Los diarios de José Smith
    Notas al pie de página

    Los diarios de José Smith

    Los siete diarios personales del profeta José están entre los registros más importantes que nos ayudan a comprenderlo y a entender el desarrollo de la Iglesia durante su vida.

    Editores de tomos de la serie “Diarios” en la obra todavía inédita Joseph Smith Papers [“Los documentos de José Smith”], una obra de varios tomos que se está preparando en el Departamento de Historia Familiar e Historia de la Iglesia. En los próximos años se publicarán en ella todas las cartas, los diarios, los relatos, las revelaciones y otros documentos de José Smith.

    El profeta José Smith compró su primer diario personal el 27 de noviembre de 1832, posiblemente por haber recibido ese mismo día una revelación concerniente a la importancia de llevar registros en la Iglesia (véase D. y C. 85:1–5). Era un pequeño libro que tenía ciento cuatro páginas y al que él llamó “Libro para registros”.

    Las primeras palabras que escribió en él expresan su intención sincera de “apuntar una minuciosa descripción de todo lo que llegue a observar”. Sin embargo, José Smith se sentía más cómodo cuando hablaba y expresó la frustración que sentía con las limitaciones que le ponía la palabra escrita1. Como resultado de ello, hubo períodos en que mantenía concienzudamente su diario, pero también hubo otros en que pasó meses, e incluso años, sin escribir. Aún así, una y otra vez volvía a escribir en el diario o hacía arreglos para que otras personas lo hicieran por él. Finalmente, con la ayuda del élder Willard Richards, que era un escribiente fiel y de confianza, el Profeta pudo establecer un método de mantener al día las anotaciones en su diario.

    La serie de diarios escritos o mandados escribir por el Profeta contienen varias de las primeras copias que existen de las revelaciones que recibió y proporcionan los únicos textos detallados de varios de sus discursos. Se encuentran entre los registros más importantes para comprender a José Smith y entender el desarrollo de la Iglesia durante su vida.

    A continuación, hay una descripción breve de cada uno de los siete diarios del Profeta y datos sobre los varios escribientes que le ayudaron a llevarlos.

    Primer diario de Ohio: 1832–1834

    El profeta José mantuvo fielmente su primer diario escribiendo diariamente en él durante nueve días; después dejó de hacerlo durante casi diez meses. Volvió a empezar en octubre de 1833, cuando partió de su hogar para una misión proselitista en Canadá. Las anotaciones que hizo de la época de esa misión nos dan una clara y amplia visión de su sinceridad y de la magnitud espiritual y emocional de su personalidad. Por ejemplo, el 12 de octubre escribió: “Me siento muy bien con mi conciencia. El Señor está con nosotros, pero siento gran ansiedad por mi familia”. Ese día, más tarde, recibió una revelación asegurándoles a él y a Sidney Rigdon que sus respectivas familias estaban bien (véase D. y C. 100:1). Al regresar a Kirtland, Ohio, el 4 de noviembre de 1833, José dictó lo siguiente a Oliver Cowdery, el segundo élder de la Iglesia, para que lo anotara en su diario: “Encontré a toda mi familia bien de acuerdo con la promesa del Señor, por cuyas bendiciones siento que debo agradecer a Su santo nombre”.

    Poco tiempo después, pidió ayuda a otros escribientes. Además de emplear como tal a Oliver Cowdery, también la solicitó a los élderes Sidney Rigdon y Frederick G. Williams, sus Consejeros de la Primera Presidencia. En marzo de 1834, mientras se hallaba en otra misión, José Smith pidió a su compañero de viaje, el élder Parley P. Pratt, que le ayudara a escribir en su diario.

    No todas las anotaciones aparecen en orden cronológico; en varias oportunidades, José volvió atrás en la fecha para registrar un suceso anterior. También utilizó el diario para llevar registros financieros y otras notas diversas, que se encuentran intercaladas en todo el libro.

    Las anotaciones que hizo con más regularidad en el diario están entre fines de febrero y abril de 1834, cuando el Profeta se hallaba buscando ayuda y recaudando fondos para la expedición que iba a aliviar la situación de los Santos de los Últimos Días que habían sido expulsados de sus hogares en el condado de Jackson, Misuri.

