2020
Mi Conversión
Julio de 2020


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Mi Conversión

Me llamo Nicolás Cabrera; conocí La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en mi juventud a la edad de 12 años por medio de mi hermana mayor.

Mi juventud transcurría como la de cualquier joven santo de los últimos días que se esfuerza por guardar los mandamientos y cumplir con los programas de la Iglesia. Poco a poco fui dejando de cumplir con mis responsabilidades como diácono; en un principio pensé que no me afectaría. Con el tiempo empecé a tomar malas decisiones, las cuales me llevaron a alejarme del Señor.

Poco a poco mi vida se desvanecía, afectando mi relación familiar y los estudios y aun así creía tener la razón. El tiempo pasó; ya habían transcurrido tres años para la ocasión donde cambiaría mi vida, mire hacia atrás y me encontré solo en la vida, devastado y con miedo.

En noviembre de 2009 me arrodillé para poder conversar con mi Padre Celestial. Le expresé mi dolor, mis miedos y le pedí ayuda; yo sabía que debía cambiar, él simplemente escucho.

Durante esos días me enfoque en leer el Libro de Mormón y cambiar actitudes que no eran buenas a la vista del Señor, aún no asistía a la Iglesia porque me daba vergüenza volver.

Días después, un domingo, me encontraba sentado en la esquina y se me acercó mi amigo de la infancia, Cristian M. Me invitó a que lo acompañara a la Iglesia, ya que él se dirigía hacia allá; contesté que no, pero que el próximo domingo asistiría y así fue.

Diez años después puedo asegurar que esa simple invitación me llevó a cambiar mi calidad de vida, reconciliarme con mi Padre Celestial, servir en la misión Viña del Mar, sellarme a mi compañera eterna y seguir sirviendo.

Actualmente vivo en Mercedes, departamento de Soriano (Uruguay), junto a mi esposa y mi hijo, sirvo como miembro del obispado del Barrio Lavalleja en la Estaca Mercedes.

Sigo aprendiendo del evangelio de Jesucristo, aún no termino; me encanta y testificó que es verdadero, mi Padre Celestial y mi Salvador viven, ellos se les aparecieron al joven José Smith para que fuese el profeta de la restauración.