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Deuteronomio 18: Profetas verdaderos y falsos


Deuteronomio 18

Profetas verdaderos y falsos

El pueblo de Canaán era muy supersticioso. Las supersticiones atraen muchas veces a la gente porque esas prácticas raramente exigen ninguna norma de conducta; además, con frecuencia prometen que las personas involucradas lograrán el éxito, según el mundo, o que se sanarán por “magia”, sin esfuerzo alguno de su parte. En Deuteronomio 18 se relata cómo Moisés advierte a los israelitas a no participar en dichas prácticas y les dice que la verdadera fuente de orientación es el Dios verdadero y viviente que habla por medio de Sus profetas y no a través de un ídolo ni de un ejecutante de artes de magia y místicas. Le dijo al pueblo la forma en que podían distinguir a un verdadero profeta.