Relatos de las Escrituras
Capítulo 34: El joven con un espíritu malo

Capítulo 34

El joven con un espíritu malo

Un día un hombre le pidió al Salvador que ayudara a su hijo. El joven tenía un espíritu malo. Los discípulos ya habían tratado de sanar al hijo, pero no pudieron.

Jesús le pidió al hombre que le trajera a su hijo. Cuando llegó el joven, el espíritu malo lo hizo caer al suelo.

El Salvador preguntó cuánto tiempo había estado el espíritu malo en el joven. El padre dijo que desde que había sido niño.

Jesús dijo que Él podía sanar al hijo si el padre tenía fe. El padre comenzó a llorar. Dijo que tenía fe, pero le pidió a Jesús que le ayudara a tener más fe.

Jesús mandó al espíritu malo que saliera del joven y que nunca más volviera a entrar. El espíritu malo se enojó y lastimó otra vez al niño, pero después obedeció a Jesús y se fue.

El joven estaba tan quieto que muchas personas pensaron que se había muerto, pero Jesús lo tomó de la mano y le ayudó a ponerse de pie. El joven quedó sanado. El espíritu malo se había ido.

Más tarde, los discípulos le preguntaron a Jesús por qué ellos no habían podido echar al espíritu malo del cuerpo del joven. Jesús les dijo que a veces tenían que ayunar y orar para que una persona sanara.