    Segundo diario de Ohio: 1835–1836

    El segundo diario del Profeta era una libreta de tamaño mediano, de doscientas veinte páginas, con el nombre de “Libro de apuntes”, que contiene anotaciones sobre sus actividades en Kirtland o sus alrededores desde fines de septiembre de 1835 hasta principios de abril de 1836. José y Oliver comenzaron el registro, pero pronto lo entregaron a Frederick G. Williams; poco después, el Profeta pidió a Warren Parrish que le prestara servicio como escribiente de tiempo completo. Aun cuando fue Parrish quien escribió casi todo el diario, José Smith le dictó la mayor parte. Las anotaciones dictadas son por lo general mucho más largas que las que José mismo escribió; y, aunque con tono menos personal, tienen las características del estilo de José Smith. Las anotaciones de Warren Parrish y de otros escribientes comprenden cada día del período que cubre el diario.

    Ese segundo diario contiene un relato de la Primera Visión de José, en la que Dios el Padre y Su Hijo, Jesucristo, le aparecieron en una arboleda cercana a su casa. También relata las apariciones del ángel Moroni en 1823. En el diario se registran los primeros intentos del Profeta por traducir el Libro de Abraham. De particular significado teológico es la visión del 21 de enero de 1836 del reino celestial y de la revelación de que “todos los que han muerto sin el conocimiento de este evangelio, quienes lo habrían recibido si se les hubiese permitido permanecer, serán herederos del reino celestial de Dios” (D. y C. 137:7), visión que predice la doctrina de la redención de los muertos a través de ordenanzas vicarias.

    Sin embargo, el diario se enfoca principalmente en la preparación para la asamblea solemne que se realizó tres días después de la dedicación del Templo de Kirtland. En ella, los oficiales de la Iglesia iban a ser “investidos con poder de lo alto” (D. y C. 105:11) para predicar el Evangelio en toda la tierra; por lo tanto, los oficiales del sacerdocio debían prepararse. El diario describe varios consejos y reuniones privadas que se llevaron a cabo a fin de lograr armonía y de resolver diferencias entre los hermanos.

    El Profeta dedicó un tiempo considerable a la reorganización de los quórumes y consejos del sacerdocio, a fin de que estuvieran debidamente organizados para la asamblea solemne. Insistió en que los hermanos se capacitaran en la Escuela de los Élderes y en la de hebreo, que era parte de aquélla. En el diario se menciona el estudio dedicado y entusiasta que hizo José del idioma hebreo durante ese período, indica el empeño que puso en esos intentos y concluye describiendo la dedicación del templo, la asamblea solemne y la reunión del domingo 3 de abril de 1836. Esa mañana de Pascua, el Cristo resucitado apareció al profeta José Smith y al élder Oliver Cowdery. Después aparecieron Moisés, Elías y Elías el profeta, y entregaron las llaves del sacerdocio al profeta José y a Oliver Cowdery. Lo que José escribió ese día se encuentra ahora en la sección 110 de Doctrina y Convenios.

    Primer diario de Misuri: de marzo a septiembre de 1838

    El primer diario que José Smith escribió en Misuri se encuentra en sesenta y nueve páginas de una libreta grande. En éste y en los siguientes diarios, José pidió a sus escribientes que observaran sus actividades y las registraran ellos mismos en el diario. A pesar de que eso disminuyó su contribución personal, las perspectivas de los escribientes proporcionan diferentes observaciones de la vida del Profeta que de otro modo no tendríamos.

    Este diario comienza con un breve relato retrospectivo, aparentemente dictado por José Smith, de su llegada a Far West, la comunidad de Santos de los Últimos Días que estaba en el condado de Caldwell, Misuri. Acababa de huir del peligroso ambiente de apostasía y de hostigación legal de Kirtland, después del fracaso económico de la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland.

    Pero las anotaciones que aparecen a continuación son de cartas, revelaciones y otros documentos copiados en el diario con muy poco o nada de narración que los conecte entre sí. A este diario se le dio el título de “Libro de manuscritos”, aparentemente para indicar que era una colección de varios textos escritos a mano2. La mayoría de las cartas y de otras anotaciones que se registraron en abril de 1838 documentan los acontecimientos que llevaron a la excomunión de los líderes de la Iglesia Oliver Cowdery y David Whitmer.

    Con excepción de una revelación, el diario fue escrito por George Robinson, registrador y secretario general de la Iglesia. Cuando el hermano Robinson concluyó el registro documental, empezó a hacer anotaciones contemporáneas; para entonces, lo habían nombrado escribiente de la Primera Presidencia, y el diario se concentra no sólo en el Profeta sino también en sus consejeros, Sidney Rigdon y Hyrum Smith.

