a los fariseos lo que significaba la parábola. Dijo que los que pecan son como la oveja perdida.

Así como el pastor quería salvar a la oveja perdida, Jesús quiere salvar a los que pecan.

Dijo que por eso hablaba con los pecadores.

Mateo 18:11 (véase la nota 11c al pie de la página); Marcos 2:17

Y así como el pastor se alegró mucho cuando encontró a la oveja perdida, Jesús se alegra mucho cuando nos arrepentimos.