El agua limpia es uno de los principales proyectos del Programa Humanitario de la Iglesia
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El agua limpia es uno de los principales proyectos del Programa Humanitario de la Iglesia

En la remota aldea montañosa de Navunimono, Islas Fidji, el agua potable provenía directamente del río que atraviesa la localidad, pero las granjas ganaderas, las lluvias y otros factores ambientales han quitado potabilidad al agua, haciendo que sea peligroso beberla, por lo que recientemente fue necesario instalar tres tanques de depósito.

Los tanques, instalados con la cooperación de los Servicios Humanitarios de la Iglesia, se encuentran entre más de cincuenta instalaciones similares que ha hecho la Iglesia por todo Fidji.

Tomujani Boginivalu, líder de la aldea Navunimono, comentó: “Nuestra agua es clara ahora y está fácilmente al alcance de toda la comunidad”.

“A fin de que los aldeanos puedan reclamarla como suya”, explicó Leo Wright, misionero de los Servicios Humanitarios de la Iglesia en Fidji, “tienen la responsabilidad de mantener los tanques de agua en buenas condiciones. Con sus propios medios y labor, construyen las bases de bloques y cemento que los sostienen; además, nombran a uno de los residentes locales para ser el cuidador de los tanques. De ese modo, tienen una inversión personal en el programa y están más al tanto de su utilidad”.

Uno de los residentes de la localidad, Joseva Vitinavulagi, hizo esta observación sobre los cambios que notó después de la instalación: “El fondo arcilloso hace que el embalse de la aldea sea sucio, porque no hay una planta de purificación de agua. Con la instalación de los nuevos tanques, ya he notado un cambio en la piel de los niños y de los adultos de la aldea; y tengo el orgullo de decir que ahora los niños van a la escuela llevando botellas plásticas con agua limpia”.

La disponibilidad de agua limpia es una de las iniciativas humanitarias principales de la Iglesia. En 2006 se llevaron a cabo proyectos para obtener agua potable en 34 países.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la obtención de fuentes de agua potable es una preocupación universal. Más de cien mil millones de personas carecen de una fuente de agua saludable; muchas de ellas sufren enfermedades producidas por el agua insalubre como cólera, diarrea y fiebre tifoidea. El agua malsana causa el noventa por ciento de todas las enfermedades infecciosas que hay en los países en desarrollo.

Según las necesidades y los requisitos de la localidad, el programa de la Iglesia proporciona el suministro de agua potable sirviéndose de diversos medios, como pozos, perforaciones exploratorias, tanques de depósito y sistemas de purificación.

Brett Bass, administrador de proyectos de los Servicios Humanitarios de la Iglesia, explicó: “El objeto de nuestro programa es apoyar a los residentes y a las organizaciones locales en su búsqueda de soluciones prácticas para el suministro de agua potable. En el caso de Fidji, la gente se unió para encontrar la solución apropiada y luego puso todo su empeño por convertir el plan en realidad”.