    Entre abril y junio de 1838, el hermano Robinson llevó el diario regularmente y dejó registrados los afanes de la Primera Presidencia en planificar la comunidad de Adán-ondi-Ahmán de Santos de los Últimos Días, en el vecino condado de Daviess. El hermano Robinson también anotó varias de las revelaciones que recibió el Profeta, incluso la que se refiere al diezmo (véase D. y C. 119).

    Desde fines de julio hasta principios de septiembre, las anotaciones se hacen con regularidad y en forma detallada; en ellas se describe el comienzo de la persecución violenta que sufrieron los santos en el noroeste de Misuri. El 2 de septiembre de 1838, George Robinson describió el ambiente que había en esa región: “Esto se parece mucho a un gobierno del populacho y presagia intenciones malignas; toda la parte superior de Misuri se encuentra en tumulto y confusión”. A la conclusión del diario, los Santos de los Últimos Días de Far West y de otras partes del condado de Caldwell, Misuri, comenzaban a dirigirse hacia el norte a fin de proteger de los atacantes a los que se hallaban en el condado de Daviess.

    Segundo diario de Misuri: de septiembre a octubre de 1838

    El escribiente James Mulholland fue uno de los muchos huéspedes que hubo en la casa del Profeta a lo largo de los años. Fue él quien llevó el segundo diario de éste en Misuri, y lo hizo en tres páginas de un folleto hecho a mano. Las anotaciones abarcan un período de sólo un mes, desde principios de septiembre hasta principios de octubre. El diario, titulado “Memorándum, etcétera”, consiste en notas breves sobre las idas y venidas de José Smith, trazando a menudo sus movimientos cada media hora. Fue escrito en una época de conflictos crecientes en Misuri, y quizás se haya llevado por encargo del Profeta para proporcionar un registro que documentara sus actividades diarias y pudiera utilizarse en un tribunal legal.

    James Mulholland no estaba al tanto de las intenciones ni de las actividades del Profeta como lo estaba el escribiente de la Primera Presidencia, George Robinson. La última anotación, fechada el 5 de octubre de 1838, concluye diciendo: “No lo vi en toda la tarde; creo que salió de su casa”. En realidad, José Smith había ido a De Witt, Misuri, para socorrer a los santos que estaban asediados por atacantes.

    Primer diario de Illinois: 1839

    Después de un inhumano confinamiento en la cárcel de Liberty durante el invierno, se concedió al profeta José y a sus compañeros de prisión Santos de los Últimos Días un cambio de jurisdicción para el proceso judicial. Aparentemente para evitar al estado la publicidad de un juicio, los guardias dejaron escapar a los prisioneros mientras estaban en camino hacia la otra jurisdicción. El 22 de abril de 1839, éstos atravesaron el río Mississippi pasando a Illinois, donde se unieron a los santos de Misuri, los que habían sido amablemente recibidos por los habitantes de Quincy, Illinois. Ese mismo día el Profeta contrató otra vez a James Mulholland para que le llevara el diario. De abril a octubre de 1839, el hermano Mulholland llevó un registro de las actividades del Profeta en quince páginas de un folleto hecho a mano titulado “Libro de minutas”.

    El diario describe los esfuerzos que hizo el Profeta una vez más por congregar a los santos y edificar el reino de Dios. Compró tierras río arriba en Commerce, Illinois, y les dio instrucciones para que se mudaran allá. A pesar de que la zona estaba infestada de mosquitos que transmitían malaria, los santos empezaron por drenar las tierras pantanosas y transformaron Commerce en una hermosa ciudad a la que dieron después el nombre de Nauvoo.

    A fines de octubre de 1839, José Smith partió de Illinois para dirigirse a la ciudad de Washington, D.C., en procura de indemnización del gobierno federal por las privaciones sufridas por los Santos de los Últimos Días en Misuri. Dos semanas después de su partida, James Mulholland dejó de escribir en el diario; quizás lo haya hecho por haber caído enfermo, probablemente de malaria, como muchas otras personas; murió mientras el Profeta estaba ausente.

