Experiencia de aprendizaje 3: Enseñar y aprender por el Espíritu
    Notas al pie de página

    Experiencia de aprendizaje 3

    Enseñar y aprender por el Espíritu

    Reseña

    Esta experiencia de aprendizaje abarca los siguientes conceptos:

    • Comprender la función que desempeña el Espíritu Santo en la enseñanza y el aprendizaje

    • Satisfacer las necesidades de los alumnos, tanto las que se ven como las que no se ven

    • Invitar la influencia del Espíritu Santo

    Conceptos clave

    La función que desempeña el Espíritu Santo en la enseñanza y el aprendizaje

    “La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio se lleva a cabo por medio del poder del Espíritu Santo… Sólo mediante la enseñanza y el aprendizaje por el Espíritu los alumnos entenderán y confiarán en las enseñanzas y la expiación de Jesucristo de tal manera que puedan hacerse merecedores de la vida eterna” (La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio: Manual para maestros y líderes de Seminarios e Institutos de Religión, 2011, pág. 11).

    ¿Por qué enseñar y aprender por el Espíritu?

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    La hermana Christine Park ha enseñado seminario diario en Redding, California, durante cinco años, y continuamente procura satisfacer las necesidades y circunstancias particulares de sus alumnos. Mire el video “Las necesidades de los alumnos” (1:35), disponible en LDS.org, en el que la hermana Park comparte las esperanzas que tiene para sus alumnos, así como los pesares de su mente y su corazón al procurar ayudarlos a experimentar una conversión más profunda al evangelio de Jesucristo.

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    Al igual que la hermana Park, usted tendrá alumnos con necesidades y desafíos diversos. Los siguientes ejemplos representan algunas circunstancias típicas de los alumnos. Piense en cómo las circunstancias de los alumnos podrían influir en el modo en que el Espíritu guía su manera de enseñar.

    • “A veces la escuela me ocupa demasiado tiempo. Tengo mucho que hacer en mis otras clases”.

    • “Hoy espero poder enfocarme en la clase. No leo muy bien y me cuesta mucho prestar atención”.

    • “Estoy rodeado de personas, y sin embargo me siento solo”.

    • “Me encanta asistir a Seminario; por fin un lugar en el que me siento aceptada”.

    • “No sé si debería estar aquí hoy. He hecho algunas cosas de las que me siento avergonzado”.

    • “Siento como si fuera la única persona de mi familia que no tiene un testimonio”.

    Si únicamente confiamos en nuestras propias habilidades, no seremos capaces de satisfacer todas las necesidades particulares de los alumnos. No obstante, si estamos preparados y seguimos las impresiones del Espíritu Santo seremos guiados para enseñar de un modo que hará más profunda la conversión de los alumnos y ayudará a satisfacer sus necesidades, tanto visibles como invisibles.

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    Mire el video “Enseñar por el Espíritu” (1:39), disponible en LDS.org. En este video, la hermana Park comparte la importancia de tener la guía del Espíritu cuando enseña.

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    A continuación, mire el video “El Señor conoce toda necesidad” (0:45), disponible en LDS.org, en el cual el élder Richard G. Scott (1928–2015), del Cuórum de los Doce Apóstoles, explica cómo el Espíritu Santo le guiará para que usted pueda satisfacer las necesidades de los alumnos.

    Actividad del manual La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio

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    “La enseñanza y el aprendizaje por el Espíritu ocurre cuando el Espíritu Santo desempeña Sus funciones en el maestro, en el alumno o en ambos” (La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio, pág. 11).

    El manual La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio ayuda a aclarar y aumentar nuestra compresión de por qué maestros y alumnos deben enseñar y aprender por el poder del Espíritu Santo. Estudie la sección 2.1 (“Enseñar y aprender por el Espíritu”), en la página 11, hasta el final de la lista de puntos de la página 12.

    Anote en su manual principios y prácticas importantes que le ayudarán a hacer lo siguiente:

    • Reconocer que la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio se producen solo por el poder del Espíritu Santo.

    • Aumentar su comprensión de las funciones que desempeña el Espíritu Santo en la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio.

    Explique en su diario personal cómo el entender y creer en la función que desempeña el Espíritu Santo influirá en la manera en que prepara las lecciones y enseña a los alumnos.

