2017
Aceptar el desafío de un profeta
anterior siguiente

Aceptar el desafío de un profeta

Family life

Mi familia se mudó de Filipinas a los Estados Unidos cuando yo tenía once años de edad. La adaptación al principio fue difícil pero, una vez que aprendí a hablar inglés, rápidamente adopté la cultura popular. Me encantaba escuchar música pop, probar diferentes peinados y vestirme a la última moda. No tenía un testimonio; más bien, tenía una actitud rebelde.

Mi vida dio un giro cuando decidí aceptar el desafío del profeta de leer seriamente el Libro de Mormón. Lo leí de tapa a tapa y sentí algo maravilloso, pero seguía sin estar segura de si era verdadero o no.

Nerviosa, puse a prueba la promesa que se encuentra en Moroni 10:4–5. Esperaba que aparecieran ángeles, pero no sucedió nada, y pensé: “¿Eso es todo?”.

A pesar de mi decepción, continué estudiando el libro. Una noche soñé con el Libro de Mormón. Cuando desperté, sentía mi pecho arder, así como paz interior y confianza. Pensé: “Es esto. Esta es mi respuesta”.

Después de aquella experiencia mi confianza aumentó muchísimo. Me iba mejor en los estudios, asistía a más actividades escolares y, lo más importante, pasé a ser muy activa en la Iglesia. Continué estudiando el Libro de Mormón y aplicando sus enseñanzas a mi vida. Las experiencias que tuve mientras leía el Libro de Mormón se convirtieron en anclas para mí en mi vida.