    Segundo diario de Illinois: 1841–1842

    En diciembre de 1841, pocos meses después de haber retornado de su servicio misional en Inglaterra, el élder Willard Richards, con más regularidad que nunca, comenzó a llevar el diario más largo de la vida del Profeta. Este diario y el siguiente de Illinois contienen anotaciones de casi todos los días, desde mediados de diciembre de 1841 hasta la muerte del Profeta, ocurrida en junio de 1844. El élder Richards empezó este diario en una libreta grande titulada “El libro de la ley del Señor”. El registro parece haberse creado para cumplir el mandato de “llevar una historia y un registro general de la iglesia de todas las cosas que acontezcan en Sión, y de todos los que consagren bienes…” (D. y C. 85:1). Hay transcripciones de varias revelaciones que preceden a las 89 páginas de anotaciones del diario, las cuales se encuentran intercaladas en un registro de numerosas donaciones a la Iglesia.

    En el diario se describen muchos acontecimientos importantes de la vida del Profeta, tales como la creación de la Sociedad de Socorro y la construcción del Templo de Nauvoo. Las anotaciones detallan actividades de José como Presidente de la Iglesia, alcalde de la ciudad, tendero, juez principal, editor de periódico, comandante de la Legión de Nauvoo y otras responsabilidades. También contienen revelaciones, un registro de casos judiciales y la correspondencia de José con su esposa Emma y con otras personas.

    En junio de 1842, cuando Willard Richards partió para Massachusetts a fin de mudar a su familia a Nauvoo, pasó este diario a William Clayton. Con la ayuda que le daba de vez en cuando Eliza R. Snow y la de un escribiente no identificado, el hermano Clayton llevó el resto del diario y el registro de donaciones. Los acontecimientos del 20 de diciembre de 1842 fueron las últimas anotaciones de este diario.

    Tercer diario de Illinois: 1842–1844

    Aun cuando el diario anterior tenía todavía la mitad de las páginas en blanco, el 21 de diciembre de 1842 Willard Richards, otra vez en su función de escribiente, comenzó uno nuevo titulado “Diario del presidente José Smith”. Al final, sus labores iban a dar como resultado un diario de cuatro tomos y de 1.045 páginas que contiene anotaciones, casi diarias, hasta el 22 de junio de 1844, apenas cinco días antes de que fueran asesinados el Profeta y su hermano Hyrum.

    Las anotaciones del diario muestran las características de su escribiente, el élder Richards, pero captan la personalidad y el carácter del Profeta en formas que, con toda probabilidad, él no hubiera escrito de su persona; varían desde anécdotas graciosas a relatos detallados de casos legales en que presidió José Smith en los tribunales de Nauvoo. Esta amplia gama de información nos ayuda a entender mejor al profeta José Smith. Algunos de los escritos proporcionan incluso detalles sobre lo que él esperaba del registro que se llevaba en su diario. Por ejemplo, el 4 de marzo de 1843, el Profeta dijo al élder Richards: “Hay algo que a usted le falta como historiador: es nombrar o notar los objetos que nos rodean, el tiempo, etc.”. Aunque su revisión del diario no era frecuente, demuestra sin embargo la importancia que él daba al hecho de citar en un contexto histórico los sucesos de su vida y los comienzos de la Iglesia.

    Aun cuando los intentos del Profeta de llevar un registro de su vida personal y eclesiástica aumentaban y disminuían con la ayuda de otras personas logró al fin llevar un registro regular de sus hechos. Sus diarios no sólo sirven de base para la historia de los comienzos de la Iglesia sino que son también un ejemplo para nosotros de la importancia que puede tener un registro de nuestra vida para nuestros descendientes.

    La ortografía [en inglés] y la puntuación se ha actualizado en todas las citas de los diarios; éstos se encuentran en posesión de la Biblioteca Histórica de la Iglesia en Salt Lake City, Utah.

    Notas

    1. Véase, por ejemplo, la carta de José Smith desde Greenville, Indiana, a Emma Smith, en Kirtland, Ohio, fechada el 6 de junio de 1832, Chicago Historical Society, Chicago, Illinois; carta de José Smith desde Kirtland, Ohio, a William W. Phelps, en Independence, Misuri, fechada el 27 de noviembre de 1832, en “Joseph Smith Letterbook 1”, págs. 1–4, Biblioteca Histórica de la Iglesia, Salt Lake City, Utah.

    2. Véase de Noah Webster, ed., An American Dictionary of the English Language, 1845, “scriptory”, pág. 731.