    Invitar al Espíritu a cumplir Su función

    Cuando entendamos la función que desempeña el Espíritu Santo en la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio, haremos todo lo posible por invitarle a cumplir Su función en nuestra vida y en la vida de los alumnos (véase La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio, sección 2.1 [“Enseñar y aprender por el Espíritu”] pág. 12.

    Los maestros pueden hacer lo siguiente para invitar al Espíritu a cumplir Su función:

    • Esforzarse por alcanzar la rectitud personal.

    • Ofrecer una “oración de fe” (D. y C. 42:14).

    • Procurar estar bien preparado para cada lección.

    • Tratar de centrarse en la experiencia de aprendizaje de los alumnos.

    • Buscar la paz en lugar de sentirse molesto o ansioso en cuanto a otros asuntos.

    • Tener un espíritu de humilde indagación.

    • Alentar a los alumnos a invitar al Espíritu Santo a su experiencia de aprendizaje.

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    Mire el video “Invitar al Espíritu: Maestros” (2:47), disponible en LDS.org; en él, algunos maestros comparten lo que pueden hacer para invitar al Espíritu a estar presente en su corazón y en el salón de clases. Mientras mira el video, tome notas en su manual La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio sobre prácticas importantes que desea recordar.

    Los maestros y los alumnos pueden hacer lo siguiente a fin de invitar al Espíritu a cumplir Su función:

    • Leer y enseñar de las Escrituras y de las palabras de los profetas.

    • Centrar los ejemplos y los análisis en el Salvador, y dar testimonio de Él.

    • Declarar las doctrinas y los principios del Evangelio con sencillez y claridad.

    • Tomar tiempo para meditar detenidamente en momentos de inspirado silencio.

    • Compartir experiencias personales apropiadas y testificar de las doctrinas y los principios.

    • Expresar amor y gratitud los unos por los otros y por el Señor.

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    Mire el video “Invitar al Espíritu: Maestros y alumnos” (2:23), disponible en LDS.org. En este video, algunos maestros y alumnos comparten lo que pueden hacer para invitar al Espíritu a estar presente en su corazón y en el salón de clases. Mientras mira el video, tome notas en su manual La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio sobre prácticas importantes que desea recordar.

    Anote en su diario personal algunas impresiones o acciones que le han venido a la mente al meditar en la forma en que sus alumnos y usted pueden invitar al Espíritu Santo a cumplir Su función en la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio.

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    Busque en el apéndice de este manual el volante titulado “Invitar al Espíritu Santo a cumplir Su función en la enseñanza y el aprendizaje del Evangelio”, que contiene una lista de maneras en que maestros y alumnos pueden invitar al Espíritu a cumplir Su función.

    Resumen y aplicación

    Principios que debemos recordar

    • “La enseñanza y el aprendizaje por el Espíritu ocurre cuando el Espíritu Santo desempeña Sus funciones en el maestro, en el alumno o en ambos” (La enseñanza y el aprendizaje del Evangelio, pág. 11).

    • Al estar atento a las apacibles impresiones del Espíritu, usted será guiado para ayudar a satisfacer las necesidades de sus alumnos, tanto las que se ven como las que no se ven.

    • Una vez que usted y sus alumnos entiendan la función crucial que el Espíritu Santo desempeña en el aprendizaje de las cosas que son espirituales, harán todo lo que esté en sus manos por invitar al Espíritu a cumplir esas funciones.

    President Dieter F. Uchtdorf

    “No puede haber aprendizaje eterno sin esa vivificación del Espíritu desde el cielo… Por esta razón, ustedes han de enseñar el Evangelio ‘por el Espíritu, sí, el Consolador que fue enviado para enseñar la verdad’ [D. y C. 50:14]” (Dieter F. Uchtdorf, “Un maestro de los hijos de Dios”, una velada con el presidente Dieter F. Uchtdorf, 28 de enero de 2011, pág. 7, si.lds.org).

    “Por lo tanto, ¿qué tiene que hacerse?”

    Para concluir esta experiencia de aprendizaje, anote algunas cosas que hará basándose en los principios que ha aprendido hoy.